A 36 AÑOS DE LA GESTA DE MALVINAS: EL ÚLTIMO ROUND DE UNA PELEA DESESPERADA

EL ÚLTIMO ROUND DE UNA PELEA DESESPERADA

PARTE 1:

El siguiente testimonio de la batalla crucial de Puerto Argentino. Contada por el Subteniente , Marcelo Alberto Llambías Pravaz .Lo hemos elegido a él por todo lo que simboliza .Su egreso anticipado le llegó junto a ocho Oficiales nuevos y su destino como “Subteniente “EC” lo llevo al R I 4 . A una Ca, comandada por el Capitán López Paterson .

Este testimonio lo subiré en capitulo, dado que es largo pero imperdible , Por la acciones de combate de Llambías, y sus 46 hombres, la bravura , entrega, capacidad ,valentía , es uno de los mejores Oficiales de esa gloriosa gesta .

 Tenia 21 años fue al frente .Lambías Pravas, nacido en Bs As tuvo la responsabilidad de ejercer la jefatura de una sección qué encaró la embestida final de las tropas Inglesas, en la zona de los Montes Dos Hermanas. El y sus soldados se batieron con el enemigo hasta el mismo momento en qué les llegó la orden de rendición.

 El relato de este joven Oficial contiene los factores bélicos y humanos que lo hace esencial en la tarea de rescatar para la historia los días dramáticos de la defensa de Puerto Argentino . Llambías Pravaz nos sitúa con su sección de 46 hombres en la noche del 5 al 6 de junio cuando el avance Inglés llegaba junto a un intenso ataque de Artillería y Morteros.

 La compañía ocupaba Dos Hermanas Norte y Dos Hermanas Sur, que cómo el nombre lo dice ,son dos Montes gemelos Muy escarpados .En el Norte estaban la compañía  B del 6, a la orden del Mayor Jaimet en la parte baja, en el Monte propiamente dicho, está la primera y segunda sección de la compañía C,  al mando del SubTte. Mosquera y Perez Grandi.

 La sección apoyo, qué es, donde  están los Morteros ( los cañones sin retroceso no se pudieron subir )estaban al mando del Tte. Martella, y mí sección que va al otro cerro, el Dos Hermanas Sur, en realidad Sudoeste.

 Hay un cerro grande por cubrir, además es como una cuña ; nosotros teníamos atrás y a la izquierda el Harriet, y atrás a la derecha , el otro cerro Dos Hermanas, o sea teníamos que cubrirnos a 360ºy una sección de tiro tiene 46 hombres .  Bueno, eso nos trajo algunos inconvenientes, porque al no poder ocupar las posiciones como se debería ( o sea los 360º ) nosotros dejamos que se infiltraran Ingleses en la posición . Una mañana, sin que ellos y nosotros nos diéramos cuenta, ellos se metieron entre nosotros .

 En síntesis,  el problema fue muy sencillo: un cerro muy grande y escarpado con muchos ángulos muertos y la necesidad de mucha gente para cubrirlo y teníamos muy poca gente. El cerro en si es una pared natural, forma tal que los primeros bombardeos que recibimos y que venían del mar ,pegaban en la pared o sean de largo ,y gracias a eso no tuvimos bajas de fuego naval o de Artillería .nuestro primer encuentro con el enemigo, fue un día con mucha niebla y fue un tiroteo muy violento. No pudimos ver si causamos bajas o no ,pero el enemigo se replegó .Ocurrió que una patrulla nuestra ,del Monte Harriet, se habían encontrado con una patrulla inglesa en el valle.

 Nosotros al escuchar disparos Argentinos y disparos Ingleses, abrimos fuego contra los Ingleses y éstos nos contestan .Yo estaba haciendo un reconocimiento con el Cabo Pintos ,y cuando llegó toda la sección alcanzamos a tirarles granadas de fusil, poco después vimos que los Ingleses se habían adelantado con unos vehículos .Les tiramos con un lanzacohetes a 2 mil metros  a 45 º, que es el alcance máximo ,habrán caído a 300 metros de ellos .los vimos correr y después nos tiraron con morteros .El problema con los Ingleses era cuando uno les hacia algo a ellos te contestaban el doble .

Subteniente , Marcelo Alberto Llambías Pravaz

En realidad, nos caían proyectiles por todos lados,  con el lanzacohetes. Enseguida sentimos el silbido característico del mortero al caer y pego a 20 metros atrás nuestro   .Dos la orden a los soldados para que vuelvan a sus posiciones, y me quedo allí con el lanzacohetes y entonces escucho nuevamente el silbido agudo ,cuando más agudo es ,quiere decir cae más cerca va a caer el proyectil .Me tira cuerpo a tierra y pensé me la dieron en el traste , Cayó a 5 metros detrás mío y la onda expansiva me tiro contra las piedras ..El encargado de la sección le quiere tirar con la ametralladora y ésta se traba, una munición explota adentro y le quema la cara a un soldado . Los Ingleses logran infiltrarse en Dos Hermanas y tenemos intensos contactos. Habíamos solicitado a la Ca de Ingenieros Anfibios una serie elemento para minar campos. 

 La noche del 5 al 6 de junio fuimos a buscar los cajones con las minas al camino que va para el hospital ,Había que bajar una de las puntas de Dos Hermanas ,subir la otra, bajarla toda para recién llegar al camino .Eran muchos cajones con minas y los soldados tuvieron muchos problemas para cargarlos y volver a subir el primero de los cerros realmente fue mucho sacrificio para ellos , desgaste físico y el clima había golpeado duramente . 

 (Extraído de la revista La guerra de Malvinas (Pág 691) ediciones Fernandez Regueira .

PARTE 2:

Cuando llegaron a Dos Hermanas Norte les cae fuego preciso de Artillería .Los soldados se desbandaron y quedaron aterrados. No hubo una sola baja ,pero fue puramente un milagro .Los soldados no querían atravesar el valle que separa los dos cerros .Los fui a buscar ,los reuní y cruzamos .Cuando llegamos a nuestras posiciones dejamos las cajas y decidimos esperar al día siguiente para minar .

A la mañana llego un grupo de ingenieros anfibios al mando de un Cabo Principal de la Marina para hacer el campo minado .Se armaron las minas en posición y bajamos a la zona elegida .Yo fui con un grupo de tiradores reducido ,seis soldados un jefe de grupo,  el Cabo Peña y una ametralladora .Los infante de Marina empezaron a colocar las minas y casi enseguida empezó a caer fuego de mortero sobre ellos .El Cabo Principal que dirigía el grupo de Marina se me acercó y me dijo que no podía colocar las minas y que se iba a replegar .Yo me quede con un soldado ,Eduardo González ,tratando de localizar de donde nos tiraban y los proyectiles nos caían cada vez más cerca ,hasta qué uno nos cayó arriba sobre nuestras cabezas, en una roca que era una especie de cueva y donde nos habíamos guarecidos.

 Entonces le dije a Gonzáles que nos fuéramos. Nos empezamos a replegar hacia arriba, donde yo había instalado una ametralladora, y encontramos al resto del grupo de tiradores y al de Marina .Un soldado mío. Páez había sido herido por una esquirla que tras rozarle el casco se le había incrustado cerca de la sien, Se salvó. No tuvo ningún problema. Después de curarlo doy la orden de replegarnos. En ese momento los Ingleses no veían donde estábamos ,así que el fuego era impreciso. La manera de replegarnos era de a dos ,y los primeros que llegaron a nuestra posición se encontraron con los Ingleses que, con la niebla.

 Ahí estaban entre las piedras y atacaron a la primera pareja que llegaba .El soldado Rodríguez cayó muerto con seis impactos de fusil e inmediatamente es abatido el soldado Romero. Mientras esto ocurría, el soldado Páez, que estaba herido ,iba hacia arriba con el jefe del grupo ,y simultáneamente nos empieza a llover un fuego de armas automáticas tremendo desde arriba ,desde nuestras propias posiciones. Pensamos que nos tiraban nuestros compañeros, confundidos por la niebla. Empezamos a gritar que no nos tiraran que éramos nosotros .Entonces empezaron a tirar con cohetes,  morteros descartables .

 Estábamos en una hondonada detrás de unas piedras, y el soldado González, tenía una fea herida en la cara, me dice : “–Mí Subtte, son Ingleses nos mataron a Romero y a Rodríguez — –¿Los ves ? ¿A qué distancia están ?–le pregunté .Mas o menos 20 metros–me contesto mientras los impactos no nos dejaban mover…” En ese momento se me acercó arrastrándose el Cabo Principal de Infantería de Marina y me hizo una seña con la mano indicándome  donde estaban. Una bala de fusil pega en una roca junto a su cara y la piedra lo hiere feamente en un ojo. Había varios heridos y a un Infante de Marina lo alcanzó un cohetazo en el cuerpo que lo partió en dos .

 Entonces me doy cuenta que los Ingleses ya estaban del otro lado de la gran piedra tras la que estábamos guarecidos .Yo les tire por arriba tres granadas y simultáneamente el Cabo Principal les disparo 20 tiros con el Fal y en acción conjunta vimos caer varios. Yo me levanto y salgo corriendo hacia el otro lado de la roca y atrás mío aparece un Inglés disparando .Sigo corriendo y doy vuelta la piedra .Cae muerto, con una herida en el pecho ,otro de los Cabo de Infantería ,que está a menos de 5 metros de donde estaba yo. Hasta entonces, yo había mantenido la calma, pero me doy cuenta de que había perdido la sangre fría estoy asustado, pero eso no me impide hacer cada cosa que tengo que hacer.

 Me reguardé bajo una piedra, con el fusil listo y también preparé la pistola .Estaba rezando 50 padre nuestro por segundo .Los Ingleses pasaron por arriba y por los costados y no nos vieron .Atrás de los Ingleses y disparando sin parar pasaron soldados Argentinos ,que iban al mando del Sargento 1º Valdez .

 Los perseguimos hasta las mismas posiciones inglesas, había ocurrido lo siguiente: cuando empezamos a replegarnos yo había mandado al Cabo Peña hacia arriba acompañado por el soldado Páez que estaba herido. Ellos alcanzaron a ver a los Ingleses casi en el momento en que éstos mataron al soldado Rodríguez y Romero .se tiraron al suelo, y los Ingleses cuando pasaron, lo vieron a Páez ensangrentado y lo dieron por muerto y siguieron bajando hasta encontrarse con nosotros  los patearon.

 El Cabo llegó corriendo a donde estaba el resto de nuestra sección y dio aviso y orientación .La niebla era sumamente densa. Es entonces cuando la sección al mando del Sargento 1º Valdez baja, y con toda la indignación y bronca que da ver a camaradas muertos los siguieron a los Ingleses hasta sus posiciones. Mientras tanto, yo estaba en el convencimiento de que nuestra posición había sido tomada, debido a que habíamos sido atacados desde arriba, por lo que decidí dar un rodeo para llegar hasta allí por un lugar favorable para mí.

 Extraído de la revista La Guerra de Malvinas ( Pág 691/692/693 ) Editorial Fernández Regueira

 

Se el primero en comentar en "A 36 AÑOS DE LA GESTA DE MALVINAS: EL ÚLTIMO ROUND DE UNA PELEA DESESPERADA"

Deja un comentario

Su dirección de correo electrónico no será publicada.


*