LA CONFLICTIVIDAD DE LAS TARIFAS Y LA MARGINACIÓN DE SCIOLI EN 2003

La cuestión de los equilibrios tarifarios es parte esencial de las políticas económicas ya sea cuando se ajustan o se congelan los valores pero también constituye un tema central de efectos políticos sobre el conjunto de la sociedad y en el propio seno de los gobiernos como ocurriera en agosto de 2003 cuando a raíz de sus declaraciones el entonces vicepresidente Daniel Osvaldo Scioli fue expulsado de la Casa Rosada por el primer magistrado Néstor Carlos Kirchner.

El 12 de agosto de 2003 en San Miguel del Tucumán durante el Coloquio Anual del Instituto para el Desarrollo Empresarial de la Argentina (IDEA), que presidió el economista Miguel Alberto Kiguel, subsecretario de Financiamiento durante la gestión presidencial de Carlos Saúl Menem, el hace poco asumido Scioli formuló declaraciones propiciando un ajuste de las tarifas públicas, las que por entonces se encontraban congeladas desde el gobierno de Eduardo Alberto Duhalde.

Avanzando sobre la gestión del ministro de Economía, Roberto Lavagna, Scioli expresó a los banqueros, industriales, comerciantes y ruralistas allí reunidos por la entidad que lideraba el petrolero Oscar Aníbal Vicente: “Aquí hay tres poderes. Yo encabezo el Legislativo y desde allí voy a impulsar la agenda económica, como complemento de la política”, según informó al día siguiente el matutino porteño “La Nación” en una nota de su columnista Alejandro Rebossio.

Scioli, apenas asumido, había iniciado una serie de contactos internacionales, entre ellos un viaje a los Estados Unidos de América, iniciado el 3 de junio de ese año, para asistir a la “Fiesta Anual de Primavera” del Council of Americas, presidido por William Rhodes, en Nueva York, que tuvo como especial agasajado al empresario venezolano Gustavo Alfredo Cisneros, a quién, junto con su esposa Patricia Phelps, el diario “The New York Times”, en 2010, calificara como “la pareja más influyente de América Latina”.

En ese marco, al exponer ante el Coloquio de IDEA, dos meses después, remarcó: “No podemos dejar de aprovechar la oportunidad que nos ofrece el contexto internacional para crear empleo y reducir la pobreza” y así aseguró que durante los próximos 90 días “Las subas del gas y la electricidad van a venir porque necesitamos inversores para que haya más energía” para resolver el déficit existente en la materia que obligaba, y aún lo hace, a fuertes erogaciones en importaciones en la materia.

“Habrá una segmentación de las tarifas desde una tarifa social, en la que estarán incluidos los jubilados y que no aumentará, hasta una para los sectores más productivos, como los exportadores, que van a pagar más”, precisó el vicepresidente Scioli al remarcar la necesidad de abandonar el congelamiento de los valores implementado por el mismo ministro Lavagna en 2002 durante la mencionada gestión de Duhalde en el marco de una estrategia antinflacionaria que siguió al ajuste del tipo de cambio.

El vicepresidente, tras su presencia en el Council of Americas donde pudo dialogar con el presidente estadounidense William Jefferson (Bill) Clinton y con su esposa, y actualmente precandidata demócrata para las próximas elecciones en ese país, Hillary Diane Rodham Clinton, además de con importantes dirigentes de corporaciones transnacionales, se asumía como un interlocutor para el poder económico internacional y hacia allí encaminaba su discurso frente a los referentes locales del empresariado.

Al asumir, Kirchner había delegado en Scioli el manejo de la Secretaría de Deportes y Turismo, para la que fue designado el empresario hotelero Germán Pérez, pero el propio Kirchner le pidió la renuncia a éste y cerró las oficinas de la repartición en la Casa Rosada como consecuencia de haberse notificado de los dichos del vicepresidente en el encuentro de IDEA con lo que eliminó, de hecho, las dependencias de la Vicepresidencia de la Nación por lo que su titular debió trasladarse a su despacho en el Senado de la Nación.

Scioli intentó conversar con Kirchner pero éste dejó de atenderlo, ni personalmente ni por teléfono, durante algunas semanas, a pesar de que tras el fracaso de su primer intento, y ante la pregunta de los periodistas, respondió “Sin comentarios. Está todo bien. Sin comentarios”, tras haber sido notificado por el jefe de Gabinete, Alberto Ángel Fernández, de la decisión presidencial de cesantear al secretario Pérez y a sus colaboradores inmediatos Víctor Groupierre y Sergio Saragoza, mientras el ajuste tarifario anunciado quedó en la nada

2 Comments on "LA CONFLICTIVIDAD DE LAS TARIFAS Y LA MARGINACIÓN DE SCIOLI EN 2003"

  1. Lo que proponia en ese momento Scioli es muy parecido a las propuestas actuales, cero que acambio. Esta bien recordarlo

  2. Lo que proponia Scioli en aquel momento era similar a las propuestas de Cambiemos

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