DARWIN Y LA EXHUMACIÓN. “LA BONDAD DE LOS BRITÁNICOS”

El alcalde de Zonnebeke, Dirk Sioen, el vicepresidente de la Comisión de Tumbas de Guerra de la Commonwealth, Timothy Laurence, el ministro belga de Defensa, Steven Vandeput, la duquesa de Cambridge, Catalina, el rey Felipe de Bélgica, Carlos de Inglaterra, príncipe de Gales, la reina Matilde de Bélgica, el príncipe Guillermo, duque de Cambridge, y la primera ministra británica, Theresa May, asisten al cementerio de Tyne Cot durante la conmemoración del centenario de la batalla de Passchendaele, que tuvo lugar en el noroeste de Bélgica en 1917 y fue una de las más sangrientas de la I Guerra Mundial, en Zonnebeke, Bélgica, hoy, 31 de julio de 2017.
En Bélgica, en el cementerio de Tyne Cot, el más grande de la Commonwealth y construido sobre la línea de frente, están enterrados 11.961 soldados británicos muertos en combate durante la Primera Guerra Mundial. De ese total, 3.661 tienen sus nombres y 8.300 están sin identificar, cada una de esas sepulturas luce una lapida con la leyenda “KNOWN UNTO GOD” (Solo conocido por Dios). Estamos afirmando que del total de esas tumbas el 70% no están identificadas. El filósofo Sócrates tal vez preguntaría: ¿Cuál es entonces el interés inglés de identificar soldados argentinos cuando hay miles de soldados británicos enterrados sin nombres? O ¿Por qué el CICR (Comité Internacional de la Cruz Roja) no colabora con la identificación de sus héroes enterrados como NN? De ninguna manera pretendo aburrirlos, pero aprovecho para ver si alguien conoce a algún integrante de EAAF (Equipo Argentino de Antropología Forense) que actualmente trabaja en Darwin, tal vez pueda colaborar con tan samaritana tarea de identificar a los soldados británicos, claro a cambio de unas libras. ¡La única verdad es la realidad! (Aristóteles)
La primera ministra británica, Theresa May, y los duques de Cambridge, Guillermo y Catalina, conmemoraron hoy el centenario de la batalla de Passchendaele en el cementerio de Tyne Cot, donde se encuentran enterrados miles de soldados fallecidos en este episodio de la I Guerra Mundial. En el cementerio de Tyne Cot, el más grande de la Commonwealth y construido sobre la línea de frente, están enterrados 11.961 militares de la Commonwealth, de los cuales 8.300 permanecen sin identificar, la mayoría fallecidos durante este enfrentamiento, también conocido como la Tercera batalla de Ypres.
En este campo de batalla murieron soldados canadienses, neozelandeses, australianos, aunque la mayoría de caídos fueron británicos, que sufrieron en este frente algunas de las mayores pérdidas de la guerra. El acto, que también presidieron el príncipe de Gales, Carlos de Inglaterra, y los reyes Matilde y Felipe de los belgas, arrancó con un desfile militar de las guardias de honor británica y belga y una interpretación musical del poema dedicado a los caídos “En los campos de Flandes”, del poeta canadiense John McCrae, teniente coronel que sirvió como cirujano durante la batalla.
Lecturas de cartas, recuerdos y diarios de soldados sirvieron hoy para contar la historia de esa batalla con la voz de más de 4.000 descendientes de los caídos, que acudieron al acto para rendir homenaje a sus familiares. May pronunció un discurso durante la ceremonia en el que subrayó la presencia masiva de los familiares de los caídos británicos. La reina Matilde y la princesa Catalina depositaron flores en las tumbas de las víctimas alemanas y, posteriormente, los duques de Cambridge colocaron juntos flores en la tumba de un soldado desconocido. La ciudad belga de Ypres, en el oeste de Flandes, fue el foco de tres grandes batallas de la Gran Guerra.
Les ocuparon la ciudad en octubre de 1914, pero después de su retirada no pudieron recuperarla en dos sucesivas batallas (de octubre a noviembre de 1914 y de abril a mayo de 1915). El 31 de julio de 1917, el ejército británico lanzó una ofensiva contra el Imperio alemán que duró tres meses, hasta el 10 de noviembre del mismo año, y supuso una masacre para ambos bandos, con la muerte de 275.000 aliados y 220.000 alemanes. Las intensas lluvias y el barro bloquearon el desplazamiento de los soldados, de modo que los aliados solo avanzaron ocho kilómetros.
También como parte del homenaje, los duques de Cambridge participaron este domingo en una misa en Ypres, ciudad próxima al campo de batalla, y escucharon el “Last Post”, un toque de clarín o de corneta usado en los entierros militares de las fuerzas armadas de los países de la Commonwealth y que se ha interpretado en el arco memorial desde 1928.

Jorge Baroni Taranto
Ex Combatiente de La Tablada EA

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