RENTA PETROLERA VS. CUIDADO AMBIENTAL

Es cierto que aún no ha concluido la era de los combustibles fósiles (carbón, petróleo y gas), pero ya hemos comenzado a transitar hacia el fin de esta era, nacida con la Revolución Industrial a fines del siglo XVIII. Los cambios tecnológicos están abaratando las diversas formas de energías limpias, desplazando así de una manera gradual a las tradicionales energías fósiles. El interrogante es saber si este tránsito hacia un nuevo modelo energético se está haciendo a la velocidad requerida por la preservación climática de nuestra Tierra.
Más allá de los discursos y las buenas intenciones evidenciadas en la última cumbre climática de Naciones Unidas a fines del año pasado en París, las emisiones de CO2 por la utilización de energías fósiles no solo están contribuyendo hoy al calentamiento global del planeta, sino que la tendencia es que además sigan aumentando la contaminación en el futuro, ya que el desarrollo de las energías limpias aun no parece ser lo suficientemente vigoroso como para reducir de una manera efectiva la utilización de fósiles. Es preocupante constatar que el Departamento de Energía de los Estados Unidos acaba de presentar sus proyecciones mundiales hacia el año 2040, que fueron elaboradas meses después de la Reunión de Naciones Unidas en París. Las recientes estimaciones de esta agencia oficial de los Estados Unidos sobre el consumo mundial de energía son sumamente preocupantes, ya que nos alertan diciendo que hacia el 2040 las emisiones de gases invernadero por la utilización de fósiles no disminuirá, sino todo lo contrario ya que se estima que en el 2040 estaremos mandando a la atmósfera un 34 por ciento más que ahora de estos gases contaminantes. Recordemos que para cumplir la meta de evitar que la temperatura del planeta suba más de dos grados deberíamos estar emitiendo en el 2040 un 33 por ciento menos que hoy. Este reciente pronóstico del gobierno de los Estados Unidos, nos está ahora diciendo no solo que no emitiríamos menos en el futuro, sino todo lo contrario ya que estaríamos emitiendo nada menos que el doble de lo tolerable por el clima. Esto es grave ya que así se agravarían de una manera irreversible los daños del cambio climático que ya están a la vista, tanto en los mares como en los continentes.
Es importante tener en cuenta que nunca hubo tantas reservas mundiales de fósiles como hoy, baste decir que las reservas petroleras en 1980 cubrían 30 años de consumo, mientras que la actualidad, a pesar que el consumo de petróleo aumento, cubren nada menos que 53 años. La utilización plena de estas reservas fósiles, ya contabilizadas en los balances empresarios, no es compatible con la meta de no cruzar la barrera del aumento de dos grados, fijada en la reunión de París de las Naciones Unidas. Esto lo ha expresado con claridad British Petroleum, cuando informa que “Si las reservas existentes de fósiles fueran utilizadas totalmente en los próximos años se emitirían más de 2,8 trillones de toneladas de CO2, bien por encima del límite de un trillón consistente con la meta de no superar el límite de dos grados de aumento de temperatura global”. La magnitud de estas reservas plantea un evidente conflicto de intereses financieros, ya que reducir estas emisiones para preservar el clima exigiría no utilizar la mayor parte de las reservas petroleras hoy existentes, asumiendo así un quebranto financiero para los propietarios de estas reservas equivalente a nada menos que dos tercios del PBI mundial. Pretender preservar esta renta petrolera es incompatible con la reducción de emisiones contaminantes.
Merece destacarse la responsable actitud de las empresas petroleras europeas (Shell, Total, BP, ENI, State Oil y BG) que propician la aplicación de tributos a los productores de combustibles fósiles, para alentar el cambio de modelo energético y además generar recursos financieros para la gran transformación tecnológica que tenemos por delante. Pero no todos piensan así, particularmente en Estados Unidos, ya que muchas de sus empresas de hidrocarburos y carbón están conformes con las declaraciones del candidato Trump, quien no solo rechaza los acuerdos climáticos de París, sino que además sostiene que “el cambio climático es un concepto que fue inventado por los chinos para perjudicar la competitividad de los Estados Unidos”. El mundo avanza muy lentamente para preservar el planeta, esperemos que en noviembre la elección presidencial en los Estados Unidos privilegie la preservación del planeta sobre la renta petrolera.

Alieto Aldo Guadagni (Clarín)

Se el primero en comentar en "RENTA PETROLERA VS. CUIDADO AMBIENTAL"

Deja un comentario

Su dirección de correo electrónico no será publicada.


*