LA TERCERIZACIÓN DE LA SEGURIDAD AÉREA Y EL FRACASO DE LA DEFENSA

Sin duda alguna la noticia sobre el ofrecimiento de aeronaves F-5M brasileras ha causado una gran conmoción tanto puertas adentro de las instituciones castrenses como en la opinión publica interesada en los asuntos de la defensa. Y lo hace en un contexto donde el animo dentro de las fuerzas oscila entre el escepticismo y la decepción mientras los discursos oficiales se mantienen estoicos nombrando éxitos de gestión y administración.

El caso del ofrecimiento, o mas bien cesión, de las aeronaves termina por confirmar lo que se venia sospechando desde hace un tiempo: no hay un plan de reequipamiento serio que revierta la calamitosa situación operativa y estructural. Por el contrario, las novedades podrían llegar a mostrarse mas lúgubres. Ni siquiera la comunicada y planificada reunión de mandatarios por la cumbre del G-20 a celebrarse en nuestro país pareció movilizar directivas políticas desde el Ejecutivo para que una de las fuerzas que componen el Sistema de Defensa Nacional tenga que tragar saliva y su propio orgullo al momento de recibir por parte de autoridades del pais vecino una demostración de “ayuda” que pega fuerte en el espartano orgullo de la Fuerza Aérea Argentina. Lo simbólico se ha convertido en una pesadilla.
El mensaje que aglutinaba tanto cantidades de sistemas (de 4 a 6 aparatos) como tiempos de operación dentro de nuestro territorio (unos 60 dias) también incluía una generosa ayuda muy difícil de ser aceptada: ante la imposibilidad de que un piloto argentino pudiera estar capacitado para operar el sistema, lo haria un par brasilero… en un avión brasilero… con marcas, escudos e insignias brasileras. Generosidad carioca que no deja de demostrar que el octavo país mas extenso del mundo es un incapaz a la hora de planificar una política de defensa seria y efectiva.
Situemonos un instante en un escenario donde la Argentina, quien ha bastardeado y omitido la agenda de la Defensa durante muchos años, esta siendo defendida por una aeronave foránea, piloteada por personal de otra bandera y vectorizada en tierra y aire por una plana mayor que cursó sus estudios militares para defender otro territorio. Simplifiquemoslo: estamos hablando llanamente de una tercerización de la defensa aérea, osea, de nuestra seguridad nacional, implicando consecutivamente la definitiva perdida de soberanía practica y simbólica sobre nuestro espacio aéreo.
Este simbolismo que se traduce en prestigio y capacidad para Brasil tiene su contracara en el rotundo fracaso de la política de defensa en la Argentina.
Ya han transcurrido casi dos años de gestión del nuevo gobierno, formado por funcionarios que otrora criticaron la pauperrima administración de la defensa anterior, y los resultados concretos y positivos no pueden todavia observarse. Es importante que se tomen medidas superadoras y urgentes que modifiquen el rumbo de colisión que tienen hoy en día los distintos componentes militares de nuestro país. Entre estas existen una gran cantidad de necesidades que van desde el factor humano, hasta los medios y su propia operatividad, pasando por el factor simbolico. La Defensa Nacional, ademas de ser una definición estructurada por diferentes agentes y capacidades, contiene un fuerte peso de ideas y representaciones. La perdida de la capacidad de coaccionar es la perdida de un simbolo y hoy los simbolos de la defensa estan caidos.
La ciudadanía debe apelar a sus representantes a que realcen estos símbolos y que le devuelvan a su país la capacidad de brindar seguridad en su espacio aéreo por medio de un urgente y responsable plan de recuperacion de su aviación de caza.

Buenos Aires, Agosto, 2017
Mariano Gonzalez Lacroix
ICIMISS – CIMISS

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