CAPUTO ENFRENTA AL VERDE CON DOBLE AMARILLA

El REM se cruzó de vereda: de las Lebacs al dólar

En los carry trade (bicicletas) anteriores, las tasas que fijaba el BCRA en base al Relevamiento de Expectativas de Mercado relegaban al dólar para asegurar suculentas rentas a los inversores. Así en 2 años se pagaron US$ 21.000 millones de intereses por las Lebacs. Desde el recálculo de inflación de diciembre y el salto cambiario, la tortilla se dio vuelta y ahora es el dólar el que le marca al paso a la tasa. La mesa chica económica, que coordina la Jefatura de Gabinete, asumió la tutoría del ministro de Finanzas, Luis Caputo, a quien, además de ratificarle la potestad de conseguir créditos afuera para tapar el agujero de más US$ 25.000 millones del presupuesto, le transfirieron el financiamiento directo de la Tesorería, que venía haciendo el BCRA con las Lebacs, con el Nación como agente, y le dieron la facultad de disponer de las divisas de los bancos oficiales. No sólo el dólar se le está yendo de las manos a Toto en el día a día, sino que se le vino la noche con las revelaciones sobre su estrecha vinculación pasada con los fondos buitres, que en algunos casos no blanqueó en la declaración jurada y tampoco es tan pasada porque, como parte interesada, su grupo venía negociando mejoras para el arreglo de la deuda con los bonos en default desde 2013 y luego todos los que lo integraban fueron nombrados en la Secretaria de Finanzas.

Con Macri Presidente no se detuvo la fuga de divisas desde la Argentina al mundo: ¿Dónde está la confianza?

Tras la seguidilla de feriados reabre el Banco Central deshojando la margarita, si mantiene la tasa de referencia constante en 27,25%, sigue con las bajas simbólicas o la sube.

En las inmediaciones de Reconquista 266, las carteras de inversiones siguen el proceso de recomposición: reemplazan activos pesificados por dolarizados, lo cual mantiene candente la brasa cambiaria.

La autoridad monetaria conoce de sobra el Relevamiento de Expectativas de Mercado (REM), al cual la inflación se le fue de mambo y sabe que, en consecuencia, no hay tasa de interés que lo resista. En todo caso, la que fije será para arbitrar la velocidad del pase a dólares.

La semana pasada, las compras del verde billete cruzaron todos los límites, primero el de los $20 y en seguida el de $20,50 y parece marchar resueltamente hacia otro mojón emblemático, los $22, pero falta. El intento de los bancos oficiales el viernes por aplacar la cotización apenas surtieron efecto, si bien dejaron al desnudo que se viene un viraje en la estrategia oficial.

La dolarización no se materializa únicamente en los portafolios de inversiones, sino que implica que buena parte de los agentes económicos, con los bancos a la cabeza, ven el ambiente enrarecido y trasladan sus tenencias a depósitos en cuentas del exterior. Los datos del blanqueo mostraron que más del 70% de los fondos declarados permanecieron en entidades fuera de las fronteras, en especial en Estados Unidos.

La insuficiente oferta de divisas de los últimos días obedece a que gran parte de los exportadores de cereales prefieren los silos bolsa antes que hacerlos plata. El campo debería liquidar durante este ejercicio unos US$ 25.000/30.000 millones y se muestra remolón.

Marcelo Trovato: “Cuando Ud. lee que las reservas del BCRA crecen, está asistiendo a una gran mentira, peligrosa mentira. Lo que aumenta son las deudas.”

En 2016 habían ingresado a las arcas del BCRA unos US$ 23.910 millones, 21,4% más que en 2015 pero bastante menos que la previsión oficial de aquel momento, que era de US$ 30.000 millones.

En 2017, el resultado fue peor, pese a que la cosecha fue récord: con US$ 21.399 millones en cereales, oleaginosas y derivados, cayó 10,5%, según la Cámara de la Industria Aceitera de la República Argentina (CIARA) y el Centro de Exportadores de Cereales (CEC).

Las Lebacs, por su parte, siguen siendo atractivas para el cortísimo plazo pero no lo suficiente para seducir a los sojeros que retienen ventas y a los bancos, empresas e inversoresque se mudan desde las carteras pesificadas a las dolarizadas, porque ahora el juego de la <strong> indexación prioriza al tipo de cambio y todos descuentan que, en el mejor de los casos, será el sombrero de una inflación que en 2018 rondará el 20%.

“Perforar el 1,5% de inflación mensual ya estaba costando y eso da del 18% a 20% anual. La modificación de la meta inflacionaria del 12% al 15% no cambió nada porque el primer desafío es perforar el 20%, por lo que la inflación no va a caer de ese 20% seguro”, admiten economistas prooficialistas.

Los Peña boy’s firmarían donde fuere para que la nueva extensión se quede ahí, y lo ideal sería aunque fuese 0,1% abajo del 20%: 19,9%, como en las ofertas comerciales donde ponen 9,90 para no asustar con 10.

Las Lebacs, que ya le costaron al Banco Central en los dos primeros años del gobierno alrededor de US$ 21.000 millones en intereses, empezaron a caer en desgracia para la mesa chica de la Jefatura de Gabinete, junto a su albacea, Federico Sturzenegger, y el monopolio del financiamiento interno pretende ser concentrado en el ministro de Finanzas, Luis Caputo, quien tendrá la misión de colocar las Letras del Tesoro directamente, a través del banco agente, el Nación.

Federico Sturzenegger y una delegación del FMI.

Caputo también intenta reagrupar las fuentes domésticas de divisas bajo su órbita y le paso el croupier a la banca oficial, con cuyos recursos intentará morigerar subas de la cotización que excedan una banda teórica mientras se terminan de reacomodar los portafolios y los exportadores se deciden a liquidar, lo cual nadie cree que suceda antes de marzo.

Si bien se advierte en el mercado una búsqueda de activos más estables, aún es significativo el volumen que se coloca en pesos, en tasas de interés, supera la coberturas en moneda dura, pero permitir pronunciados serruchos sería como jugar con fuego.

La deuda dulce

El problema que se le presenta ahora al elenco de Peña es que a quien dejaron como excluyente responsable del endeudamiento interno y externo, Luis Caputo, apenas tenía asegurado el 40% de las necesidades de cobertura de las obligaciones de este año (unos US$ 25.000 millones) cuando se le juntaron:

·       el endurecimiento (y encarecimiento) de las condiciones para tomar créditos en la plaza financiera internacional por los US$15.000 millones que le estarían faltando para cerrar el año, y

·       el escándalo que lo rodea por la probada vinculación revelada en informes periodísticos publicados por los diarios La Nación y Perfil, basados en documentos oficiales de la Securities and Exchange Commision (Comisión Nacional de Valores de Estados Unidos), con diferentes sociedades creadas para administrar varios millones de dólares en los denominados paraísos fiscales en las que el funcionario habría participado entre agosto de 2009 y julio de 2015, poco antes de ser designado secretario de Finanzas.

Según estos matutinos, que accedieron a los archivos del organismo norteamericano, Caputo poseía el 75% de las acciones de la firma Princess International Group, radicada en Islas Caimán, actividad personal sobre la que omitió informar en las declaraciones juradas que presentó ante la Oficina Anticorrupción (OA) al asumir en diciembre del 2015.

A través de esa compañía, habría controlado además entre el 50% y el 74% de las acciones de Affinis Partners II, también radicada en Caimán y propietaria, a su vez, de unagerenciadora de fondos de inversión llamada Noctua, con sede en Delaware y Miami.

Esta última firma manejaba por sí sola fondos por unos US$ 251.296.483 a junio de 2015 y sus clientes son calificados como “inversores privados de elevado patrimonio”.

Al estar de lo publicado, el ministro habría mantenido un rol central en estas sociedades hasta que se desvinculó pocos meses antes de asumir en el Gobierno, pero nunca informóesta actividad ante las autoridades correspondientes.

Si bien al ser consultado por “La Nación” negó ser dueño de estas entidades off shore: “Nunca fui propietario ni accionista de Noctua ni de Princess, sino asesor, administrador, fiduciario y/o manager”, según fundamentó que “no debía declararlas ni ante la AFIP ni ante la OA”, y de resaltar que desde que entró a la función pública dejó “de prestar cualquier servicio profesional a dichas sociedades”, no es preciso más que considerar la información que es pública o de acceso público para que quede al descubierto que las negociaciones con los fondos buitres del grupo de amigos que luego fueron a trabajar con él a Finanzas habían comenzado en 2013.

Eugenio Bruno.

Juntaban a los grupos de acreedores y prometían, en nombre de privados y ofreciendo honorarios, mejoras de las ofertas para el levantamiento del default.

El elenco privado que diseñó en aquel momento el acuerdo con los fondos fue el mismo que luego se pasó de la actividad privada a Finanzas.

La información de la oferta mejorada no fue pública sino dentro de ese circuito cerrado.

Finalmente resultó ser el mismo team (comandado por Eugenio Bruno) el que se presentó al Congreso a proponer una ley atípica por la cual el Estado no pagaría sentencias sino una oferta al tenedor del título, o sea a los fondos buitres que ya cobraron apenas asumió la administración Macri.

Muchas sociedades que se presentaron a la oferta se habían constituido en Delaware en 2015 con bonos comprados poco antes, lo cual impondría investigar más allá de Caputoinclusive a fin de identificar los beneficiarios y determinar cuándo fueron comprados los títulos.

La comunidad financiera internacional sigue de cerca al ministro argentino, que es la cara visible del mangazo nacional, y que ya había estado involucrado, en noviembre pasado, entre los informes de los denominados Paradise Papers como administrador del fondo buitre Noctua.

No es sólo la transparencia del funcionario del gobierno de Mauricio Macri el dato que más preocupa a las fuentes financieras mundiales, sino los desaciertos macroeconómicos que se vienen reiterando en todo lo que va de la gestión y merecieron un duro artículo de advertencia en la edición de ayer del Wall Street Journal, en el que también se siembran dudas sobre cuándo será la finalización del mandato.

El déficit de cuenta corriente se sitúa en torno de los US$ 25.000 millones, más de un 5% del PBI y por encima del doble de 2016, la deuda externa aumentó US$ 35.000 millones y nada más que en diciembre la formación de activos externos de los residentes fue de u$s 15.708 millones, con la particularidad de que sólo hubo un mes, de los 26 que lleva Macri de gobierno, en el que no se registró salida neta de capitales.

 

Buenos Aires, 15 de febrero de 2018

Arq. José Marcelino García Rozado

Ex Subsecretario de Estado

1973/1976 y 1989/1993

 

 

 

 

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