POR QUÉ LA ARGENTINA QUIERE IMPULSAR SU RELACIÓN CON SINGAPUR

Por qué la Argentina quiere impulsar su relación con Singapur

Federico Barttfeld, embajador argentino en Singapur, asegura que hay un “enorme” potencial para la Argentina a la hora de desarrollar negocios en el país asiático. La estrategia.

Oficialmente, desde septiembre de 2017 la Argentina volvió a tener Embajada en Singapur, que había cerrado hace 15 años. El objetivo: reforzar y retomar las relaciones con este país asiático, considerado como la puerta de entrada al ASEAN (Asociación de Naciones del Sudeste Asiático) y números macro que generan envidia: su población de 5,6 millones de habitaciones tiene un PBI per capita de casi US$ 53.000 y es uno de los principales emisores de Inversión Extranjera Directa (IED) del mundo.

El encargado de liderar esta nueva etapa es Federico Barttfeld, quien recibe a APERTURA en Suntec City, un complejo de oficinas y locales comerciales en el centro de la ciudad. Para llegar, hay que pasar por la “Fuente de la Riqueza” -una atracción conocida entre los turistas a la que, dicen, hay que darle tres vueltas tocando el agua para la buena suerte.

Esta es la primera embajada de Barttfeld, que estudió en el ISEN y trabajó en su Unidad Empresarial, que organiza las visitas de estado de los presidentes. Luego, estuvo destinado a la Misión Argentina ante Naciones Unidas, como delegado del Consejo de Seguridad. Antes de llegar a Singapur, estaba en el área de Inversiones y Cultura de la Embajada Argentina en Washington. “Uno de los objetivos de la política exterior es que las acciones estén destinadas a aumentar las exportaciones que, dicho de otro modo, es darles más puestos de trabajo a los argentinos; también atraer inversiones para generar mayores puestos de trabajo; y mejorar la calidad de vida”, resume Barttfeld.

¿Cuál es el potencial de negocios entre la Argentina y Singapur?

Singapur como país, y la ASEAN como región, tienen economías complementarias con la Argentina. Básicamente, son importadores netos de alimentos, tanto procesados como no procesados, y la Argentina es productora de estos alimentos. De hecho, hoy Brasil es uno de los principales exportadoras de alimentos a Singapur. Si uno mira la balanza comercial de la Argentina, el mayor superávit es con los países del ASEN. Al mismo tiempo, esta es una de las regiones que más crece en el mundo -6 por ciento anual.

¿En que está trabajando ahora?

Aprovechando la apertura de la embajada, se lanzaron las negociaciones para que firmemos, en el corto o mediano plazo, un acuerdo bilateral de protección y promoción de inversiones. Siempre es un buen motor para que los inversores estén tranquilos de que sus desembolsos van a estar protegidos. También está en negociación un acuerdo de doble imposición, para que no se apliquen impuestos dos veces en empresas que decidan invertir en la Argentina o viceversa. Además, entre el Mercosur y la ASEAN ya se iniciaron las negociaciones preliminares hacia la celebración de un acuerdo de libre comercio.

Federico Barttfeld, embajador argentino en Singapur

¿Por qué a una empresa argentina podría interesarle el mercado singapurense?

Además de posicionar al país, se puede aprovechar a Singapur como trampolín hacia la región. Es un país en el que se habla inglés y siempre está en los primeros puestos entre los países considerado como los más fáciles para realizar negocios o en el índice de competitividad. Entre otras cosas, por el respeto de las reglas de juego y la seguridad jurídica. Es uno de los países con más cantidad de acuerdos de libre comercio. Y les da muchas facilidades a las empresas extranjeras que se radican en Singapur y establecen acá su sede regional. Tanto Tenaris como Bagó, de hecho, tienen su sede regional acá. Una empresa argentina interesada en ampliar sus exportaciones a la región, especialmente para países con trabas impositivas, puede utilizar los acuerdos de libre comercio de Singapur en la medida que agregue contenido local -que el país trata de negociar que ronde el 40 por ciento del valor total.

¿Cómo es la balanza comercial hoy?

Todavía es muy baja: la Argentina no llega a exportar US$ 40 millones a Singapur y, al revés, Singapur exporta alrededor de US$ 120 millones a la Argentina. Las exportaciones argentinas son de pescado (como merluza negra), pollos, vino, frutas (especialmente cítricos y frutos rojos). A su vez, el país importa Manufactura de Origen Industrial, como motores, semiconductores y algunos medicamentos.

¿Dónde hay más oportunidades de exportación?

Carnes enfriadas es un sector con muchísimas oportunidades. Hoy, el segmento está dominado por Australia y, en menor medida, por Brasil. A partir de fines del año, junto con el Senasa conseguimos la autorización para la exportación de carne con hueso y, por ejemplo, vamos a ofrecer carne y vinos argentinos en la gala de la Orquesta Sinfónica de Singapur. También trabajamos con las escuelas de gastronomía, para que empiecen a incorporar en sus clases cómo hacer asado argentino, y con los sommeliers para que sumen más vinos. No es vender por vender, sino estimular la demanda local.

¿Por qué?

Siempre hay que trabajar para aumentar las exportaciones, pero a su vez generar mayor demanda. Así trabajan los países que abrieron su economía al mundo hace más tiempo. Singapur, por ejemplo, tiene un índice de apertura de su economía del 300 por ciento -quiere decir que sus exportaciones más sus importaciones equivalen al 300 por ciento de su PBI. La Argentina, tradicionalmente, rondaba el 25 por ciento. Un país no puede crecer encerrado.

¿Cómo es ese proceso?

Es un trabajo que demanda mucho en el día a día y es de hormiga, pero no hay misterio. Es algo que hay que realizar a largo plazo, por lo cual como países tenemos que generar políticas de estado que no se modifiquen con los cambios de gobierno. El trabajo empezó, pero no hay resultados rápidos como puede llegar a pasar con medidas populistas que generan impacto en el corto plazo pero tienen un costo altísimo en el largo.

¿Y el vino?

Tiene un potencial inmenso. De hecho, es uno de los productos que más viene creciendo. El malbec como marca se vende sola. Los restaurantes y hoteles cinco estrellas saben que no pueden tener un menú que no incorpore esa cepa. El consumidor singapurense consume cada vez más vino, porque se considera un producto de estatus y, por estos motivos, el 17 de abril vamos a ser uno de los países que realice el Malbec World Day.

¿Hay algún otro sector?

También hay un gran potencial para las startups que precisen financiamiento y quieran hacer algún joint venture con empresas de Singapur. Me reúno seguido con los principales fondos soberanos de inversión y les explico por qué hoy la Argentina es un país que ofrece oportunidades únicas de inversión. Su visión viene evolucionando. Fue definitorio el hecho de que las reformas realizadas por el Gobierno tuvieran su apoyo en las elecciones legislativas del año pasado. Estos fondos hacen misiones al país para ver qué tiene para ofrecer y evaluar la asociación con empresas argentinas.

¿Cómo es la comunidad argentina en Singapur?

Estimamos que hay entre 300 y 400 argentinos acá. Muchos son ejecutivos de los más diversos sectores, como Oil & Gas, Tecnología, Finanzas, Laboratorios, Alimentos. Tenemos la capacidad de tener una calidad humana increíble que es exitosa sin importar a qué lugar del mundo vaya. Esa calidad es la que tenemos que aprovechar para generar el crecimiento a futuro. Con reglas de juego claras y planificación, tenemos el camino para hacer un país exitoso, con crecimiento y que consiga reducir su pobreza.

Por Florencia Radici

El Cronista,

07 de Abril de 2018

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