LUEGO DE LA CRISIS QUE PROVOCÓ LA DESAPARICIÓN DEL SAN JUAN. EL GOBIERNO PREPARA UNA PROFUNDA REFORMA

militar que incluye la creación de la “fuerza de la ciberdefensa”. Horacio Jaunarena: “Poner en pie el sistema de defensa sería un homenaje a los marinos del San Juan”

El ministro de Defensa entregará esta semana a Macri un plan que incluye también crear “un Ejército de la reserva”. “Argentina es el país que menos gasta en Defensa”, Así lo destaca un trabajo del Centro de Estudios Unión para la Nueva Mayoría. Y la importante entrevista al Dr. Horacio Jaunarena (UCR) dos veces Ministro de Defensa de la Nación.

El ministro de Defensa Oscar Aguad.

El Gobierno prepara una profunda reforma de las Fuerza Armadas que incluye la creación de una cuarta fuerza que se llamará “ciberdefensa” y de “un ejército de la reserva”, luego de la crisis que provocó la desaparición del submarino San Juan tras décadas de reducción del gasto militar.

El ministro de Defensa, Oscar Aguad, elevará al presidente Macri, a su regreso de una gira por Europa, un “abanico de alternativas que incluye esos dos cambios”, revelaron fuentes gubernamentales. El plan del gobierno es anunciar la reforma militar “antes de que termine febrero”.

Otro de los ejes centrales de la reforma será “apurar las tareas de mantenimiento del submarino Santa Cruz”, que se encuentra en los talleres de Tandanor para reemplazar la función estratégica que cumplía la desaparecida nave San Juan. “Nuestras prioridades serán el Atlántico Sur y la Antártida”, se contó en esas fuentes del Gobierno. Al margen de la reforma, el gobierno hará ahora (realmente en forma muy tardía y especulativa) un homenaje a los 44 tripulantes del San Juan pero “sin hablar de muerte” hasta que se encuentre.

Hasta ahora la Argentina tiene al Ejército, la Armada y la Fuerza Aérea y para ponerse acorde con la revolución tecnológica y los nuevos desafíos “se creará una fuerza de la ciberdefensa independiente” de esas tres fuerzas armadas. Los equipos cibernéticos que ya tienen las tres fuerzas armadas se unificarán en uno solo que estará bajo el control del estado mayor conjunto o directamente del ministerio de Defensa. El actual jefe del estado mayor conjunto, teniente general veterano de Malvinas Bari del Valle Sosa es uno de los asesores de mayor confianza de Aguad en la preparación de este proyecto. Hasta el 2015 el sector de ciberdefensa más grande había sido manejado por el ex jefe del Ejército general (RE) de Cristina Kirchner, César Milani, detenido por delitos de lesa humanidad. Se sospecha que Milani, que también mantenía el puesto de jefe de Inteligencia del Ejército, usó fondos reservados de esa área para hacer espionaje interno. La idea del actual gobierno es, en cambio, proteger de eventuales “ataques externos” a la red de internet argentina tanto privada como estatal.

Por ejemplo, el proyecto de Aguad apunta a nuevos conflictos como los suscitados entre EE.UU y la Federación Rusa por las acusaciones de intervención de Moscú en la campaña presidencia norteamericana o el ciberataque de Corea del Norte a los servidores de la empresa Sony por la película “La entrevista”, una comedia de Seth Rogen y James Franco sobre un imaginario complot de Estados Unidos para asesinar al dictador norcoreano, Kim Jong-un.

El otro eje es la creación del “Ejército de reserva”. El ex presidente Carlos Menem hizo derogar el servicio militar obligatorio, aprovechando el impacto que provocó el asesinato del soldado Omar Carrasco en 1994 y con miras a su reelección, y se pasó a un sistema de soldados voluntarios que dejó al país sin reservistas para convocar ante un eventual conflicto. Antes de la derogación de la colimba, cada clase de conscriptos pasaba a constituir una reserva. Ahora solo están entrenados en el uso de armas de guerra los voluntarios -que son unos 21 mil- que no alcanzarían para desplegar los regimientos necesarios ante una eventual agresión externa. Antes de Menem, el Ejército tenía 200 mil soldados conscriptos.

El proyecto consiste en entrenar durante cursos “de tres o seis meses a jóvenes como soldados y sobre todo a profesionales que puedan manejar las nuevas tecnologías que necesita la Defensa moderna”, dijeron las fuentes. No quedarían enganchados, sino que tras el curso volverían a la vida civil. Solo serían convocados para entrenamientos y un eventual conflicto. Con este criterio tecnológico, también se van a cambiar los planes de estudio del Colegio Militar, de la escuela Naval y de la escuela de la Fuerza Aérea para preparar, además de combatientes, más “expertos en nuevas tecnologías”.

Estas medidas van a ser complementadas con un redespliegue territorial de las unidades del Ejército. “El criterio va a ser que vayan hacia las fronteras y los espacios vacíos del territorio nacional, como la Patagonia”, contaron las fuentes. En los 70 el Ejército fue desplegado para “combatir” a la guerrilla en los grandes centros urbanos o frente a las hipótesis de conflicto con Chile y Brasil. “Ahora desechamos estas hipótesis de conflicto tradicionales y nos adecuamos a las nuevas amenazas”, contaron. Las fuentes precisaron que las FF.AA combatirán el terrorismo internacional y el crimen organizado “afuera del territorio nacional”, tal como establece la ley de Defensa, y aumentarán su apoyo logístico a las fuerzas de seguridad en la lucha contra estas amenazas dentro del país.

Un capítulo de la reforma será el reequipamiento. El ministerio de Defensa espera recibir en las próximas semanas los 6 aviones Super Etendard de Francia -iguales al que hundió el Sheffield en la guerra de Malvinas- para repontenciarlos. Como la Armada no tiene más un portaaviones, se discute si pasará a disposición de la aviación naval o de la Fuerza Aérea.

También es estudia un proyecto para colocarle armas, “artillar”, a los aviones de entrenamiento nacionales “Pampa”, entre otras medidas de reequipamiento.

La caída de los gastos en Defensa es el contexto de la crisis que sufre el aparato militar argentino. La Argentina es el país de América del Sur con menor inversión en Defensa, medido en relación con el PBI. En 2016, fue de 1% (similar a 2012) cuando Brasil invierte 1,3%, Chile 1,9%, Uruguay 2% o Ecuador 2,2%, reveló el Centro de Estudios Unión para la Nueva Mayoría que conduce el politólogo Rosendo Fraga.

El proyecto supone continuar con el compromiso de Macri de aumentar los sueldos de los militares a un tres por ciento por año por encima de los incrementos a los estatales. Actualmente, un comisario gana más que un teniente general. En esta etapa la reforma se implementará por decreto, ya que con la actual ley de Defensa nacional basta y no hay un clima para discutir este sensible tema en el Congreso.

En el Gobierno se sabe que en 1998 el parlamento sancionó la llamada ley Jaunarena por el ex ministro de Defensa de Raúl Alfonsín que estipulaba que el presupuesto militar crecería el 15% en los próximos cinco años, a razón de tres por ciento anual. Nunca se cumplió y luego de los incidentes por la reforma previsional sería difícil consensuar cambios con la velocidad que se necesitan ante la catástrofe del San Juan.

Pero el equipo de Aguad sí estudia derogar el polémico decreto 727 del 2006 que impulsó la ex ministra de Defensa Nilda Garré que permite a las FF.AA. solo repeler “una agresión de origen externo y de carácter estatal”. Entonces, si por ejemplo un grupo terrorista internacional como Al Qaeda, que no tiene un estado detrás, atacara una base militar las fuerzas armadas no podrían repeler el ataque y deberían llamar a la policía.

La base de Mar del Plata, con algunos de los buques que participaron de la búsqueda del ARA San Juan.

La Argentina es el país de América del Sur con menor inversión en Defensa, medido en relación con el PBI. En 2016, fue de 1% (similar a 2012) cuando Brasil invierte 1,3%, Chile 1,9%, Uruguay 2% o Ecuador 2,2%. Así lo reveló el Balance Militar de América del Sur 2017, del Centro de Estudios Unión para la Nueva Mayoría que conduce el politólogo Rosendo Fraga, estudio que acaba de ser presentado.

La situación presupuestaria de la Defensa en la Argentina volvió a quedar en debate ante la dramática desaparición del submarino ARA San Juan. De todos modos, el Balance Militar pone el foco de la investigación en la situación regional y compara con el gasto mundial en Defensa.

Son 15 países, con Estados Unidos por lejos al frente, los que componen el 73% del gasto total mundial que en 2016 fue de aproximadamente 1.688 billones de dólares; a América del Sur le correspondieron 59,3 billones, lo que representa un 3,1% del total. Con 22,8 billones de dólares, Brasil tiene el mayor presupuesto para Defensa (si bien no en relación al PBI) en la región, lo que representa el 38% del total del continente, de acuerdo con el trabajo elaborado por un equipo de investigación, encabezado por el general (R) Daniel Reimundes.

De acuerdo con el Balance 2017, “la relación porcentual de los presupuestos de Defensa con el PBI de cada país ha tenido una caída desde el 1,77% de promedio en el año 2012 al 1,61% de promedio en el año 2016”.

El ministro de Defensa, Oscar Aguad, durante una de las conferencias por la desaparición del ARA San Juan.

Así, “la comparación de ambas puntas de análisis en estos períodos de cuatro años permite concluir que hay en general una constante en la relación porcentual, a pesar de la baja del PBI, lo que tiene una relación directa con la caída de los presupuestos de Defensa, que luego impactará en la mayoría de los casos en la inversión, como variable de ajuste”.

De esta manera, concluye el estudio, “si esa desinversión se mantiene en el tiempo, terminará originando mayores gastos en reequipamientos a gran escala, desprogramación de material o mantenimientos excepcionales para extender la vida útil”.

El Balance se presentó recientemente en el Consejo Argentino para las Relaciones Internacionales (CARI), con Fraga como moderador, la participación de Reimundes y comentarios de los ex ministros de Defensa Jorge Domínguez, Horacio Jaunarena, José Pampuro, Humberto Romero, y Ricardo López Murphy.

Fraga y Reimundes advirtieron sobre la situación doméstica:“No tenemos el control absoluto del ciberespacio y mucho menos del control terrestre. En este sentido, en Defensa nada se improvisa y es fundamental recuperar este control para saber a que nos enfrentamos.”

Historia viva. En sus oficinas de Santa Fe y Callao, cuadros y otros objetos testimonian la vida política de quien fue ministro de Defensa de tres presidentes.

GB: ¿Cree que la Armada ocultó información de lo sucedido con el ARA San Juan?

HJ. : No me consta. Yo creo que hay que separar dos temas importantes. Uno es la tragedia del submarino, cuyas causas no conocemos, y hay que ser muy cuidadosos en atribuir responsabilidades; el otro, las carencias presupuestarias y el estado actual de las Fuerzas Armadas. No podemos vincular ambas. Sí podemos decir que la combinación de adiestramiento insuficiente, obsolescencia de material, y dificultades de mantenimiento, son una combinación potencial para que puedan producirse desgracias. Respecto del adiestramiento, según las cifras de 2015 que tengo, el Ejército, sobre las horas mínimas adecuadas, se hacía 29%; en la Armada, días de navegación, 31%; y de las horas de vuelo que tenía la Fuerza Aérea para un adecuado adiestramiento, se hacía 12%. Esas cifras producen un cóctel perverso.

GB : Cuando el día 1 se habló de incendio, la Armada salió a decir que era un “rumor”. Recién el día 5 admiten un cortocircuito y averías en las baterías, y el día 11 difunden el último mensaje del submarino, reconociendo un principio de incendio. ¿No tenían información que no dieron a conocer?

HJ. : Es probable. Pasa que quiero ser prudente en asignar responsabilidades, porque son 44 muertes. No me consta que se ocultó, puede haber habido un déficit de información. Pero hay que separar el manejo de la crisis, de la tragedia en sí.

GB.: En los últimos diez a quince años, por reparaciones, los submarinos pasaron varios sin navegar.

HJ. :Un tema importante para tratar de saber qué pasó es seguir no sólo el proceso de la reparación de medio término, sino si hubo algún incidente posterior, que nos de una pista.

GB. : ¿Cuánto influye en esto los problemas del presupuesto militar?

HJ. : Bueno, el presupuesto desde la época de Alfonsín iba de 2 a 2,5 del porcentaje del PBI; con Menem se bajó de 1,5 a 1%; con Kirchner fue del 1% del PBI; y con Cristina Kirchner, 0,8%. De ese presupuesto, que es el más bajo de América, el 85% se destina a salarios del personal, y queda el 15% para mantenimiento. Chile tiene 2% del PBI, Brasil 1,4%, Ecuador 3%, por dar algunos ejemplos. Y la media admitida en Europa es 1,5%.

GB. : Es una situación que lleva décadas. La ley que usted impulsó en los 90, de reestructuración de las Fuerzas Armadas, nunca se cumplió.

HJ. : Incluso se derogó del capítulo referido al Presupuesto. El objetivo era llegar (escalonadamente) al 1,5% del PBI. Se aprobó en 1998. Fui diputado hasta 1997, presenté el proyecto pero se sancionó cuando ya había dejado la Cámara. Creo que la reconstrucción de las capacidades de la Defensa tiene que ser consensuada en el tiempo. Porque dura más que un período presidencial. Es un deber de los argentinos, la defensa es un problema de todos.

GB. : Sin embargo, pasan los años y se escucha siempre la misma frase: para qué queremos fuerzas armadas.

HJ. : Exacto.

GB. : Cada gobierno que llega dice: vamos a mejorar, equipar, y al final terminan priorizando otras cosas, nunca la Defensa. ¿No lo vivió usted como ministro primero de Alfonsín, luego de De la Rúa, y después de Eduardo Duhalde?

HJ. : Sin duda. Hay varias causas. La primera, el desastre de la represión de la dictadura, que provocó una profunda grieta entre la sociedad y los militares. Cuando se aplaca eso, porque la antinomia sigue, desaparecen también las hipótesis de conflicto tradicionales: con Brasil, con la integración del Mercosur; y con Chile, por la resolución del conflicto por el Canal de Beagle. ¿Para que FF.AA., dice la gente? Pero no se percibe que tenemos un drama, que es la pérdida del control de nuestros espacios soberanos territoriales. La Argentina no controla su espacio aéreo, porque no tiene radares; sólo tiene el 20% radarizado, contra 95% de Brasil, 90% de Chile, 90% de Uruguay, 85% de Bolivia. No tenemos aviones interceptores tampoco, ni una ley adecuada contra aquellos que invaden nuestro espacio aéreo. Control marítimo tampoco hay, son insuficientes los elementos de la Armada y la Prefectura para impedir la depredación de la riqueza ictícola, y no están definidas además sus competencias. Y el espacio terrestre también está con dificultades porque la Gendarmería, ante la inseguridad, está en el conurbano y deja las fronteras. Todo repercute sobre la seguridad individual.

GB. : ¿Entonces?

HJ. : Hay una situación de colapso de las Fuerzas Armadas. Porque teniendo un presupuesto muy inferior a las necesidades, un año, dos años, se aguanta. Cuando van diez, se colapsa. Hay que revertir esto en una situación compleja porque hay requerimientos de otros lados, en salud, educación, con un presupuesto que no puede satisfacer a todos. ¿Qué nos ha pasado, con esta hambruna presupuestaria? Venía un ministro y le decía al jefe de la Fuerza Aérea, le compro aviones para acrobacia. Y el jefe que no tiene nada, ¡sí, que venga! Y después se ponía a inventarle la misión, la justificación. Debe ser a la inversa: hay que establecer prioridades y después definir el equipamiento. Si se entiende esto, con consenso político amplio se puede empezar a pensar en recuperar este sector. El mejor homenaje que le podemos hacer a estos marinos es si nosotros ponemos de pie nuestro sistema de defensa.

GB. : ¿Sigue pensando en vincular defensa y seguridad de otra manera?

HJ. : Defensa y seguridad son dos caras de la misma moneda. Es imposible pensar en la seguridad ciudadana si no tenemos defensa. En todo el mundo la frontera entre seguridad y defensa es más lábil, difícil de distinguir. Siempre se termina en el ejemplo de la lucha contra las drogas, y si los militares se deben involucrar o no. El caso de México, fue un desastre lo que pasó. Pero hay que plantear el problema completo porque lo anterior también fracasó. Ortega y Gasset decía, muchas veces un problema no tiene solución porque está mal planteado. La hipótesis de empleo de las Fuerzas Armadas deriva de la Ley de Defensa de 1988, que dice que se emplean ante agresión externa. O por la materia: si se trata de una guerra convencional se pueden usar, si se trata de narcotráfico, no. Lo que define la respuesta a la agresión no debe ser la localización geográfica o la materia. Eso es un error.

GB. : Usted sabe que hace un planteo polémico, que corre las fronteras de lo que se puede hacer, por la división que establecen las leyes de Defensa, y de Seguridad Interior.

HJ. : Sí. Pero hay una paradoja. Los que plantearon más firmemente la distinción entre defensa y seguridad, fueron los gobiernos Kirchner. Pero bajo la ministra Garré se hizo el (operativo) Escudo Norte, contra el narcotráfico.

GB. : ¿No se supone que la Fuerza Aérea actuó en la parte logística, el límite que le pone la ley?

HJ. : Habría que verlo… Ahora, está claro que no se puede poner al Ejército a disolver una manifestación, porque no saben de eso. Pero ante una agresión terrorista como se da en algunos países, hay que pensar otras respuestas. Quién iba a pensar que en las Torres Gemelas iban a utilizar aviones repletos de civiles inocentes para estrellarlos. Como se ha dicho, cuando teníamos todas las respuestas, nos cambiaron las preguntas. La Ley de Defensa se hizo en un mundo que ya no existe, el de la Guerra Fría.

GB. : Volviendo al submarino, aunque el Gobierno luego le bajó el tono, se dio por hecho el relevo de la cúpula naval. ¿Es el camino lógico en estos casos?

HJ. : Yo quisiera que este episodio sirva para que todas las fuerzas políticas converjan en una respuesta y consensuar políticas de defensa. Los nombres no cambian nada. De todas maneras, era vox populi que el Gobierno había decidido el relevo de los jefes de las tres fuerzas. Ahora es el peor de los infiernos porque los jefes sabían que iban a ser relevados pero esto se posterga, y quedan como el pato rengo.

GB. : Con la conflictividad con sectores mapuches, el tema RAM, hay una corriente de opinión que dice que detrás hay otros objetivos y riesgos de soberanía en la Patagonia. ¿Qué opinión tiene?

HJ. : No, el tema mapuche hay que prestarle atención, creo que está armado artificialmente por los propios mapuches, hay que actuar con el elemento represivo como corresponde, a través de quienes tienen la capacidad para eso.

GB. : El senador Miguel Pichetto dijo que con la RAM hay “tufillo a Sendero” Luminoso.

HJ. : No me atrevería a tanto. Existe, me parece, un reflejo de lo que pasa en Chile, donde el problema es más profundo. Pero es un fenómeno que hay que atender y no dejarlo crecer.

GB. : ¿Le gusta ver a la UCR dentro de Cambiemos?

HJ. : Lo analizaría así: si no hubiera participado el radicalismo en Cambiemos, Scioli sería presidente. Y quizás a esta altura por renuncia de Scioli y del vice, que iban a durar poco tiempo, Cristina Kirchner sería presidenta. Se pudo terminar con ese régimen. Este es un Gobierno con el que podrá haber disidencias, pero se parece más a la tradición del radicalismo. El radicalismo prestó un gran servicio sumándose a este esfuerzo por derrotar al kirchnerismo. Está lo que viene después: el radicalismo tiene para aportar y ser oído. Un enemigo de la política es la soberbia, no lo digo por el Presidente, que es un hombre abierto, pero hay funcionarios con poca experiencia política y mucha soberbia.

GB. : Sin embargo les va muy bien, ganan elecciones…

HJ. : Siempre es más fácil saber ganar que perder. Haber ganado las elecciones, me pone muy contento, pero que sirva para hacer las reformas estructurales que hay que hacer. Ahí están las dificultades, entre otras con esta política, la de Defensa. Tenemos que ser socios en lo regional con Chile y con Brasil. Pero hay que aportar porque es difícil que acepten como socia a la Argentina si no puede aportar nada.

Con pergaminos políticos y pasión por la música lírica:

Plaquetas del avión Pampa, un lustroso casco de los artilleros del “General Iriarte” -el regimiento escolta del ministro de Defensa-, y un cuchillo de comando, objetos regalados por sus pares de otros países en alguno de los tres períodos en que fue ministro, decoran el estudio jurídico de Horacio Jaunarena en Callao y Santa Fe. En las paredes, las fotos infaltables: pelo renegrido y bigote (que ya no usa) cuando en 1986 juró como ministro ante Raúl Alfonsín. Uno de sus grandes recuerdos es el día de 1983 en que Raúl Borrás, de Pergamino como él -e íntimo de Alfonsín, con quien fundó Renovación y Cambio- le dijo que lo llevaba a Defensa, que era una brasa ardiente. Tras la muerte de Borrás y de sus sucesores Roque Carranza y Germán López, Jaunarena asumió como ministro, con apenas 43 años. En la biblioteca está apoyada la patente “D 55” de su abuelo materno Martín Migliaro, diputado provincial por el radicalismo, preso sin causa del peronismo en 1949. En la pared están enmarcados dibujos que lo retratan de Hermenegildo Sábat en Clarín; el “Sí” de Kipling (“Si puedes mantener en su lugar tu cabeza cuando todos a tu alrededor, han perdido la suya y te culpan de ello..”) y otra foto de 1987, entre Alfonsín y el jefe del Estado Mayor Conjunto, Teodoro Waldner, previo a que el ex presidente se subiera al púlpito de la capilla Stella Maris para replicar la homilía crítica (“achicar la Patria”, “coimas”, “negociados”) del vicario castrense José Miguel Medina. “¡Qué calentura tenía Alfonsín! Le dije al oído a Waldner: le va a contestar, desde ahí! Y señalé el púlpito. ‘¡A la mierda!’, me dijo Waldner”. A Jaunarena le tocó ir a buscar a Alemania al ARA San Juan, en 1985. “En 1986 con Germán López ministro, hicimos un viaje. Al salir de Mar del Plata va mucho en superficie, rolando, nada cómodo, hasta poder ir a inmersión en profundidad. Estuvimos media hora apoyados en el fondo”.

GB. : ¿Le gustó la experiencia?

HJ. : ¡No! No sería submarinista…

No todo en los oídos de Jaunarena fueron marchas militares. Una de sus pasiones es la lírica. Hace 19 años con su esposa Ana -directora de ópera, al igual que María, la hija de ambos- fundaron Juventus Lyrica, “una institución para dar espacio a los jóvenes cantantes. Antes sólo se cantaba en el Colón, en la ducha, o la salida era por Ezeiza”. Cuando era ministro le pidieron que Ana escuchara a un masajista del Ministerio, cantor en peñas folclóricas. Ayudaron a formarlo y hoy se gana la vida con la lírica. La ópera favorita de Jaunarena es “La Traviata”, de Verdi. No suele viajar demasiado, prefiere la paz del verano en Punta del Este. ¿Amigos? “La política es muy absorbente, te transforma en una persona unilateral. Trato de que haya otros mundos”. Un concierto, el arte, pueden ser un remanso. “En tiempos de Alfonsín, en momentos muy complejos, salía a caminar. Veía tanta gente, en sus cosas, que me ayudaba a dimensionar las angustias”. Fue concejal en Pergamino hasta el golpe del 76. Un telegrama de un teniente coronel del regimiento de zapadores de San Nicolás lo conminó el 24 de marzo al arresto domiciliario “hasta nuevo aviso”. “Juré como ministro aún arrestado, porque nunca me levantaron la medida”, recuerda con una sonrisa.

Antecedentes: Nació en Pergamino el 29 de noviembre de 1942. Abogado (UBA), fue ministro de Defensa de tres presidentes: Raúl Alfonsín, Fernando de la Rúa, y Eduardo Duhalde. Un récord. Los años con Alfonsín, los de la restauración democrática, lo marcaron a fuego por “la cuestión militar”, las secuelas de la represión, el fantasma de los golpes y los alzamientos carapintada, hasta el sangriento ataque al cuartel de La Tablada por el MTP (1989). Fue electo dos veces diputado nacional. En 1969 se casó con Ana María D’Anna. Desde 2015 integra la Academia Nacional de Ciencias Morales y Políticas. En 2011 plasmó sus memorias en “La casa está en orden”, la célebre frase de Alfonsín para dar por superado el alzamiento de la Semana Santa de 1987. Abogado, ex ministro de Defensa de Alfonsín, De la Rúa y Duhalde

Sus Pasionbes y requerimientos:

· Un proyecto: Volver a poner de pie nuestro sistema de defensa.

· Un desafío: Conseguir el mayor consenso para estas políticas.

· Un sueño: Un país mejor para nuestros hijos.

· Un recuerdo: El día en que el ministro Raúl Borrás me pidió que lo secundara en Defensa .

· Un líder: Raúl Alfonsín.

· Un prócer: Manuel Belgrano.

· Una sociedad que admire: La uruguaya.

Fuente: Daniel Santoro – Guido Braslavsky – José García Rozado

1 Comment on "LUEGO DE LA CRISIS QUE PROVOCÓ LA DESAPARICIÓN DEL SAN JUAN. EL GOBIERNO PREPARA UNA PROFUNDA REFORMA"

  1. Marcha creada en homenaje a “Los marinos del San Juan” que, más allá de toda investigación, análisis o conclusión técnica, política, administrativa o judicial, ofrendaron sus vidas en acto de servicio y cumplimiento del deber.

    Letra, demo musical y enlace a partitura para su libre interpretación: http://lasletrasqueescribi.blogspot.com.ar/2018/03/una-marcha-para-honrar-los-marinos-del.html

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