PROYECTO DE LARRETA – DATO IMPORTANTE

Convertir basura en energía a través de la combustión: ¿Solución o peligro ambiental?; y Horacio sonríe: CABA tiene el dinero para obras de 20 provincias juntas. Pero La Ciudad deberá devolver $850 millones que recibió de más por coparticipación.

 

El sistema de termovalorización es utilizado en las principales ciudades de Europa, como Copenague y París, pero ha tenido mayor expansión en Escandinavia. México está desarrollando la primera planta con esta tecnología en Latinoamérica. El jefe de Gobierno de la ciudad de Buenos Aires lo quiere traer a Argentina, en una jugada que podría tener el efecto de restar poder a Hugo Moyano en el negocio de la basura, pero ambientalistas aducen que implica riesgos serios. El monto de los llamados a licitación para obras públicas en la Ciudad de Buenos Aires durante el primer trimestre de 2018 equivale al correspondiente a 20 provincias argentinas. Junto a la provincia de Buenos Aires acaparan la mitad de lo presupuestado para este año para obra pública. La Casa Rosada redujo la alícuota porteña de acuerdo al pacto fiscal. El decreto es retroactivo al 1 de enero.

Termovalorización, convertir basura en energía. ¿Una solución ambiental o un riesgo? /Selecciones

Horacio Rodríguez Larreta se encuentra en Estocolmo, analizando cómo funciona el sistema que trasforma la basura en energía, conocido como termovalorización. El jefe de Gobierno de la ciudad de Buenos Aires quiere cambiar la matriz del negocio de la basura, transformándolo en un negocio energético, lo que permitiría internacionalizar los jugadores y reducir el papel Hugo Moyano en el juego y dejar definitivamente de cumplir con la Ley de Basura Cero hoy en vigor, se apuntó.

Pero, ¿de qué se trata la termovalorización? El proceso, conocido en inglés como ‘waste-to-energy’ (de basura a energía) o ‘energy-from-waste’ (energía de la basura), consiste en la generación de electricidad o calor a partir del tratamiento primario de la basura.

Las plantas de termovalorización energética son una forma alternativa de generar electricidad sin usar combustibles no renovables, lo que ayuda a reducir drásticamente el volumen de los residuos y también a restituir progresivamente los combustibles tradicionales, en pos del desarrollo sostenible, explicó Christian Ramírez Carmona de Selecciones. Sin embargo, la termovalorización ha suscitado cierta controversia porque hay ambientalistas que se le oponen.

El sistema está muy extendido en Escandinavia. La BBC visitó la planta Klemetsrud, la más grande de recuperación de energía en Noruega, “un gran espacio de concreto lleno de basura”, relata Mathew Price. Allí llegan los residuos expulsados por millones de hogares en Noruega, el Reino Unido y otros lugares, yson convertidos en calor y electricidad para la ciudad de Oslo, previa selección (lo reciclable es apartado del proceso).

La planta de Klemestrud. /TrackMyElectricity.com

“Cuatro toneladas de residuos tienen la misma energía que una tonelada de combustible”, explicó Paul Mikkelsen, director de la agencia Waste-to-energy en Oslo, a la BBC. Mikkelsen asegura que una tonelada de combustible de petróleo podría calentar una casa durante un año y medio. “En otras palabras, tome una pequeña parte de la carga máxima de un camión recogedor de basuras británico, cargado en las ciudades de Lees o Bristol. Conviértalo en energía aquí y podrá calentar una casa en Oslo durante medio año” explica la BBC.

Menciona dichas ciudades porque ambos exportan residuos a Oslo. “En lugar de pagar por llevarlos a un vertedero de basura después de que los elementos reciclabes han sido retirados, lo que hace es pagarle a Oslo para que se ocupe de ellos”, escribió Price de la BBC.

“El proceso es simple. Los residuos, tonelada por tonelada, caen en un incinerador. La temperatura se eleva a 85 0 grados.” Selecciones agrega que la incineración controlada de la basura a 850ºC, sucede al menos durante 2 segundos.

No toda la basura arde: algunas latas viejas o resortes de colchones a veces se hallan entre las cenizas, agrega la BBC. Pero el resto sí. “El calor hierve el agua. El vapor impulsa una turbina que produce electricidad. Y el agua hirviendo se canaliza hacia fuera de la planta, a las casas y las escuelas públicas de todo Oslo”, explica la BBC.

Tras la combustión, los residuos reducen su volumen en aproximadamente un 90%, y su peso en un 75%, explicó Selecciones. Antes de ser arrojados a la atmósfera, además, los residuos generados durante el proceso reciben un tratamiento de limpieza y depuración.

La incineración, explica Wikipedia -la combustión de material orgánico como la basura con recuperación energética- es el método más comúnmente usado para la implementación del waste-to-energy, aunque no el único.

No todos los ambientalistas ven en la termovalorización una solución: algunos la perciben como un peligro. Greenpeace se opuso el año pasado al proyecto de una planta de termovalorización en Ciudad de México, a la que considera una contradicción ambiental, ya que será, asegura, una fuente adicional de contaminación en la ya trágicamente poluta capital.

Proyecto de planta de termovalorización ‘El Sarape’, en México, en construcción./DiarioDeMéxico/CDMX

La organización advirtió que dicha planta, conocida como ‘El Sarape’ (que será la 1º en América Latina), constituye, tal como indica la Manifestación de Impacto Ambiental (MIA), una fuente adicional de emisiones de material particulado y óxidos de nitrógeno para el aire de la Ciudad de México y su zona metropolitana, explicó el diario El Universal.

El @GobCDMX, encabezado por el Dr. @ManceraMiguelMX, ha asumido diversas acciones para contrarrestar algunos efectos del Cambio Climático, mediante diversas estrategias, una de las más importantes: el proyecto de la #PlantadeTermovalorización “El Sarape”. pic.twitter.com/70ZfDGdiuO

— AGU CDMX (@AGUCDMX) 11 de noviembre de 2017

Fronteras Comunes, uno de los grupos ambientalistas que se opusieron a la planta en México, acusó que en la instalación habría incineración de residuos tóxicos. “No es lo mismo una planta que se opera en Europa que una planta aquí, donde no separamos la basura y se van muchas cosas que no deberían ir”, dijo la directora de Fronteras Comunes,Marisa Jacott, al portal Expansión.

Pero según el doctor Luis Raúl Tovar del Centro Interdisciplinario de Investigaciones y Estudios sobre Medio Ambiente y Desarrollo del Instituto Politécnico Nacional, el proceso de la planta aplica una temperatura de combustión por encima de los 850º C por más de 2 segundos, lo que inhibe la formación de dioxinas y furanos, compuestos químicos que se producen a partir de procesos de combustión y que son tóxicos.

Otros ambientalistas como Carlos Álvarez, presidente de la asociación México, Comunicación y Ambiente, defiende el proyecto, aduciendo que “todas las sustancias químicas pueden ser manejadas adecuadamente”. “En esta planta se tratan los gases y las cenizas que se general se disponen en un relleno especial. Estas plantas no generan ningún impacto al ambiente”, dijo Álvarez según Expansión.

A pesar de intentos de frenarla, el jefe de Gobierno de Ciudad de México,Miguel Ángel Mancera, informó en enero que un juez rechazó la suspensión definitiva del amparo impuesto contra la planta, por lo que las autoridades recabarían los últimos permisos para iniciar su construcción. El Sarape tendrá como fin el aprovechamiento de 4.500 toneladas de basura para transformar en energía que será utilizado en las líneas del metro.

La termovalorización también tiene enemigos entre los ambientalistas noruegos, explica la BBC. Lars Haltbrekken, del Consejo de Amigos del Este de Noruega, explicó a la BBC: “La meta primordial desde una perspectiva ambiental debería ser reducir la cantidad de basura, reusar lo que se pueda reusar, reciclar y después, la cuarta opción es quemarla para producir energía. Hemos creado sobrecapacidad en las plantas de Noruega y Suecia. Y ahora dependemos de producir más y más basura”.

Los entusiastas con el proyecto discrepan: aducen que, con todas las plantas de conversión de basura de energía de Europa, sólo alcanzan a consumir el 5% del total de rellenos sanitarios. Con los estrictos controles de limpieza de gases productos de la combustión, Oslo cree que convertir basura en energía ayudará a reducir a la mitad las emisiones de carbón en los próximos 20 años.

En Argentina, la idea del Gobierno es aprobar una norma que habilite la incineración para el próximo 26/4, revelo LaPolíticaOnline. Desde que el gobierno anunciara el envío a la Legislatura del proyecto que modifica la Ley de Basura Cero, grupos ambientalistas como Greenpeace pusieron el grito en el cielo. “El proyecto cambia solo tres artículos de la ley de Basura Cero, entre ellos elimina prohibición de la termovalorización, todo indica que es la opción que quiere el gobierno”, dijeron fuentes opositoras a LaPoliticaOnline.

La escala del negocio, explica el portal, dejaría afuera a la gran mayoría de los operadores locales, ya que una planta de termovalorización cuesta más de US$ 200 millones, fuera del alcance de los operadores actuales del sistema.

Si bien todavía no está claro donde se ubicarían las plantas de tratamiento ni cuántas serían, agrega LaPoliticaOnline, el sistema nuevo no necesitaría los miles de camiones que hoy llevan la basura hasta el Ceamse que, por otro lado, tiene una vida útil estimada apenas en 5 años más.

En marzo de este año, María Elena Polack, del diario La Nación, había adelantado que el Ceamse analizaba modelos de incineración para la ciudad, ante el hecho de que al Complejo Ambiental Norte III, donde hoy se depositan los residuos, le quedan 5 años de vida útil. Funcionarios ya han visitado plantas en París, Viena y Amsterdam, buscando opciones ante el colapso de los rellenos sanitarios del área metropolitana, explicó Polack.

Construir una planta de termovalorización como la que funciona a menos de 2 kilómetro s de la torre Eiffel, sobre el río Sena, demoraría 3 años y podría costar unos 200 millones de euros, especificó La Nación. Eso teniendo en cuenta que la ciudad de Buenos Aires debería antes modificar su ley para que permita la incineración de la basura, prohibida en todo el territorio nacional.

  • Horacio sonríe: CABA tiene el dinero para obras de 20 provincias juntas

Como ya dijimos: El monto de los llamados a licitación para obras públicas en la Ciudad de Buenos Aires durante el 1er. trimestre de 2018 equivale al correspondiente a 20 provincias argentinas. Junto a la provincia de Buenos Aires acaparan la mitad de lo presupuestado para este año para obra pública.

La Ciudad Autónoma de Buenos Aires (CABA) lidera el ranking de llamados a licitación para obras públicas, según un informe de Construar y Gomez Nieto Consultores Asociados en relación a lo publicado por el Estado Nacional, los estados provinciales y municipales durante el período enero-marzo 2018. Con $ 13.896 millones, la capital del país casi duplica a la provincia de Buenos Aires, con $7.480, seguida por Córdoba ($ 4.290 millones), San Juan ($ 2.765 millones) y Mendoza ($ 2.678 millones).

En cuanto al resto de las provincias, si se suma el monto destinado a obras públicas para unas 20, alcanzan los $13.609 millones, cifra similar a lo que tiene la ciudad de Buenos Aires en soledad.

Horacio Rodríguez Larreta espera con calma.

En el primer trimestre de 2018 se concretaron llamados a licitación por un valor total de $41.041 millones, lo que representó una reducción de 28% respecto del año anterior. Es decir que de la inversión proyectada a nivel nacional, el distrito que gobierna Horacio Rodríguez Larreta se quedó con un tercio. Sumado a la provincia de Buenos Aires que administra María Eugenia Vidal, alcanzan la mitad correspondiente para obras a ejecutarse a nivel nacional.

Asimismo, según lo presupuestado para todo el año en materia de obra pública, el 21,9% del total de las inversiones irán a la Ciudad de Buenos Aires, seguido por la provincia de Buenos Aires con 19,9%, Córdoba con 4,5% y Santa Fé con 4,27%.

Entre estos cuatro distritos acaparan más de la mitad del presupuesto total en obra pública, mientras que el resto de las provincias ninguna supera el 3%, de acuerdo a un informe de la (Instituto Argentino de Análisis Fiscal) IARAF en base al Presupuesto 2018.

  • La Ciudad deberá devolver $850 millones que recibió de más por coparticipación.

La Casa Rosada redujo el porcentaje de la Ciudad en la Coparticipación Federal y el distrito capitalino deberá devolver 850 millones de pesos. Mauricio Macri decidió llevar la alícuota de 3,75% a 3,50% del total de recursos tributarios que se distribuyen entre las provincias, con retroactividad al 1 de enero de este año.

Principio del formulario

“Cuando la Ciudad calcula su presupuesto anual para 2018 lo hace con el 3,5% que acordaron el gobierno y las provincias. La coparticipación se transfiere automáticamente, pero nunca se contempló que era plata de la Ciudad”, explicaron a LPO desde Parque Patricios.

En el decreto publicado hoy en el Boletín Oficial se explica que “a partir del 1 de enero de 2018 la participación que corresponde a la Ciudad Autónoma de Buenos Aires por aplicación del artículo 8° de la Ley 23.548 y sus modificaciones, en un coeficiente equivalente al 3,50%, sobre el monto total recaudado por los gravámenes establecidos en el artículo 2° de la mencionada ley”.

El recorte coincide con las insistentes versiones de ruido en la relación de Macri con Larreta, aunque es verdad que ya estaba contemplado en el Pacto Fiscal firmado por todas las provincias en noviembre del año pasado. De hecho, del acuerdo alcanzado el golpe más duro a las finanzas porteñas no es este, sino el compromiso asumido de bajar ingresos brutos de manera progresiva pero importante en los próximos años. De ese tributo proviene, por lejos, la mayoría de los ingresos de la Ciudad.

En 2016, cuando Nación decidió traspasarle la policía a la Ciudad, Macri aumentó la coparticipación que recibía el distrito de 1,4% a 3,75% para que Horacio Rodríguez Larreta pudiera costear los gastos operativos sin desmadrar su presupuesto, pero se topó con la furia de los gobernadores.

“El aumento tiene que ver con los fondos correspondientes al traspaso de la Federal”, aclaró el jefe de Gobierno porteño ante las quejas de sus colegas. “Yo dije y se enojaron en mi provincia: Macri habla mucho de federalismo pero es unitario. Creo que esta es una clara demostración de lo que digo”, fustigó entonces el gobernador de La Pampa, Carlos Verna.

La bronca de Verna no apuntaba solo contra Larreta, sino también a María Eugenia Vidal otra de las grandes favorecidas por el nuevo reparto. Sin embargo cuando meses más tarde las provincias y la Casa Rosada se sentaron a negociar, el Gobierno decidió retocar nuevamente los ingresos de la Ciudad.

La reducción que este martes ejecutó la Nación sostiene en los fundamentos del decreto que es necesaria “para mantener (a la Ciudad) en un pie de igualdad frente a las demás jurisdicciones, corresponde reducir la participación” del distrito capitalino.

De todas formas la Ciudad no deberá “devolver” el dinero en forma literal. “Las futuras transferencias se va a hacer por menos dinero, así estaba establecido en el consenso fiscal”, explicaron en Parque Patricios.

 

 

Fuentes: La política Online, Diario de México CDMX, El Sarape, BBC Mundo y Fronteras Comunes.

Buenos Aires, 5 de abril de 2018

Arq. José Marcelino García Rozado

Ex Subsecretario de Estado

 

 

 

Se el primero en comentar en "PROYECTO DE LARRETA – DATO IMPORTANTE"

Deja un comentario

Su dirección de correo electrónico no será publicada.


*