A LOS VETERANOS DE GUERRA DE MALVINAS QUE AÚN PERMANECEN EN LIBERTAD Y QUE NO ESTÁN DISPUESTO A RENDIRSE, NI DEJAR ARGENTINA EN MANOS DEL ENEMIGO.

“No habrá paz ni libertad para nuestro pueblo,
Si no hay libertad y dignidad para los Prisioneros de Guerra.”
1.- Frente a la decisión británica de desintegrar y humillar nuestras FFAA mediante estas parodias de juicios –ilegales e ilegítimos- incitados por Gran Bretaña a través de las orgas de DDHH, los que aún estamos en libertad debemos comenzar a organizarnos para evitar la secesión de nuestro territorio y la disgregación de nuestra Nación.

2.- La explosiva difusión mediática del british malon nos presenta dos bandos: por un lado, la corriente indigenista alineada con la izquierda y el progresismo liberal de los DDHH, y por otro, el Estado represor gendarme –con jóvenes idealistas “desaparecidos”- en una típica y repetida maniobra de pinzas para fogonear la Guerra Civil Devastadora, cuando en realidad, los dos bandos en pugna responden al mismo interés británico. (Gane quien gane, el que pierde es Argentina).

3.- Frente a esta realidad, es tiempo de que emerja el Espíritu de la Reconquista – el verdadero bando argentino-, el espíritu de Santiago de Liniers encarnado por los Veteranos de Guerra de Malvinas, que no se rindieron ni se entregan a los Tribunales de nuestro ancestral enemigo: la Raposa Inglaterra.

Camaradas, no se rindan ni se entreguen.
Nuestra Patria nos convoca.

Compatriotas: estas son las causas por lo cual no debemos entregarnos a las garras británicas, ellos manejan los juicios de Lesa Humanidad y condenan a muerte a nuestros camaradas que lucharon contra la subversión apátrida y en Malvinas.

El MI6 británico detrás de los juicios a las FFAA.
Para entender este largo camino que llevó a la sujeción y dependencia de los Tribunales a los designios de la Embajada británica, debemos remontarnos a la política de DDHH que se elaboró en nuestra Patria con el advenimiento democrático del año 1983, luego de la Guerra del Atlántico Sur.
Gran Bretaña, luego de experimentar que la Guerra de Malvinas, provocada por ellos mismos a través de un señuelo -los chatarreros de Davidoff- no fue un picnic como lo habían pronosticado sus altos mandos, decidió dejar a Argentina sin la más mínima capacidad estratégica militar para de esta manera, conducirnos a esta Guerra Civil Devastadora como lo había anunciado el historiador británico H. Ferns a principio de la década de los 70.
Para comprender mejor esta situación podemos observar tres momentos bien diferenciados de las etapas de la democracia post Malvinas; Alfonsín, Menem y Kirchner.

1.- Alfonsín. A las cuarenta y ocho horas de asumir el cargo Raúl Alfonsín de Presidente de la Nación, el Dr. Carlos Nino presentó a la firma del Poder Ejecutivo dos decretos –cuyos borradores traía de Londres-, el 157/83 y el 158/83. Ambos decretos fueron firmados el 13 de diciembre de 1983 y contenían “el huevo de la serpiente”, ya que el primero llevaba a la Justicia Penal Federal a los agresores terroristas revolucionarios y el 158/83 al Consejo Supremo de las FFAA a quienes el Estado Nacional había movilizado en su defensa: las FFAA, las de Seguridad y las Policiales. Todo ello bajo la motivación del posible atropello a los “derechos humanos” –de los cuales los asesores jurídicos eran férreos defensores- en las operaciones de la guerra contrarrevolucionaria desarrollada en el país entre los años 1976 y 1983.
Seis meses después, a mediados del 84, el Decreto 157/83 fue “cajoneado”. El fiscal a cargo de la investigación –el Dr. Alfredo Bisordio- fue ascendido para sacarlo de la causa que había avanzado aceleradamente.
El Consejo Supremo de las FFAA había recibido más de 22.000 denuncias y no había llegado a fallar. Por esa razón se le retiraba la causa, que era entregada a la Justicia Penal Federal.

Se iniciaba así el atropello de todos los principios del derecho penal y se alcanzaba el punto culminante de la maniobra estratégica elaborada por la inteligencia británica –que homologaba a la de Stalin de 1921, como “la purga del Ejército del Zar”.
Éste fue el paso central de una exitosa maniobra estratégica de aproximación indirecta, aun en plena ejecución -34 años después- a través de la Justicia Penal Federal, con la que se obtuvo la ya lograda autodestrucción de la Política de Defensa Argentina y su reemplazo por la perversa política de DDHH.
¿Quién era Carlos Nino? El Dr. Carlos Nino fue un prestigioso y progresista filósofo del derecho, penalista, profesor de la UBA. Periódicamente visitaba la Universidad de Oxford, en la que se había doctorado en leyes en 1977. En 1983, pocos meses después de la derrota militar argentina en el Atlántico Sur, regresó de aquella Universidad -donde se forman las elites de los servicios de inteligencia británicos- y asumió como asesor jurídico del nuevo presidente argentino -junto al Dr. Jaime Malamud Goti, Coordinador del “Consejo para la Consolidación de la Democracia”.

El Dr. Jaime Malamud Goti, penalista de la UBA con pensamiento cercano al del Dr. ZZaffaroni, fue parte de un grupo de abogados radicales que, con los Dres. D’Alessio, Gil Saavedra y otros, sugerían llevar a los militares a la Justicia como “causantes de los golpes de estado” para proyectar la figura de Alfonsín al plano internacional, aunque ello implicara un severo apartamiento del Derecho. Este mismo grupo produjo las reformas del Código de Justicia Militar, que dejó las “Jus in bello” en manso legas y que traería en el futuro, gravísimos problemas de disciplina en las FFAA. Malamud Goti fue el enlace entre de éste grupo con el Dr.Nino y conformará el “Centro de Investigaciones Especiales” –CEI- presidido por Zaffaroni y conformado por Nilda Garré, Alicia Oliveira y Diana Conti.

2.- En el Gobierno de Menem se modificó la maniobra contra las FFAA, pues mientras se dictó una amplia amnistía para los militares encausados y para los terroristas subversivos, se comenzó el desguace material de las FFAA y la subordinación de nuestra Defensa Nacional a los intereses británicos mediante el humillante Acuerdo de Madrid.
En este período el agente inglés Andrés Federman, que fungía como agente de enlace encubierto con Montoneros a través de su cuñado Horacio Verbistky desde los setenta, blanquea su situación y es nombrado funcionario de la Embajada Británica, operando a dos manos tanto en el Congreso Nacional como en los despachos de funcionarios públicos y de empresas del Estado en pleno auge de las privatizaciones y desguace de las industrias militares de base.

3.- Veamos ahora cómo la operación pergeñada por el Foreing Office mediante los decretos 157 y 158/83 -veinte años antes del gobierno de los Kirchner- tomó un impulso mortal mediante una maniobra de pinzas ejecutada por el agente de inteligencia británico Horacio Verbitsky, asesor presidencial de Kirchner y Presidente del C.E.L.S. – organización insignia de las ONG de DDHH- financiada por el Foreign Conmonwealt Office (Reino Unido) y la British Council, subsidiaria de la British Embassy de Buenos Aires, entre otros
Al hacerse cargo de la presidencia, Kirchner necesitó construir poder y cierta gobernabilidad, lo que su asesor le señaló que la perseverante y continua propaganda “progresista” de las últimas dos décadas, había preparado el terreno para abrazar el símbolo de la Política de los DDHH, la causa de las “Madres de la Plaza de Mayo” y dar continuidad de inmediato a los “Juicios por la Verdad” y anular las “Leyes de la Impunidad”.

La operación jurídica incitada por los británicos en el Gobierno de Alfonsín a través del Decreto 158/83 se consolida ahora, pivoteando sobre la CELS de Verbitsky, cuyo rol principal le exigía operar sobre la opinión pública para lograr su apoyo a la” Política de DDHH”. Esta operación era central para suplantar en el tiempo la Política de Defensa y Seguridad Nacional por la Política de DDHH.
El ejemplo de Verbitsky es el ejemplo más acabado de cómo las organizaciones terroristas, que aunque fueron derrotadas militarmente por el gobierno militar, sus verdaderos jefes se reciclaron en el exilio y reaparecieron en escena como líderes de ONG defensores de DDHH, periodistas, profesores, funcionarios, legisladores y hasta jueces para continuar así la guerra subversiva cultural, siguiendo minuciosamente la técnica de Gramsci, que gráficamente se esquematiza en una defensa de doble trinchera, una interior: cultural y otra exterior, de defensa, como son las FFAA. Destruida la interior, la segunda no es necesaria.

Así fue como se reemplazaron los jueces de la Corte Suprema de Justicia de la Nación para aprobar la nulidad de las “leyes del perdón”, y, además, modificar el concepto de “lesa humanidad” enunciado por el Estatuto de Roma para adecuarlo a la maniobra en curso. De esta manera los miembros del ejército subversivo no serían comprendidos en esta figura, mientras que los miembros de las FFAA, de Seguridad y Policiales que combatieron en ambas guerras sería juzgados por hechos ocurridos antes de que entrara en vigencia dichas normativas.

Así mismo la Corte Suprema de Justicia de la Nación “declaró” que la “Política de DDHH” se consideraría una “Política de Estado” y la Secretaría de DDHH de la Nación oficiaría de querellante – conduciendo así elípticamente la Justicia Federal- para llevar en masa a los miembros de las FFAA a los Tribunales para encuadrarlos como asesinos o “genocidas”.
Mientras un brazo de la maniobra envolvente para humillar y desintegrar las FFAA era conducido por la nueva CSJN y la Justicia Penal Federal, el otro fue ejecutado directamente por el agente británico Horacio Verbitsky a través de su sobrina, la ciudadana inglesa Natalia Federman, a la cual impuso como Directora Nacional de DDHH en tres Ministerios, de Justicia primero, de Defensa luego y por último en el de Seguridad, cargos que mantuvo simultáneamente al paso de que la otrora integrante del ejército montonero, Nilda Garré, fungía como Ministro en las dos últimas carteras.

Por si alguno no lo sabe, es bueno recordar que Natalia Federman, además de ser sobrina del agente británico Verbitsky, es hija del que fuera por más de 20 años un alto funcionario de la Embajada, Andrés Federman, que como dijimos al comienzo, ya había prestado servicio a la Corona Británica como agente encubierto desde la década del setenta.
El nombramiento de la británica Natalia Federman como comisaria política británica en dichos ministerios, les permitió realizar una matriz de funcionamiento completo de los Tribunales Orales Federales: buscar y preparar a las víctimas querellantes, los testigos, fiscales y hasta los jueces, como burdamente hemos visto en los Tribunales Orales Federales.

La Directora Nacional de DDHH en los tres ministerios no solo organizó los tribunales de enjuiciamiento, sino que monitoreó el estricto cumplimiento de la ejecución de las sentencias, ya firmadas de antemano.
Esto le permitió además a la Comisaria Británica tener acceso y copia de todos los archivos de las FFAA, FFSS y FFPP con los cuales luego se armaron las causas, que van siendo activadas de acuerdo a las necesidades políticas del momento, continuando de este modo la estrategia de la inteligencia británica para la humillación, purga y sometimiento de los integrantes de las FFAA a los designios de la British Embassy, vía las organizaciones de DDHH.

Claramente la prisión, humillación y muerte de los compatriotas que guerrearon contra la subversión apátrida y en Malvinas contra el hereje invasor británico no tiene por objetivo solamente la auto demolición de nuestras FFAA, sino que estirando en el tiempo los procesos judiciales, los tribunales se convierten en centro de burlas y escarnios de las orgas de DDHH, que luego se difunden por los medios masivos de comunicación para humillar y degradar aún más nuestro Pueblo y nuestra Nación Argentina.
Está acotada síntesis de la dependencia de los Tribunales Orales Federales a los designios de la Embajada Británica nos muestra a las claras que ha llegado la hora de replantear la estrategia política procesal de defensa de nuestros compatriotas, por la cual están condenado a muerte en verdaderos circos romanos a ellos y a nuestras FFAA, que son la última defensa de nuestra Patria.
Ha llegado la hora.

Ha llegado la hora de que los abogados defensores de los que guerrearon en ambas guerras, en vez de legalizar con su participación estos tribunales subversivos, procedan a boicotearlos y no reconocerles el derecho a juzgar a los acusados.
Ha llegado la hora de utilizar la figura del abogado en el estrado judicial para explicar del porqué el tribunal carece de legitimidad y en su análisis desnudar las causas del porqué estamos en este estado de indefensión y al borde mismo de la disgregación nacional.
Ha llegado la hora de que en esta estrategia de ruptura la defensa fundamente y explique del porqué son Prisioneros de Guerra los militares encarcelados que guerrearon contra la subversión apátrida -incitada, financiada y apoyada con armamento militar por los ingleses- y en Malvinas directamente contra el hereje invasor inglés, ya que ambas guerras fueron declaradas por las autoridades nacionales.

Ha llegado la hora que la defensa debe explicar cómo los tribunales populares: jueces, fiscales, querellantes y testigos fueron preparados según cursos dados por las orgas de DDHH, orquestados desde la misma Embajada Británica a través de la Comisaria Británica Natalia Federman.

Ha llegado la hora de que la defensa explique claramente como esta embestida feroz y letal contra los miembros de las FFAA y de Seguridad tomó cuerpo coincidentemente con el nombramiento de Natalia Federman, sobrina carnal del agente Vertsbisky -presidente de CELS- e hija de un alto funcionario de la Embajada Británica.

Ha llegado la hora de que la defensa utilice el estrado judicial para explicar claramente como las orgas de DDHH, cuya cabeza y modelo es la CELS, son fuerzas de tareas al servicio del MI6 británico para denigrarnos y desintegrarnos como pueblo y como nación, sometiendo desde el 83 la defensa nacional, la seguridad interior y a todo el pueblo argentino a sus diabólicos designios.
Ha llegado la hora en que la defensa en sentido contrario a la actual connivencia con el régimen imperante, debe desafiar el sistema judicial acusando al tribunal de Traición a la Patria por servir al interés de nuestro ancestral enemigo, Gran Bretaña, como lo reconoció descarada y públicamente la embajadora inglesa Shan Morgan en su mensaje de presentación en Diciembre del 2008: “..Además respaldamos la labor que se realiza en Argentina en defensa de los DDHH. La Embajada Británica financia un proyecto para ayudar al Gobierno Argentino a implementar un control independiente de los Centros de Detención (léase Campos de Concentración) como así también nos enorgullece nuestro aporte a la valiosa labor de las Abuelas de Plaza de Mayo.”

Los PRISIONEROS DE GUERRA son el testimonio vivo de esta guerra devastadora, el único punto visible de reunión de los argentinos para organizar la resistencia, ya que la liberación de la droga, la reingeniería social para destruir la familia mediante la perversa ideología de género, la prostitución sexual obligatoria en las escuelas, la desintegración territorial mediante el indigenismo británico, son verdaderos enemigos “sin rostro”, como escribía San Pablo a los efesios: “porque nuestra lucha no es contra enemigos de carne y hueso, sino contra las fuerzas sobrehumanas y supremas del mal que dominan este mundo de tinieblas” (Ef 6,10-12).

Rogamos a Nuestra Señora de Luján que anime a los Veteranos de Guerra de Malvinas a reunirnos en torno a la liberación de nuestros camaradas, primer paso para reconquistar nuestro orgullo y dignidad de haber nacido en esta tierra, que es una Patria del Cielo y de la Tierra.

Víctor Eduardo Vital.
Veterano de Malvinas. B.I.M.5
Agosto de 2017

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