EMPRESARIOS USUREROS Y UN PUEBLO INENTENDIBLE.

El industrial Paolo Rocca y Marcos Galperín, de la empresa de e-commerce “Mecao Libre” hablaron en el coloquio de IDEA, desde donde pidieron cambios en el marco laboral vigente. “Hasta el investments grade no paramos. Adonde vayas siempre estaremos/hasta ganar la copa no paramos…”, era como la letanía de estribillo tribunero que trascendía las paredes del Sheraton de Mar del Plata, colmado de una barra oficialista integrada por los gobernantes del Pro, empresarios, ejecutivos y sindicalistas invitados por IDEA al 53 Coloquio. Superado el susto por el huracán Cristina de agosto, que los sorprendió a muchos comprando dólares y sacando pasajes en el arca de Noé, ya la inflación estructural, el desequilibrio fiscal mayor al heredado, el rojo comercial y el peligroso nivel de endeudamiento externo que ilumina hasta el fuego amigo, pasaron de largo. Tampoco se registraron dos alertas tempranas casi simultáneas provenientes de Buenos Aires: el INdEC anunció el Índice de Precios al Consumidor (IPC) que tres meses antes de cumplirse el año sentencia el desborde definitivo de la meta presupuestada. Significa la prematura derrota de la política monetaria implementada desde el Banco Central, a un costo de sobretasas de Lebacs que repartió pingües ganancias por las bicicletas “carry trade” en la City y apareó el déficit cuasifiscal al fiscal. Desde la Recoleta, la convención de la calificadora de riesgo Moody´s puso proa a un barquito de papel hacia a Playa Grande, que tanta pirotecnia hizo pasar inadvertido, que recuerda que Argentina sigue en zona de descenso en la ponderación de los inversores, ya que aún se encuentra calificada como “B3”, o sea en el peldaño 16 de los 21 que tiene en total la escalera agencia, por más que los números le puedan estar dando mejor que a otras que se encuentra más arriba dentro del nivel B. Reconocen que haber ganado la elección es un paso importante, pero están expectantes de lo que sigue. Y lo que viene son los tarifazos frenados hasta después de las elecciones, a los que aguarda una inflación núcleo superior al 20%. No hay que ir más lejos de las planillas del INdEC para comprobar que el mes más bajo del remozado IPC macrista fue agosto de 2016, con un 0,2%, cuando la Justicia hizo dar marcha atrás con los aumentos del gas dispuestos para julio. La administración Macri aún tiene pendiente pasar a la calificación de país emergente para lo cual necesitará de mucho más que brotes verdes, Habrá que ver también como una suba de la tasa de la Reserva Federal afecta el costo de la deuda y la ilusión de recibir inversiones.

El titular del Grupo Techint, Paolo Rocca, y el de Mercado Libre, Marcos Galperín, manifestaron este viernes su deseo de que Argentina encare una amplia reforma laboral para que el país pueda “insertarse de manera efectiva en la economía mundial, ante los abruptos cambios tecnológicos”. Además pidieron “erradicar las actitudes extorsivas” que realizan algunos sindicatos. En una actitud verdaderamente extorsiva, pues si de lo que hablan es de la defensa de los salarios y las condiciones laborales existentes en la Argentina ejercidas por aquellos, debieran ver lo que sucede en los países del Primer Mundo –Francia, Alemania e Italia- donde las jornadas laborales son inferiores en casi un 20% a las nacionales, y donde los sindicatos son extremadamente combativos pero allí ellos u otros empresarios ni se animarían a pedir lo que aquí le solicitan al Ejecutivo.
Los dueños de dos de las principales multinacionales de capitales argentinos formularon estas declaraciones en el marco del 53° Coloquio de IDEA que se desarrolla en Mar del Plata, y que congrega a empresarios, sindicalistas y políticos.
Rocca, quien habló en este foro por primera vez, destacó que con el gobierno de Mauricio Macri “se percibe un clima muy positivo de transformación en Argentina, en el que se puede discutir una agenda a largo plazo, algo que no hemos tenido en mucho tiempo”. Siempre sin definir cual es esa “agenda”
A su vez se sumó a los pedidos de avanzar en una reforma laboral que adecue las relaciones entre trabajadores y empresarios al actual esquema de producción mundial y advirtió que debe acompañarse con una adecuación del sistema educativo. “Hay que darle a las empresas la posibilidad de crecer, pero también de reducirse –en otras palabras tomar y despedir personal a su antojo y sin justificación alguna- cuando es necesario porque si no estamos con una rigidez que perjudica”, señaló el empresario.
En ese sentido identificó a “la reforma laboral, a la reforma educativa, y a ocuparse del conurbano bonaerense como los tres temas prioritarios de la Argentina,” o mejor debiera decir a sus mezquinos intereses.
Por su parte Galperín, consideró que la reforma laboral es un asunto “superprioritario” –para poder imponer una “flexibilización laboral a la brasileña o a la asiática” e insistió que la necesidad se potencia luego de los cambios que introdujo Brasil en su sistema de trabajo, según consignó la agencia DyN.
“Si queremos bajar la pobreza a un dígito, no hay forma de hacerlo con el marco laboral actual”, precisó extorsivamente el fundador y CEO de Mercado Libre. En ese contexto, insistió en que el marco laboral debe ser más flexible (?) y apuntó al financiamiento de los sindicatos.
“Un obrero está obligado a aportar al sindicato el 2,5 por ciento de su sueldo –desconociendoque en Europa aportan hasta un3,5%- y eso hace que los intereses de los sindicatos y de los empleados no están alineados (?)”, concluyó desaprensivamente el “seudo” empresario. Ambos omiten que el problema del “mal llamado costo laboral”, no es tal pues los salarios sin el “atraso cambiario evidente” serian similares a los de Brasil y muy inferiores a los de Europa, siendo el “costo impositivo sobre los bienes producidos” el verdadero problema del “costo Argentino”.
El coloquio de IDEA, en Mar del Plata, se convirtió en el escenario de “cierre de campaña de Cambiemos” entre el que se tiene por su público natural, el empresariado usurero, desaprensivo y siempre ventajista, que festejó por anticipado la elección de la otra semana, sin prestarle demasiada atención a los indicadores de la economía con los que se llega al medio término, “déficit fiscal empinado, inflación núcleo superior al 20% anual y un crecimiento desmesurado del endeudamiento externo que completa el círculo”.
De algún modo se trata de una euforia similar a la que embargó a los protagonistas del seleccionado argentino (dirigentes, cuerpo técnico, jugadores) cuando clasificaron casi milagrosamente para el Mundial, no sólo porque se ilumino Messi e hizo tres goles a Ecuador, sino porque apenas 4 días antes no le había podido ganar de local a Perú, ni un mes antes a Venezuela, y de no haber sido porque el jueves pasado Paraguay daba vuelta, increíblemente, en tiempo de descuento el partido contra Colombia, con lo cual se le alinearon los planetas en forma inesperada a la blanquiceleste para sellarle el pasaporte a Rusia 2018, otro hubiera sido el cantar.
“La alegría, el alivio, mutaron rápidamente en la misma soberbia de siempre, la que condujo a la instancia crucial de quedar de cara a la eliminación y, con un ataque de amnesia, se dio rienda suelta al delirio que hace dar casi por sentado que de la mano de Messi tomarán el Kremlin y alzarán la copa del Mundo.
En Mar del Plata, acaba de ocurrir algo análogo: los mismos que compraban dólares antes de las PASO de agosto cuando parecía que el huracán CFK arrasaba en las urnas y conducía imparable al populismo a la victoria en 2019.
Un par de meses después, la elección de octubre se toma como un trámite, se habla de reelección y de 20 años de continuidad por delante para consolidar un proyecto, como lo soñaron a su turno Néstor Kirchner, Hugo Chávez y antes que ellos, el majestuoso general Leopoldo Fortunato Galtieri.” Exitismo que poco tiene que ver con la realidad nacional si se la analiza desaprensivamente.

Pura coincidencia, en paralelo con el coloquio de “los globos amarillos agitados en Mar del Plata por los hombres de negocios del que están pendientes los que llevan tajadas de las inversiones”, la calificadora de riesgo Moody’s llevaba a cabo en el hotel Four Seasons Buenos Aires su 14° Convención anual, a la cual prestan especial atención precisamente los potenciales inversores.
“Como en el fútbol, el entusiasmo mutuamente contagiado entre los funcionarios del gobierno que coparon el encuentro y la nutrida concurrencia, compuesta por empresarios y también sindicalistas, que los aplaudía como si fueran héroes hacía modificar la letra de uno de los clásicos cánticos de tribuna y avisar que “hasta el investments grade no paramos”. Es como el cetro de la fertilidad para recibir inversiones con que las consultoras que ofician de jurado internacional cuelgan a los países altamente recomendables.”
Desde la Recoleta, casi como si se tratara de una respuesta, el jefe de la agencia organizadora de la convención, Gabriel Torres, advirtió que aún nos faltan “6 ó 7 escalones” para llegar al grado de inversión, que por adelantado y sin fundamento alguno pregonan empresarios y gobierno nacional. Para situarse en una ponderación más realista que la emocional que suelen traer los rebotes de estados extremos de pánico, como en agosto podría haber sido barridos por la ola kirchnerista o en el fútbol sentirse afuera del Mundial, al día de hoy el riesgo argentino está calificado por Moody´s en el escalón 16 de los 21 que tiene la escala de la agencia. Es “B3”, que equivale al “grado especulativo”. Antes de haber arreglado el conflicto con los holdouts por la deuda en default, estaba en el descenso, “Caa”.
Torres destacó en varias oportunidades que Argentina tiene mejores números que el promedio de los países calificados con la letra “B” y debería más arriba de la actual “B3″ pero tiene debilidades institucionales que le juega n en contra. Como en las películas, cualquier parecido con el seleccionado, la AFA, la Conmebol y la FIFA es pura coincidencia. Aún así, los mandatarios de los inversionistas que les toman examen a las economías que pertenecen a la comunidad financiera internacional reconocen la importancia de lo que aún no sucedió pero todos dan por sentado: “El resultado de las elecciones, que va a dar una idea de lo que el Gobierno puede hacer; los anuncios que haya luego de las elecciones; los resultados económicos y fiscales casi finales para 2017; y el presupuesto aprobado. Como Argentina tienen una perspectiva positiva, de todos los escenarios posibles el más probable es que se aumente la calificación, aunque no es seguro”, tal como lo expuso el economista de Moody´s.
“De todas formas, excesivo endeudamiento con deficiente inversión es una química que no convence a las calificadoras de riesgo cuando analizan las perspectivas del país. Mauro Leos, gerente de análisis crediticio de Moody´s, advirtió que la Reserva Federal de USA “está comenzando a apretar” por lo que es previsible que más pronto que tarde termine elevando las tasas de interés, que vienen en un nivel muy bajo desde la crisis de las hipotecas subprime en 2008.” Habría que avisarle al ministro de Finanzas Luis Caputo porque encarecerá la deuda que la Argentina tiene previsto emitir en 2018, aunque no agotará la posibilidad del país de obtener capitales para financiar su abultado déficit fiscal. A la vez, una suba en la tasa de interés generaría un mayor direccionamiento de los flujos de capital hacia Estados Unidos y una reducción del desembarco de capitales en las economías emergentes.
El analista senior de Moody’s, Torres, resaltó de todos modos las mejoras en la economía argentina, debido a que el país crecerá por segundo año consecutivo: 3,5% el próximo año, pero insistió en la necesidad de bajar el déficit fiscal, al que calificó como “la gran deuda”, ya que “a finales de 2017 será del 5 % y el proyectado para 2018 es del 5,5 %, lo cual se explica por la “falta de ingresos que tiene el país a pesar de que bajaron sus gastos”. Reflexionó que si la idea es bajar más, después de los 2 puntos pretendidos, habrá que pensar en otra forma de hacerlo. ¡De festejo! Nadie sabe de que y por cual motivo dicho festejo.
El jefe de Gabinete, Marcos Peña, quizá arrastrado por el triunfalismo transmitido en el coloquio, descartó que se vayan a hacer las reformas laboral e impositiva de fondo y, como en el estallido de ansiedad y angustia contenidas antes del partido de los jugadores del seleccionado tras lograr la clasificación en Quito, denostó a los economistas, a los que afortunadamente no trató de p… emulando los cantos en el vestuario de Messi y compañía pero contra el periodismo. Una vez finalizados los conteos y dado rienda suelta a la algarabía por el resultado de la elección, habrá llegado el momento de definir la gran señal económica de fin de año: si el IPC terminará abajo del emblemático 20% tras haber incubado hasta setiembre 17,6%.
El ex titular de Estadísticas Económicas del INDEC y director del Centro de Estudios de la Nueva Economía (CENE) de Universidad de Belgrano , Víctor Beker, lo repite hasta el cansancio: “el único modo sería postergar la suba de tarifas.” Lejos de ser una profecía, surge de mirar los índices y verificar que en el mandato macrista, el mes más bajo de inflación fue agosto de 2016, con un 0,2%, cuando la Justicia hizo dar marcha atrás con los aumentos del gas dispuestos para julio. Lo cierto es que las fuertes alzas autorizadas posteriormente en los servicios públicos, en gran parte, no redujeron subsidios ni tampoco aliviaron el déficit fiscal. Sólo engordaron las arcas de las empresas que las percibieron. El rubro vivienda, agua, luz, gas y otros combustibles correspondiente a GBA (Capital Federal y Gran Buenos Aires), que incluye alquileres, expensas, y tarifas de AySA, Edenor, Ed esur, Metrogas y Gas Natural BAN, además del precio de naftas y gasoil, tuvo una variación del 46,3% entre septiembre de este año y el mismo mes del año anterior, y es el que más subió en ese lapso.
Para seguir la cadena de los aumentos, si se toma de setiembre de 2016 a setiembre de 2017, en un plano más abajo vienen comunicación (36,1%), educación (30,9%) y salud (28,4%), que reflejan a su vez los aumentos registrados en telefonía, escuelas privadas, medicamentos y cuotas de prepagas.
Para el mismo período, el nivel general de precios al consumidor verificó un incremento del 24,3%, según el informe publicado ayer (13/10) por el INdEC. El cálculo que al respecto publica en Ámbito Silvia Pecco es que, de setiembre a setiembre, los hogares de consumo medio debieron absorber facturas que contenían el traslado a tarifas de las alzas autorizadas para el gas en octubre de 2016 que, con las de abril, llegan hasta el 250%, tanto por el precio reconocido en boca de pozo como por la mejora en márgenes de transportistas y distribuidoras. En electricidad, el incremento se concentró entre febrero y marzo de este año y significó en total un alza de más del 100%.

En cuanto a los combustibles, en 2016 los incrementos se concentraron en los primeros meses, así que en la comparación interanual sólo se consideran las subas de este año que, hasta ahora, rondan un 15% para naftas y un 12% para gasoil. Para AySA el aumento fue del 23% en mayo de este año. Sin embargo, los incrementos en tarifas y combustibles no son considerados suficientes por el sector petrolero o distribuidor de la energía. El sucesor del ministro de Energía Juan José Aranguren en la silla de Ceo de Shell, Teófilo Lacroze, advierte que hay desafíos que deben ser completados para que Vaca Muerta pase de los 130 pozos actuales a los 1000 proyectados por año.
Ya mejorados los precios en boca de pozo y a la cadena de valor y flexibilizados los convenios para bajar el costo laboral, ahora van a la carga por un régimen tributario que facilite las inversiones a plazos superiores a los 30 años, lo cual “implica la posibilidad de tener una amortización acelerada y de un cómputo diferenciado del IVA, entre otros aspectos. Esa adecuación ya está siendo discutida con las autoridades del área (la expectativa es que pueda ser tenida en cuenta en la reforma impositiva integral), del mismo modo que empezó a revisarse el Impuesto a la Transferencia de Combustibles”. Deben ser los casos por casos sectoriales a los que aludía el viceministro coordinador Mario Quintana cuando descartó reformas económicas de fondo.
Lacroze indica que hay que seguir trabajando para mejorar la productividad, ya que las adendas acordadas con el gremio petrolero dieron un marco legal positivo, pero aún hay que lograr que su aplicación sea más efectiva, en cuanto a que faltan reducir tiempos no productivos que hoy restan margen a los proyectos. Pero las condiciones no terminan ahí: que es prioritario mejorar la infraestructura y los servicios y en tal sentido ya se comenzó a planificar el tendido de una línea ferroviaria desde Bahía Blanca que facilite el envío de insumos para la exploración, así como la salida del shale gas a futuro.
Lo positivo que reconoce es la mejora de “nuestra curva de aprendizaje frente a los desarrollos que tenemos en EE.UU. Lo que allá nos requiere 50 pozos, acá se consigue el mismo resultado con 20, porque podemos aplicar mejoras en los procedimientos de exploración en tiempo real”, reconoció contradiciendose a si mismo y al empresariado petrolero nacional, Lacroze.
Inentendiblemente según la última encuesta de la consultora Synopsis, los habitantes de la provincia de Buenos Aires tienen como su mayor preocupación cuestiones de índole económica: empleo e inflación. Y son muy pesimistas sobre su situación personal actual en comparación con el año pasado: el 46,6% respondió que está peor y el 33,9% igual. Sólo 18% dijo estar mejor. También la mayoría, un 36,6%, anticipa que en 2018 le irá peor. Sin embargo, aprueban el desempeño del Gobierno. La imagen positiva de la gestión de Mauricio Macri es del 44,9% (¿), superando a la negativa que se ubica en el 35,8%. Interesante contraste muestra el último trabajo de la consultora Synopsis sobre la percepción de los habitantes de la provincia de Buenos Aires sobre los problemas del país, su situación personal, las expectativas para 2018 y la gestión del Gobierno de Mauricio Macri. La encuesta se realizó en el territorio del Gran Buenos Aires y en ciudades del Interior de la provincia. Al oficialismo le va peor en los primeros cordones del conurbano bonaerense y mejor en el Interior, algo que ya se sabe, pero lo llamativo es que mientras las opiniones son “muy pesimistas sobre la economía del país y la vivencia personal, la imagen positiva del desempeño de la administración macrista es mayor a la negativa, un dato que se viene repitiendo en otros sondeos y que motivó a los estrategas de campaña de Cambiemos a sumar a Macri a las recorridas proselitistas junto con María Eugenia Vidal y los candidatos bonaerenses”.
Ante la consulta “¿En su opinión, cuál es el principal problema que afecta al país?”, aparece primero el Desempleo con 24,1% superando a la Inseguridad con 23% y en tercer lugar se ubica la Corrupción. Pero cuarto se menciona a la inflación con el 18,5%. Ese último porcentaje sumado al 24,1% del tema empleo significa que “al 42,6% de los bonaerenses le preocupan temas de índole económica.” Lo que nos hace preguntarnos: ¿es cierta la encuesta, y es seria? O por otra parte si fuera veraz y no tendenciosa “¿En que están pensando los bonaerenses y muchos argentinos que consideran que les va a ir mucho o algo peor el año 2018?” Son tan ilusos como los seudo empresarios nacionales, o tan hipócritas que solo les importa votar para castigar a una candidata korrupta y que busca ampararse en los fueros a cualquier costo.
En esa línea, el 42,9% opinó que “la situación económica hoy es peor que a la de 2016” (?). “Igual” respondió el 21,4%, o sea un 63,3% y sólo un 32,4% dijo que es “mejor” que el año pasado. ¿Son estúpidos o peor aún “son masoquistas” y tan desaprensivos que no les importa el prójimo y hasta sus propios hijos y nietos?

Donde cambian los números es en las expectativas a futuro. El 40,7% opina que en 2018 será mejor contra el 36,3% que contestó “peor”, y el 16,1% respondió “igual” o sea que si este año les fue peor que en 2016, que fue realmente malo –reconocido por Macri y sus espadas Vidal, Carrió y Rodriguez Larreta-, nos muestra que un 52,4% cree que el 2018 será peor que este año 2017 que si no malo deja demasiado que desear.

Cuando se les preguntó a los bonaerenses “¿Cómo evalúa su situación económica personal actual comparada con la del año pasado?”, la mayoría dijo “peor”. Y a diferencia de la consulta sobre la economía general, “para 2018 la mayoría también opinó que será peor que este año.” Entonces en que quedamos; si los seudo empresarios nacionales “sueñan con un país utópico e irreal según los Organismos Internacionales y las agencias calificadores” y el pueblo o la ciudadanía opina que este gobierno Macri no “mejorará la situación laboral, inflacionaria y económica”, nos lleva a preguntarnos: “¿Cómo es que los van a votar el 22/10/2017?”, por su propia incapacidad, porque están influenciados por los medios de comunicación masiva y una propaganda oficial que supera todo lo hecho y realizado por la administración CFK.

Y aquí la contradiccón que hace dudar de la encuesta de Synopsis, salvo que creamos que todo un pueblo se ha idiotizado, algo que yo no creo posible. En ese contexto, cuando se preguntó “¿Cómo evalúa el desempeño que está teniendo el Gobierno de Mauricio Macri?”, el 44,9% respondió positivamente contra el 35,8% que fue negativo. Desde setiembre se ha revertido la imagen sobre la administración Macri que solía ser negativa desde diciembre pasado. En agosto incluso ascendía al 45% y cambia el mes pasado cuando bajó al 38,5%.

FICHA TÉCNICA:
FECHA DEL TRABAJO DE CAMPO: 6, 7 y 8 Octubre de 2017.
ÁMBITO: GBA (1er. 2do. y 3er. Cordón) y principales Ciudades del Interior de la
Provincia (La Plata, Mar del Plata, Bahía Blanca, Tandil, San Nicolás y Junín).
DISEÑO MUESTRAL: Muestra probabilística estratificada por población según sexo, edad y nivel educativo alcanzado. Ponderada por Sexo, Edad y Nivel Educativo.
UNIVERSO: Población mayor de 16 años residente en hogares particulares con teléfono
fijo (aquí puede encontrarse el error involuntario o exprofeso) en GBA y principales Ciudades del Interior de la Provincia.
TAMAÑO DE LA MUESTRA: 1.114 casos.
¡Vivimos en un país –muy lejos de ser una Nación, donde conviven empresarios usureros, incapaces y vivillos, con un pueblo realmente inentendible!

Buenos Aires, 14 de Octubre de 2017
Arq. José Marcelino Garcia Rozado
Ex Subsecretario de Estado
1973/1976 y 1989/1993

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