EE.UU.-ARGENTINA: RELACIONES PROMISORIAS

El 20 de enero partimos rumbo a EEUU tras dos años como representante del Presidente Obama en la Argentina. Será una despedida muy emotiva al dedicado y talentoso equipo de la embajada, y a los muchos argentinos que se han convertido en amigos cercanos. Pronto dejaré el Palacio Bosch, donde tuve el honor de recibir a distinguidos invitados en innumerables reuniones de carácter político y diplomático, y también en eventos de interés cultural, de intercambio educativo e incluso de promoción empresarial y en defensa de los derechos humanos. Estos dos años han sido una experiencia transformadora en lo personal, pero más importante aún en este tiempo hemos mejorado las relaciones bilaterales. Regreso a California sabiendo que nuestro vínculo es más fuerte y nuestra amistad, más profunda.
Cuando llegué a Buenos Aires, sentí de inmediato el afecto de los argentinos y el interés sincero por trabajar en conjunto. Después de haber enfocado gran parte de nuestros esfuerzos iniciales en ciencia, tecnología, energía e intercambios educativos, hoy trabajamos con nuestros colegas argentinos del sector público y privado en una agenda más amplia que abarca relaciones comerciales, emprendimientos, preservación de la paz, temas de seguridad e incluso energías renovables y cambio climático.
Como muestra de la amistad entre nuestros países, el Presidente Obama y su familia visitaron Argentina consolidando así nuestro compromiso por encontrar nuevos y significativos intereses en común. Impulsamos muchas iniciativas nuevas de carácter político, económico y diplomático con resultados sustanciales. Luego de esa histórica visita, recibimos a muchos miembros del Gabinete incluyendo al Secretario de Estado John Kerry. Creo que ahora tenemos una relación de trabajo más fuerte, dinámica y positiva, que se basa en el respeto mutuo y los intereses en común.
Gracias a los recientes logros, esta semana el gobierno argentino me otorgó la Distinción de la Orden de San Martín en el grado de Gran Cruz, un reconocimiento que sólo algunos estadounidenses han recibido. Me siento profundamente honrado y quiero agradecer a mis colegas argentinos y al excelente equipo de la embajada ya que fue un esfuerzo en conjunto.
Además de la mejora en la relación entre ambos gobiernos, hemos mejorado significativamente el intercambio, el turismo y los viajes entre ciudadanos de ambos países. En un hecho sin precedentes, la embajada en Buenos Aires emitió más visas que cualquier otro puesto de EEUU en el mundo. El número de estadounidenses que viajó a Argentina también fue record: más de 400 mil turistas en 2016, un incremento del 16%. También lanzamos un programa de intercambio educativo de corto plazo, público-privado único para que más estudiantes de universidades públicas puedan estudiar en EEUU por primera vez. Así, estadounidenses y argentinos ampliarán el entendimiento y exposición a la cultura de cada país.
El año pasado, nos convertimos en la primera embajada en Argentina en crear energía renovable con la instalación de paneles solares y, este año fuimos la primera embajada de EEUU en el mundo en instalar una turbina eólica (creada por argentinos). Las empresas de EEUU y Argentina están trabajando en conjunto para lograr que la energía renovable sea aún más rentable. Este logro no sólo es fundamental para el medio ambiente sino que impulsará el crecimiento económico y creará nuevas industrias y trabajos de calidad.
El mes pasado, lanzamos la primera entrega del “Premio Argentina-EEUU al Emprendedor del Año” para fomentar el emprendimiento con socios de varios sectores de la sociedad entre los que se cuentan el sector tecnológico, la iglesia, mujeres líderes y dirigentes sindicales. Durante estos dos años, quedé profundamente impresionado por los emprendedores argentinos y este premio fue una manera de atraer la atención al rol clave que tendrán en la economía argentina.
Durante mi mandato, nuestro principal objetivo fue el crecimiento de las relaciones en todos los niveles. Creo que juntos institucionalizamos muchos programas de interés mutuo. Estoy listo para apoyar a mi sucesor para poder continuar con este positivo ímpetu que hemos generado.
Ha sido el gran honor y privilegio de mi vida ser el Embajador de EEUU en Argentina. Me llevo recuerdos maravillosos: los imponentes glaciares de Santa Cruz, las increíbles Cataratas del Iguazú, la bella Mar del Plata, las viñas de Mendoza, los centros técnicos de Córdoba, las impresionantes escuelas de Rosario y Junín, los colores de Jujuy y recorrer la Patagonia en moto. He disfrutado del mate, el asado, el vino, el tango y ver los más emocionantes partidos de fútbol de mi vida, especialmente los superclásicos.
Deseo continuar fortaleciendo los lazos económicos entre nuestros dos grandes países pero en una nueva función, como parte del sector privado, viviendo en Buenos Aires. Argentina me cambió. Hace dos años no hubiese pensado que decidiría vivir aquí la mitad del tiempo, pero llegué a querer a este país y a su gente. Estoy ansioso por seguir trabajando en mi Argentina adoptada. Todos tenemos la responsabilidad de seguir promoviendo la amistad entre nuestros países y encontrando maneras creativas de cooperar juntos. Estaré eternamente agradecido al Presidente Obama y a los argentinos por estos últimos dos intensos pero maravillosos años.

Noah Mamet. Ex embajador de los Estados Unidos

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