“LA Ñ EN TODAS PARTES “

Queridos compatriotas de Puerto Rico y de España

Parece que así nomás arrancó nuestra historia, como una letra con carga sinuosa sobre la espalda.

Bien enseñan nuestros mayores que Dios nos pone solo el peso que podemos soportar. De esas felices cargas les quiero hablar hoy. Tuvimos que cargar con la pesadez arriana y la vencimos allá lejos un 8 de mayo del año del Señor de 589; luego fuimos luchando duros y parejos desde el 711 hasta 1492 para sacar a otro hereje. En el medio tuvimos las gestas gloriosas del Cid Campeador, las cargas de caballería de los cuatro soberanos vencedores de la batalla de Navas de Tolosa que merecidamente se llevaron las cadenas de la tienda del moro a Navarra y la grandiosa manifestación de fe de aquel magnífico santo, el rey Fernando III de Castilla y León. Poco más tarde, pues la historia no se detiene, tres naos se lanzaron sobre el azul del mar hacia dónde camina el sol. Gracias a ellas tuvimos a nuestra primera soberana de Indias doña Isabel de Castilla, madre beatísima y sufrida que dio todo de sí, hasta a su hija Catalina que es prenda de salvación para el pueblo pérfido inglés. Isabel queridos amigos de Puerto Rico, es la reina que nos hace compatriotas, es nuestra primera madre de la patria.

La inspirada pluma de nuestra soberana nos dejó un testamento, bajo su mano construimos un mundo nuevo que albergó sueños por millones. El mar fue nuestro, de él hicimos todo un camino de grandeza imperial y como predijo el Gran Almirante “le dio a cada hombre esperanzas como sueños al dormir”.

La historia de las Españas de ambas orillas fue, es y será difícil pues es historia de testimonios constantes y llenos de coraje, sinuosos y difíciles para defender una civilización. Tal vez ahí esté el motivo de que nos gusta tanto. Por eso pienso que la ñ, con esa carga sinuosa sobre el lomo de la letra; refleja lo duro y complejo que ha sido nuestro devenir de veinte siglos. Y también lo bello y creativo como lo muestra la originalidad de esta letra, pues como la ñ que nació como alternativa sonora, hemos sabido buscar soluciones en cada tiempo, a cada una de nuestras dificultades.

Nuestros ancestros nunca se pararon a pensar si podían construir un mundo, solo si debían y así se lanzaron a derribar torres gigantes de obstáculos y problemas que de simples molinos no tenían nada y a escribir epopeyas y verter sangre para construir civilizaciones hasta no dejar como testimonio de su paso en cada rincón del mundo, por lo menos una tumba española. Así fue que donde había barbarie llevaron Roma, Grecia, Tierra Santa y coraje numantino. Corrieron el riesgo de ser mejores personas y lo lograron; ese fue su generoso legado, el que nos dejaron. Con sus monjes y Adelantados, con sus maestros y constructores, con sus navegantes y con sus valientes soldados, cuya hombría y coraje es otra forma también de ser monje. Pues fueron valerosos caballeros de Cristo y su corona; no hay mayores testimonios de la tradición que el hombre de fe y el que fue llamado a las armas y que dejaron su huella perdurable hasta nuestros días, hasta la última gran gesta de estirpe española y bandera argentina en 1982, en la guerra del Atlántico Sud por las Islas Malvinas,  cuando a ras del agua bramaba la muerte sobre el insulto invasor, la traían los hombres más peligrosos del mundo, dignos hijos de los Tercios de Flandes, eran pilotos de caza argentinos recién confesados. Como dijo Pierre Closterman, as de la aviación francesa en la Segunda Guerra Mundial en carta a los aviadores argentinos y que es válida para todos, porque unidos solo hay un nosotros y nuestra causa: “la verdad vale únicamente por la sangre derramada”.

Siempre fuimos buenos vasallos, también muchas veces tuvimos buenos señores, cuando no fue así, tal vez es que no nos los merecíamos. El mal no descansa contra nosotros, ataca a nuestra ibérica estirpe y más de una vez nos hemos aflojado en la vigilancia y nos hemos cansado de nuestra fidelidad a Santiago que es como decir que no fuimos siempre fieles a nuestro legado. ¡Cuidado, él es nuestro Patrono, pero si lo dejamos aparte en nuestra nación a él y a su Señor, como caballeros que son, se retiran de donde los olvidan!

Recuerden la disposición espiritual de los pilotos, yo también creo que esa es la manera de enfrentar a tantos malignos, hacerlo con profesión de fe en nuestras almas. Eso demostraría que no hay pueblo más fuerte e indomable e identificado consigo mismo, que aquel que restaura sus tradiciones. Puerto Rico debe salir de su limbo jurídico, para eso debe saber bien cuál es su identidad que tiene base en su cultura y tradición. Y estas no son cosas blandas. ¡Llevan hierro en la sangre! Como cada uno de sus seiscientos millones de compatriotas hispanohablantes. Su emblema es el santo Juan el bautista, primo de Nuestro Señor Jesucristo, nada más y nada menos. Recuerden siempre eso. Hace dos mil años comenzó nuestra historia y todavía estamos. Y aquí estaremos hasta el final de los tiempos.

En este camino de vuelta, no es que España solamente recupera a Puerto Rico, sino que Puerto Rico recupera a España, eso significan muchos derechos, pero sobre todo, implican muchas más obligaciones. España sumará cinco millones de compatriotas que allí en el mar la esperan, ustedes sumarán 45 millones de peninsulares que los esperan. Sabe Dios si en el futuro no habrá un destacado político portorriqueño dirigiendo los destinos de las Españas, tal vez incluso rescatando la tierra irredenta de Gibraltar, hoy ocupada bajo extraño pabellón como nos pasa en Malvinas. Queridos boricuas, la primera vez que supe de su isla yo todavía usaba pantalones cortos y fue gracias a una comedia televisiva protagonizada por Sally Field, “La novicia voladora” y siempre desee conocer tan bella isla, aunque solo pude hacerlo por fotos y videos. Sé que todavía hay monjitas de un convento que, cuando ingresa un buque español despliegan la roja y gualda. Su tierra sigue alumbrando estrellas, las vemos a diario entre las figuras más destacadas del espectáculo y vaya uno a saber cuántas más hay en las ciencias, pueden y deben enriquecer a España; sean constructores de puentes entre ambas orillas de la misma cultura, para que así con el tiempo, el Caribe vuelva a ser un Lago Español.  Ese es vuestro privilegio y ese será vuestro honor, un honor llamado lealtad. Recuerden que vosotros habéis dado un maravilloso puntapié inicial para una futura gran gesta hispánica. Por eso, tengan siempre presente aquellos versos de Marquina a los Tercios de Flandes que hablan del compromiso, el ejemplo y la fidelidad: “Por España, quien defenderla, honrado muera…”

Queridos amigos y compatriotas, todos nosotros por ser hijos de los Reyes Católicos, desde las tierras de los dogos argentinos, hasta las costas de Puerto Rico y a las arenas de los toros españoles, vaya mi más fuerte y caluroso abrazo de hermandad.

¡¡VIVA EL PUERTO RICO ESPAÑOL, UNA PROVINCIA QUE VUELVE  A LA MADRE PATRIA!!

 

Postura a ser expresada en la Conferencia de Granada

España por el Profesor y Periodista Argentino

Patricio Lons

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