TASAS DE INTERÉS, INFLACIÓN Y CRECIMIENTO

Muchos agentes económicos se quejan de las tasas que paga el Central por las Lebacs, que en el plazo de 35 días están alrededor del 36 % anual. Lo consideran un nivel inadmisible. Sin embargo, considerando una tasa de inflación de abril de 7 % en el mes, la tasa anual entre abril de 2015 y 2016 fue de 42 %.

Advierten estos agentes que esa es la inflación pasada, que es muy distinta de la inflación futura. El ministro de Producción, en un reportaje por televisión ha informado que la inflación de mayo estará aproximadamente en 3,2 %. Esta tasa, si se repitiera por 12 meses, implicaría una inflación anual de 45,9 %, mucho mayor que las de las letras del BCRA.

El tipo de cambio oficial ha disminuido un 11 % en los últimos 45 días y esto es lo que les hace decir que les parecen altas las tasas a los especuladores del esquema «dólar vs. tasas». El tipo de cambio va a fluctuar y todo lo que se puede ganar en un mes, se puede perder en el siguiente.

¿Qué queremos? ¿Tasas negativas para ir expropiando al ahorrista? No creo que sea una buena idea. Primero hay que bajar la inflación, la que, en última instancia, depende de razones fiscales. Es decir, alto déficit del Tesoro a pesar del agobio impositivo de muchos sectores de la economía.

¿Cómo se piensa arreglar esta situación? No ha quedado muy clara la estrategia fiscal del gobierno. Hay que tener en cuenta que se han transferido muchos gastos del orden federal al provincial y municipal. La única forma de atacar el problema es verlo todo en forma conjunta, con pautas macroeconómicas iguales para todas las jurisdicciones, es decir, para la Nación, las 24 provincias y los 2500 municipios.

«Aún falta completar el ajuste de los servicios públicos al valor de los costos de producción; peror la gente cree que ya se realizaron todas las subas»

 

El gasto público consolidado en 2015 lo estimamos en 53 % del PBI del país. Este año bajaría a 50 % del PBI producto de los ajustes macroeconómicos que está haciendo el gobierno central. En los primeros meses de este año habría bajado algo más por el menor nivel de gasto en inversión pública, que crecerá en el segundo semestre. No es un resultado importante, pero algo es. De todas maneras, para que la economía ande bien, la participación del gasto público en el PIB debe ser mucho menor, lo que se lograría en varios años. Podría ayudar un crecimiento de la economía a un paso más rápido, pero esto está limitado precisamente por el gran gasto público, que exige muchos impuestos altos, que la frenan.

Aún falta completar el ajuste de los servicios públicos al valor de los costos de producción. Si se tenía que aumentar 100 hasta ahora se ha hecho 40, por lo tanto falta más de lo que se hizo, pero la gente cree que ya se realizaron todos los ajustes.

De todas maneras pronosticamos que la inflación va a bajar en el segundo semestre porque no se harán nuevos ajustes de tarifas, salvo el precio del subte y otros menores. Igual terminaremos el año con una inflación del 35 % al 38 % entre enero y diciembre de 2016. Este rango es el nivel en el que están las tasas de las Lebacs del BCRA en este momento. El problema no son las tasas de interés, el problema es la inflación, que estaba reprimida.

Sería bueno tener un pronóstico fundamentado de la probable evolución de los precios hasta fin de año, incluyendo las variaciones del tipo de cambio a medida en que éste aumente como consecuencia del fin estacional de las exportaciones agrícolas. Se tiene la expectativa de que van a ingresar muchas divisas al país producto de un posible blanqueo de capitales e inversiones nuevas de fondos del exterior. Esto mantendría el tipo de cambio relativamente estable a lo largo del segundo semestre del año.

La gran pregunta que aparece en el horizonte es si este gasto público puede sostenerse en el tiempo o si tendremos que reducirlo posteriormente. En este caso, el costo político va ser muy alto.

La solución es un crecimiento vigoroso, que por el momento no se ha registrado. Con inversiones elevadas el país volvería a crecer bien y eso es lo que se espera: hay 32 países que invierten más del 30 % del PIB y nosotros debemos ser uno de ellos. Nuestro esfuerzo inversor hoy apenas llega al 20 % del PIB, y es insuficiente. ¿Cómo hacemos para convencer a los inversores de que Argentina es una buena opción?

Resumiendo 2016: crecimiento del PIB de cero, pero con seis meses flojos y seis meses de buenas perspectivas. Inflación en torno de 35 % anual y tasas de las letras del BCRA alrededor del 35 %. La ocupación estacionaria y el salario real con una pequeña caída. Quedamos preparados para 2017, año de elecciones.

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