FADEA: ¿QUE HACER CON ELLA?

El poder aeroespacial de una nación es su capacidad para operar en el aeroespacio en apoyo de sus intereses y objetivos nacionales sin interferencias externas.

Este poder aeroespacial se sostiene en tres pilares fundamentales:

1. La formación de recursos humanos

2. La ciencia y tecnología aeroespacial

3. La industria aeroespacial.

Una de las características del siglo XX fue el advenimiento de la aviación que revolucionó el mundo de las comunicaciones, el del transporte y, consecuentemente, el de la defensa, impulsados por el desarrollo tecnológico que significaron las dos guerras mundiales y la guerra fría.

SINTESIS HISTORICA.

El Estado Nacional, consciente de esta evolución decidió acompañar este proceso desde principios del siglo XX mediante la creación de la Escuela de Aviación Militar primero, y en 1927 de la Fábrica Militar de Aviones en Córdoba. Alrededor de esta Fábrica se traslada la Escuela de Aviación, y se crean la Escuela de Especialidades de Aeronáutica, la Escuela de Ingeniería Aeronáutica, y otros organismos técnicos y de investigación aplicada

Todo esto constituyó un auténtico polo industrial que no solo abarcó la fabricación de aeronaves (de diseño propio y bajo licencia), motores, instrumentos, herramientas, utillajes, como así también fábrica de autos, motos y tractores, traccionando el desarrollo en la región de más de 300 pymes proveedoras de partes aeronáuticas y de industrias subsidiaras a estas actividades y siendo la base para la instalación en la zona de grandes fábricas automotrices y ferroviarias (IKA, Materfer, Fiat, Perkins, Forja, etc.) también con sus correspondientes proveedoras de partes. Por ello es reconocida la industria aeronáutica como “madre de industrias”.

Necesidad de una política de estado

Desde el advenimiento de la aviación, la industria aeronáutica ha sido considerada por todos los países desarrollados como una industria estratégica, por ser una de las mayores integradoras de tecnologías y una de las pocas que al mismo tiempo provee fuentes de investigación innovadoras y promueve tecnologías de significación para otras aplicaciones de alto valor agregado.

En la mayoría de los países en los que se desarrolló esta industria estratégica primaron políticas que permitieron la convivencia complementaria de las áreas civil y militar ampliando el campo de acción de las aplicaciones, compartiendo recursos tecnológicos y humanos y potenciando los aspectos de integración en todos los niveles de la sociedad

La industria aeronáutica, en términos globales depende, en cada nación que la posee, de respectivas Políticas de Estado, porque ella es capaz de generar un alto impacto económico, beneficiando a grandes sectores de la población debido a su efecto multiplicador.

Esta línea de pensamiento fue observada con respecto a la evolución de la fábrica en sus orígenes hasta que comenzó su decadencia en la década del 80 en la cual primó un criterio economicista sobre la necesidad de mantener una industria de carácter estratégico y traccionadora de otros sectores industriales.

Otros países de la región si mantuvieron esta línea (aprendiendo del caso de nuestra fábrica), como el caso de Brasil, en el cual su fábrica EMBRAER es referente y competitiva no solo en el marco regional sino internacional.

ANTECEDENTES RECIENTES

Sacada del ámbito de la Fuerza Aérea por razones de “oportunidad y conveniencia”, fue entregada en concesión a la empresa Lockheed bajo la denominación LMAASA (Lockheed Martin Aircraft Argentina S.A.) en el año 1995, no mejorando la situación ya que se desprendió de personal calificado y se desinteresó de las actividades de fabricación, centrándose en el mantenimiento de aeronaves y componentes para la Fuerza Aérea, incluso en algunos casos a costa de capacidades adquiridas por la propia fuerza.

Posteriormente en el año 2009 se procedió a una re-estatización mediante la rescisión del contrato con LMAASA, quedando con su denominación actual FADEA. Esto, que al principio colmaba de esperanza, lamentablemente no fue así, ya que hubo una incorporación de personal indiscriminada en tareas o con formación que distaba mucho de las necesidades de una fábrica de aviones y con una intencionalidad política manifiesta y dejando de lado la eficacia productiva.

En términos generales, estas cuestiones tomadas como ejemplo han ocasionado demoras considerables en los planes de producción, el incumplimiento de tareas de mantenimiento necesarias para la Fuerza Aérea y un déficit económico el cual está siendo investigado por la Justicia

SITUACION ACTUAL

La administración actual se encuentra ante una problemática caracterizada por lo siguiente:

· Necesidad de efectuar una racionalización de personal y de tareas improductivas.

· Una estructura ineficiente para la producción debido a las carencias de su sistema logístico.

· Un sistema de comercialización prácticamente inexistente,

· Falta de disponibilidad asegurada de financiamiento para la producción, comercialización y mantenimiento de sus productos y servicios,

· Su gerenciamiento que desde la re-estatización ha sido utilizada con fines políticos con profesionales o empresarios sin conocimientos o experiencias aeronáuticas y menos militar.

· La fábrica con sus capacidades de mantenimiento instaladas constituye un importante componente del sistema logístico de la Fuerza Aérea, complementario al propio de la Fuerza.

Por lo tanto el desafío es reencauzar su actividad mirando en un principio a contribuir al sostenimiento de la actividad de la Fuerza Aérea, considerándola como motor de su desarrollo, y extender su actividad hacia otros sectores de la aviación civil y comercial, tanto local como regional e internacional a fin de posibilitar su financiamiento y garantizar su continuidad.

PROSPECTIVA

La experiencia propia e internacional ha demostrado que la dinámica actual de los conflictos no se puede prever con tiempo suficiente como para poder desarrollar las capacidades de defensa indispensables que permitan afrontarlos adecuadamente y aseguren la supervivencia nacional.

Por ello, la mayoría de los países afrontan, desde la paz, la tarea de disponer de la capacidad de desarrollo, producción, y mantenimiento aeronáutico. Así lo han entendido en la región países como Brasil, Chile, y más actualmente Perú y Colombia.

La actual situación económica del país, sumada a la acción insidiosa y permanente de aquellos países con los cuales mantenemos conflictos o intereses contrapuestos, hace poco factible que en el corto / mediano plazo la Fuerza Aérea Argentina pueda acceder a Sistemas de Armas relativamente modernos.

De esta manera, la Fuerza Aérea irá perdiendo poco a poco todas sus capacidades e incluso la posibilidad de retener a su personal técnico y operativo más calificado, para lo cual no queda otra alternativa que generar capacidades aptas y factibles, al menor costo posible, necesarias y suficientes como para seguir siendo un instrumento militar de la Nación creíble y contribuyente a disuadir cualquier interferencia extranjera, tal como lo establece la ley de Defensa Nacional.

La Fábrica Argentina de Aviones (FADEA), junto con los organismos de la Guarnición Aérea Córdoba y dependientes de la Fuerza Aérea, constituye un verdadero polo tecnológico, productivo, científico y educativo aeronáutico único en el mundo, que puede y debe salir del letargo y manoseo a que fue sometida durante más de 20 años, para ponerla al servicio de la reconstrucción de la Fuerza Aérea Argentina, de la industria aeronáutica y del parque de la aviación civil en general.

PLAN DENEGOCIOS

Este debería apoyarse en cinco puntos fundamentales:

· Mantenimiento de aeronaves militares y civiles de transporte y ejecutivas y de sus grupos motopropulsores, sin competir con la industria privada nacional. Para ello deberá continuar con las actuales responsabilidades de mantenimiento para el material de la Fuerza Aérea y abrir sus capacidades hacia el campo de la aviación aerocomercial; en tal sentido, con la llegada de los vuelos low cost se le abre una gran posibilidad.

· Fabricación de aeronaves de diseño propio o bajo licencia y de sistemas, productos, componentes y partes aeronáuticas, para sí y para terceros. En este punto, se debería relanzar la fabricación del IA-63 PAMPA, de gran necesidad para la Fuerza Aérea para la formación de sus pilotos de combate. Varias son las ventajas de este modo de acción, como ser costos recurrentes de la producción amortizados, bajo costo de incorporación para la Fuerza con relación a otra aeronave, generación de confianza en posibles clientes y pone en funcionamiento una línea de producción de aviones que estuvo prácticamente paralizada, en beneficio de la industria y de la economía nacional, al tiempo que aporta medios eficientes para la seguridad y la defensa.

· Participación en programas internacionales y nacionales para producción de aeronaves y productos aeronáuticos. FADEA ha adquirido una rica experiencia en la fabricación de partes para EMBRAER, la cual debe ser capitalizada para continuar con esta línea de negocio con esta empresa u otra.

· Participación en Investigación y Desarrollo de sistemas y productos aeronáuticos, explorando nuevas versiones del IA-63 para otros empleos o encarar el desarrollo y/o co-producción de productos de interés para las Fuerzas Armadas o el mercado aerocomercial.

· Potenciar sus capacidades complementándose mutuamente con aquellas disponibles en las FFAA, en los entes nacionales de Ciencia y Tecnología y en la industria privada nacional. Para ello debería aprovechar lo disponible de las Fuerzas Armadas en el área de mantenimiento, ya que se encuentran certificadas bajo el sistema de Aeronavegabilidad Militar, como así también con otros organismos como CITEDEF, INTI, CNEA, INVAP, ETC.

ASPECTOS IMPESCINDIBLES QUE ASEGURAN EL FUTURO DESARROLLO.

Con el fin de contribuir a brindar ideas que coadyuven a mejorar el accionar de la Fábrica, se ponen a consideración las siguientes propuestas:

· Gerenciamiento aeronáutico: Es necesario contar con una formación adecuada para entender toda la problemática, no solo empresarial sino de las cuestiones relacionadas con la industria aeronáutica.

· Financiamiento, como motor de todo emprendimiento, mediante la obtención de créditos o subsidios que faciliten y fomenten esta actividad

· Productos competitivos, respondiendo a requerimientos operativos y técnicos consensuados y al estudio del mercado local y regional

· Compre nacional de sus productos, por parte del Estado para demostrar el empleo del material y acumular experiencia en su operación.

· Generación de proveedores nacionales, ya que constituye una ventaja industrial y permite asegurar una adecuada disponibilidad de los bienes y servicios necesarios para su producción.

· Disminución de costos mediante la asociación con fabricantes locales y aprovechando la capacidad instalada en los organismos de mantenimiento aeronáutico de las Fuerzas Armadas.

· Exención de impuestos y generación de subsidios a la industria aeronáutica, ya que sus productos contribuyen a la economía, seguridad y defensa de la nación.

· Apoyo post-venta al producto, mediante la generación de un sistema logístico integrado, que proporcione el asesoramiento técnico y operativo así como la disponibilidad oportuna y suficiente de bienes y servicios para sus aeronaves y productos, en el país y en el extranjero.

· Equipo de pilotos asesores para el diseño y venta de sus productos, mediante un equipo especializado tanto del ámbito militar como civil que contribuya tanto en el diseño como en la presentación y asesoramiento de posibles clientes.

· Mantenimiento aeronáutico, donde se abre una importante oportunidad por el crecimiento que se avizora en la actividad aeronáutica en el país.

· Fabricación, para lo cual cuenta con un producto altamente competitivo actualmente en producción y de alta necesidad para la Fuerza Aérea (IA-63PAMPA), para lo cual deberá encarar una producción de lotes económicos que despierten el interés de los proveedores y de potenciales clientes

· Co-producción o fabricación bajo licencia , modos que permiten acceder a la producción, evitando asumir los altos costos y tiempo que demanda alcanzar el certificado tipo de productos aeronáuticos, permitiendo capacitación de mano de obra, acceso a nuevas tecnologías y métodos de fabricación.

· Fabricación de aeropartes, ya sea para productos de diseño propio o como subcontratista, para recuperar credibilidad internacional, alcanzar estándares de calidad aceptables y mantener actualizadas las líneas de producción.

· Investigación y desarrollo, a fin de disponer de nuevos productos y tecnologías competitivas, acordes con las necesidades y requerimientos de la aviación militar y civil.

· Eficiencia en producción y mantenimiento, alcanzable con el empleo de mano de obra capacitada, equipamiento adecuado y la aplicación de procedimientos acordes a los estándares de la industria.

· Personal técnico: efectuar una adecuada racionalización del personal de la planta, priorizando el empleo de la mano de obra capacitada y especializada frente aquella que se considera improductiva.

· Infraestructura, para ello optimizar la ocupación de espacios del predio, concesionando espacios ociosos a empresas contribuyentes y/o complementarias a su actividad.

· Auditoría externa, con capacidad de control sobre los programas de producción y con autoridad de intervenir sobre el mismo para evitar o limitar erogaciones improductivas, e indeseables desvíos de recursos económicos.

CONCLUSION

La industria aeronáutica es una actividad estratégica para el desarrollo y soberanía de un país, y así lo han entendido los principales países del mundo y la región. Por ello es considerada “madre de industrias”.

Del análisis de la situación mundial puede observarse que la industria aeronáutica no puede potenciarse sino al amparo de una Política de Estado.

La historia reciente ha demostrado que las diferentes administraciones de FADEA que se han sucedido hasta el presente no han podido materializar todo el potencial disponible, llevando a una cuasi paralización de la industria aeronáutica nacional.

No interesa si es una fábrica del Estado o mixta o privada, civil o militar. Lo importante son los objetivos y la decisión política que la respalde, y que quienes la conducen y trabajan en ella reúnan los requisitos de honestidad, espíritu de servicio, conocimientos y experiencia aeronáutica que le permitan mirar al futuro y conducir con fe y entusiasmo a esta actividad tan compleja y competitiva a nivel internacional.

Buenos Aires, diciembre del 2017.

Por Ruben Montenegro – ZONA MILITAR

20 abril, 2018

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