LA REPUBLICA ARGENTINA NO ERA ASI

En la turbulencia de los tiempos, que, en su vorágine, nos desafían a cada momento y nos condicionan en nuestras actitudes diarias.
Cuando mas que nunca nuestra sociedad necesita la presencia y la acción de hacedores.
Cuando solo encontramos la manipulación del sentido común, sea en la queja, desde la platea, de lo que no se animan a protagonizar en el escenario, o desde la declamación volitiva e inoperante del facilismo de los que, como engendrados por mentes privilegiadas escondidas en sus bibliotecas.
Que fácil es para los “decidores” opinar así.
Pretender rápidas reformas y resultados cuando la realidad nos enfrenta contra un mar de facilismo y corrupción.
Están los responsables hacedores montados en una chalupa contra el inmenso mar del populismo chanta y sudaca que nos hizo llegar a ser así.
Porque nosotros no eramos así.
Nosotros eramos argentinos.
No fuimos nunca sudacas latinoamericanos.
Argentina, la de nuestra República Argentina, era rica y culta.
Y llego a ser ahora pobre y culturosa.
Tuvimos una educación que, en su contenido, asombro al mundo.
América Latina aprendió a leer con el libro UPA.
Y hace mas de ochenta años al “plancton” le preguntaron:
Queres trabajar o no queres trabajar?
Queres derechos?
La respuesta fue fácil, muy fácil.
Y así llegamos acá.
Percibimos la decadencia, pero no el derrumbe.
Y la pared que se fue corriendo, corriendo, y al final se derrumbo.
Y le toca a la nueva generación levantaría.
Sera muy difícil, posible, sin duda, pero muy difícil.
Porque la exigencia es la bolsa de dinero, fácil, en la puerta de mi casa y sin ningún esfuerzo.
Distinguir el pobre del vago es el gran tema.
Porque el componente vago es el mayoritario en nuestra triste realidad.
Porque el pobre real merece todo el apoyo y el intento de ayuda.
Y que haces cuando te das cuenta del vago que “trabaja” de pobre?
En la Facultad, aquella gran Facultad de Derecho y Ciencias Sociales, teníamos una materia, dificilisima, que era el puente de la carrera.
Porque cuando la aprobabas ya quedabas en linea directa hacia el titulo.
Estudiarla era el gran desafío y aprobarla se te antojaba una montaña enorme y llena de peligros.
Esa materia se llamaba Obligaciones.
Y al frente de la cátedra, allá en lo que para nosotros era “El Olimpo”, teníamos un Señor, así, con mayúscula.
Era el Doctor Roberto Repetto.
El me enseño el equilibrio entre los derechos y las obligaciones.
Ese fue el sello que me marco para siempre en la vida.
Ahora nos toca el muy difícil legado a una generación nueva que va a tener que afrontar el tremendo impacto de la influencia de la inteligencia virtual y el desafió a encontrar nuevos caminos, nuevas profesiones, nuevas dinámicas que condicionaran la calidad de la formación recibida, en medio de una vorágine donde cada minuto sera potenciador a cambios ineditos e imprevisibles.
Aquel titulo que nos abrió ayer la puerta para, en la medida del esfuerzo, tener una posibilidad de éxito en la vida, hoy esta vacío y es indiferente el tenerlo o no, si no esta potenciado por un posgrado, varios idiomas, y tecnología al día.
Porque, a la altura de pretender su inserción en el mundo laboral, tendrán que estar listos para, antes que la exhibición de un titulo, afrontar la tremenda exigencia de la lógica y durisima pregunta: Usted, que sabe hacer?
Les exigirán muchísimo mas que a nosotros.
Les espera una aventura superior, en un mundo donde la calidad deberá demostrarse en todos los niveles.
Por eso la preocupación por trabajar para minimizar el tremendo impacto que esa dinámica tendrá sobre una población inmersa en un facilismo irresponsable.
La demanda de trabajo equilibrara lo incontestable de la igualdad de oportunidades con la medición de resultados, en todos, absolutamente todos los niveles de todas las capas sociales.
Porque el trabajo deberá merecerse antes que mendigarse.
Así paso cuando fueron los tiempos de la revolución industrial y la lucha contra el advenimiento de las maquinas que reemplazaron manos de obra.
No desaparecieron trabajos, todo lo contrario, aparecieron nuevos y nuevas formas de ganarse el pan con nuevas iniciativas y profesiones.
Ahora, no ya como en nuestros tiempos, en que la horizontalidad de los mismos hizo que las cosas tardaran mas en cambiar, y que los cambios fueran mas imperceptibles.
Ahora lo que viene es imparable.
Nos toca a nosotros el advertir a las nuevas generaciones que lo que van a experimentar no tendrá limites, y por eso deberán estar preparados para prever todo y saber dominar los cambios con coraje y valores de fondo.
Nosotros vivimos, acertamos y nos equivocamos, en nuestro humano devenir falible.
Eso si, creo que hicimos honor al legado de nuestros padres y maestros.
Ellos ahora son nuestros herederos, y a ellos les toca sacudir la modorra y salir a la cancha.
Nosotros ya fuimos, y, desde la tribuna de nuestro honesto retiro, levantaremos nuestras banderas y, en la oración para que Dios los bendiga, hincharemos por ellos.
Jose Maria De Lorenzis

1 Comment on "LA REPUBLICA ARGENTINA NO ERA ASI"

  1. Me ha interesado el artículo de José María De Lorenzis. Describe con claridad la época vivida por nosotros los ” adultos mayores” y el vertiginoso cambio en que la técnica especialmente digital ha convertido a los ” nativos del milenio ” en protagonistas de algo que todavía no hay experiencia porque ellos,los jóvenes,no han llegado a una edad de adultez cronológica.
    Pero lo que destaco en esta nota de De Lorenzis es el sentir de esperanza en lo incierto del mañana.

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