¿QUIEREN INFLACIÓN? SÓLO HAY QUE IMITAR LO QUE HIZO ALEMANIA EN 1920

La base monetaria en EEUU se ha incrementado un 435% desde 2008

El estancamiento de los precios se está convirtiendo en una pesadilla para los banqueros centrales de Occidente. Sin ir más lejos, la inflación de la Eurozona lleva registrando decenas de meses variaciones interanuales muy cercanas a cero (la última en marzo del -0,1%). Parece que algo está fallando, los bancos centrales están expandiendo la base monetaria, una política que siempre solía venir acompañada de incrementos de precios. Sin embargo esta vez los precios no se mueven, ¿qué está ocurriendo?
Alex Cukierman, profesor emérito de la Universidad de Tel Aviv y profesor de Economía en el Interdisciplinary Center, muestra en Voxeu por qué podrían estar errando las políticas expansionistas de los bancos centrales en su intento por lograr estimular los precios. Según los datos recopilados por este economista, la Alemania de 1920 (que fue pasto de la hiperinflación) y el EEUU de 2008 incrementaron su base monetaria de forma muy similar. Empero, los resultados sobre los precios han sido radicalmente opuestos.
La base monetaria o dinero de alta potencia está formado por las reservas bancarias, billetes y monedas en manos del público, que han sido emitidos por el banco central. Como explica Cukierman, “entre septiembre de 2008 y septiembre de 2014 la base monetaria de EEUU se ha incrementado un 435%… En 1920 el dinero de alta potencia de Alemania se amplió exactamente lo mismo. Las cifras muestran que en Alemania hubo una aceleración de la inflación persistente que fue más elevada que el ritmo de expansión de la base monetaria. Como consecuencia, el nivel de precio de Alemania en septiembre de 1922 era 24 veces mayor que en diciembre de 1920”.

“Por el contrario, en EEUU la inflación acumulada desde que colapsó Lehman hasta septiembre de 2014 ha sido del 12,4%. Este incremento es minúsculo si se compara con el 435% que ha crecido la base monetaria”, explica este profesor de Economía.
La demanda de bienes y servicios
La diferencia fundamental entre la Alemania de 1920 y lo que está ocurriendo hoy en EEUU o la Eurozona es que esta ocasión “la expansión del dinero de alta potencia apenas se ha traducido en mayor demanda de bienes y servicios, mientras que en la Alemania de 1920 casi toda la expansión del dinero de alta potencia fue usado por el Gobierno para financiar su presupuesto”. Como muestran las cifras que publica la Reserva Federal, unas tres cuartas partes de toda esta expansión monetaria han acabado en exceso de reservas bancarias sin que influyan de forma decisiva en un incremento del crédito.
La independencia de estas instituciones monetarias en los países desarrollados a día de hoy impide de cierto modo que estas instituciones financien los presupuestos de los gobiernos vía impresión de dinero. Mientras que “en la Alemania de 1920, la única forma que tenía el país de financiar sus déficits públicas eran vía expansión monetaria”, asegura este experto.
“La experiencia inflacionaria de Alemania contribuyó a expandir la creencia de que la creación de dinero en exceso terminaría probablemente produciendo más inflación. Como consecuencia de ello, después de esta última crisis, los banqueros centrales se han mostrado preocupados por los niveles de liquidez que se estaban alcanzando, en cualquier momento se podría encender la mecha de la inflación”, asegura este profesor de Economía.
No obstante, como señala este experto, “está siendo una lección importante esta comparación entre la Alemania de hace 93 años y la inflación de hoy en EEUU, debido a las profundas diferencias económicas y a las diferentes circunstancias e instituciones. Los miedos se han exagerado demasiado”.
El dinero se queda ‘quieto’
La independencia actual de los bancos centrales que impide financiar los presupuestos de los gobiernos evita que haya una transferencia directa entre política monetaria y fiscal. Los bancos privados juegan un papel fundamental en la transmisión de la política monetaria. Como muestran los datos de febrero publicados por el Banco Central Europeo, las reservas mantenidas por las entidades de crédito han aumentado hasta 552.929 millones de euros, cuando en octubre de 2014 la cantidad en este apartado no alcanzaba ni los 200.000 millones de euros. En poco más de un año los bancos casi han multiplicado por tres el dinero que mantienen en reservas.
Es cierto que las entidades financieras tienen la obligación de cumplir unas reservas mínimas, pero esta cifra según el BCE se establece en unos 113.061 millones de euros, por lo que el ‘exceso de reservas’ alcanza los 439.868 millones de euros. A esta cantidad hay que sumarle el dinero que los bancos guardan en la facilidad de depósito que ha promediado en febrero de 2016 los 223.134 millones de euros, cuando en octubre de 2014 no alcanzaba los 30.000 millones de euros.

En EEUU, el exceso de reservas también se ha disparado hasta máximos históricos. Ahora mismo, el exceso de reservas en ese país alcanza los 2,3 billones de dólares, con el agravante de que en EEUU el exceso de reservas está remunerado con un 0,5% por parte de la Reserva Federal. Tal y como explica Joseph Stiglitz, entre el año 2000 y el 2008 el exceso de reservas en EEUU promedió los 200.000 millones de dólares, mientras que ahora esta cantidad suma más de 2,3 billones de dólares. “Los bancos están ganando miles de millones de dólares sin asumir ningún riesgo”, explica el Nobel de Economía.
Ante esta complicada situación, cada vez son más los expertos que abogan por implementar políticas parecidas a las de la Alemania de 1920. Algunas de estas propuestas hablan de financiar o monetizar el déficit de los gobiernos (en la Eurozona) o incluso de inyectar o regalar directamente dinero a las familias para que consuman e inviertan, el ‘helicóptero del dinero’. Por el momento, el BCE se ha introducido en el mundo de los tipos negativos sobre depósitos con los que intenta castigar el exceso de reservas de los bancos, una medida que por el momento no ha dado los resultados esperados.

 

por Vicente Nieves

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