NO HAY UN MOTIVO PARA SONREÍR

No hay motivo para sonreír: Apenas bajó la pobreza que el propio Gobierno creó. Mientras que Quintana anticipa que el Gobierno reducirá en otro 10% la planta de empleados públicos, sin explicar que harán los expulsados… ¿más pobres?

Hace unos días el Gobierno anunció sonriente una baja de la pobreza de dos puntos en el último trimestre del año pasado con respecto a la medición anterior. Sin embargo, fueron pocos los que coincidieron con eso dato. Sucede que, en un análisis más detallado, se observa que el gobierno tomó como referencia incrementos muy altos pertenecientes a la actual gestión (los últimos 2 años), pero si se compara con datos anteriores, lo cierto es que los porcentajes actuales aún están por encima del último semestre del gobierno anterior. El informe de ISEPCi, en el territorio que concentra el mayor número de pobres e indigentes del país. A la vez que Quintana (uno de los monjes negros) anuncia la poda del 10% de los empleados públicos sin mencionar que se hará con ellos.

Mauricio Macri cuando prometía acabar con la pobreza.

“No coincidimos con los datos de pobreza, mucha gente quedó en la calle”, dijeron desde Cáritas, luego de que el Gobierno de Cambiemos anunciara sonriente que bajó la pobreza.

El Instituto de Investigación Social, Económica y Política Ciudadana (ISEPCi) realizó un informe en el que analiza esta anunciada baja en el último trimestre del año pasado de dos puntos respecto a la medición anterior.

Afirma que hay que analizar detenidamente ese dato “para no sacar conclusiones apresuradas que podrían ser equivocadas”, en un informe que titula a modo de pregunta: ‘¿Bajó la pobreza en el conurbano bonaerense?”, y donde muestra las tendencias que siguieron en los últimos años estos fenómenos en el territorio que concentra el mayor número de pobres e indigentes del país:

En primer lugar, presentamos los datos que abarcan los tres últimos años del gobierno kirchnerista y los dos primeros del actual, con una comparación interanual realizada sobre el último trimestre de cada año.

Por un lado se observa que desde 2013 en adelante durante los años impares en los que hubo elecciones legislativas y/o presidenciales los porcentajes descendieron, mientras que durante los períodos en que no hubo compulsas electorales los niveles de pobreza e indigencia subieron nuevamente. Por otro lado se ve que a lo largo de todo el quinquenio la cantidad de pobres en el conurbano bonaerense fluctuó entre casi tres millones en 2013, a los tres millones y medio de 2017, llegando a superar los cuatro millones en 2016.”

“En el mismo lapso la cantidad de personas que nunca tuvieron los recursos suficientes para poder solventar los gastos de su Canasta Básica de Alimentos, por lo cual se encuentran en situación de indigencia, osciló entre seiscientos setenta mil en 2013, a casi setecientos cincuenta mil en el final del año pasado, alcanzando un pico cercano a los novecientos mil en 2016. Las quinientas mil personas que superaron la línea de pobreza y las ciento cuarenta mil que dejaron de ser indigentes entre 2016 y 2017, marcan una situación que tanto en el orden nacional como provincial se repite en los últimos tiempos. No está muy claro que esta tendencia se vaya a romper en este 2018 signado desde el inicio, por fuertes incrementos en alimentos, y las tarifas de los servicios básicos de los hogares.”

 

“Por último presentamos la evolución de la pobreza e indigencia durante los dos primeros años del actual gobierno, a través de una comparación semestral.”

 

“En diciembre de 2015 el porcentaje de pobreza en el conurbano bonaerense estaba en un 28,85% (tres millones doscientos cincuenta mil personas), mientras que en diciembre del año pasado sumaba unos trecientos mil más (29.50%). Los picos máximos durante el actual gobierno se dieron en 2016, cuando se llegó a superar las cuatro millones de habitantes en esa situación. Partiendo de setecientos catorce mil personas en condición de indigencia en diciembre de 2015, hasta las 743.345 de diciembre pasado, el número de indigentes se elevó a casi un millón en julio del mismo año”.

“El descenso de la pobreza y la indigencia del último semestre del 2017, toman como punto de referencia incrementos muy altos producidos por las políticas de la actual administración durante el 2016 y primera parte de 2017. Los porcentajes actuales están aún por encima del último semestre del gobierno anterior“.

Quintana anticipa que el Gobierno reducirá en otro 10% la planta de empleados públicos

El vicejefe de gabinete explicó que para ese ajuste harán hincapié en la “meritocracia”. Pero en ningún momento explico que es lo que se va a hacer cpon aquellos empleados públicos que según su criterio “meritocráticamente” no encajen en el nuevo, moderno y honesto nuevo estado que la gestión Macri pretende llevar a cabo. ¿Más pobres y desempleados?, o peor aún muchos más hogares sin ingresos.

Telam

El Gobierno de Mauricio Macri apunta a bajar otro 10 por ciento la planta de empleados de la administración pública nacional en los próximos dos años de gestión.

Principio del formulario

Así lo indicó el vicejefe de Gabinete Mario Quintana, quien precisó que había 230 mil empleados en la administración pública nacional en diciembre de 2015, con un nivel de crecimiento del 5 por ciento anual, y que actualmente el número es de 210 mil.

“No sólo revertimos el crecimiento sino que lo bajamos un 10 por ciento y bajará aproximadamente otro tanto en los próximos dos años, eficientizándolo, haciéndolo en condiciones óptimas, corrigiendo estructuras”, sostuvo Quintana como si lo que no le importara es sólo una cuestión numérica y de costos de esa administración, luego de incorporar desde el pasado 10 de diciembre de 2015 más de 50 mil agentes con salarios que promedian más de $ 80 mil mensuales y agregados a las plantas permanentes del Estado Nacional.

Y agregó: “El empleado público que muchas veces ha sido denostado muy injustamente por la sociedad, por lo que lo queremos revalorizar, porque es nuestro gran aliado, imprescindible en la construcción de un Estado eficiente, moderno y honesto (?)”.

Para ello, Quintana remarcó la importancia de “separar al que trabaja del que no trabaja” y hacer hincapié en la “meritocracia”, esto es “desde el control de presentismo hasta premios por desempeño”, para lograr una “gestión profesional del Estado”. Se trata del mismo argumento que utilizó su coequiper Gustavo Lopetegui, que confeccionó un manual para las empresas del Estado para imponer los “lineamientos de buen gobierno” basados en la “meritocracia”.

Según los números que dio a conocer el secretario de Coordinación Interministerial, actualmente hay 3,2 millones de empleados públicos en todo el país, de los cuales 750 mil son nacionales, y es aquí donde el señor Quintana pretende reducir un 10% o sea 75 empleados menos. ¿Será para compensar los ingresos de militantes del PRO?: de ellos 200 mil son de universidades ¿y pensarán achicar los planteles docentes y no docentes?, 120 mil de empresas públicas aquí también debemos preguntarnos ¿a quienes sacarán a los técnicos o a los operarios con años de experiencia?, 210 de la administración pública donde ellos incorporaron cerca de 50 mil agentes y/o “trolls”, y el resto de las fuerzas de seguridad y armadas; fuerzas de seguridad poco eficientes pues GNA debería custodiar nuestras fronteras y no lo hace adecuadamente porque la ministro Bulrich los usa para custodiar rutas internas donde debiera actuar la PFA, mientras que la PNA debiera abocarse al cuidado y vigilancia de puertos y vías navegables y la “costa marítima en su zona de cercanía a tierra” y no lo hace y hoy actúa de policía en Puerto Madero y otros lugares no adecuados.

Mientras nuestras Fuerzas Armadas se encuentran sin equipamiento mínimo, no ya el adecuado, ni siquiera el mínimo requerido para su actividad de protección del territorio nacional terrestre, aéreo y marítimo, sino que ni siquiera cuentan con los equipos para su “real adiestramiento” y capacitación. De que habla el señor Quintana  como antes lo hicieran Lopetegui y el ministro de modernización, “nuevamente y como se hiciera en los ’90 de achicamiento del Estado propuesto por Cavallo y Alsogaray”, paso previo a la privatización de los servicios públicos que hoy pretenden tarifas internacionales cuando tanto el gas como el petróleo para nuestro abastecimiento se encuentra en nuestro subsuelo y debiera ese “beneficio natural argentino” ser destinado no al enriquecimiento de empresarios y empresas nacionales y extranjeras que se llevan los dividendos del país, sino al “desarrollo tegnológico y de las empresas que hacen a éste desarrollo”, como Fadea, Invap, Astilleros y fábricas navales y tantas otras que en su momento hicieron grande y poderosa a la Argentina.

 

Por Arq. José Marcelino García Rozado, Ex Subsecretario de Estado

Fuentes: LPO, ISEPCi, MinDef.

Buenos Aires,

6 de abril de 2018

 

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