MALVINAS: LOS ISLEÑOS SE MUESTRAN PREOCUPADOS POR EL BREXIT Y EL PLAN ANDINIA SOBRE LA ANTÁRTIDA ARGENTINA.

Temen que pierdan privilegios impositivos y la obligación europea de defender las islas. Y la generación de problemas tras la salida de la CE. Asimismo la ONU y “¿el olvido?” de la porción Antártica Argentina.

La premier Theresa May

El avance de las negociaciones entre Gran Bretaña y la Unión Europea para el proceso británicos de separación del bloque ha puesto nuevamente a las Malvinas en vilo, al punto de que una delegación isleña estuvo en el Parlamento británico recientemente para advertir que la consumación del llamado Brexit puede alterar el estado de soberanía en la disputa con la Argentina, sin contar además el impacto económico, sobre todo en lo que hace a sus contadas exportaciones.
El consejero Roger Edwards, miembro de la Asamblea Legislativa de las islas, estuvo ante el comité de Unión Europea de la Cámara de los Lores, donde planteó que si hasta ahora la UE estaba obligada a reconocer y defender a los Territorios de Ultramar como parte británica, una vez que el Reino Unido abandone el bloque, se perdían esas obligaciones que figuran en el Tratado de Roma. Y dijo que eso podía significar que Gran Bretaña perdiera apoyo ante el resto de Europa ante el reclamo de soberanía de Argentina. Puso como ejemplo el caso de España que tiene intereses en ese sentido por el conflicto por el peñón de Gibraltar. El gobierno de Mauricio Macri muestra una cara amigable hacia las islas, pero por lo bajo los funcionarios reconocen que el escenario del Brexit es favorable a la Argentina.-
Aunque la visita que hará entre miércoles y jueves al país el ministro de Economía británico, Philip Hammond, estará concentrada en los aspectos económicos bilaterales Londres y Buenos Aires -los que entraron en enero de 2016 en fase de deshielo y mejora- se espera que el funcionario británico aborde cuestiones relacionadas a Malvinas con el canciller Jorge Faurie. Entre ellos lo que los británicos y kelper llaman “obstáculos” de Argentina a su economía, y que tienen que ver con las medidas de endurecimiento del continente al archipiélago impuestas bajo la década K.
Los llamados Territorios de Ultramar del Reino Unido -que son las viejas colonias redefinidas en nombre y grados de autonomía- plantearon sus preocupaciones en una reunión hace unos días en Londres al ministro británico asignado para la salida del país de la UE, Robin Walker, y al funcionario del Foreign Office Lord Ahmad. Walker les aseguró que su país está “comprometido extensivamente con los Territorios de Ultramar y seguirán asegurando que sus intereses sean tomados en cuenta cuando el Reino Unido deje la UE”. Sin embargo, Edward enfatizó que no veían beneficios del Brexit al momento y destalló algunos problemas que se plantearán a la economía isleña. Dijo que la lana que exportan a Europa hoy no paga impuestos, y que podría quedar en la misma situación siempre que la CE no considere que al salirse de ella Gran Bretaña y sus posesiones “coloniales” pierden las ventajas impositivas de dicha Comunidad. Lo mismo la pesca. Más problemático es el caso de la carne porque entraría a pagar impuestos y estar bajo otras barreras después del Brexit. Los isleños estuvieron décadas trabajando para obtener aprobación de los rígidos estándares para la importación cárnica al mercado comunitario.
La cita del pasado miércoles del ministro de Hacienda del Reino Unido, Philip Hammond, con el presidente Mauricio Macri, y varios ministros del Gabinete estuvo dominada por la agenda económica, en los preparativos del G20 en Argentina, en cómo incrementar y también afinar el vínculo comercial y de inversiones entre los dos países que iniciaron el deshielo en enero de 2016 y como era de esperarse, hicieron esfuerzos por evitar que los medios accedieran a la información sobre qué conversaron en torno a la disputa de soberanía por Malvinas (?). Hammond, uno de los hombres fuertes para suceder por el partido Conservador a la premier Theresa May tiene el título de Canciller del Tesoro y es el primero de su rango que visita la Argentina desde el encuentro entre Tony Blair y Fernando de la Rúa, en las Cataratas del Iguazú en 2001.
Macri lo recibió pasado el mediodía junto al secretario de Asuntos Estratégicos, Fulvio Pompeo, y aunque luego tuvo conversaciones particulares con cada uno, estuvieron los ministros de Hacienda, Nicolás Dujovne; y de Exteriores, Jorge Faurie. Más tarde estuvo con el titular de Finanzas, Luis Caputo, y por la noche participó en un exclusivo cóctel con empresarios y personalidades locales, al que no estuvo invitada la prensa. El pasado 2/08, antes de partir, tuvo un desayuno con empresarios anglo argentinos. El mismo Hammond llegó con una serie de altos empresarios, entre ellos los de la London Exchange, del Bank of England. De la Aberdeen Asset Management, Arup, City of London, Transport of London, y el de London Underground.
Según se supo, con Dujovne se habló de fortalecer los vínculos comerciales entre Argentina y Gran Bretaña. Ambos mostraron “fuerte interés” en trabajar para que empresas privadas británicas puedan invertir en la Argentina bajo la modalidad de PPP, asociación público-privada. Y el funcionario británico dijo que si bien su país dejará de ser parte de la Unión Europea en 2019 tenía “enorme interés” en que dicho bloque y el Mercosur firmaran un acuerdo de libre comercio en el corto plazo. El ministro británico le comentó a Macri también que estaban interesados en alcanzar algún acuerdo compatible con la Argentina en materia de alimentos, un tema que será abordado hoy con las autoridades de la Sociedad Rural, en el desayuno que precederá a su partida del país. Hammond llegó ayer de Brasil donde anunció un curioso aporte de 80 millones de libras para el combate de la pobreza, en contraposición con los anuncios de futuras posibles colaboraciones en Argentina.
En lo que hace al proceso de entrada a la OCDE que busca la administración Macri, sí hay algún grado de preocupación aquí porque la entrada de Brasil a buscar el mismo espacio complica o al menos lentifica la de Argentina. El Reino Unido se muestra como un aliado, pero es una carta que juega aún sin confirmar su aceptación formal de la Argentina.

 

 

 

 

 

El canciller Jorge Faurie saluda a consejeros de Malvinas durante la última sesión del Comité de Descolonización de la ONU, donde Argentina reclama por la soberanía. EL MINISTRO DE HACIENDA, NICOLÁS DUJOVNE, Y SU PAR DEL REINO UNIDO, PHILIP HAMMOND.

Sin dudas, el acercamiento a la Argentina que iniciaron Mauricio Macri y el ex premier David Cameron se inspira en la necesidad de los británicos por buscar mercados tras el Brexit y recuperar una región (latinoamérica) que le era adversa cuando el kirchnerismo inflamó sin resultados positivo alguno la cuestión Malvinas. El propio Hammond siendo ministro de Defensa mantuvo sus “duelos” verbales por el conflicto del Atlántico Sur. Ayer, desde Londres, algunos funcionarios ligados al lobby de las islas le recordaron en la antesala de su histórica visita a la Argentina que “las Falklands no están en venta”. “Pienso que estamos es un escenario muy productivo para las relaciones entre la Argentina y el Reino Unido. Creemos firmemente que el comercio y las inversiones son la mejor herramienta para expandir el desarrollo, crear más y mejores puestos de trabajo y ser más competitivos”, afirmó ayer el Canciller Faurie, quien prefirió no revelar si había abordado y cómo la cuestión Malvinas.
Según datos suministrados a “Clarín” por la consultora Abeceb, en los primeros cinco meses de 2017, el saldo con el Reino Unido fue positivo para Argentina en 164 millones de dólares, 50 millones más que en igual plazo de 2016. En ese plazo, se exportaron al Reino Unido 352 millones y se importó por 188 millones de dólares. En 2016, el intercambio también fue favorable para Argentina con 226 millones de dólares. Se exportaron 697 millones e importamos 471 millones. Sin embargo el Reino Unido no es el país que más pesa en el intercambio con la UE, a diferencia de lo que ocurre con Alemania, Italia y España, con mucha mayor relación comercial.
Pasemos a la realidad internacional y a “un viejo plan internacional para disgregar el territorio nacional” (El Plan Andinia). Como ya habíamos anunciado, el plan andinia no es solo algo de escritorio o de conspiración, es algo real, tan real que se nos ríen en la cara y nosotros con la conformidad quedamos a gusto.
En una reunión de la ONU, donde se encontraban presentes diversos embajadores de potencias y países entre ellos Gran Bretaña y Chile, se presentó un mapa geopolíticamente estratégico de la Antártida, que ampara el robo de nuestra parte, ya que es naturalmente plataforma marítima argentino. El mapa indica claramente la ubicación de Inglaterra y Chile en nuestra “porción”, dejando de lado que nos pertenece, esto no es casualidad ya que varios estudios revelan que en ese lugar podrían existir pozos petrolíferos inmensos y hasta oro del más puro. Así, como agua dulce potable –el mayor reservorio mundial-, y una infinidad de otros materiales y minerales estratégicos para toda la economía globalizada.

Todos estos recursos nos pertenecen y son parte de nuestro suelo, por lo que así como fue importantísimos los millones de kilómetros cuadrados que la Comisión del Mar hace varios meses y que nuestro gobierno no toma en cuenta para fijar una política de Defensa Nacional respecto de los intereses marítimos existentes y los que se nos han otorgado. Debemos preguntarnos, ¿hasta cuándo los gobiernos de turno seguirán siendo cómplices del saqueo a nuestro país?

Buenos Aires, Agosto de 2017
Natasha Niebieskikwiat y José M. García Rozado
Área de Relaciones Exteriores – ICIMISS

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