CORONEL DE MARINA JUAN BAUTISTA AZOPARDO.

Nació en la población de Senglia, en la isla de Malta, el 20 de febrero de 1772 y siendo aún un niño sus padres lo enviaron a estudiar construcciones navales en el arsenal francés de Tolón, donde permaneció varios años. En momentos que Francia se hallaba en guerra con la mayoría de las naciones europeas, Azopardo obtuvo patente de corso con el objeto de desbaratar el comercio naval del enemigo.
Al comenzar el siglo XIX, llegó al Río de la Plata realizando numerosos viajes entre Montevideo y Buenos Aires.
Como corsario al servicio de la corona española , hacia abril de 1806 , Azopardo se encontra ba en Montevideo.
Para entonces, y desde la batalla de Trafalgar (octubre de 1805), se rumoreaba la posibilidad de una invasión inglesa a las posesiones virreinales españolas ubicadas en la región del Río de la Plata . En los primeros meses de 1806 , el entonces virrey Rafael de Sobremonte, preparó la defensa de Montevideo y ordenó al capitán de puerto, Santiago de Liniers , la organización de una flota que resguardara las costas y garantizara la navegación entre esa ciudad y la de Buenos Aires.
Hacia enero de 1807, fue tomada la plaza de Montevideo, hecho que daba a entender que pronto ocurriría lo propio con la ciudad de Buenos Aires . El Cabildo de esta ciudad depuso al virrey Sobremonte , reemplazándolo por Liniers , quien se había dedicado a organizar la defensa de la ciudad a través de diferentes regimientos . En ese contexto, el nuevo virrey le otorgó a Azopardo sus despachos de capitán del Regimiento Urbanos de Artillería. Asimismo, le encomendó la comandancia de la batería de los Olivos , servida por el Cuerpo de Pardos y Morenos, ubicada al norte de Buenos Aires y cercana al río.
En mayo del mismo año, arribó la fragata inglesa Thisbe llevando al general John Whitelocke hacia Montevideo. Sin contar con los refuerzos que se esperaban, Whitelocke sumó unos 9 00 0 soldados y desembarcó en Ensenada de Barragán.
Durante esta tentativa militar inglesa, la actuación de Azopardo fue de gran relevancia .
Mientras Liniers era derrotado, el alcalde Martín de Alzaga preparó la defensa del centro de Buenos Aires, y hasta allí llegó Azopardo con su artillería de grueso calibre traída por el río desde Olivos . Una vez producido el ataque inglés , el 5 de julio de 1807, Azopardo sostuvo el a la izquierda en el puente de Barracas mediante la artillería , y luego de los primeros encuentros recibió la orden de situarse en el Alto de Santa Lucía. Desde allí debió retroceder hasta la Plaza Mayor. En esos momentos , fue nombrado comandante en jefe de la artillería en reemplazo del faltante, para que se hiciera cargo de “la artillería ubica da a las calles salientes de la plaza ”. Organizó la defensa de la plaza y ahí se mantuvo hasta el cese completo de hostilidades .
Por esa actuación, se lo designó comandante de la batería de la Recoleta . Obtuvo el real despacho de teniente coronel graduado de las Milicias Urbanas de Buenos Aires, en febrero de 1808. Por su cercanía a Liniers , el 15 de noviembre de 1809, el virrey Baltasar Hidalgo de Cisneros lo separó del servicio, con pretexto de economías Al producirse la primera invasión inglesa en junio de 1806, Azopardo que era Segundo Comandante del navío corsario “Dromedario”, tomó parte en las acciones al mando de Liniers. Su experiencia como artillero, unida al valor personal que poseía, hizo que su actuación fuera destacada. Ello se repite durante las acciones de la defensa de Buenos Aires que tuvieron lugar en el año 18O7.

No obstante, como el ingreso por el río a Buenos Aires quedó indefenso, la primera invasión inglesa se produjo sobre esta ciudad en junio de 1806. Encontrándose la fragata Dromedario en Montevideo, los corsarios de Mordeille –entre ellos Azopardo– colaboraron en la reconquista de la ciudad, transportando un refuerzo de tropas en diferentes embarcaciones. Asimismo, participaron del asalto final del fuerte de Buenos Aires, el 12 de agosto del mismo año, donde se habían replegado las fuerzas al mando de William Beresford. Mientras la mayoría retornó a Montevideo, Azopardo se encontró entre quienes permanecieron en Buenos Aires.
En la “Segunda Invasión Inglesa”, no solamente Liniers elogió ampliamente el coraje y la pericia de Azopardo, sino también el gobierno español que le confirió los despachos de “Teniente Coronel de las Milicias Urbanas”. Cuando se produjo la Revolución de Mayo, Azopardo se puso de parte de los patriotas criollos y poco después el gobierno patrio lo repuso en el grado que le había retirado el Virrey.
La Guerra del Brasil y últimos años de servicio reconocido con el grado de Coronel:
Entre 1821 y 1826 dirigió la capitanía del puerto de Buenos Aires. Compró una modesta vivienda en los fondos de la Iglesia de San Nicolás de Bari, en las actuales Corrientes y Libertad, la que sería, a la postre, su última morada.

 

El repliegue británico no significó la desaparición de la amenaza . Por el contrario, una escuadrilla al mando de sir Home Riggs Popham permaneció hostigando las aguas rioplatenses mientras esperaba refuerzos provenientes de Inglaterra, incluso atacó a Montevideo y se apoderó de Maldonado. Por ese motivo, Liniers mantuvo la vigilancia de las costas. Así, en noviembre de 1806 , negoció con Azopardo el mando de la goleta “Mosca de Buenos Aires” ( otras versiones la refieren como una sumaca o balandra) , la que fue patentada como nave corsaria . Con una tripulación de 60 hombres y cuatro cañones , Azopardo cubrió la costa sur del río y se batió de forma airosa con cuatro embarcaciones menores inglesas.
Luego de producidos los hechos revolucionarios de 1810, con mucho sacrificio el gobierno patrio pudo alistar una pequeña flotilla compuesta por la goleta “Invencible”, el bergantín “25 de Mayo” y la balandra “Americana” que fueron tripuladas con hombres no muy adiestrados en la vida marinera. Al frente de esa fuerza naval fue puesto el Coronel de Marina Juan Bautista Azopardo y el Segundo Comandante fue
el Capitán Hipólito Bouchard. A fines de febrero de1811 la flotilla zarpó de Buenos Aires y remontó las aguas del río Paraná. El día 2 de marzo de 1811 se enfrentó en San Nicolás de los Arroyos con una fuerza naval española, comandada por el Capitán de Navío Jacinto de Romarate, compuesta por dos bergantines y dos faluchos. Ese combate, el primero librado por fuerzas navales argentinas, sirvió para demostrar el coraje y patriotismo de nuestros hombres, que sólo debieron ceder ante la superioridad de fuego del enemigo y la pericia de sus muy experimentadas tripulaciones.
Azopardo fue hecho prisionero cuando pretendía hacer volar su buque incendiando la santabárbara. Fue trasladado a Montevideo donde se le instruyó un sumario por delito de alta traición y de allí fue remitido a España donde permaneció prisionero durante nueve años.
En 1820 debido a una insurrección que estalló en la península, fue liberado y pudo regresar a Buenos Aires, puerto al que arribó el 26 de agosto de 1820. El gobierno lo reincorporó al servicio con el grado de Teniente Coronel. En esa época Buenos Aires se hallaba en lucha contra el caudillo entrerriano Francisco Ramírez y dispuso el envío de una escuadrilla compuesta por ocho naves, al mando del Coronel Zapiola; Azopardo era el Segundo Comandante de esa fuerza. El 26 de julio de 1821 se libró un combate en la boca del río Colastiné contra las naves de Ramírez, y nuevamente, Azopardo tuvo principalísima actuación para volcar la victoria hacia las fuerzas de Buenos Aires. Posteriormente Azopardo fue designado en el cargo de Capitán del Puerto de Buenos Aires y Jefe de Matrículas. Como tenía grandes conocimientos en todo lo referente a la navegación y al comercio marítimo y fluvial, aportó interesantes iniciativas que redundaron en beneficio de la repartición a su cargo. En ejercicio del mismo le fueron extendidos los despachos de Coronel (7 de mayo de 1824).
A fines de 1825, el Imperio del Brasil le declara la guerra a nuestro país, que en ese momento prácticamente carecía de poder naval. En forma apresurada y venciendo muchas dificultades es alistada una escuadra que es puesta a las órdenes del Almirante Brown. Azopardo es el segundo jefe de la misma y a la vez comanda el bergantín ”General Belgrano”.

El 9 de febrero de 1826, Brown enfrenta por primera vez en la guerra a las fuerzas navales brasileñas, y en la acción toma parte Azopardo.
No obstante, poco después se unió a la Guerra del Brasil, como comandante del bergantín General Belgrano y segundo del almirante Guillermo Brown. La escuadra argentina debió enfrentar a una armada brasileña cuantitativa y cualitativamente muy superior. Tras el primer combate, en Punta Colares, Brown exigió al gobierno la separación de varios jefes militares, entre ellos Azopardo, que fueron sometidos a un consejo de guerra el 16 de agosto de 1826. Debido a una mala interpretación de señales Azopardo no puede apoyar con su nave al buque de Brown, y el Almirante aprecia que hubo debilidad en parte de los comandantes de las naves de su escuadra, entre las cuales se cuenta Azopardo. Pasa un parte al gobierno censurando la actitud de aquellos subordinados que él estima que prácticamente lo habían abandonado en el combate. A raíz de esta situación, se inicia un sumario, finalizando el procedimiento mediante una resolución del Presidente de la República Bernardino Rivadavia, dictada el 20 de diciembre de1826, por la cual se archivan las actuaciones sin afectar el buen nombre y honor de los inculpados. No obstante, Azopardo no quiso continuar en servicio y el 3 de febrero de 1827 solicitó y obtuvo el retiro.
Sin contar con muchos medios financieros, debió vivir en Buenos Aires llevando una existencia de sacrificios y privaciones, en compañía de su esposa María S. de Pérez Rico.
Falleció el 23 de octubre de 1848 Juan Bautista Azopardo fue considerado como “el primer jefe de la Escuadra Naval”.
Cuatro buques de la Armada Argentina llevaron su nombre: Remolcador y Transporte (1885), Remolcador (1923), Fragata (1958), Guardacosta (1962).

Biografías Navales Argentinas. Secretaría de Estado de Marina.
Jorge Oviedo, Periodista e Historiador

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