MALVINAS Y EL ARA SAN LUIS – CABO PITTI RIVEROS

Cabo Damián Washington Riveros “Pitti”

En aquella noche del 1 de Mayo, el submarino comenzó a recibir un duro ataque de helicópteros antisubmarinos y de los buques de superficie ingleses, en un determinado momento, el operador sonar (sonarista) Suboficial Errecalde exclamo TORPEDO EN EL AGUA EN ACERCAMIENTO!!!, independientemente del impacto emocional que nos produjo el aviso, todos cubrimos nuestros puestos de combate con la rapidez que requería la circunstancia.

El Comandante ordena “toda maquina adelante” y caer a babor, se realizo la maniobra para evadir al torpedo. Mientras tanto el operador del eyector de señales, Cabo Principal González, lanzaba los artefactos productores de burbujas para distraer y desorientar al torpedo. En un momento el Comandante ordena para maquinas (el buque desarrollo una velocidad superior a los 20 Ns) y “asentar” en el fondo.

Cuando disminuye la velocidad (aproximadamente 6 Ns) tocamos en el fondo del mar con la proa, pero el buque comenzó a elevarse nuevamente, en el momento del “toque” un tripulante, un personaje querible, el Cabo Damian Washington Riveros (cariñosamente llamado “PITI”) sin orden alguna e iluminado por Dios, hizo que en el preciso momento del impacto en el fondo, abriera las válvulas de compenso de los tanque de torpedos de proa, produciendo la inundación de ellos. Esto motivo que el submarino se pusiera “pesado” de proa produciendo una serie de 4 o 5 rebotes en el fondo marino, evitando la segura avería en la hélice y timones. Si esto sucedía, de allí abajo nunca hubiéramos salido. así que… PITI RIVERO, un abrazo y gracias donde quieras que estés, nos salvaste la vida.

ALBERTO POSKIN

VGM Suboficial Segundo (RE)

Ex Tripulante Submarino “SAN LUIS” 1982

Es la nave más célebre de la Armada. Hay miles de historias de hazañas y milagros en el mar. En el caso del ARA San Juan, solo es cuestión de esperar y rezar.

ARA San Luis – S-31 la nave más celebre de la armada

El ARA San Luis fue uno de los dos submarinos argentinos que tuvieron participación activa durante el conflicto. No logró hundir ningún buque inglés, pero lo intentó, a pesar de las falencias tecnológicas, inaceptables, para semejante misión. Por ejemplo, la computadora de tiro no funcionaba y los cálculos para lanzamientos de torpedos debían hacerse manualmente. Además, los torpedos no detonaron después de ser disparados y lo peor es que esos disparos delataron su posición sin provocarle ningún daño al enemigo. Pero entre sus hombres quedará por siempre el orgullo de haberse enfrentado, y haber sobrevivido, a la tercera flota armada más poderosa del mundo.

El ARA San Luis, estaba capitaneado por Fernando Azcueta, que partió de la Base Naval de Mar del Plata el 11 de abril de 1982, con la orden de «desgastar a la fuerza incursora expedicionaria británica en el área focal Malvinas/Georgias. Así buscaba contribuir a mantener y consolidar la conquista de Malvinas».

La campaña duró de 40 días. Encabezó tres ataques a barcos ingleses, pero el más importante fue el del 1 de mayo. Ese día lanzó un torpedo SST-4 sobre un blanco a distancia (clasificado como destructor/fragata) sin dañarlo. Pero al ser detectado fue bombardeado durante 22 horas ininterrumpidas por buques y helicópteros enemigos.

Ante semejante ataque, el Capitán Azcueta decidió asentarse en el lecho del mar para intentar desaparecer de los radares y evitar ser impactado. Se dice que Azcueta ordenó que más de la mitad de la tripulacion esperara en sus camas sin moverese y sin hacer el menor ruido metalico que pudiera ser detectado por la flota inglesa. El 11 de mayo recibió la orden de regresar a su base de operaciones ( la Base Naval Puerto Belgrano) donde llegó El 19 de mayo después de 39 días de patrulla y 864 horas de inmersión (equivalentes a 36 días).

Si el ARA San Luis fue uno contra todos, y sobrevivió… las esperanzas de recuperar al ARA San Juan siguen intactas… Hay miles de historias de hazañas y milagros en el mar. Solo es cuestión de esperar y rezar.

El ARA San Luis (S-32) (SUSL) fue un submarino tipo 209/1200 de la Armada Argentina, construido en el astillero Howaldtswerke, en Kiel, y luego enviado en secciones a bordo de un buque mercante a la Argentina, donde en el Astillero Tandanor fue ensamblado y soldado.

Es un submarino oceánico de propulsión diésel-eléctrico para ataque y destrucción de unidades de combate, de superficie, submarinos y tráfico de mercantes, mediante el uso de torpedos. Puede realizar además, importantes tareas accesorias como reconocimiento, minado y transporte de fuerzas de operaciones especiales. Uno de los requerimientos de la ARA al disponer de su contratación, era que los submarinos de esta clase debían tener la capacidad de operación en inmersión no inferior a los 50 días.

Por medio del contrato firmado el 30 de abril de 1969 y aprobado por decreto «S» N° 3379 del 16 de junio de ese año, se convino la construcción de dos unidades submarinas de la Clase alemana 209 con el astillero Howaldtswerke, Deustche Werft, Kiel, Alemania, los que deberían ser entregados, en parte, a partir de los 36 meses del contrato.

El S-32 llegó a Argentina en secciones y en el astillero Tandanor fue ensamblado y soldado. Fue botado el 3 de abril de 1973, siendo su madrina, la señora esposa del denominado gobernador de la provincia de San Luis, provincia de la que el buque toma su nombre, de acuerdo a normas internas de la Armada Argentina a la que asigna a los submarinos nombre de provincias que comiencen con la letra «S».

Se incorporó al Comando de la Fuerza de Submarinos (COFS) el 24 de mayo de 1974 y se afirmó su Pabellón a su bordo el 23 de agosto de 1974. Su apostadero habitual es la Base Naval de Mar del Plata.

Desde que es asignado al Comando de la Fuerza de Submarinos (COFS), el SUSL participó de las distintas etapas de adiestramiento, llamadas «Etapa de Mar» con el resto de los buques de la Flota de Mar de la Armada Argentina y los aviones y helicópteros del Comando de Aviación Naval (COAN).

En 9 de octubre de 1975, el S-32, colmado de víveres y combustible, partió de la Base Naval de Mar del Plata, a los efectos de cumplimentar una navegación de 50 días, en la que debía desarrollar distintas áreas de patrulla en el Atlántico Sur, que incluyó la zona de las Islas Malvinas. Las tareas asignadas incluían el relevamiento fotográfico de las costas malvinenses, realizar ejercitaciones simuladas por computadora sobre buques en navegación en la zona de tránsito y patrulla y otras comprobaciones para la verificación de las perfomances del nuevo submarino.

A fines de 1978 producto del desacuerdo sobre la soberanía en las tres Islas Picton, Lennox y Nueva en el Canal de Beagle, se tensan las relaciones entre Argentina y Chile. El 22 de diciembre de 1978 Argentina inicia la Operación Soberanía para ocupar militarmente las islas. La Armada Argentina cumpliendo órdenes del Poder Ejecutivo dispone el envío una importante flota hacia el sur.

El submarino ARA San Luis parte hacia la zona del conflicto, junto al resto de los buques del Comando de la Fuerza de Submarinos, y se destaca en la zona de patrulla asignada. Cuando el enfrentamiento parecía inevitable, la intervención del Papa Juan Pablo II evita el inicio de las hostilidades, por lo que el buque es replegado a su apostadero habitual, la Base Naval de Mar del Plata.

El ARA San Luis en los Astilleros Domecq García

Actuación del buque en la Guerra de las Malvinas
El ARA San Luis, bajo el comando del Capitán de Fragata Fernando Azcueta, zarpó de la Base Naval de Mar del Plata el 11 de abril de 1982, para efectuar pruebas de mar previas a su despliegue, las que finalizó a los dos días. A su regreso, recibe la orden de «desgastar a la fuerza incursora expedicionaria británica en el área focal Malvinas/Georgias a fin de contribuir a mantener y consolidar la conquista de Malvinas».

Realiza una campaña de 40 días, durante la cual llevó a cabo tres ataques a la fuerza del enemigo, no obstante haber operado con solo tres de sus cuatro motores diésel y haber tenido la computadora del sistemas de armas fuera de servicio, manteniendo así su capacidad de lanzamiento de torpedos limitada a las condiciones de emergencia. Luego de algunos contactos hidrofónicos con buques de superficie que no posibilitaron su respuesta y de sufrir un ataque del enemigo sin consecuencias, el 1 de mayo lanzó un torpedo SST-4 sobre un blanco a distancia (clasificado como destructor/fragata) sin poder apreciar su efecto, siendo a continuación, hostigado por 22 horas por una fuerza de buques y helicópteros, por lo que debe asentarse en el lecho del mar, para evitar sufrir consecuencias por el mencionado ataque. El 8 de mayo efectuó un nuevo ataque sobre un blanco apreciado como submarino, con fuerte explosión en el azimut del lanzamiento, sin poder dilucidar los efectos.

Finalmente el 10 de mayo efectúa un tercer ataque con dos SST-4 sobre un blanco, también clasificado como destructor/fragata, sin tampoco apreciar su efectos, pero sin sufrir un posterior contraataque. El 11 de mayo recibió la orden de regreso a su base de operaciones, que cumplió sin novedad. El 19 de mayo ingresó a la Base Naval Puerto Belgrano, luego de 39 días de patrulla y 864 horas de inmersión (equivalentes a 36 días).

Estudios posteriores realizados por los fabricantes alemanes indicaron que los torpedos tenían invertida la polaridad en el cable de filoguiado. La incorrecta manipulación de las partes durante el mantenimiento de los torpedos llevó a su inutilidad.1​

Post-guerra
Durante 1990 el buque permaneció 59 días en el mar, de las cuales 799 horas lo hizo en inmersión y navegó 6.253 millas náuticas. Durante la misma realizó adiestramientos básico, participó en las pruebas de recepción de la corbeta misilística Clase Espora ARA Parker (P-44) (CBPA), así como ejercicios anti-submarinos con unidades de la Flota de Mar.

Hacia 1994, finalizada la modernización de media vida de su gemelo, el ARA Salta (S-31), en la cual colaboró con en dichas tareas como modelo para desarrollarla, el S-32 ingresa al Astillero Ministro Manuel Domecq García, para su modificación de media vida, en la que se recorrería completamente su casco, cortado el mismo para permitir el cambio de sus motores y los 480 elementos de sus baterías. Sin embargo, por razones presupuestarias, estas tareas no se cumplieron, quedando el histórico submarino, depositado en el interior del Astillero.

Por orden del Jefe del Estado Mayor de la Armada N° 69/95 «C», el SUSL pasó a condición de reserva y por decreto N° 364 del 23 de abril de 1997 se lo declaró en desuso, facultándose a la Armada Argentina para su venta o, por considerar que fue una de las unidades que más se destacó en las Operaciones de Combate de la Guerra de las Malvinas, tratar a través de la iniciativa privada, que el submarino sea utilizado como Museo, para poner en relieve su situación en dicha guerra. Sin embargo la Armada Argentina decidió conservarlo en reserva y darlo de baja en 1997.(2)

Es el séptimo buque de la Armada Argentina que lleva el nombre de la Provincia de San Luis

Historia del ARA San Luis

1. «The Falkland Islands Conflict, 1982: Air Defense Of The Fleet». globalsecurity.org (en inglés). Consultado el 26 de septiembre de 2017.

2. Volver arriba↑ «Submarinos Clase 209». histarmar.com.ar. Consultado el 26 de septiembre de 2017.

AREA DEFENSA NACIONAL

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