LOS TRAZOS DECISIVOS DEL NUEVO NAFTA

Norteamérica se convierte en la mayor plataforma manufacturera y energética del sistema capitalista mundial.

Los trazos fundamentales del nuevo contenido del NAFTA/TLC (Tratado de Libre Comercio de América del Norte/1994) ya están trazados. En primer lugar, hay una drástica reformulación de las “reglas de origen” (requisitos que deben cumplir los exportadores para que sus productos sean considerados originarios/beneficiarios de las rebajas arancelarias fijadas por el acuerdo).
La Secretaría de Comercio de EE.UU. estableció que el porcentaje estadounidense de los bienes importados de México (en más de 60% provenientes de la industria automotriz) pasó de 26% en 1995 (un año después de la vigencia del NAFTA) a 16% en 2011, y que esa pauta se ha mantenido hasta el momento actual. Agrega que esta disminución de 10 puntos fue absorbida por países no integrantes del NAFTA, sin participación de México y Canadá.
El resultado ha sido que la proporción de los terceros países No NAFTA se ha duplicado en ese período (trepó de 14% a 27%); y esos 13 puntos de diferencia surgieron de la extraordinaria ola de inversión extranjera (IED) que recibió México después de 1994, sobre todo en la industria automotriz. Precisa la Secretaría de Comercio que 6 puntos de los 13 correspondieron a China.

México obtuvo un promedio de US$20.000 millones anuales de IED en los 10 primeros años del NAFTA (US$220.000 millones); y el stock de IED alcanzó en ese período a US$ 392.000 millones, y ahora se ha duplicado.
El NAFTA se transformó, a través de la inversión extranjera directa, en la principal plataforma manufacturera del sistema mundial, porque las empresas transnacionales se apresuraron a ingresar a México y Canadá para exportar al mercado estadounidense —el mayor del mundo—con arancel cero.
De esta ola de IED surgió el superávit combinado de más de US$70.000 millones anuales que tuvieron México y Canadá sobre EE.UU. entre 1995 y 2016, a lo que hay que agregar el traslado de más de 40% de la industria automotriz norteamericana que se dirigió desde Detroit, Michigan, a Monterrey, estado de Nuevo León.
EE.UU. es el 83% de la industria automotriz del NAFTA. Esto refleja la relación que existe entre el PBI estadounidense (US$18 billones) y el de sus principales socios comerciales en lo que se refiere a la manufactura, que son Canadá y México.

El objetivo del gobierno de Trump es multiplicar el comercio intraNAFTA, que es una función de la tasa de crecimiento estadounidense, pero exige que en esa expansión se reconozca en forma proporcional el contenido del pacto de 1994, fijado por los PBI de los 3 integrantes.
La cadena transnacional de producción manufacturera de Norteamérica (EE.UU./ Canadá/ México) es la principal del capitalismo del siglo XXI, por encima de China/Asia no japonesa y de Alemania y su hinterland europeo.
Se funda en la producción compartida (sharing production); y en la cadena norteamericana el segmento compartido es superior a 40% del sistema (US$493.000 millones en 2013), mientras que en el vínculo EE.UU./China (US$ 540.000 millones en 2016) esa proporción fue solo 4%. Por eso es que EE.UU. importa de Canadá y México 24,7% de las partes y componentes de sus productos manufacturados (13,2%/ 11,4%), mientras que obtiene solo 22,7% de la República Popular.
El segundo trazo del nuevo NAFTA es la integración plena de la desregulación petrolera mexicana—decidida en 2015— con la explosión del shale estadounidense ocurrida en los últimos 10 años. Esta fusión entre los 2 sistemas energéticos acarrearía una caída de 84% en los costos de la energía mexicana en los próximos 5/8 años, lo que daría un extraordinario impulso a su producción manufacturera.

La conversión de Norteamérica en la principal plataforma manufacturera y energética del sistema capitalista ocurre cuando se despliega en el mundo una nueva revolución industrial, encabezada por EE.UU., China y Alemania. El mundo está en vísperas de uno de los grandes cambios de su historia.

Jorge Castro

Se el primero en comentar en "LOS TRAZOS DECISIVOS DEL NUEVO NAFTA"

Deja un comentario

Su dirección de correo electrónico no será publicada.


*