CAMBIEMOS EN SERIO

Apuntes para no volver a fracasar con una Reforma Laboral

Una de las críticas que se le hacen a Cambiemos es la falta de creatividad. Otra es la carencia de audacia. La palaba «Cambiemos» pareciera que le queda grande a la fuerza político-partidaria Cambiemos. Muchos comienzan a sospechar que esa profunda carencia es el concepto encubierto detrás del mote “gradualismo”. Antes que las oportunidades se sigan desperdiciando muy bien le haría a la fuerza política Cambiemos debatir más en profundidad las reformas que está por proponer. Con esta idea, la autora propone modificaciones profundas en el mercado de trabajo.

Mauricio Macri y Marcos Peña en la cabecera, y luego diferentes líderes sindicales de la CGT que nunca quieren abordar una reforma laboral en serio.

En los próximos meses el gobierno tratará una reforma laboral con el objetivo de bajar los costos a los empleadores.

La propuesta es insuficiente, dañina y probablemente contraproducente.

Hace décadas que la industria argentina emigra a Brasil. Atraída por exenciones impositivas, créditos blandos y, a partir del Siglo 21, por su mejor infraestructura/carreteras, puertos & energía eléctrica, cuyo suministro no se corta.

El costo laboral es sólo uno de los factores. Ni siquiera el mayor.

Hace 100 años la Argentina tenía el más alto costo laboral de Sudamérica. Y la mayor generación de empleo.

¿Por qué a principios del SXX norteamericanos, ingleses, alemanes pusieron industrias acá y no en Perú o Guyana Francesa, con salarios más bajos? Por la capacitación.

Ejemplo: hace 116 años en Ensenada se funda una fábrica de sombreros que llegó a tener 700 operarios y exportar incluso a Inglaterra. ¿Por qué no se instaló en Ecuador o Jamaica? Porque la mano de obra calificada rinde más.

La competencia con Brasil no puede ser a quién paga menos a sus trabajadores. Es un espiral descendente. El desafío es convertir la calificación en calidad, precio y beneficios.

Más impacta en los empleadores la carga impositiva (IVA, impuesto a los ingresos brutos, al cheque, flete -donde el 50% del costo es impuesto-).

Dentro del costo laboral hay dos componentes, uno conocido y otro que es aleatorio. Éste último es el que más preocupa a las PyMes.

Conocido: sueldo, cargas sociales, sindicatos, coimas a los sindicalistas, vacaciones, aguinaldo, ausentismo.

Aleatorio: juicios por desvinculación. Siempre fue una cancha inclinada, pero en los últimos años la justicia laboral se ha desbocado. En una empresa grande el impacto es manejable. Para una PyMe es la diferencia entre existir o perecer.

Brechas que distorsionan el mercado de trabajo:

1. Diferencia entre el dinero que el empleado se lleva a la casa y el costo para el empleador. El empleador toma en cuenta el dinero que ésa persona le cuesta al decidir una contratación. La persona debe rendirle, al menos, el costo total. Al trabajador sólo le interesa el dinero que se lleva (costo total menos cargas sociales menos impuesto a las ganancias). Esta brecha provoca la disminución de oferta laboral. Genera desempleo.

2. Diferencia entre el salario de bolsillo y el plan social más changas, que determina si la persona desea emplearse formalmente o no. Genera desempleo ficticio.

Soluciones

1. Eliminar todos los impuestos laborales. Dejar únicamente un descuento del 10% para el ANSES y el pago a la aseguradora de riesgos de trabajo.

Consecuencias: Habrá un aumento de sueldos automático sin necesidad de pasar por paritarias. Con esta medida el gobierno evita las discusiones por todo el 2018. La reducción de costos para la empresa será significativa, lo que puede redundar en un aumento de oferta de empleo. Viviendas, AUH, salud y seguro de vida será solventado por el Tesoro Nacional. Las OOSS recibirán su financiación del Tesoro. El pago al sindicato será voluntario y por débito automático. Esto afectará las arcas del Estado. Con el nivel actual de despilfarro al gobierno no le será difícil encontrar gastos superfluos para eliminar.

2. Juicios laborales. Principal preocupación de las PyMes. Al fuero laboral se le dejarán dos eventos únicamente:

I. Juicios por despido que tendrán el tope de ley que será mandatorio para el juez. Ésto abortará fallos delirantes.

II. Juicios por accidentes de trabajo.

El resto de los agravios se derivarán a la justicia civil, pagando tasa de justicia. Reducirá las demandas por daño moral, supuestos acosos sexuales, etc.

· Por último debe preverse taxativamente una sanción monetaria al abogado cuando existan demandas sin fundamento o por montos improcedentes.

· Congelar la antigüedad al día de sanción de la ley para todo efecto para eliminar riesgos y costos crecientes sin tocar derechos adquiridos.

· Generar un protocolo para los despidos con causa que cuide al trabajador pero con chances para el empleador. Hoy es imposible echar a una persona que no ejecuta su tarea o hurta.

Todas estas medidas mejorarán el dinero disponible de los trabajadores, mejorará los costos de los empleadores y obligará al gobierno a cuidar sus gastos.

Por IRIS SPERONI

Autora de “ALT+CTRL+DEL = REINICIAR”, ensayo de la colección, “Dos años de gobierno de Mauricio Macri: Una evaluación liberal”. Directora Tecnolab. Postgrado en Agronegocios y Alimentos (Agronomía/UBA). PDD de Administración y Gestión de Empresas (IAE Business School). Maestria en Finanzas (Ucema).

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