JAROSLAVSKY, UN POLÍTICO QUE YA NO SE CONSIGUE

16 AÑOS SIN ‘EL CHACHO’. Entrerriano, empedernido fumador y malhablado (aunque como él mismo decía: “No soy malhablado, pero si tengo que decir mierda, digo mierda”), César Jaroslavsky fue un gran negociador, y uno de los principales dirigentes de la UCR en la democracia recuperada, protagonista de la política de los ’80 y ’90, amigo de Raúl Alfonsín, de Carlos Menem y de Alfredo Yabrán.

César Jaroslavsky.

Menem, aun cuando muchas de las iniciativas estuvieran en las antípodas de su ideario político.

Cesar Jaroslavsky con Nelson Castro (1995)
VIDEO : https://youtu.be/ODkBPcXXewE

Según él, y pese a su “mecha corta” que lo hacía irascible, creía que la política argentina debía basarse en el equilibrio y la negociación permanente entre radicales y peronistas.

Lo mismo creía/cree Nosiglia, quien en aquellos años era amigo de José Luis Manzano, jefe del bloque del PJ; y mucho tuvo que ver con el desembarco de Luis Barrionuevo al menemismo.

La negociación política ha perdido espacio en la Argentina 2018, probablemente porque la clave consiste en que se cumpla lo que se prometió. Hay cierta subestimación de la nueva generación de dirigentes al valor de la palabra. Esto era inimaginable en Jaroslavsky.

Él se llevó algunas “victorias”, tales como la aprobación del Tratado de Beagle, la Ley de Divorcio, la Patria Potestad, la Ley de Defensa de la Democracia y las reformas a la Ley de Defensa y al Código Militar.

En 1991, una hernia de disco casi lo dejó postrado: voló a Cuba, donde lo operaron, conoció a Fidel Castro, y encontró un poco de calma.

Después de 1 año, volvió con bastón, mudó su domicilio a Ciudad de Buenos Aires y se asoció a Enrique Nosiglia: “Yo por Coti pongo las manos en el fuego”.

Cuando Alfonsín firmó el Pacto de Olivos con Carlos Menem, Jaroslavsky fue candidato a convencional constituyente y, aunque perdió con Carlos Álvarez (quien también pretendía apodarse “Chacho” pero le quedaba grande), afirmó: “Al Pacto se lo van a tener que comer doblado”.

En medio de la campaña, explotó un polígono de tiro y murió su hijo Juan Pablo, de 32 años, quien frecuentaba el lugar.

Jaroslavsky fue 3 veces padre: Verónica, con su primera mujer, Ana María Longo; y a Juan Pablo y María García con María Carlota Carballo.

En 1995 aceptó coordinar la campaña de Horacio Massaccesi: otro favor a Alfonsín, quien necesitaba apuntalar la frágil candidatura del rionegrino.

Jaroslavsky fue honesto: “Y, la verdad es que va a ganar Menem”.

Y pese a Clarín, que apostó todo por José Bordón/Carlos Álvarez, Menem ganó en primera vuelta.

Jaroslavsky entrevistado por Julio Bárbaro
VIDEO : https://youtu.be/VglSY5QqS6c

En 1997, su salud ya estaba muy deteriorada. Jaroslavsky fue el abogado público de Yabrán frente a los ataques del soberbio Domingo Cavallo, el amigo de Haroldo Grisanti, quien buscó el respaldo del otro “Chacho” y de Elisa Carrió.

La Juventud Radical pidió la expulsión de Jaroslavsky del partido. Él les respondió a los ‘imberbes’ de la UCR: “Se pueden ir bien a la mierda”. Los últimos años lo encontraron recluido en su departamento de Palermo, cerca del Zoo, cada vez más enfermo y alejado de la actividad política.

Sus restos fueron velados en el Congreso Nacional, y en la mañana del 08/02/2002, Raúl Alfonsín, pasó a despedirse de su amigo en privado.

César fue trasladado al cementerio Jardín de Paz para ser cremado, y sus cenizas fueron llevadas por sus familiares a Victoria.

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