PAULO CABRERA ROJO Y EL UTURUNCO EN MARZO DE 1960

En la madrugada de 12 de marzo de 1960, en casa estaban durmiendo papá, mamá y solo 4 de mis hermanos, los dos mayores se habían quedado a dormir en lo de mis abuelos.

En el cuarto de papá y mamá, del lado de mamá dormía en el moisés María Celina de 6 meses y del lado de papá Gimy de 3 años, en su cuna, ella sacaba la mano de entre los barrotes de la cuna y dormía de la mano de papá. En el otro cuarto estaban Mario de 6 años y Jerónimo de 5 años.
Papá escucha un estruendo y salta de la cama, al mirar por la ventana ve a un auto salir rápidamente y en ese instante, una explosión, que demolió en su totalidad la casa, incluso la estanciera estacionada en el garage.

El estruendo era la puerta que la derribaron y en el medio del living lanzaron una bomba de 5 kg. de trotil, es una cantidad impresionante de explosivo, es para demolición.

Gimy murió en el momento, María Celina se salvó, solo tuvo un corte en el codo, su moisés callo y ella rodó debajo de la mesita de luz de mamá, siendo el único mueble que quedo intacto de toda la casa, ella la conserva en su casa. Mario sufrió heridas, pero lo protegió un colchón y Jerónimo tuvo heridas muy graves, lo operaron en reiteradas oportunidades, le reconstruyeron el rostro y el cráneo, todos hablan del hecho, pero les es muy difícil tratar el tema en profundidad.

La familia vivió en unas habitaciones cedidas en el Hospital Militar, donde algunos buenos amigo y un puñado de exelentes ciudadanos, se presentaron con ropa y nos brindaron ayuda incondicional, los cuales formaron desde ese día parte de nuestra familia, compartimos navidades, cosas buenas y malas de la vida, hoy muchos ya no están como papá y mamá, pero los que quedamos, nos seguimos viendo y compartiendo.

Esto nunca fue atendido por el estado y siempre se escondió.
En el velatorio de Gimy solo estuvo Frondizi, fue el único, durante su gobierno constitucional (58/62) hubo más de 1500 atentados.

Se logró poner en prisión a varios de ellos del movimiento UTURUNCOS, pero en el gobierno constitucional de Illia (63) se les otorgó amnistía, quedando libres.
No se quedaron quietos, volvieron a las andadas, fueron puestos presos nuevamente. Pero en otro gobierno constitucional de Campora 73, se les otorgó nuevamente amnistía, volviendo estos “jóvenes idealistas” a sus andadas, declarando la guerra, que hoy niegan y hay partes emitidos por ellos mismos, dando ese marco a sus acciones. Continuaron en el 83 y hoy siguen impunemente en las calles.

Esto no terminó el 12/03/60, con la bomba y la muerte de Gimy, esto continuó, nos persiguieron, con amenazas permanentes, nos fuimos del país, regresamos luego de 8 años, pero no duró mucho, volvieron las amenazas y la familia debió repartirse, a papá no lo volví a ver hasta el 77, vivíamos con las ventanas cerradas, no podíamos estar en la parte de adelante del departamento, en un pasillo de casa teníamos un bolso preparado, para poder salir de apuro, una primavera, debimos salir y quedarnos cada uno en distintos lugares, no volvimos hasta el otoño.

El Terrorismo cuando te elige como víctima, sos su víctima de por vida. Te persiguen permanentemente.

Nadie del gobierno, se acercó para ayudar o brindar su apoyo, pero cuando papá pudo volver en el 77, lo llamaron a la actividad, para el conflicto latente del Canal de Beagle y no reparo en marchar a la cordillera, donde le toco esperar, latente la guerra, hasta que se detuvo el conflicto bélico, solo las gracias y el cálido saludo de su camaradas, pero nunca de la superioridad o de la ciudadanía.

Por último – Gimy, te pido perdón en nombre de la Patria, que no te dio el refugio para tu descanso y como ángel que eres, te pido que intercedas ante nuestra Madre de la Patria, la Virgen de Lujan, que nos ilumine el camino a recorrer y nos dé el consuelo, a todos los familiares de las Victimas del Terrorismo, a los Presos Políticos y sus Familias, para poder lograr una Gran NACIÓN – “VIVA LA PATRIA

Se el primero en comentar en "PAULO CABRERA ROJO Y EL UTURUNCO EN MARZO DE 1960"

Deja un comentario

Su dirección de correo electrónico no será publicada.


*