CEMENTERIO DE DISIDENTES O PROTESTANTES.

Cementerio de Disidentes

A comienzos del siglo XIX existía en Buenos Aires un considerable número de extranjeros, en su mayoría de origen inglés. Tanto éstos, como los alemanes, norteamericanos y escoceses, profesaban la religión “protestante”, marcando una seria diferencia con el resto de la población, en su gran mayoría de religión “católica apostólica romana”, producto de la herencia española. Esta situación constituía un problema importante, ya que si bien los protestantes se habían integrado a la comunidad, eran llamados por el nombre de “disidentes” y tenían prohibido ser enterrados en los templos católicos y sus respectivos campos santos, negándosele además la posibilidad de poseer un cementerio propio.
Según algunos autores (Alfonsín 1996, Rauscher 2004), los primeros protestantes que murieron en Buenos Aires, eran enterrados de manera ilegal, en las barrancas del río, a la altura de Retiro. Otros, que tenían mayor influencia, podían acceder a inhumaciones en los cementerios católicos. El historiador Jorge Alfonsín explica que existía un enterratorio “prohibido” en la esquina de México y Defensa, contiguo al Hospital de los Bethlemitas. También estuvo la posibilidad de que algunos fueran enterrados en las cercanías de La Recoleta, especialmente en la esquina de Quintana y Juncal. Finalmente, no deben descartarse inhumaciones de ingleses muertos cuando las invasiones de 1806 y 1807 en un baldío sito en Hipólito Yrigoyen entre Tacuarí y Piedras, en el solar dónde luego se levantaría el Mercado del Plata (Carlos Pellegrini entre Perón y Sarmiento) y en la quinta de De la Serna dónde más tarde se establecería el Cementerio “Victoria” (actual Plaza 1° de Mayo).
En 1820 la comunidad protestante de Buenos Aires pidió al Gobernador Martín Rodríguez, una solicitud de permiso para que se le otorgara un lugar adecuado donde realizar sus entierros. Así fue como el 19 de marzo de 1821, el Gobierno de la Provincia de Buenos Aires autorizó a la llamada “Corporación del Cementerio Inglés” a adquirir un terreno lindero a la iglesia del Socorro (Juncal y Suipacha). El costo del mismo (aprox. 15 m. x 63 m.) fue de 700 pesos que se obtuvieron por suscripciones, de las que también participaron las comunidades alemana y norteamericana. Este primer cementerio “de disidentes”, llamado “Del Socorro” fue inaugurado en abril de 1821 con una capacidad de 178 sepulturas. Allí fue enterrada Elisa, la hija del Almirante Brown, de quien se dijo que se había suicidado al no poder soportar la muerte de su prometido. También Auguste Rodney, primer ministro plenipotenciario estadounidense, en cuyo entierro (1824) fuera utilizado el primer servicio de carros fúnebres de lujo de la historia porteña.
En 1829, los protestantes solicitaron al Gobierno una colaboración para ampliar el cementerio “Del Socorro”. A pesar de que la respuesta fue favorable, la oposición de los vecinos impidió realizar nuevas compras de terrenos en el lugar. Posteriormente ocurrió que hacia el año 1833 “El Socorro” vio colmada su capacidad, debiendo los “disidentes” buscar un terreno en otro lugar donde poder establecer su segundo enterratorio. Ese año, el Gobernador Juan Manuel de Rosas les concedió el permiso para adquirir las tierras mencionadas con anterioridad, propiedad de De la Serna, limitadas por la calle Victoria (hoy Hipólito Yrigoyen), la actual Pasco, Potosí (hoy Alsina) y las casas linderas con la actual Pichincha. Con ese fin se reunió una nueva comisión que juntó los fondos para comprar el terreno, donde el 6 de noviembre de 1833 se habilitó el segundo cementerio “de disidentes”, al que se llamó “Victoria”.
El cementerio “Victoria” (hoy Plaza 1° de Mayo) fue adquirido por la comunidad inglesa, que luego vendió una parte a la comunidad alemana y otra a la norteamericana. Más de un 50% del mismo (del lado de Pasco) correspondió entonces a los ingleses, en tanto que el resto del enterratorio fue ocupado por los alemanes (German Ground, sobre la actual Alsina) y por los norteamericanos (American Ground, sobre la actual Yrigoyen). En el centro del terreno se levantó una capilla mortuoria que fue uno de los símbolos del cementerio.
Los primeros enterrados en el Cementerio “Victoria” fueron:
– William H. Priestley, inglés, comerciante, fallecido de muerte accidental (6 de noviembre de 1833)-
– Thomas Gowland, inglés, comerciante, fallecido de muerte accidental (6 de noviembre de 1833)-
Posteriormente fueron allí sepultados un comerciante alemán (2 de diciembre), tres niños nacidos en Buenos Aires (11 y 31 de diciembre y 4 de enero de 1834) y el norteamericano James Hevenson (5 de enero). En el mismo cementerio fueron también inhumados los primeros habitantes judíos de Buenos Aires.
Hacia fines del siglo XIX, el constante crecimiento de la población obligó a hacer pensar en un traslado del cementerio “Victoria”. La última persona enterrada en dicha necrópolis fue Ada Maude Henderson, domiciliada en la calle Salta 1966, fallecida de meningitis y tuberculosis. Fue sepultada allí el 4 de noviembre de 1892, año en que el cementerio “de disidentes” fue trasladado a una sección del Cementerio de la Chacarita. La transferencia de restos, monumentos y placas duró años.
El 24 de octubre de 1919 el Honorable Concejo Deliberante de la Ciudad de Buenos Aires autorizó a celebrar un convenio para la adquisición del terreno del Cementerio “Victoria”, por permuta por otro del Cementerio del Oeste (Chacarita). Dicho convenio fue celebrado el 16 de octubre de 1920 y aprobado en la sesión del 16 de junio de 1921. Por el mismo la Corporación del Cementerio Británico y Sección Norteamericana cedieron en propiedad a la Municipalidad los terrenos con destino exclusivo a plaza y paseos públicos. Los restos que no fuesen retirados dentro de los 4 meses de tomada la posesión del terreno y siempre que estén a 1,50 m. de profundidad, podrán quedar en el terreno de perpetuidad y los deudos no tendrán derecho a ellos. Muchos familiares, por falta de recursos no autorizaron ni solventaron los traslados. Por eso quedaron miles de cuerpos bajo la plaza. Los traslados de restos, monumentos y placas, fueron un total de 457 transferencias que finalizaron el 4 de noviembre de 1924.
Posteriormente los “disidentes” entregaron el predio de “Victoria”, a fin de que fuera destinado de manera exclusiva a espacio público. Años después de la demolición de la capilla situada sobre la calle Hipólito Yrigoyen, el 14 de abril de 1925 se inauguró sobre las tierras del ex cementerio la Plaza 1º de Mayo. En este naciente espacio cubierto de plátanos y arbustos, se emplazó una escultura de bronce dedicada Al Trabajador y se erigió el Monumento a la Patria, cuyo mástil central fue donado por la comunidad israelita. Actualmente, la plaza cuenta con sectores destinados a la recreación de la tercera edad, con una calesita y con un patio de juegos con arenero en uno de sus extremos. No obstante, entre tanta arboleda de verde intenso, la plaza no olvida lo que supo ser: una placa advierte que allí fue enterrada Elisa Chitti de Brown, la esposa de Guillermo, el valiente almirante.
El “Cementerio de Victoria” no sólo albergó a los miembros de las comunidades alemanas, inglesas y norteamericanas, sino que también fue el sitio elegido para el entierro de los primeros pobladores judíos de la ciudad. Con su cierre definitivo en 1891, se dispuso el traslado de los restos de los ciudadanos de origen inglés y alemán al novísimo Cementerio de la Chacarita, dentro del cual estas comunidades construyeron sus respectivos cementerios; y los restos de los ciudadanos judíos fueron llevados a la primera necrópolis de la comunidad, erigida en el Partido de Avellaneda.
Hallazgos realizados en los meses de febrero y marzo de 2006 durante la construcción de un patio de juegos en la Plaza 1º de Mayo dieron inicio a un proyecto de investigación arqueológico. En este marco se realizaron tareas para profundizar el conocimiento del lugar donde estuviera emplazado el Cementerio Victoria entre 1833 y 1894. En este sentido se llevaron a cabo excavaciones arqueológicas que buscaron evaluar el potencial del lugar. Los estudios identificaron una gran cantidad de restos fúnebres presentes en el interior del suelo de la plaza. A su vez se realizaron tareas de documentación histórica, exhumación y estudios de antropología física, el estudio, la interpretación, la conservación y restauración de los materiales rescatados de las excavaciones, y un relevamiento intensivo de monumentos funerarios trasladados al Cementerio Británico de Chacarita desde el Cementerio Victoria. Por último, el proyecto participó en el diseño de un Sitio de la Memoria donde estén representadas las historias de las comunidades británica, judía, alemana y norteamericana.
Fuente
Alfonsín; Jorge – Cementerios de disidentes protestantes en la ciudad de Buenos Aires – Buenos Aires (1996).
Maronesse, L. Weissel, M. Guillermo, S. Contreras, y otros. Proyecto arqueológico antiguo cementerio Victoria.
Portal www.revisionistas.com.ar
Rauscher, Carlota – El primer cementerio de disidentes. Buenos Aires 1821-1833. En Historias de la ciudad, Buenos Aires, mayo, N° 9, Buenos Aires (2004).
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