LA ECONOMÍA ¿ARRANCA?, O RETRASA…

El economista y consultor Miguel Bein afirmó que la variable se encuentra en 16 puntos del producto, lo que no alcanza para “crecer al 3% anual”. Por otro lado el economista Javier Milei reconoció este jueves (31/8) que “la economía se está recuperando”, pero advirtió que “los números no son buenos” puesto que se comparan con la peor situación de 2016 y aun no se recuperó todo lo perdido. “Es cierto que la economía se está expandiendo a un ritmo del 4%, esa expansión es generalizada” pero eso no alcanza para las inversiones porque no hay ahorro ni equilibrio fiscal. El Ministerio de Trabajo publicitó ayer (30/08) que el nivel de empleo en blanco sumó en la mitad del año 31.300 nuevos puestos por todo concepto, pero resulta que como 15.600 corresponden a vacantes creadas en los Estados nacional, provincial y municipal y 6.000 fue personal tomado por contratistas de obras públicas, la Tesorería paga directa o indirectamente con gasto público el 77% del reempleo parcial que pregona como logro el gobierno.

 

 

 

 

 

 

Miguel Bein y Javier Milei economistas

 

Los datos laborales acerca de la industria que denotaron 3.500 puestos caídos, cruzados con los del alza del 6,2% que arroja el Estimador Mensual de Actividad Económica (EMAE), siempre dentro del mismo período, plantean grandes interrogantes: ¿hubo mejora de la productividad? ¿canje de suspensiones o pagos de extras por horas trabajadas? ¿habrá sido con los robots que trajeron a fábricas metalmecánicas para bajar costos? Tampoco se entiende que el salario haya mejorado el 30,2% a junio, según el cálculo oficial, contra una inflación del 11,8% en el mismo lapso, y que el consumo siga presentando porcentajes negativos. “¡Otra que grieta!” A dos años de gestión, “el gobierno de Mauricio Macri se maneja con las mismas praxis económicas que su antecesor de Cristina Fernández de Kirchner”, pese a la mutua vituperación pública, en cuanto a que disponen discrecionalmente de los fondos del Estado para, eso sí, favorecer a amigos o los que se avienen a amancebarse, en detrimento de enemigos que se retoban.
Los datos oficiales sobre el empleo suministrados el 30/08 constituyen una flagrante contradicción entre lo que se discurseaba desde la Casa Rosada y lo que sucedía en verdad puertas adentro de los organismos y reparticiones estatales: se daba “pour la galerie” la sensación de achicamiento de la plantilla de personal cuando la realidad era que se estaba incorporando más gente, pero del palo, que la que se echaba. Desde la excusa inicial de limpiar kirchneristas ingresados de golpe en los últimos tiempos de CFK hasta distintos subterfugios informáticos utilizados desde el Ministerio de Modernización, a cargo del ex Socma, Andrés Ibarra, con un batallón de graduados en la Universidad de San Andrés, hicieron “cundir la sensación de esterilización del gasto cuando se trataba de un mero recambio de grupos de afinidades que lo aumentaban”.
En la estadística preelectoral “buena onda” que propagó el Ministerio de Trabajo de que el empleo en blanco creció 1,6% anual y 0,1% respecto de mayo por 31.300 incorporaciones, que en la serie desestacionalizada equivalen a 15.600 nuevos puestos en dependencias nacionales, provinciales y municipales. A la vista queda que el 57% del aumento de la nómina general engrosó la correspondiente al sector público. Pero como además las empresas privadas que ejecutan contratos de obra pública tomaron 6 mil (casi 20% de las nuevas adquisiciones), resultaría ser que el 77% de la mejora de empleo publicitada se paga directa o indirectamente por Tesorería, la que a su vez es financiada con la bicicleta de las Lebacs o con los más de US$ 30 mil millones de deuda contraída en el exterior. Se ve que muchos especialistas que presumen ser de derecha están entretenidos con el timbeo de la City o con alguna que otra prebenda recibida de la Casa Rosada para permanecer en silencio mientras un gobierno emparentado con esa corriente ideológica “apela a prácticas populistas embozadas y confunde derrame de endeudamiento que practica con el de inversión que le es esquivo”. Resulta ahora que esa mano derecha en la economía vacía de voceros ha sido ocupada ahora por Cristina Fernández de Kirchner, con letra de un apologista por izquierda de Ernesto Laclau, como Axel Kicillof, y sale a criticar la falta de inversiones, que fue uno de los males de ausencia de su gestión.
El oscuro semblante estadístico acerca del empleo figura camuflado: “se perdieron 3.500 puestos de trabajo en la industria manufacturera”, la mayoría en sectores del calzado, textiles y alimentos; lo mismo que en explotación de minas y canteras (que engloba la perforación petrolera) se resignaron otros 4.500 puestos. La obra y la burocracia, las mayores fuentes de trabajo…la única realidad. Suman así 8 mil menos afectados a la producción, en contraste con la mejoría de 10.100 monotributistas más (incluidos los de la clasificación social), o sea cuentapropistas “precarizados” y de 1.300 de personal doméstico, en muchos casos “blanqueado” por el control que ejerció la AFIP. La cartera laboral destacó que, a junio, “el sector público incrementó su nivel respecto al mismo mes del año pasado en 42,6 mil puestos y el privado en 103,9 millones”, de cuyo desagregado surge que 11 de los 14 sectores de la economía tuvieron el vector hacia arriba: la construcción incorporó a 38.700 trabajadores (en su gran mayoría para ejecutar inversión pública), comercio 11.600 y servicios sociales y de salud, 9.800.
En resumidas cuentas, el empleo privado en relación de dependencia repuntó en junio 50.100 puestos respecto del mismo lapso de 2016, “pero sigue 26.400 debajo de la marca alcanzada en idéntico mes del último año de gobierno de CFK, en 2015”. Si los indicadores de empleo hubieran reflejado la performance que surge del Estimador Mensual de Actividad Económica (EMAE) correspondiente a junio, el 6,2% positivo que dio la industria manufacturera tendría mínimamente que haberse trasladado a la creación de puestos y no a la pérdida neta de 3.500 que arrojaron los datos comparados contra el mismo mes del año anterior. A los funcionarios, más ocupados en “escarbar buenas noticias en las estadísticas con la línea bajada por el edulcorado monitor que elabora el Ministerio de la Producción y el jefe de Gabinete, Marcos Peña, ordena distribuir por todo Cambiemos, se les escaparon las informaciones que venía difundiendo la prensa, hasta la propia amiga, de los conflictos laborales que se creaban por la desigual competencia a la que fue sometida la industria local más ligada al consumo por el atraso cambiario y la exacción fiscal.”
Ahora parece haber reaccionado el gobierno con los números puestos sobre la mesa y presenta un proyecto de ley para reactivar bajar impuestos a esos sectores que venían siendo castigados por la caída del consumo y la invasión de productos fabricados en otros países en condiciones mucho más favorables, sea a través de contenedores que llegan a la Aduana o por el abastecimiento hormiga que se consuma detrás de las fronteras con Chile y Paraguay. Muchas pymes dedicadas a la ropa y el calzado cerraron, otras despidieron personal y las que sobreviven, gracias a la campaña electoral, se ilusionan de ser tenidas en cuenta. Pero subsiste una incongruencia entre estadísticas en el “making off” del repunte del 6,2% en el indicador industrial de junio: ¿se habrá hecho con horas extras, interrupción paulatina de las suspensiones programadas, o habrán sido los robots que incorporó el rubro metalmecánico?

“¿Chi lo sa?” La secuencia que desarrolla el informe de la cartera laboral para explicar el crecimiento de 186.400 puestos de trabajo que daría la comparación junio-junio es el siguiente: “En el primer semestre de 2016, el número de trabajadores registrados creció a un ritmo de 2,3 mil promedio mensual, en el segundo semestre fue a un ritmo de 13 mil trabajadores y en el primer semestre de 2017 el ritmo se siguió acelerando a 17,8 mil trabajadores”, afirma. En sintonía un poco más fina, analiza que, si bien durante los primeros meses de 2017 se observaba que la categoría de empleo que más crecía era el monotributo y el monotributo social, en mayo y junio se ve un cambio de tendencia, con una suba del empleo asalariado por encima del autoempleo. Más allá de estas interpretaciones, todos estos movimientos en la actividad traducidos en los efectos conducentes, que son los salarios, dan que a junio la remuneración promedio del sector privado (incluyendo aguinaldos y otros conceptos estacionales) creció 31,6% respecto del mismo mes del año anterior, y la mediana alcanzó el 31,7%. En plata, $34.251 la superior y $27.938 la media.
Entre enero y junio habían subido el 30,2% y 29,2%, respectivamente, contra 11,8% que acumulaba en ese período la inflación a nivel nacional. Al igual que sucede cuando se parangonan los números de actividad industrial y empleo, tampoco las escuálidas cifras del consumo coinciden con la mejora del salario que transmiten los informes de la cartera laboral. Mientras o a la vez, el economista Miguel Bein apuntó este jueves a uno de los puntos débiles de la política económica del gobierno de Cambiemos al sostener que el nivel de inversión actual no es sufuciente para mantener un crecimiento sostenido al 3%. “La inversión hoy está en el orden de 16 puntos del producto. Con ese nivel de inversión un país no puede crecer al 3% anual, se necesitan 24 puntos del producto para crecer un 4% anual pero como la población crece al 1% para duplicar el PBI per cápita a este ritmo se necesitan 35 años”, dijo el titular de la consultora que lleva su nombre al disertar en la quinta edición del Latam Economic Forum, que se celebra en el Hotel Alvear de la Capital Federal.
Por otro lado, el economista destacó que “venimos del default, de no tener acceso al crédito y ahora volvimos al mundo y al crédito internacional” mientras afirmó qu e “hay consenso acerca de que la economía argentina está creciendo”. Bein remarcó que “en los años electorales la economía crece y los salarios le ganan al dólar, mientras que al año siguiente, suele dispararse la inflación y el tipo de cambio, deteriorando el poder de compra de los salarios”. En este sentido reconoció que “este año el Gobierno, pese a tratarse de un año electoral, continuó con el sinceramiento de tarifas”. “Este año los salarios le están ganando al dólar y a la inflación y eso está empezando a reactivar el consumo”, afirmó. En contrastes, advirtió que si bien “hoy tenemos una economía abierta al mundo, con un Indec confiable, un política monetaria consistente (un poco dura para mi gusto), un blanqueo fiscal que fue exitoso y con la mira puesta en una reforma laboral e impositiva”, esas medidas se toman sobre un “terreno pantanoso” que está marcado por alto s índices de inflación, déficit de balanza comercial, déficit presupuestario y déficit de cuenta corriente, con un tipo de cambio un tanto atrasado”.
El economista señaló que “esa base pantanosa compromete en cierta forma el éxito de la política económica”. Bein sostuvo, en tanto, que “la única ventaja que tuvo este Gobierno fue que heredó un país con bajo nivel de endeudamiento”. Javier Milei por otra parte, reconoce mejoras en la economía argentina en línea con algunos indicadores positivos del Indec, pero advierte sobre las comparaciones con la peor etapa de 2016: “La realidad es que si se compara con datos contra el año pasado, donde lo peor fue el segundo trimestre, lo que se va a ver es que los datos anualizados de esta año contra el segundo y tercer trimestre van a ser buenos, porque estás comparando con algo muy malo”, explicó en declaraciones a las radios El Mundo y Belgrano. El economista sostuvo que si bien la economía “se está recuperando, no está creciendo” y que esa recuperación solo se sostiene con inversiones, sobre lo cual no fue nada optimista. Con respecto a los resultados favorables que se conocieron sobre la actividad industrial y la construcción opinó que si bien demuestran que la economía se está expandiendo, “los números no son buenos”.
En ese contexto, planteó que si bien “es cierto que la economía se está expandiendo a un ritmo del 4%, esa expansión es generalizada”. Explicó que si bien creció el empleo en la construcción y en el sector público, no fue así en el sector privado que es donde se crean buenos puestos de trabajo y de alta productividad. Por último, acerca de las inversiones en el país explicó por qué seguirán sin llegar: “Acá hay un problema del nivel de ahorro. Para crecer hay que invertir, y para invertir tenés que tener ahorros. Hoy argentina ahorra 15 puntos del PBI, porque el que ahorra es el sector público. Pero tenemos un problema de desahorro como consecuencia del déficit fiscal. En el mundo las tasas de interés van a ser más altas, por lo tanto no vamos a poder confrontar con el ahorro externo. Tenemos un desequilibrio fiscal, que en otros casos de la historia argentina han terminado en grandes crisis. Ninguna de esas cosas ayuda para que haya inversión. Y si después se resuelve todo esto pero te matan con impuestos, la verdad es que diría que hay que estar re loco para invertir en la Argentina”. Según dijo el ministro de Hacienda, Nicolás Dujovne, esta semana, ante la cúpula directiva de la Unión Industrial Argentina (UIA), la reforma impositiva del gobierno será “gradual” y “no de shock”, pero no les quiso revelar más detalles del proyecto que será enviado al Congreso luego de las elecciones legislativas de octubre.


Abad y Quintana, mantienen una fuerte interna por OCA.

El presidente de la entidad, Miguel Acevedo, contó que los empresarios “hemos tratado de sacarle algo” sobre la reforma impositiva “y nos ha dicho que será gradual pero no nos ha adelantado nada porque lo va a hablar primero con el Congreso” y “que después esperaba nuestro respaldo si estábamos de acuerdo”. Sin embargo, se ha publicado ya sobre varios cambios, algunos de los cuales llegarían incluso antes de las elecciones de octubre, como lo sería el fin del impuesto al cheque. ‘Ambito Financiero’ dice, por caso, que en 2018, comenzaría a regir la alternativa al ajuste por inflación: “El Gobierno quiere que comience en 2018 un único capítulo de la reforma tributaria que, de aprobarse en el Congreso, comenzaría a regir en 2019. Se trata del mecanismo que tiene en mente el Ministerio de Hacienda para reemplazar el mecanismo de ajuste por inflación. Este sistema de revalúo de activos según el alza de los precios y la depreciación de los bienes está suspendido por ley desde 1992 con la aplicación de la ley de convertibilidad y los sectores privados presionan desde la salida del “uno a uno” para que los diferentes Ejecutivos lo vuelvan a aprobar. La idea del Gobierno es que en el texto del Presupuesto para 2018 que el Gobierno presentará en sociedad en septiembre, se incluya una nueva fórmula, basada en un “revalúo optativo” de determinados bienes de empresas afectados por la inflación. La aplicación del nuevo esquema impactaría entre el 5% y 10% del valor del bien y debería aplicar los reclamos de los privados. Al menos hasta que se discuta un cambio de fondo en la nueva ley de reforma tributaria que se aplicaría desde 2019, las empresas tendrían un primer (y quizá único) alivio al aumento de los valores de sus activos por el alza de los precios y no por la mejora en las rentabilidades de sus empresas.”

“Por otro lado, una eventual inclusión del ajuste por inflación, liso y llano, sólo se analizaría para ser sumado al proyecto final, ya que la estrategia oficial para la macroeconomía en general; incluye la convicción de que el alza de los precios ya estará controlada y no afectaría la recaudación. El Gobierno espera que para el próximo año el alza de los precios sea de aproximadamente 10% y de un dígito en 2019″. Por su parte, el diario ‘Clarín’ anticipa que “el impuesto a los combustibles iría atado al precio del barril”. Martín Bidegaray afirma que: “Aunque buena parte de la reforma impositiva que prepara el Gobierno es un misterio, en el sector de los combustibles ya saben lo que pidieron. Buscan una modificación en el impuesto a la transferencia a los combustibles (ITC), que grava alrededor del 24% del precio en la nafta súper y cerca de 25% en la “premium””. La idea es que ese tributo no sea fijo, como sucede ahora, sino que pase a ser variable, atado a la cotización del barril de petróleo crudo.
El petróleo es el principal insumo de las refinadoras para elaborar combustibles. Desde el año próximo, el Gobierno desistirá de tener injerencia en ese mercado -ahora actúa como una suerte de veedor entre distintas partes-, con el objetivo de que sea un mercado libre, con mayor competencia. En ese sentido, los precios “libres” dependerán de a cuánto podrá comprar las refinadoras los barriles de petróleo. (…) “En el Ministerio de Energía le pidieron a Hacienda que el ITC sea variable y actúe como amortiguador. Esto quiere decir que el impuesto suba cuando el precio del petróleo crudo baja, mientras que el tributo descienda cuando el crudo registra un alza. La idea es un sistema de “bandas” para el ITC. De esa forma, el impuesto sería por un porcentaje variable y ajustable, al menos en el escenario que estiman las petroleras.” El mismo medio publicó este fin de semana también que Hugo Moyano esconde detrás de la figura de su hijo Pablo el rechazo a la reforma fiscal de Dujovne, que tocaría la bendita caja: Se habla de “un recorte de dos puntos sobre los aportes patronales para las obras sociales”. “A los gremios les podés tocar cualquier cosa, menos la caja”, afirmó.
En tanto hoy tanto el sitio ‘iProfesional’ como otros, publicaron que “Macri quiere anunciar el fin del Impuesto al Cheque antes de las elecciones como anticipo de la reforma tributaria”. “No lo eliminará totalmente pero permitirá tomarlo a cuenta de Ganancias y Bienes Personales, en el caso de los autónomos. A los monotributistas se lo devolverá la AFIP”, afirma en la volanta, la nota que sostiene: “El presidente Mauricio Macri analizó el lunes con funcionarios del área económica los avances en el proyecto de reforma tributaria y analizan darle un fin al Impuesto al Cheque antes de las elecciones, como un anticipo a lo que se vendrá en temas impositivos después de octubre. El tributo a los “débitos y créditos bancarios”, no dejará de existir realmente, sino que podrá ser tomado como pago a cuenta de Ganancias o Bienes Personales, en el caso de los trabajadores autónomos, tal como lo había presentado su creador Domingo Cavallo en abril de 2001. En caso de ser monotributista, que no esté alcanzado por ese gravamen o su pago exceda las liquidaciones mensuales de esa persona o empresa, el pago será devuelto por la Administración Federal de Ingresos Públicos (AFIP).”
“Se trata de un tributo considerado por algunos observadores como uno de los más distorsivos que tiene la Argentina y una de las principales fuentes de recaudación que tiene el Gobierno después del IVA y Ganancias. Además es coparticipado, lo que lo convirtió en casi intocable en los últimos años. Así es que al Gobierno no le será fácil encontrarle un reemplazo para que no impacte en los ingresos estatales”. ‘Ambito Financiero’ también se hace eco de este punto, aunque agrega otro dato sobre ingresos brutos: “La reforma impositiva que tiene en mente el gobierno y se conocerá en sociedad después de las elecciones de octubre, tiene en la mira terminar con el impuesto al cheque y, al menos en parte, con ingresos brutos. En el caso del tributo a los “débitos y créditos bancarios”, no dejará de existir pero podrá ser tomado a cuenta de Ganancias o será devuelto por la Administración Federal de Ingresos Públicos (AFIP) en el caso, como los monotributistas, que no estén alcanzados por ese tributo o su pago exceda las liquidaciones mensuales de esa persona o empresa. Para ingresos brutos el gobierno tiene pensado un “Plan Canje”: parte de lo que las provincias perderán de recaudar por el posible fin del impuesto, será retribuido por la nación con el cumplimiento liso y llano del fallo de la Corte Suprema de Justicia que obliga a la Nación a aumentar en un 15% las transferencias por coparticipación. En ambos casos los cambios serán graduales y aplicados en diferentes etapas en cinco ejercicios fiscales que comenzarán en enero de 2019 y terminarán en diciembre de 2013.”


30/08/2017. Domingo Cavallo expone en el Ciclo de Conferencias “Qué pretendo para la Argentina”,
organizado por Rotary Club de Buenos Aires. FOTO NA DANIEL VIDES

“Terminar con la presión del impuesto al cheque fue una de las muchas promesas de campaña de Mauricio Macri, que quiere tener el anuncio definido, en lo posible, antes de las elecciones de octubre de este año y como adelanto de la reforma impositiva que se viene. Como se trata de eliminar, de alguna manera, el tributo más odiado y distorsivo del sistema tributario, se descarta que algún que otro voto extra aportará. En términos de ingresos, no será fácil encontrarle un reemplazo al dinero que el sector público obtiene cada mes por este tributo (…)”. En este marco, estalló una interna en la AFIP que se vio reflejada por la salida del responsable de informática del ente recaudador luego de que se filtrara información sobre familiares de funcionarios de primera línea del Gobierno nacional que participaron del blanqueo de capitales. En la AFIP dicen que esa información estaba enlistada y que también se suponía que estaba resguardada bajo secreto fiscal, lo que justificó el enojo inmediato que bajó desde la Rosada apenas aparecieron nombres como el de Marcelo Mindlin y hasta de un familiar del secretario de Legal y Técnica, Pablo Clusellas.
Se trata del subdirector general de la Subdirección General de Sistemas y Telecomunicaciones, Jorge Enrique Linskens: “(…) el funcionario desplazado pagó el costo de la difusión pública de los nombres del hermano del Presidente, Gianfranco Macri; de su amigo, el constructor Nicolás Caputo; del primo del jefe de Gabinete de ministros, Alejandro Peña Braun; allegados y empresarios de primera línea con los respectivos montos exteriorizados hasta el 31 de marzo. Pero de fondo, existe otra pulseada simultánea por el destino de la empresa telepostal OCA, que enfrenta a Abad con el vicejefe de Gabinete, Mario Quintana, quien puja por mantenerla a flote y así poder negociar con el líder camionero Hugo Moyano”, cuenta ‘Ambito Financiero’. Sucede que en un sector de la Rosada lo interpretaron como un “mensaje” vinculado a pulseada con Jefatura de Gabinete por una deuda de una empresa, clave para negociar con el moyanismo.”
“La semana pasada no hubo acuerdo entre los pedidos del secretario de Coordinación Interministerial para que el ente recaudador no avance sobre la deuda que registra la empresa telepostal por casi $4.000 millones. Para el fisco no hay posibilidad de hacer ingresar a la firma en el marco del artículo 32 de la Ley 11.683 para un plan excepcional de moratoria como los que obtuvieron cientos de empresas durante la gestión de Ricardo Echegaray. Abad no otorgó ninguno desde que desembarcó en la gestión Cambiemos y remitió una disposición interna por la cual ordenó que no se tramitaran más. El pedido de Quintana sobre la empresa de distribución más g rande del país con 7 mil empleados tuvo respuesta negativa. Más allá de la vigencia, la empresa es una carta de negociación que el Gobierno pretende utilizar con Moyano para mantener buena relación con el sindicalismo y evitar fricciones innecesarias. Al líder camionero le atribuyen estar por detrás de Patricio Farcuh, formal cabeza de OCA.”
“Desde el Gobierno vieron crecer la interna: con una disposición, Abad podría volver a reinstaurar la aplicación del mentado artículo 32 para una ley que, en la letra, se encuentra vigente. En los pasillos de la AFIP niegan que este escenario sea una opción que no traiga reminiscencias a su antecesor durante la era K. En este contexto, la filtración adquirió otro cariz que excedió la sensibilidad del secreto fiscal. Entendieron un mensaje por detrás de los nombres que fueron publicados y dieron por sentado que la lista es más extensa y que las revelaciones podrían tener más capítulos. También descreyeron de la meteórica investigación interna que derivó en la renuncia formal de Linskens, 12 horas después de que trascendieran periodísticamente los datos reservados. El funcionario desplazado es planta permanente de AFIP. No renuncia sino que será reciclado en otro sector. No es la primera vez que la AFIP queda bajo la mira por la difusión de datos bajo secreto fiscal de personalidades. Dos denuncias penales se dilataron en los tribunales federales que expusieron bandos internos antagónicos que se acusaban entre sí”, contó ese matutino.
De manera similar, ‘Perfil’ reveló las “versiones extraoficiales”: “Según informes de al menos dos fuentes no oficiales de AFIP, los cambios estuvieron vinculados a la filtración de información sensible sobre el blanqueo de capitales. Específicamente apuntan a la nota que publicó el fin de semana Página 12 sobre la participación en el régimen de exteriorización d e capitales de Gianfranco Macri (hermano del Presidente), Alejandro Peña Braun (primo del jefe de Gabinete, Marcos Peña) y Nicolás Caputo (amigo cercano de Macri). Otras fuentes también extraoficiales, sin embargo, hablan de otro motivo: vinculan la filtración del fin de semana a un presunto enfrentamiento entre Abad y la primera línea del Gobierno por la negativa de éste a otorgar un refinanciamiento especial bajo el artículo 32 -suspendido por la actual administración de AFIP- para la deuda de OCA, por la que, según esas fuentes, presiona Hugo Moyano a la Casa Rosada”.
Por su parte, el oficialista diario ‘Clarín’ de manera más directa afirmó que “Una ayuda a Moyano genera internas entre la AFIP y Casa Rosada”, luego de que Abad se negara a otorgarle un alivio financiero para OCA previsto en la ley. Afirma que “la posible extinción de OCA habría despertado una interna dentro del Gobierno. La semana pasada se hablaba por los pasillos de la Casa Rosada de una pelea entre Mario Quintana y el titular de la AFIP, Alberto Abad. Las versiones afirmaban que el vicejefe de Gabinete buscaba evitar la quiebra con un plan de pagos “a medida” de la empresa para evitar la quiebra y la pérdida de 7.000 empleos, algo que Abad rechazó. En el ente recaudador negaron a Clarín que esa discusión haya existido y en jefatura de Gabinete respaldaron la decisión del jefe del fisco, incluso a sabiendas de que la determinación complicaría aún más la desgastada relación entre el Gobierno y Hugo Moyano que maneja a la empresa de correo privado desde las sombras.”
A poco de asumir, Abad emitió una disposición para evitar el uso del plan excepcional de pagos, previsto en el articulo 32 de la ley de procedimiento fiscal. “El famoso artículo 32 era una discrecionalidad que tenía el administrador federal para dar planes de 150 cuotas a tasas muy bajas. Hubo un caso famoso, el caso Ciccone”, dijo Abad al anunciar el mes pasado, cuando la AFIP lanzó el “Plan Puente” de facilidades para los morosos del IVA, aportes y monotributistas. Sin embargo, ni la ley de procedimiento fiscal ni el artículo fueron derogados. Y en AFIP afirman que “No se va a utilizar el articulo 32 con OCA ni con ninguna empresa”. Asimismo, este diario pudo saber que en el ente recaudador planea redactar un texto que reemplazará a la ley 11.683 y que se presentará como proyecto de ley en el Congreso. La nueva norma buscará limitar el alcance del polémico artículo. Pese a los entredichos que habrían existido entre Quintana y Abad, en Jefatura de Gabinete respaldaron al jefe del ente recaudador. “Con OCA no habrá ningún tratamiento diferencial”, dijeron en la Rosada al vocero Clarín.
¡Todo muy claro, solo los amigos tienen prebendas!

Buenos Aires, Septiembre de 2017
Arq. José Marcelino García Rozado
Ex Subsecretario de Estado
1973/1976 y 1989/1993.

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