¡LA ÚNICA MANERA: «EL HUMOR SOCIAL SUBE Y BAJA SEGÚN LA INFLACIÓN Y LOS SUELDOS»…!

Que Majul le alcance un sillón a Macri para que pueda ganar «cómodo» en 2019

Presentamos, al menos, 3 sondeos esta semana y ninguno de ellos otorgó un ápice de «comodidad» a los planes del presidente de presentarse a un segundo mandato. Mucho menos mencionan «aciertos propios», sino todo lo contrario: una seguidilla de «errores propios» difíciles de remontar… y “tiros en los pies”

Mauricio Macri.

¿Cómo afirmar que «si las elecciones presidenciales fueran hoy, Macri ganaría «cómodamente»?

Esta semana, revelamos, al menos, 3 encuestas y la opinión de Broda que golpearon los deseos ampliamente conocidos del presidente de la Nación. El rechazo a una eventual reelección es tal que si las elecciones fueran hoy, el mandatario se ubicaría mejor arriba de un helicóptero que en el sillón de Rivadavia.

El sondeo realizado por la consultora ‘Gustavo Córdoba y Asoc.’ mostró que el 52,1% respondió estar en «desacuerdo» respecto a la misma, mientras que el 44,1% se mostró «de acuerdo» con la consigna.

El rechazo expuesto en la encuesta de Córdoba casi coincide con el que también exhibió el sondeo de “Raúl Aragón y Asoc”’ que demostró un 53,1% de negativa a votar por un segundo mandato.

Más duro aún fue el de “Hugo Haime” que no sólo planteó escenarios en los cuales ni Macri, ni Vidal superarían a Cristina Fernández de Kirchner individualmente, esto es, solo Cambiemos supera a la mandataria por diferencias que no sobrepasan los 8 puntos; que sin la gobernadora bonaerense, dejaría a la exmandataria en un primer lugar, o al menos, casi en un empate técnico por encima de Macri, y que, al revés, si Vidal se presentase sin Macri, el empate se repetiría aunque con Vidal por encima de Cristina.

Pero (siempre según Haime) ninguno, ni de manera individual, ni como partido, alcanza los magros 30 puntos porcentuales.

Sin mencionar claro los motivos en los cuales justificaron el rechazo mayoritario a un segundo mandato. Los malos resultados económicos, además de las promesas totalmente incumplidas con las cuáles arribó Cambiemos al poder. Quizás por haberlas exacerbado. Promesas más modestas hubieran sido más fáciles de concretar, aunque quizás no les habrían alcanzado para ganar en el momento en que lo necesitaban.

“Y si entonces no habrían sido suficientes, ¿por qué lo serían ahora?” «Ganaría a pesar de la caída de expectativas sobre el futuro económico. Se impondría a pesar de que nunca se terminó de recuperar del cimbronazo que su imagen sufrió cuando tomó la decisión de cambiar el sistema de cálculo de las jubilaciones, incluida la quita del aumento a partir de marzo. Triunfaría frente a cualquier candidato del peronismo, de la izquierda o de cualquier otro partido de la oposición, a pesar de la enorme cantidad de errores forzados y no forzados que cometió su administración, empezando por él mismo y el reducido círculo de dirigentes a los que presta mucha atención antes de tomar cada medida releva nte,» dice Luis Majul esta mañana en su articulo del diario ‘La Nación’.

¿Cómo lo haría? Dice que simplemente repitiendo la experiencia de Cristina Fernández en 2007, que se acentuó en 2011 (según palabras de Durán Barba, «con una viuda en luto permanente y la economía en ascenso»). Esto es, sin ningún candidato enfrente que tenga la fuerza suficiente para equiparar sus posibilidades.

En 2015, en cambio, dice Majul, tras un trabajo incesante del equipo de Macri logró borrarle la chapa de invencible al Frente para la Victoria, ayudado, por los errores de la propia Cristina Fernández: «Desde la ruptura de la promesa que le había hecho a Florencio Randazzo, de habilitar una interna contra el exgobernador Scioli, hasta la unción de Aníbal Fernández para competir contra Vidal», lo cual aclara generó el golpe que trajo el consecuente triunfo de Macri a nivel nacional.

Falta más de un año y medio para las elecciones, Cristina Fernández no sólo no está presa, sino que además puede aspirar a capitalizar los errores de un presidente que no es mujer, no está de luto y mucho menos festeja una «economía en ascenso». No lo lograría por sus propios méritos, pero como sostiene el periodista, Macri tampoco. Sin mencionar claro que una reorganización del peronismo pueda incluso sorprender con algún líder. Lo cual suena hoy, es cierto, poco probable.

Y aún Macri podría cometer un error estratégico como el de la exmandataria contra Vidal. Finaliza argumentando que el mandatario es ingeniero y que proyecta incluso, ahora, el humor social.

En la web de ‘La Nación’, Carlos Pagni le mete el palo en la rueda con el título de la nota que presenta su opinión televisiva: «El humor social sube y baja según la inflación y los sueldos»…

Buenos Aires, 16 de marzo de 2018

AREA ECONOMIA Y POLITICA

ICIMISS – CIMISS

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