AUSTRALIA REORIENTA SUS ESTRATEGIAS

Australia es el país avanzado más golpeado por la desaceleración china. Sus dos principales exportaciones son carbón y mineral de hierro (60% del total). El precio del hierro ha caído 50% desde 2013, y el del carbón se ha desplomado 40%. China consumió 60% de la producción mundial de hierro y 50% del carbón entre 2001 y 2010. El precio del hierro se elevó en esta etapa 13 veces, y 8 veces el carbón.

El PBI australiano aumentó 2,5% el año pasado, frente a 3,5% en las dos décadas previas; y el déficit fiscal alcanzó a 2,3% del producto, (US$2.500 millones más con relación a 2014). La brecha fiscal es la mayor desde 1991, y la causa esencial del déficit de cuenta corriente asciende a 3,5% del PBI.

El objetivo ahora es diversificar la estructura productiva y multiplicar las exportaciones. Más de 70% del PBI se produce en el sudeste del país, un área en la que habita el 90% de la población.

La inversión en minería –recibió US$210.000 millones en los últimos 15 años –está concentrada en clusters del Norte y el Oeste. El principal es Pilbara, en el extremo oeste, donde trabajan sólo 60.000 operarios. Australia se ha construido como nación, desde el arribo de los colonizadores británicos, en el Sudeste, en torno a Sidney y Melbourne. El Norte –desde Darwin hasta el Trópico de Capricornio– abarca 40% del territorio y tiene 5% de la población. Es una región profundamente deprimida, con costos de producción 40% superiores a los del eje Sidney/Canberra/Melbourne.

Al Norte de Darwin, a 3 o 5 horas de vuelo, se encuentran los grandes mercados asiáticos, nuevo eje de la economía mundial. En ellos habita una clase media con ingresos entre US$15.000 y US$30.000 por año, que asciende hoy a 680 millones de personas, que serían 3.000 millones en 2030, y entonces Asia representaría 55% del PBI global.

El primer ministro Malcolm Turnbull puso en ejecución en la región norteña un plan de inversiones en infraestructura por US$1.500 millones a completar en 5 años. En Darwin se construye un nuevo puerto con una zona logística de última generación tecnológica, realizado con capitales y empresas chinas, que se concluyen en 3 años, y que multiplicará por 6 las operaciones de contenedores.

Para utilizar el nuevo puerto a pleno hay que aumentar entre 5 y 8 veces la producción regional. Es una obra que se realiza no como respuesta a la demanda, sino como su anticipación, y para promoverla. El capitalismo crece por el lado de la oferta, antes que de la demanda. La tierra fértil no utilizada asciende en el Norte a 30 millones de hectáreas (la mitad aproximadamente del Cerrado brasileño), con riego probable para casi 60% del total. Australia firmó un acuerdo de libre comercio con China en 2015, cuyo objetivo es diversificar las exportaciones más allá del mineral de hierro y el carbón, ante todo agroalimentarias.

El año pasado, Australia colocó 200.000 toneladas de carne en China (2/3 vacuna, el resto ovina); y éste sería el piso en 2016, con un alza de 15% a 20% anual. Este año venderá 1 millón de cabezas de ganado en pie (US$800 por unidad) a la República Popular, y esto constituiría el promedio anual de la próxima década. En las planicies del Norte, plan de infraestructura mediante, Australia aspira a duplicar la producción de carne vacuna (1.200 millones de toneladas por año o más) en los siguientes diez años.

Australia reorienta su estrategia de desarrollo económico en términos espaciales, y la lleva desde el Sudeste, donde ha estado radicada los últimos 200 años, al Norte, en dirección a Asia/China, el nuevo eje de la economía mundial.

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