MAS SOBRE TARIFAS DE LA ENERGÍA: UN ENFOQUE MÁS AMPLIO Y SUS IMPLICANCIAS?

El equilibrado aporte de toda la cadena de la energía a bajar el déficit y otras consideraciones para transparentar lo que no se discute.

 

Mi  reciente artículo  “Cómo no evaluar la gestión de las empresas del Estado, me llevó a  pensar que debemos también saber medir la eficiencia de las empresas privadas cuando,  con algún nivel de monopolio técnico y regulación del  Estado, este determina los niveles de retribución  que les permitan solventar costos y remunerar el capital invertido y a invertir. Ello requiere un Estado inteligente para lograr un justo equilibrio y gran transparencia en sus decisiones.

Este intenso debate sobre tarifas, pasó por alto plantear este ángulo equilibrado de participación de todos los actores en lograr el objetivo, en una propuesta coherente con la intención de atraer  nuevos inversores al sector, tentados por un buen mix de rentabilidad y previsibilidad.

El mandato al Ministro Aranguren ,  principalmente  en energía eléctrica y gas, fue disminuir el fuerte déficit, arrastrado del Gobierno anterior,  por las desordenadamente subsidiadas y promover la inversión para lograr la provisión de energía  para el escenario de crecimiento previsto. Supongo que también apuntaba a la mejora de la actual calidad y continuidad  del suministro, y su expansión geográfica a todo  el país.

Pero en estas discusiones con mucha improvisación en el análisis de fondo, solo se habla del factor tarifa para llegar a ese objetivo y vemos que la  ecuación tiene más factores  a los que no se menciona. Qué esfuerzo les requerirá el Estado a la cadena de operadores en generar, transmitir y distribuir, en eficiencia operativa, costos de su rol en la cadena  e inversiones para asegurar y expandir el suministro? Y qué retribución razonable es la que el Estado aceptó.

Veamos la aritmética  y otras partes que suman al déficit.

Primer factor adicional a considerar,

 La tarifa es el ingreso que,  menos costos (o precios de transferencia)  de generación, transmisión, distribución da el  resultado, deficitario  hasta hoy, bajando con cada incremento..

Como se determinan los costos de los otros actores que suman al déficit?  Debería conocerse el criterio del Estado y cómo  remunera esas inversiones de capital y gestión operativa  en cada etapa de generar, transmitir y distribuir la energía. Sería políticamente más digerible para los usuarios saber que todas las etapas del déficit comparten este necesario esfuerzo.

La transparencia de estas decisiones, por más complejas que sean, deberían ser posibles de entender, fundamentalmente para la  clase media, a la que se le pide más sacrificios que parecen estar llegando, para una porción, menor aun, al límite de sus posibilidades.

La segmentación de usuarios para los distintos sectores, mal diseñada desde el comienzo,  no clara a la fecha, no ayuda a entender los altos diferenciales tarifarios.

El segundo factor, que no creo haya sido bien elegido para la transparencia de las negociaciones, es sumar  a la tarifa, la compensación  por los pasivos  que el anterior Gobierno dejó, no remunerando según contratos establecidos a los operadores de la cadena de la energía,  que aun así sobrevivieron. Estas  desistirían así, de los importantes reclamos económicos pendientes.

Esta suma adicional a la ecuación tarifa, no parece  conveniente ya que  crea un mas alto tarifario  con elementos ajenos a las ecuaciones económicas normales, y como usual,  al tiempo de agotarse la compensación, ya se habrán   transformado en  base permanente de retribución,

Como pasivo ajeno a la ecuación actual, no debería consolidarse en la tarifa.

El tercer tema son  los impuestos nacionales, provinciales, municipales y de organismos varios que se cuantificaron  en artículos de Clarín , por Marcelo Cantón hace tiempo, y por Natalia Muscatelli en Clarín del 21 abril, con datos del IERAL. Entre el 143%, por encima de la tarifa básica  gas (59% sobre el total tarifa) 45% sobre la de energía eléctrica (31 % del total tarifa) y 20% sobre el agua (estatal que aumento el 1100 % entre febrero 2016 y 2018. Un tercio  aproximado de esta exacción ajena y desmesurada se lo llevan cada uno,  la Nación, las Provincias y Municipios, con algunas extravagancias como un ENRE provincial que agregaba un  11% a la tarifa !

Esta extravagancia, no mencionada en las discusiones, ya que todo político desea  más presupuesto para sus votantes ,  más aun si la culpa de la tarifa  la tiene el MEM,  nos lleva a aumentar un 37% sobre la tarifa dedicada a la energía o sea la parte  que efectivamente contribuye a bajar el déficit.

Podríamos, con esa limpieza o limite normal de incremento de las partes receptoras  exógenas al déficit, tener un incremento significativamente menor con  igual impacto sobre el déficit energético.

Si, atendiendo a no bajar los ingresos de estos ‘colgados” en la tarifa, se quisiera preservarlos en  sus  valores constantes,  se debería, como máximo, indexarlos con la pauta oficial de inflación, logrando aun en ese caso una rebaja de la tarifa final de alrededor del 30%, tal es la diferencia de los incrementos con la indexación inflacionaria.

 

Ing. Nestor Farias Bouvier, MBA

nfb@sapincons.com

Presidente de Sapin sa., Business Consultants-M&A

Ex Secretario de Industria y Presidente de Austral Lineas Aereas,  Nucleoelectrica Argentina.

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