NO MAS CIRCULO VICIOSO

Desde los años 80 ¡y antes! en Argentina lo constante fueron las crisis económicas y políticas casi periódicas (cada ~ 10 años). Los rasgos dominantes de este “Pare y Siga”[1]se repiten: salida de la crisis, aumento del gasto público, déficit fiscal, inflación creciente, retraso cambiario, endeudamiento, cierre de crédito externo, agotamiento de las reservas, nueva crisis. Aprendizaje 0. ¿Por qué”

La “racionalidad” detrás de esta reiterada secuencia se conoce como “inconsistencia temporal”[2]: cada gobierno apura medidas populares (vgr.: más gasto público) y posterga las impopulares (vgr.: más impuestos para pagarlo). Pero esto plantea otra pregunta: si esta conducta es tan racional, ¿Por qué ocurre acá y no en todos los demás países”

Las respuestas, variadas, se orientan hacia el marco institucional y cultural.-

Me excede reseñarlas[3]. Pero la explotación política de la inconsistencia temporal se exacerba cuanto menores son los límites a los abusos de poder del gobierno de turno. El conjunto de los límites a estos excesos es la República.-

Una revisión de la situación de Argentina desde los 80 hasta el año pasado, muestra que salvo en materia de democracia -donde desde su retorno se ubica en el 1/3 superior de países-, la calidad institucional es baja (en 70% de los países es mejor) y declinante (bajó 56 puestos en la última década)[4]. La situación es aún peor en un concepto más ligado con la República, como el Estado de Derecho. Detrás del vértigo de nuestros vaivenes asomaba una República débil, cada vez más tambaleante.-

Vistas las causas de nuestra inestabilidad. ¿Cuáles son los efectos” En lo económico, desde los 80 la pérdida de Producto Bruto Interno [PBI] sería un 3% anual (5% en años recesivos). El crecimiento del PBI fue algo más del 2% anual. De no haber habido recesiones, hubiera sido del 5% anual. Las secuelas de las crisis de 1981-2, 1988-9 y del 2000 se llevaron más de un PBI anual entero. En vez de duplicar el PBI en 35 años, lo hubiéramos logrado en 15[5].-

En consonancia, la pobreza creció de un 6-8% de la población a principios de los 80 a un 25-29% en 2015[6]. La consecuente “brecha” social subyace la fractura política.-

Nuestro deambular sin rumbo tuvo otros efectos nocivos sobre el crecimiento económico y la creación de empleo – vgr.: carencia de políticas de largo plazo e incertidumbre y mayor riesgo para la inversión productiva y el comercio con el exterior – manifiestas en comparaciones internacionales.-

Concluyo que para quebrar el círculo vicioso de inestabilidad y estancamiento y encontrar una senda superadora son faros orientadores el restablecimiento de la República y un rápido desarrollo integral.-

De la República

Las Constituciones, cimientos de la estructura institucional de la sociedad, apuntan a 2 grandes objetivos: asegurar una “gobernabilidad” duradera de la sociedad (vgr.: evitar impasses paralizantes) y garantizar a sus miembros protección contra los abusos. Dar y limitar el poder de los gobiernos.-

Nos interesa esto último. Las Constituciones establecen condiciones exigentes para su propia modificación, y principios generales, que acotan los alcances de las decisiones legislativas, adoptadas por sucesivas mayorías temporarias. De allí la exigencia de super-mayorías para casos de especial trascendencia[7].Y la Corte Suprema de Justicia [CSJ] define si una ley es constitucional o no.-

Acá el equilibrio[8] es entre: la defensa de los principios generales ante eventuales embates de mayorías en busca de mayor poder, y el retraso en adaptarse a los cambios en la realidad, que incluyen los políticos[9], por excesiva inmovilidad.-

En Argentina la CSJ afronta responsabilidades mayores que en otros países: no sólo como Tribunal de última instancia, sino también por la limitada exigencia de dichas super-mayorías, y la facilidad con que un partido logra el manejo del Poder Ejecutivo [PE] y la mayoría absoluta en el Poder Legislativo [PL].Y, a veces, como cabeza del Poder Judicial [PJ], bajo la presión de los otros Poderes, por distintas vías[10], que han llegado hasta la no ejecución de sus sentencias.-

Para preservar el 1º pilar de la República, la independencia del PJ, la Constitución de 1994 agregó a las garantías ya existentes el Consejo de la Magistratura [CM], con un rol prominente en la designación y remoción de jueces, “ …integrado…de modo que se procure un equilibrio entre la representación de los órganos políticos resultante de la elección popular: de los jueces de todas las instancias y de los abogados de la matrícula federal…asimismo, por otras personas del ámbito académico y científico…”.-

Comparada con su Ley de Creación, la modificatoria vigente – declarada parcialmente inconstitucional – reforzó definitoriamente la representación política y el poder oficial en el Consejo, a expensas de la presencia profesional.-

De allí, la importancia esencial de alinear la ley del CM – y también, a la luz de la experiencia, del Ministerio Público Fiscal – al objetivo prioritario de independencia del PJ[11].-

El 2º pilar de la República, las libertades de expresión y de acceso a la información. Aunque el desarrollo de las redes sociales las democratiza, están “mediadas” por los canales de comunicación, públicos y privados. En cuanto importantes en la “construcción” de la realidad social – ¿por qué la propaganda, si no lo fueran” – importa defender el pluralismo evitando su monopolización (peor la estatal). El acceso a la información de la gestión pública, legislado en casi 100 países, permite controlarla y acotar la corrupción.-

En los países federales, las Provincias retienen funciones que en los unitarios ejerce la Nación. Así se acota el poder de ésta y emerge un 3º pilar de la República. En Argentina, tras una cruenta historia, la Constitución de 1953 adoptó el régimen federal.-

Pero en la práctica no es efectivo. La Nación recauda 81% del total, 51% por ingresos propios y 24% para coparticipar a las Provincias, que recaudan 19% restante. La Nación gasta el 57% del total y las Provincias el 43% del total: 195 de recursos propios y 24% de coparticipación federal. Ésta cubre el “desequilibrio vertical”, que es 56% de los presupuestos provinciales.-

Aún más grave, la Nación ha ido reemplazando las transferencias automáticas de fondos por envíos condicionados y discrecionales. Los gobernadores, financiera y políticamente dependientes, han perdido poder para acotar al gobierno nacional.-

El restablecimiento de un federalismo efectivo pasa por la reversión de la situación, y por la reducción de los “desequilibrios verticales” y el aumento de las responsabilidades fiscales de las Provincias (vgr.: recaudatorias, límites al endeudamiento).-

El 4º pilar de la República es el respeto y la atención a la sociedad civil. Algunos estudios muestran que en muchos casos las autoridades y los partidos políticos no atienden o procesan problemas e inquietudes de los miembros de la sociedad. Estos espacios van siendo ocupados por organizaciones no gubernamentales que cumplen el rol de expresarlos y urgir su consideración y/o tratamiento (vgr.: protestas). En Estados Unidos ocupan más del 15% de la población laboral.-

Como la mayoría de estas entidades crean economías externas, en muchos países se las subsidia mediante desgravaciones impositivas. En Argentina existió un régimen pero fue discontinuado por su empleo abusivo.-

Del Desarrollo

Hemos visto una condición necesaria del progreso económico: “… requiere un orden jurídico y una justicia independiente, que proteja a los ciudadanos contra los excesos del poder administrador”[12].-

¿Cuáles son sus efectos, que lo erigen como objetivo prioritario de nuestra transformación estructural”

Precisamente, que la provoca[13]. En unos 30 años, desde que inició su política de desarrollo (el PBI creció a más del 7% anual), China construyó una economía 10 veces más grande que la inicial. Esa expansión cuantitativa trajo enormes cambios cualitativos en la sociedad: ya los temas son otros. Es muy distinto ver nuestros alrededores desde la planta baja que desde un 10º piso -¡o desplazarse a pie que en una motoneta!-.-

El crecimiento económico es condición necesaria para la integración social, que requiere recursos. Y transforma la lucha por la distribución de una torta de siempre el mismo tamaño en una competencia por obtener porciones de una torta que crece. Pasar de un juego de suma 0 a uno de suma positiva. Ya no es necesario sacar a uno para dar a otro. No sólo posibilita la integración, también la facilita.-

Aclarada la trascendencia del tema: ¿Cómo crecen los países”

En el 1º milenio de la era cristiana la población, de 230 millones [M] apenas creció y su nivel de vida casi no mejoró: 8 siglos más tarde los humanos éramos 900 M, con un nivel de vida sólo 50% mejor ¡después de 800 años!

A partir de ~1800 – Revolución Industrial – todo creció vertiginosamente. En 2 siglos la población se multiplicó por 6 y el PBI por habitante por 9 ¡los ingresos totales son ahora 54 veces los de entonces!, y su ritmo de crecimiento es ¡40 veces más rápido!

“Lo social”. La expectativa de vida al nacer se extendió de 26 años a 66. La incidencia de la pobreza, 94% de la población en 1820, es hoy menos del 15% y la cantidad de indigentes y pobres está en franco retroceso. Los años promedio de educación subieron de 0,9 en 1850 a 7,7 en 2010.-

El motor de este éxito sin precedentes en la historia fue el sistema social, político y económico emergente de ese revolucionario cuarto final del Siglo XVIII en Occidente, devenido en “democracia republicana” y en “economía descentralizada”, que liberó las fuerzas creadoras del yugo estatal, lleno de privilegios, facilitando la movilidad e integración social.-

Conclusión evidente: insertarnos en el mundo. Aprovechar un mercado que es 200 veces el nuestro, y subirnos al tren de la innovación y el progreso.-

Vamos a Argentina. Mi peregrinaje por estudios empíricos sugiere relaciones de causalidad, que variarían según los niveles de desarrollo de los países[14].-

En nuestro país las prioridades están claras: actuar sobre las fuentes directas de crecimiento, en particular sobre las 2 de impacto inmediato: la inversión en capital físico y la mejora en el uso de los recursos productivos. La revolución educativa, que debe comenzar ya, sostiene el crecimiento luego del decolaje.-

Para ambas, además de Estado de Derecho e inserción en el mundo, es indispensable una reforma a fondo del Estado. Más fuerte en planificación y control. Menos ejecutor (vgr.: empresaripo) e interventor, donde le falta aptitud.-

Por un lado, es imperioso reducir sustancialmente el gasto público, causa de presión fiscal agobiante y de déficits desestabilizadores. Desde el 2000 escaló cerca del 20% del PBI – hasta más del 40% de éste -, record histórico imposible de sostener sin graves consecuencias. ¡Una transferencia anual de 60.000 M US$ del sector privado al estatal! La cantidad de empleados públicos subió de 2,4 a 4,2 M.-

El otro aspecto extraordinariamente nocivo del gigantismo estatal es el intervencionismo minucioso. Está claro el rol orientador y de control del Estado. Otra cosa son normas y contralores de detalle, fuentes de corrupción generalizada, lamentables consumidores de millones de horas-hombre de trabajo inútil, que podría ser productivo. Ahí está buena parte del “costo argentino”, que desalienta la inversión y obliga a un tipo de cambio innecesariamente elevado para poder competir.-

El desarrollo exige integración. La social es la que más adolecemos. Un 7% de indigentes y un 30% de pobres (a principios de los 80 era 5%) subyacen la grieta política que nos aqueja. El 85% del problema está en las villas y asentamientos.-

En el corto plazo cabe re-direccionar la asistencia social y continuar con la mejora de infraestructura y el aumento de la educación pre-escolar. Pero la solución de fondo es la creación de empleo, ligada al crecimiento.-

De la Legitimación

Tras esta recorrida, vuelvo al tema central de esta Nota: ¿Cómo salir del círculo vicioso de sucesivas crisis y retraso” ¿Cómo instalar de manera estable una base republicana y una senda de desarrollo[15]que nos permitan decolar y sostener nuestro vuelo hacia destinos que elijamos”

Una forma de analizar la dinámica de las sociedades se apoya en 4 rasgos, ordenados por orden decreciente de duración: cultura, instituciones, estructuras operativas y funcionamiento[16].-

En épocas normales las más duraderas, de lentas modificaciones, condicionan a las menos duraderas, aunque hay también causalidades inversas, menores.-

Pero en lapsos de quiebre las reformas se aceleran y las causalidades se revierten, hasta la consolidación de una nueva época. Los cambios impuestos al funcionamiento y las estructuras operativas fuerzan transformaciones del marco institucional.-

Se abre la posibilidad de una nueva etapa cultural, pero si ocurre o no depende del éxito y duración del experimento y de su ingreso a la construcción social de la realidad[17].-

En lenguaje de teoría política, la nueva etapa cultural se consolidaría cuando se “legitimara” la transformación de la realidad.-

La base ética de la teoría política derivada de Kant[18]se va desplazando desde el conocido imperativo categórico – principio de universalidad, requisito formal-, hacia normas que, buscando retener ese principio, lo construyen a partir de otros cimientos – condiciones de imparcialidad[19], diálogo intersubjetivo[20] – que permiten incorporar contenidos materiales, como la libertad y la equidad.-

En términos normativos, la legitimación requeriría no sólo la aceptación de las reglas de consenso, sino también de la orientación de propósitos.-

Pero el fundamento último de estas formulaciones es siempre el del comienzo de la obra de Kant: “ni en el mundo, ni, en general, tampoco fuera del mundo, es posible pensar nada que se pueda considerar bueno sin restricción, a no ser tan sólo una buena voluntad”.-

Aquí y ahora: ¿De dónde emerge la buena voluntad para consolidar una nueva etapa cultural que legitime las nuevas formas y orientaciones” ¿Cómo podemos “construirla””

Más allá de las dificultades coyunturales (vgr.: económicas internacionales – nuestros principales socios comerciales – y propias) las circunstancias objetivas son alentadoras.-

El mundo ha recibido con beneplácito nuestra reinserción, lo que nos obliga a estrechar filas para competir.-

Los resultados electorales han resultado en un poder “compartido”, que fuerza al diálogo, por lo menos para acordar consensos específicos, pero que abren pautas de negociación y huellas a futuro. Hay un reconocimiento generalizado del sufrimiento y peligro de no cerrar con urgencia la brecha de indigencia y pobreza. Y de la necesidad de un cambio de rumbo con políticas de largo plazo.-

Los cambios objetivos, en cuanto – superada la coyuntura – resulten aceptables, pueden ir cimentando una legitimación (no sólo de origen, sino también de ejercicio) de un sistema político menos conflictivo y de un rumbo económico-social más “consecuencialista”, menos ideologizado.-

La consecuente mayor “lealtad”[21] con la sociedad incorpora una mayor buena voluntad. En palabras del Presidente José Mujica a los argentinos: “que se quieran más”.-

Pero la percepción de los cambios objetivos está mediada por su procesamiento social, en el cual hay mecanismos influyentes.-

Las redes sociales, con sus interacciones individuales y penetración en las nuevas generaciones, parecen tender más hacia la cohesión que hacia la fragmentación.-

Más son el ejemplo y los mensajes de los líderes, la tarea diaria de los medios y los valores de la educación donde se puede ir construyendo la percepción social que culmine con una nueva etapa del país, caracterizada por lo que nuestro Papa Francisco llama “la cultura del encuentro”.-
Por José María Dagnino Pastore(*)

Ex Ministro de Economía

(*) CPN y Dr. C. Econ., UNLP; MA Econ, U. California; PhD Econ, Harvard U.-
Docente, investigador, director, decano y consejero de universidades e institutos (UNLP, BA, Harvard, UCA, Di Tella, FIEL); recibió premios; escribió libros (último: Manifiesto Desarrollista) y 80 trabajos publicados en 4 idiomas y 20 países.-
Ministro de Economía [ME], PBA; Secretario del CONADE; ME de la Nación (2 veces); Embajador en Europa; Gobernador del BID, BM y FMI, cuya 25ª Asamblea presidió; fue condecorado.-
Fundador, asesor, director y presidente de bancos y empresas; consultor de países LA e instituciones internacionales.-
Miembro de: la Academia Nacional de C. Econ. (presidió); el Diálogo Interamericano, Comités Ejecutivos (CARI; Fundación de la Bolsa de Comercio de BA; preside), y de Consejos (UCA, FIEL, IAEF, F. Libertad y Progreso).-
[1] Acuñado, ya en los 70, por Carlos Díaz Alejandro: Ensayos sobre la historia económica de Argentina, Amorrortu, 1975.
[2]Modelizadapor Finn Kydland [Premio Nobel] y Edward Preston: “Rules rather than Discretion: the Inconsistency of Optimal Plans”, Journal of Political Economy, 85:3.
[3] Un punto de vista sobre algunas causas lo proveyó MancurOlson: Poder y prosperidad. La superación de las dictaduras comunistas y capitalistas. Siglo XXI, 2001.
[4]Martín Krause: Índice de Calidad Institucional. Libertad y Progreso, 2015.
[5] Ver mi Manifiesto Desarrollista, p. 190. Grupo Unión, 2015.
[6] Ver Agustín Salvia (coordinador) Progresos sociales, pobrezas estructurales y desigualdades persistentes. Universidad Católica Argentina, 2015.
[7] Analizadas por James Buchanan [Premio Nobel] y Gordon Tullock: TheCalculus of Consent. LogicalFoundations of ConstitutionalDemocracy. University of Michigan Press, 1962.
[8] Expuesto con ejemplar claridad por el Presidente de la CSJ, Ricardo Lorenzetti, en la presentación del libro de Juan Vicente Sola: La Corte Suprema. El nuevo proceso constitucional. Thomson Reuters La Ley, 2016.
[9] Ilustrado por Stefan Voigt: Explaining Constitutional Change. A Positive Economics Approach. Edward Elgan, 1999.
[10] Sobre la vía presupuestaria, verHoracio Piffano (director) “El régimen republicano, la autonomía del PJ y las finanzas públicas”, 48º Jornadas Internacionales de Finanzas Públicas. Universidad Nacional de Córdoba, 2015.
[11] FORES. Proyecto Justicia 2015-20. FORES, 2015.
[12] Arturo Frondizi: Discurso Inaugural como Presidente de la Nación, 1º de Mayo de 1958.
[13] Como resumió sus años de investigación empírica SimonKuznets [Premio Nobel]: Modern EconomicGrowth. Yale UniversityPress, 1966.
[14]En sintonía con los hallazgos tempranos (1960) de Walt Rostow: Las etapas del crecimiento económico. Un manifiesto no comunista.1993. Explica parcialmente el fenómeno chino.
[15]El desarrollo “debe ser integral, es decir, promover a todos los hombres y a todo el hombre”. Pablo VI (1967) Carta EncíclicaPopulorumprogressio, Roma.
[16]Propuestapor Oliver Williamson [Premio Nobel]:”The New Institutional Economics: Taking Stock, Looking Ahead”. Journal of EconomicLiterature 26:3, 2000.
[17] En el esquema de Peter Berger y Thomas Luckmann (1966): La construcción social de la realidad. Amorrortu, 1968.
[18] Emmanuel Kant (1785):Fundamentación de la metafísica de las costumbres… (1995). Porrúa, México.
[19] John Rawls (1971):Teoría de la justicia (1975). Fondo de Cultura Económica [FCE]. México.
[20]JürgenHabermas (1983):Conciencia moral y acción comunicativa (1985) Península, Barcelona.
[21] Tema tratado por Albert Hirschman (1970): Salida, voz y lealtad. Respuestas al deterioro de empresas, organizaciones y estados. FCE, México.

Citar: elDial.com – DC2106

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