POR QUÉ NO LLEGAN LAS INVERSIONES QUE EL GOBIERNO ESPERA

¿Qué informan las embajadas extranjeras a sus respectivos países sobre la Argentina? ¿Los enredos legales de una ex Presidente en Tribunales y la eventual inminencia de su prisión? ¿O los reiterados paros, manifestaciones y cortes de calles que el Gobierno no parece saber cómo contener?

Según un diario argentino, Felipe González, quien fuera brillante Jefe de Gobierno, llevando al Partido Socialista Español (PSOE) a su plenitud intelectual y electoral, le habría consultado a Mauricio Macri por la prisión de Cristina Kirchner -junto a sus principales copartícipes en los latrocinios cometidos cuando fueron gobierno- como condición necesaria para que las inversiones españolas viniesen a Argentina.

¿Desde cuándo los capitales extranjeros no invierten en un país por escrúpulos de conciencia acerca del cumplimiento de la ley?

El ex Premier español desmintió formalmente haber hecho semejante comentario que, de haber existido, sería impropio de su parte, entre otras cosas, por consultar al presidente de la Nación por algo que pertenece en exclusividad al Poder Judicial, desconociendo la republicana división de poderes. Pero más allá de la veracidad del comentario periodístico, la pregunta que cabe es: ¿desde cuándo los capitales extranjeros no invierten en un país por escrúpulos de conciencia acerca del cumplimiento de la ley? Toda la experiencia mundial revela que eso no los detiene cuando hay oportunidades de ganancias, y este el meollo del tema con Argentina.
Si Cristina se presentase como candidata a senadora por la provincia de Buenos Aires y le ganase la pulseada a sus eventuales contendientes, probablemente los potenciales inversionistas no verían con alegría este resultado sino más bien como una verdadera señal de alarma, pues un triunfo semejante sería para el mundo internacional una prueba de que el gobierno de Macri ha perdido peso en el electorado por los errores manifiestos de sus quince meses de gestión.

Este es el tema crucial que explica por qué lo que tanto esperan el Presidente y su equipo -inversiones extranjeras de importancia para dinamizar la economía y el empleo- no se ha dado y tampoco tiene visos de que pueda darse antes de agosto, mes de las PASO, y antes del acto electoral de octubre. La economía sigue floja y hay un evidente malestar en vastos sectores de la población, aprovechado por los pescadores de río revuelto que sólo buscan regresar a situaciones de privilegios anteriores.

Todas las embajadas informan a sus gobiernos sobre este clima de anarquía, en las antípodas del que se necesitaría para atraer inversiones

El orden público se ha desquiciado y la calle ha sido copada por todo tipo de organizaciones que van del kirchnerismo hasta la extrema izquierda, elementos violentos que crean un clima de tensión, de inseguridad, de temor, en la sociedad y en los inversores locales que fácilmente se transmiten al mundo exterior. Todas las embajadas informan a sus gobiernos sobre este clima de anarquía, clima que está en las antípodas del que se necesitaría para atraer inversiones directas de capitales extranjeros.

Las decisiones de inversión no se toman por amistad, simpatía o afinidad de creencias, sino por cálculo económico

La seguridad pública es un elemento central para atraer capitales y tiene tanta importancia como la seguridad jurídica y como la estabilidad monetaria, política e institucional, porque la previsibilidad es un factor psicológico de primer orden para tomar decisiones de inversión, decisiones que no se toman por amistad, por simpatía o por afinidad de creencias, sino que se toman en función del llamado cálculo económico, o sea del riesgo y las oportunidades que puedan existir al llevar adelante un proyecto empresario.

Tal vez Felipe González convenció a Macri de que lo que el país necesita es un pacto político que termine con todos los intentos de desestabilización

Hubiera sido útil que Felipe González le recordase al presidente argentino su experiencia durante la transición española –quizás lo hizo, no lo sabemos-, a la que contribuyó como referente del PSOE, pocos años antes de llegar a la jefatura de Gobierno. El famoso Pacto de la Moncloa fue un instrumento esencial para asegurar la estabilidad política del país y por ende la seguridad jurídica, con lo cual quizás hubiera convencido al presidente Macri de que el país también necesita y de manera urgente un Pacto Político que termine con todos los intentos de desestabilizar el gobierno, justamente por aquellos que vaciaron el país y lo dejaron en bancarrota, destruyendo no sólo la economía sino todo tipo de instituciones.

También tuvo Felipe González la visión de incorporar a España a la Unión Europea con las consiguientes obligaciones que esto imponía a su país. Esta incorporación forzó a la sociedad española, a su gobierno y al mundo empresarial, a disciplinarse, a fijar un Orden Jurídico estable, a dictar leyes responsables, a poner disciplina donde reinaban el caos, los feudos y todo tipo de subjetivismo. El pertenecer a un proyecto tan vasto como la integración europea fue un elemento clave para hacer de España, ya no un país feudal, sino una sociedad integrada al Occidente de gran nivel de desarrollo.

Tiene que existir un Acuerdo Histórico que siente las bases de un Estado civilizado

Si las principales fuerzas políticas del país, empezando por el propio oficialismo, no quieren que la Argentina vuelva a despeñarse en la anarquía que siguió a la salida del poder del presidente Fernando De la Rúa, tienen que mostrar un grado de responsabilidad histórica que hasta ahora no se ha dado en la medida indispensable. Tiene que existir un Acuerdo Histórico que siente las bases de un Estado civilizado, en el que no se juegue al derrocamiento del gobierno de turno, sino que se lo respete más allá de todos los errores que pueda cometer. Si la clase política habla a diario de la democracia, debe ser consciente de que ésta es una planta delicada que sólo crece y se desarrolla en un terreno también altamente sensible susceptible a factores disolventes que la pueden ahogar.

Las inversiones extranjeras, y por supuesto también las nacionales, no tomarán vuelo si las fuerzas opositoras y el gobierno no se unen en lograr el mayor denominador común posible para proteger la institucionalidad del país, porque sin ésta ningún programa de gobierno podrá tener éxito, algo que va mucho más allá de las inversiones, pues hace a la esencia misma de la factibilidad de lograr que Argentina salga del infantilismo, la inmadurez, la falta de seriedad y la carencia de formación de los sectores dirigentes, todos rasgos que, hasta el presente, son signos dominantes del escenario nacional.

Ricardo Romero

Ex Vicepresidente de IDC (Internacional de Pdos. de Centro).

1 Comment on "POR QUÉ NO LLEGAN LAS INVERSIONES QUE EL GOBIERNO ESPERA"

  1. José María Romero Maletti | 31 marzo, 2017 at 21:11 | Responder

    Estoy totalmente de acuerdo con el diagnóstico y la propuesta del Señor Ricardo Moreno. Es inexplicable que no hayamos seguido el ejemplo del Pacto de la Moncloa. Considero que la inmadurez del pueblo argentino viene de larga data, ya lo señalaba Juan Bautista Alberdi. La última evaluación de la educación, debería haber incluido la concientización de los valores que hacen posible una sociedad sana y madura. La falta de valores como el respeto a la ley, el respeto al prójimo, el espíritu de solidaridad y el espíritu de superación, es lo que impide que nos transformemos en una gran nación. La solución de fondo está por lo tanto en la educación.

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