ABORTO Y OTRO ENFRENTAMIENTO CON LA IGLESIA – NUEVA GRIETA

Durán Barba mete a Cambiemos en su enojo con Francisco y Grabois. Estamos en el siglo 21: Legislemos para la vida; explica Marcela Campagnoli

El Gobierno de Mauricio Macri habilitó el debate por el aborto en el Congreso de la Nación al dejar en libertad de acción a sus legisladores pero también al permitir el debate en las comisiones que controla. Ni Macri, ni Michetti, ni hasta Cristina Kirchner –entre otros- están a favor de la interrupción del embarazo y es dudoso hasta que puede lograr media sanción en Diputados. Entonces hay otras motivaciones. Jaime Durán Barba, a quien se apunta como el ideólogo de impulsar el debate ya planteaba el tema en 2015, ahora la discusión ayuda a distraer de algunos temas que venían complicando al gobierno pero también incomoda al kirchnerismo y desafía al papa Francisco y a sus seguidores locales de discurso progresistas como Juan Grabois.

El asesor ecuatoriano Jaime Durán Barba ya planteaba en 2015 el debate del aborto

La Administración Macri habilitó un inédito debate por la legalización del aborto en el Congreso a pesar de que el propio Mauricio Macri no está de acuerdo con la interrupción del embarazo, ni su vicepresidenta Gabriela Michetti y tampoco su principal opositora Cristina Fernández, entre muchos otros actores políticos. Tampoco es claro que la iniciativa presentada ayer (6/3) en la Cámara de Diputados con el apoyo de 71 legisladores logre siquiera la media sanción en la Cámara baja. Entonces, la pregunta es qué hay detrás de este debate. Muchos señalan al consultor Jaime Durán Barba como el ideólogo de imponer en la agenda el tema del aborto. En anteriores artículos advertimos que la discusión parlamentaria se extenderá h asta el mundial de fútbol y ya concitó la atención desplazando de los medios a otros temas como los escándalos de Jorge Triaca, Luis Caputo o Díaz Gilligan, y el malestar social por los aumentos de los servicios públicos o el enfrentamiento con Hugo Moyano. Pero Durán Barba también apunta al papa Francisco, una relación que no considera relevante y que no habría espacio para mejorar, y a sus voceros locales de tinte progresista como Juan Grabois, que motoriza marchas contra el Gobierno a pesar de obtener ingentes fondos para las organizaciones sociales.

El asesor ecuatoriano ya había planteado en 2015 la discusión del aborto, en la misma entrevista en la que dijo la polémica frase sobre el papa Francisco acerca de su irrelevancia electoral.

En declaraciones publicadas en noviembre de 2015 por el diario Clarín, Durán Barba afirmó: “Estamos a favor de la libertad, si una señora quiere abortar, que aborte”.

Y cuando se le recordó que la interrupción del embarazo no era legal, fue más allá: “Lo vamos a cambiar”, prometió.

Seguidamente, cuando le preguntaron por el apoyo del Papa Francisco a Daniel Scioli, lanzó la recordada frase: “Lo que diga un Papa no cambia el voto ni de diez personas aunque sea argentino o sueco”.

Durán Barba había hecho estas declaraciones en una improvisada rueda de prensa en el monumento del Trópico de Capricornio en las inmediaciones de Huacalera, Jujuy, mientras Mauricio Macri participaba de una ceremonia con pueblos originarios. Sus dichos generaron múltiples aclaraciones por parte de diferentes dirigentes de Cambiemos que intentaron despegarse de los dichos sobre Francisco, con quien aún tenían esperanzas de reencauzar la relación.

Pero el asesor también recordó por entonces que la relación con Jorge Bergoglio había empeorado por la posición sobre el matrimonio igualitario que terminó adoptando el PRO en la Ciudad. “Nosotros no estamos en contra de nadie. Ni de los homosexuales, ni de las religiones”, sentenció.

Claramente, Durán Barba sabía ya en 2015 que si la cuestión del matrimonio gay había enemistado a Macri con Bergoglio, permitir el debate por el aborto sería tanto igual o peor en la ya mala relación entre ambos.

Después de casi 3 años de gobierno donde el oficialismo no logró mejorar el vínculo con Fran cisco, la cuestión del aborto demostraría que ya no hay intención de revertir la situación sino de provocar tanto al papa como a sus representantes locales de discurso progresista y dejarlos en contradicción.

Pero en ese enojo de Durán Barba con el Papa, el asesor mete a todo Cambiemos con consecuencias desconocidas.

En su columna de los domingos en el diario La Nación, Joaquín Morales Solá afirmó que quién propuso como operación de distracción llevar el debate sobre la legalización del aborto fue Jaime Durán Barba, a sólo cuatro días de la marcha por el Día de la Mujer.

El periodista tituló su editorial “Crece la tensión entre Macri y el Papa”, y afirmó que el asesor propuso el tema del aborto como maniobra distractiva ante los escándalos de funcionarios de primera y segunda línea del gobierno, sumados al descontento general expresado en los cánticos contra el presidente en las canchas de fútbol.

Y la otra razón sería el ánimo de revancha de Durán Barba contra Francisco, al que arrastra a todo el Gobierno y a Cambiemos.

En tanto, en el Congreso surgió un proyecto opositor al aborto encabezado por el cordobés Juan Brügge Diputado Nacional de la Democracia Cristiana que en declaraciones a la radio FM Blue explicó la iniciativa ya presentada para ser debatida en el legislativo: “El proyecto defiende la vida de la mujer embarazada y del niño o niña por nacer”.

“Yo creo que algunas mujeres usan el aborto como método anticonceptivo”, afirmó Brügge a la vez que recordó su posición: “estoy a favor de una ley de educación sexual y estoy en contra del aborto”.

“El estado se tiene que involucrar, por eso es importante el debate”, agregó sobre la discusión en el parlamento y explicó que “no estamos discutiendo el código penal, sino la educación sexual”.

“No podemos descartar ninguna hipótesis, por eso es importante el debate. Como también es importante saber las causas de porque las mujeres abortan”, agregó.

“Nosotros partimos de la base científica por eso estamos en contra de la despenalizacion del aborto”, argumentó.

EL DEBATE SOBRE EL ABORTO

Abierto el debate acerca de si profundizar la despenalización del aborto o no. Aquí una opinión muy interesante de una diputada nacional del bloque de Elisa Carrió, con familiares en el Poder Judicial de la Nación y simpatizante del presidente Mauricio Macri.

“Provocar la muerte siempre es un fracaso y el origen de un problema mayor, los traumas, de los que nadie habla. Legislemos para la vida.”

En estos días el presidente Macri ha anunciado su voluntad de abrir el debate en el Congreso sobre el aborto, manifestando su postura en defensa de la vida desde su concepción, a la cual adhiero. Creo que ha sido una decisión saludable, en un estado democrático se legisla para todos los ciudadanos más alla de las convicciones personales.

Los legisladores no debemos actuar como activistas a favor o en contra de una determinada posición, sino como autores de una política pública cristalizada en una ley, teniendo en cuenta la Constitución Nacional y los principios de derechos humanos. No es que se descarten las visiones que se aportan desde diferentes sectores que enriquecen el debate, pero el legislador tiene que tener claro cuál es su rol y las consecuencias de las normas que legisla.

El Estado tiene un deber irrenunciable de mediar en los conflictos entre derechos; y en este conflicto entre la mujer que gesta un embarazo no deseado y el niño en gestación, el rol del Estado es equilibrar derechos sin dejar la suerte de una parte en manos de la otra.

El debate tiene que ser profundo y amplio, donde todas las voces que representan distintas posturas sientan que han sido escuchadas con todo el respeto que se merecen y cuidando esmeradamente, que este debate no genere una nueva grieta entre los argentinos. Cuando uno discute concienzudamente el debate se enriquece. Y el respeto en el disenso es fundamental en un estado de derecho.

Ya lo decía Kahlil Gibran: “Tus hijos no son tus hijos, son hijos de la vida.” Cada persona es única e irrepetible, y no lo digo yo sino su ADN. Hoy la ciencia y en particular la neonatología permite la sobrevida de un niño en gestación desde muy corta edad: por ahora 21 a 23 semanas, pero en poco tiempo será mucho antes. ¿Por qué debemos eliminar al niño por nacer si podemos facilitarle una incubadora y un programa de adopción, incluso pensar como legisladores en una ley de adopción prenatal?

El año 2008, Amillia, una niña estadounidense, nació tras 22 semanas en el útero materno y con sólo 284 gramos. Se trata de un caso excepcional, pero lo cierto es que en los últimos tiempos el límite de la viabilidad (es decir, el umbral a partir del cual un recién nacido puede sobrevivir en unas circunstancias aceptables) ha disminuido drásticamente. (Hospital Baptista Infantil de Miami, caso Amillia Sonja Taylor, nacida con 22 semanas, 24,13 cm de longitud y apenas 284 grs. Otros casos en registro del Iowa University Children´s Hospital)

El estado debe focalizar en la educación sexual de niños y jóvenes, y en la prevenció n del embarazo no deseado, acompañando a la madre embarazada hasta que pueda dar ese hijo en adopción. En estos días se ha lanzado un plan en ese sentido, que ya se encontraba plasmado en el proyecto de Salud Reproductiva de la Dra. Carrio de 1999, nunca llevado acabo con responsabilidad y de manera coordinada, como ahora sí se pretende.

Somos un país de fronteras abiertas a todo extranjero de buena voluntad, no podemos cerrar esas fronteras para nuestros niños y niñas por nacer. Nunca la muerte puede ser la solución a un problema. No existen en nuestra legislación categorías de personas “disponibles” y personas “disponentes”.

Es posible mantener en equilibrio la siguiente trilogía: el derecho de la madre, el derecho del niño por nacer y el deber irrenunciable del Estado a intervenir como moderador y conciliador de todos los derechos

La Doctrina de la Conciliación de Derechos, en base a argumentos médicos y jurídicos ya conocidos, admite el derecho de la mujer a interrumpir su embarazo en situaciones especiales, pero reconoce también y en igualdad de planos el derecho del niño o niña por nacer, aún aquellos concebidos como resultado de una violación, a continuar su proceso evolutivo y a lograr una vida en plenitud. Exige simultáneamente al Estado su obligación ineludible de brindarle al niño por nacer la posibilidad de sobrevida y de poner a su disposición los medios técnicos de los que la Ciencia dispone.

Cuando la maquinaria sanitaria del Estado se pone en movimiento para eliminar a un determinado colectivo vulnerable, según la definición de la Corte Suprema (Fallos: 330:3074 11.7.2007), se comete un delito de lesa humanidad, de allí que los proyectos eliminacionistas, que propugnan que los hospitales públicos estén disponibles a simple pedido para eliminar niños por nacer sin asegurarles un mínimo factor de sobrevida, proponen cometer u n delito de lesa humanidad. Legalizar el aborto atenta contra los derechos humanos y otorga a unas personas el derecho de decidir sobre la vida de otras personas.

El legislador no puede negar ni ocultar lo que dice la ciencia, ni tampoco estar al margen de la tecnología: el debate sobre el aborto se está planteando en términos de 1950 es decir con los argumentos de hace 70 años. Tenemos la posibilidad histórica de ser el primer país que diseñe una legislación del siglo XXI. El desafío consiste en abordar el conflicto entre los dos derechos con el auxilio de la tecnología y respetar tanto el derecho de la mujer que por su situación extrema quiere interrumpir su embarazo como asegurar la sobrevida del niño por nacer, a quien hoy no es necesario eliminar.

Adhiero al los argumentos del Presidente Tabaré Vazquez al vetar la legalización del aborto en Uruguay: “….De acuerdo a la idiosincrasia de nuestro pueblo, es más adecuado buscar una solu ción basada en la solidaridad que permita promocionar a la mujer y a su criatura, otorgándole la libertad de poder optar por otras vías y, de esta forma, salvar a los dos…” (Dr. Tabaré Vázquez Presidente de la República).

La doctrina de la conciliación de derechos es la respuesta mas evolucionada y actual que se propone desde el respeto de los derechos humanos tanto de la mujer como del niño por nacer.

Provocar la muerte nunca es una solución. Provocar la muerte siempre es un fracaso y el origen de un problema mayor, los traumas, de los que nadie habla.

Legislemos para la vida.

Agradecimiento:

https://cdn.urgente24.com/sites/default/files/styles/60×60/public/marcela-campagnoli.jpg?itok=8hLOpiOgA MARCELA CAMPAGNOLI Legislar por la vida…

Abogada. Diputada nacional CC-ARI/Cambiemos por Provincia de Bs.As.

Buenos Aires, 8 de Marzo de 2018

AREA JURIDICA

ICIMISS – CIMISS

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