LOS PAÍSES DEL “TERCER MUNDO” CRECEN, EXEPTUANDO A LA ARGENTINA

Los países del “tercer mundo” crecen, exceptuando la Argentina. Inflación rebelde: “El Gobierno no hace el esfuerzo en materia fiscal”. Apuntes sobre la crisis que ha comenzado. Inflación 2018: Sin techo a la vista. Consecuencia: “En el 1er trimestre habría un aumento de la pobreza y no una caída”.

“La decadencia argentina no solo se manifiesta comparando su desempeño con los países más desarrollados. Más cercanamente, Uruguay y Chile demuestran que con un poco más de seriedad, racionalidad y sentido común en el diseño e instrumentación de las políticas públicas se pueden lograr mejores resultados”, así lo detalla un informe realizado por el Instituto para el Desarrollo Social Argentino (IDESA), que coloca como referencia principal Uruguay, que aseguran que casi triplica el crecimiento de Argentina. El director del Observatorio de la Deuda Social de la Universidad Católica Argentina (UCA) estimó que el escenario configurado a partir del aumento de tarifas, el impacto de la inflación y la no creación de empleo informal “marcaría que este trimestre habría un aumento de la pobreza, y no una caída”.

Chile y Uruguay aplican estrategias muy diferentes. Fuente: Idesa

El Instituto para el Desarrollo Social Argentino (IDESA) realizó un informe en el que aseguró que los países del “tercer mundo” van en crecimiento, pero la Argentina, está un poco estancada. Por ejemplo, cita al país vecino, Uruguay, y explican que casi triplica el crecimiento de Argentina.

“En los estudios sobre el desarrollo económico y social, la Argentina aparece como un caso atípico por la sistematicidad y la profundidad de su decadencia. Brasil, el otro gran país de la región, tampoco logra salir de la mediocridad. El dato más reciente es el inédito proceso de degradación política que parece profundizarse con la orden de prisión al ex presidente Lula.”, detalla IDESA.

Ambos países, más allá de sus particularidades, se han caracterizado por su incapacidad para encauzar un proceso sostenido de crecimiento y progreso social. Los ciclos de crecimiento abortan fatalmente en crisis. La involución tiene asociada enormes costos sociales y la permanente frustración con su consiguiente cuota de resentimiento. “Por el tamaño que tienen Argentina y Brasil se tiende a imponer en la región un panorama muy desalentador”.

El informe explica que según datos de la CEPAL sobre evolución del producto bruto interno per cápita (PBI) medido en dólares a precios constantes aportan evidencias para este interrogante. Según esta fuente, entre los años 2000 y 2016 el PBI per cápita en dólares de la Argentina creció un 24%.En el mismo período, los países vecinos mostraron el siguiente desempeño:

En Brasil el PBI per cápita en dólares creció un 22%.

En Chile creció un 50%.

En Uruguay creció un 62%.

Respecto a estos datos, el informe detalla que los números confirman el “pobre desenvolvimiento de las economías argentina y brasileña. Máxime si se tiene en cuenta que la región disfrutó de un contexto internacional inéditamente favorable, tanto por los altos precios de sus exportaciones como por las muy bajas tasas de interés. En ambos países el crecimiento del PBI per cápita medido en dólares fue de apenas 1,3% promedio anual en los últimos 16 años”, agregan.

En cambio, Chile y Uruguay muestran mejores desempeños. El caso que provoca mayor sorpresa es Uruguay. Un país del tamaño de una provincia argentina o brasileña, geográficamente incrustado entre ambos y con altos niveles de integración con ambos gigantes del cono sur, logró expandir su producción en lo que va del presente siglo casi 3 veces más que Argentina y Brasil.

Crecer a tasas sustancialmente más altas genera más posibilidades de progreso para la población. En Uruguay la tasa de inflación es del orden del 5% anual (5 veces más baja que en la Argentina) y la incidencia de la pobreza es un 8% de la población (3 veces más baja que en la Argentina). Chile también muestra como el crecimiento permite avanzar en la resolución de los problemas sociales. Si la Argentina hubiera emulado el desempeño productivo de Uruguay y Chile en lo que va del siglo, su tasa de pobreza sería de un dígito en la actualidad.

Para Idesa, los principales factores que diferencian a Uruguay y Chile de sus grandes vecinos son un menor desorden fiscal, mayor respeto a las instituciones, mayor consistencia con estrategias que elevan la productividad y un trabajo más sistemático de búsqueda de nuevos destinos para exportar productos más sofisticados.

“Mientras en la década pasada la Argentina se vanaglorió de las prohibiciones y las retenciones a las exportaciones de carne para mantener bajo el precio doméstico, Uruguay indujo a sus productores ganaderos a adoptar nuevas tecnologías e implementar sistemas de trazabilidad a fin de derribar barreras sanitarias que muchos países colocan a las exportaciones de carne. El resultado es que hoy Uruguay exporta más carne que Argentina”,detalla el informe.

Chile y Uruguay aplican estrategias muy diferentes. En Chile prevalece un rol más activo del mercado, un Estado más pequeño y menos impuestos. En Uruguay, en cambio, el Estado es más grande apelando a una presión tributaria más alta. Esto sugiere que no son las orientaciones políticas sino la racionalidad, la seriedad y el sentido común los que explican los mejores resultados productivos y sociales.

·    Inflación rebelde: “El Gobierno no hace el esfuerzo en materia fiscal”

La inflación es “el karma” del Gobierno del Presidente Mauricio Macri, y por si fuera poco, casi ningún especialista le tiene fe a las proyecciones del Estado sobre el 20% que tanto prometen. El economista Roberto Sangtaguelo, en el programa 14 días de A24 aseguró que el tema inflacionario es difícil, sobre todo, cuando “el Gobierno en materia fiscal no hace su esfuerzo”, aseguró que el objetivo difícilmente se cumpla, aunque admitió que la recaudación este año “viene bien”.

Para el economista, la inflación no bajará “no es soplar y hacer botella” dijo. Foto: Web

La inflación está “rebelde” en la Argentina y todo indica que los planes del Gobierno del 20% anual no se van a poder cumplir. Por ejemplo, una consultora privada estimó que el índice comenzará a reducirse en la última etapa de 2018. Pero que igualmente el Banco Central volverá a incumplir con la meta anual.

Muchos economistas no le tienen fe al plan económico de Macri y otros han declaro incluso que “no lo entienden”, pero lo que es seguro, es que coinciden con que la meta no se cumplirá. Rodolfo Santangelo sostuvo que es “muy difícil” en su intervención en el programa televisivo 14 días de A24. Durante su intervención, declaró que “bajar estas inflaciones no es fácil, y mucho menos cuando el Gobierno en materia fiscal no hace su esfuerzo”.

“Bajar la inflación no es soplar y hacer botella, y menos en la Argentina, salvo cuando se bajaba de altísimas inflaciones. Pero cuando hay que bajar estas inflaciones no es fácil, y mucho menos cuando el Gobierno en materia fiscal no hace su esfuerzo. El Banco Central se auto proclamó único responsable de bajar la inflación vía mecanismo de la tasa de interés y está costando… creen que sacando, que poniendo, pero la verdad es que no sabemos con cuál indicador quieren cerrar con el 20% de inflación anual, hasta ahora ha sido imposible”, dijo Santangelo en entrevista con A24.

Y agregó: “Está claro que acá hay un problema macroeconómico y lo otro es el problema fiscal, que se lo ha querido ignorar durante los primeros dos años de gestión y este año ha empezado a mejorar lentamente en los primeros tres meses que van del año, un poquito tardío pero bueno”.

Sus declaraciones, van en línea con las estimaciones de los economistas que han opinado sobre el tema, la inflación superará este año nuevamente el 20% y el Banco Central volverá a incumplir su meta corregida, lo que imposibilitará que la política monetaria se relaje significativamente, al menos hasta 2019.

“Dejame darte un pronóstico, cuando el 10 de diciembre se cumplan 3 años de la administración y se estén publicando el índice de noviembre, todavía la tasa de inflación anual va a estar por encima del 20%”, agregó el economista.

Asimismo, al ser consultado por el tema de aumento de tarifas, Santangelo respondió: “Se está exagerando el tema tarifario, estamos confundiendo, las tarifas van a subir menos que ahora, pero van a  volver a subir en septiembre… El impacto directo de las tarifas, la luz o el gas, de ahí a creer que cuando suben los servicios sube todo,  lo tomo con pinza, el tema de la inflación es macroeconómico y es un tema más global”, explicó.

Del mismo modo, opinó sobre la deuda que hasta ahora ha tomado el Gobierno de la Nación, y consideró que se endeuda porque no tiene opción. “El Gobierno no se endeuda porque quiere hacer negocios, se endeuda porque recauda 10 y gasta 14, o sea hay 4 puntos de déficit y este año va a ser de 3… Este año va a haber un progreso, viene bien la recaudación de impuestos y está funcionando, y el gasto está dejando de crecer en comparación de cómo crecía antes, pero como viene el año electoral hay que ver qué pasa”, sentenció.

Con este escenario, esperamos que recién en 2019 la inflación perfore el piso del 20%. Por lo tanto, habrá que aguardar hasta el cierre del primer mandato de Cambiemos para lograr avances considerables en la materia.

·       Apuntes sobre la crisis que ha comenzado

La Administración Macri corre una carrera contra reloj para intentar cubrir su frente fiscal ante las dificultades de financiamiento exterior que avizora, en parte consecuencia de la guerra comercial que ha comenzado y sobre cuyo impacto aún no tiene comprensión la mayoria de los agentes económicos.

En evidencia el agotamiento de la credibilidad de los organismos multilaterales de postguerra.

Los operadores financieros de Wall Street, ven con escepticismo la rápida solución de este enfrentamiento comercial entre USA y China, en especial cuando Rusia interviene tratando de pesar en estos enfrentamientos, desatando un frente aún mayor, al tomar represalias diplomáticas contra Occidente al sentirse afectado por la acusación de Inglaterra y el resto de Europa, por el envenenamiento de un ex espía ruso (acerca de quien Occidente no puede explicar cómo es que Vladímir Putin lo tuvo preso 8 años y, sin embargo, lo dejó salir en libertad, ¿lo envenenó Rusia?).

Antes, Moscú ya estaba afectado por la acusación de intervenir informáticamente en la elección presidencial en USA.

La suma de ambos conflictos no parece ser el ambiente esperado por quienes especulaban con pronósticos financieros optimistas, consecuencia de las reformas impositivas de Donald Trump. La imprevisión ha sido generalizada. La decepción, también.

Esta situación, más otros problemas internos de la economía estadounidense, golpean directamente, a la Argentina por la necesidad de financiamiento externo para mantener equilibradas las necesidades financieras que provocan tanto el déficit fiscal como el cuasifiscal.

Conscientes de estas dificultades, las autoridades gubernamentales domésticas han dejado de lado el gradualismo, aún a costa de mayor inflación, apurando el ajuste fiscal basándose en un aspecto central del programa económico que es la suba de las tarifas de los servicios públicos, ya que es central: “no tanto para bajar los subsidios -que era la intención original-, sino cobrar mayores impuestos que están incorporados en todas las tarifas de servicios tanto públicos como privados.”

¡Y esto se ejecutará a pesar de las varias rebeliones que están ocurriendo en varias provincias del país!

Estos aumentos más el aumento del precio de la logística, por la suba de los combustibles y peajes, independientemente de impactar en el aumento de la recaudación y el crecimiento del PBI están llevando a empresas a situación de crisis, tal como el caso de Quickfood y Carrefour, entre otras.

No se puede acusar de llorones a empresas multinacionales cuando, por otro lado, las empresas de energía y financieras muestran grandes utilidades, tal como lo demuestran las acciones de estas empresas que en esta Administración han llegado a subir más de un 200%. A su vez esto explica por qué las inversiones sólo se canalizan hacia donde el gobierno garantiza las utilidades, con precios que el mismo gobierno define.

Lamentablemente para el gobierno, la guerra comercial internacional no es la única preocupación que sigue de cerca ya que en la región, la detención de Luiz Inácio Lula da Silva -tan festejada por los seguidores de la Casa Rosada-, provoca certidumbre sobre nuevas filtraciones de la información acerca del “caso Odebrecht”, que podría complicar tanto a la anterior como a la actual Administración.

Sucede que no sólo afectaría al exministro de Planificación detenido sino que la coincidencia de la identificación de un empresario uruguayo involucrado en el pago de sobornos -según denunció denunciado el diario La Nación- ocurría a través de la entidad bancaria de Andorra (BPA) que denunció el diario español El País, y le costó el cargo a un funcionario de Presidencia de la Nación, y un embargo de $50 millones a un familiar del Presidente.

Estos escándalos internacionales han potenciado a quienes manejan la información, haciéndolos públicos. Es parte de la guerra comercial, condicionando a los gobiernos implicados a un alineamiento muchas veces en contra de sus propios intereses.

Y están poniendo en evidencia el agotamiento de la credibilidad de los organismos multilaterales de postguerra: mientras los mayores financiadores de estos organismos, promueven potenciar el comercio internacional, individualmente cada país aplica mayores aranceles para proteger sus economías. Además, ellos dicen luchar contra los paraísos fiscales pero no han dictado ninguna norma explícita para declararlos ilegales, mucho menos los propios.

·       FRACASO DE CAMBIEMOS. Inflación 2018: Sin techo a la vista

Los organismos multilaterales y sus países financistas sí coinciden en la incidencia de los costos laborales y previsionales como generadores de los déficits fiscales, lo que debilita más su credibilidad. Y como daño colateral no sólo están afectando a algún líder político sino dañando a todos los partidos políticos, generando un efecto búmeran para las nuevas administraciones, y creando un espacio para ser aprovechado por oportunistas coyunturales.

El humor de Gabriel Ferrari, FECHU.

Sobre el final del 2017, el gobierno “flexibilizó” hacia arriba su pronóstico inflacionario para 2018: sin escalas, pasó de predecir de un 10% a un 15% los aumentos de los precios generales de la economía para los 12 meses en curso.

El mismo hecho de subir, en un solo anuncio, el 50% esta previsión podría interpretarse como un cambio de la orientación económica del oficialismo, o como una manifestación de desconcierto ante hechos que no pueden ser controlados desde la máxima conducción política nacional.

Lo cierto es que las recetas para controlar el avance de los precios mediante el sostenimiento de altas de interés que inducen la restricción monetaria por vía de cuantiosas inversiones especulativas que ofrece el propio Estado, no logró el año pasado bajar por debajo del piso del 24%, y no parece que vaya a suceder lo contrario en este 2018.

Veamos la evolución de los valores de la Canasta Básica Total (CBT) que nos da una radiografía del desarrollo del gasto de los hogares a lo largo de cada año.

El valor de la Canasta Básica Total al inicio del año pasado era de $12.314,77, y un año después en enero pasado ascendía a $15,423,89 o sea se había incrementado en un 24,16%. Mientras que a marzo de este año la misma Canasta de Básica subió a $16.653,29, acumulando para los tres primeros meses un 7,97%.

En este gráfico se puede observar claramente que la pendiente hacia arriba que se sostuvo a lo largo de todo el año anterior no sólo se mantiene, sino que se ha acelerado en lo que va de 2018. Si sumamos los aumentos de este año a los producidos en 2017, la inflación de la Canasta que contiene los productos básicos de los hogares, suma 34% en quince meses.

Las subas en curso en tarifas de los servicios, combustibles, y alimentos, no auguran que los precios dejen de aumentar en los próximos meses.

No parece que la reafirmación de la orientación impulsada desde el Banco Central para contener la inflación a través de sostener altas tasas de interés, pueda contrarrestar las tendencias alcistas alimentadas por las propias políticas gubernamentales que promueve fuertes y permanentes en tarifas de los servicios públicos, y combustibles, lo que a su vez impulsa hacia arriba el precio de los alimentos.

·       “En el primer trimestre habría un aumento de la pobreza y no una caída”

El director del Observatorio de la Deuda Social de la Universidad Católica Argentina (UCA) estimó que el escenario configurado a partir del aumento de tarifas, el impacto de la inflación y la no creación de empleo informal “marcaría que este trimestre habría un aumento de la pobreza, y no una caída”.

Agustín Salvia, director del Observatorio de la Deuda Social de la Universidad Católica Argentina (UCA)

Agustín Salvia, director del Observatorio de la Deuda Social de la Universidad Católica Argentina (UCA) estimó este lunes que el escenario configurado a partir del aumento de tarifas, el impacto de la inflación y la no creación de empleo informal “marcaría que este trimestre habría un aumento de la pobreza, y no una caída”.

“El aumento de la inflación en este trimestre ha golpeado fuerte, sin que haya todavía una compensación en materia de empleo en el sector formal”, dijo Salvia en declaraciones Cadena Rio 88.7. En este sentido, enfatizó que si bien puede haber una recuperación en la industria y en la obra pública, sin una reactivación del sector informal no hay un impulso al mercado interno. “Que haya más trabajo en el sector informal alivia y eso no está pasando en este trimestre”, sostuvo.

Por otro lado, el especialista remarcó que si bien los datos difundidos por el INDeC marcan una mejora respecto a los niveles que se habían alcanzado en 2016, “se observa una profundización de la pobreza”.

“Los datos del INDeC son certeros en materia estadística tomando en cuenta el año 2016. Los indicadores demuestran una caída en los niveles de la población que no accede a la canasta básica. El año 2017 significó reactivación de la obra pública, caída de la inflación, recuperación del empleo e incluso salarios por sobre uno o dos puntos de la inflación, sin descontar lo que se había perdido en el año anterior”, señaló en principio Salvia.

No obstante, aclaró que “en paralelo, lo que se observa es una profundización de la pobreza. La changa, los trabajos informales en los segmentos populares, han estado faltando durante 2017 porque el mercado interno ha sido recesivo. Además, el aumento de las tarifas, relativamente moderado en 2017, pegó a principio del año y los hogares cambiaran su estructura presupuestaria. Han comprado menos alimentos para pagar los servicios”.

“La gente más pobre no se siente sustantivamente mejor. Hubo un alivio pero no un salto cualitativo”, resaltó el investigador.

Y aquí viene un apunte no menor y que se le está escapando al gobierno Macri, y no es otro que, más allá “de la invisibilidad” de la que habla el presidente y su jefe de gabinete: “el pueblo no puede llegar ya ni a mitad de mes”, y si seguimos llevando los beneficios de nuestras “reservas” al bolsillo de los empresarios “amigos” del actual ministro Aranguren en lugar de emplear esos recursos y los préstamos internacionales –que sólo este gobierno tramitó y obtuvo (Us$ 53 mil millones)- en el desarrollo tecnológico cívico-militar que nos independice seriamente del exterior y nos vuelva “verdaderamente competitivos” tanto a nivel interno como externo y nos haga soberanos, estaremos ante la presencia de una “nueva y casi definitiva frustración nacional”.

Desde 1976 a la fecha el país viene decreciendo en su capacidad productiva y en un franco retroceso tecnológico (que no se supera sacándoles los impuestos a el equipamiento de tecnologías importadas) imposible de ser revertido si Argentina no invierte capital intelectual (de formación y de capacitación) y de investigación y desarrollo en aras de que éste sea autóctono y soberano.

El país, debe encaminarse a la senda de la “educación” desde su nivel preprimario al universitario, así como a capacitar la mano de obra en todos aquellos campos donde nuestras riquezas naturales e intelectuales así lo requieran. ¡Este es el paradigma del presente y será el del futuro!

Sin educación, capacitación y formación Argentina “¡No tiene futuro alguno, como país y mucho menos como Nación!” Y como correlato a esta nueva frustración que vive el país y su pueblo, vemos los índices de pobreza de la UCA, los informes negativos de Guerschanik., Rudnick, Maqueda y Santángelo; un variopinto elenco de consultores, economistas sociólogos e investigadores de muy diferentes planteos socioeconómicos, pero todos ellos muy preocupados por el presente y la falta de futuro que nos plantean las actuales autoridades.

¡Espero que éstos les llegue… y que pongan manos a la obra de reconstruir el país pensando en las futuras generaciones y dejando de lado los egos, los caprichos y fundamentalmente sus apetencias personales!

Arq. José Marcelino García Rozado

Ex Subsecretario de Estado

 

Fuentes: RAFAEL GUERSCHANIK Ex funcionario, consultor y periodista de  investigación –  ISAAC RUDNIK y MARCELO MAQUEDA (Instituto de Investigación Social, Económica y Política Ciudadana (ISEPCi). / Índice Barrial de Precios) (IBP).@isaacrudnik@marcelomaqueda@isepci – RODOLFO SANTANGELO Economista – AGUSTÍN SALVIA Director del Observatorio de la Deuda Social de la UCA.

Buenos Aires, 10 de Abril de 2018

 

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