TIEMPO DE OCUPARSE DE LA DEFENSA

Un marco legal adecuado, políticas estratégicas y un presupuesto razonable son condiciones básicas para tener Fuerzas Armadas plenamente operativas.

Familiares de los tripulantes del submarino desaparecido ARA San Juan, el verano de 2018 en la ciudad de Mar Plata, reclamaban ampliar la búsqueda de la embarcación (Maxi Failla).

 

En democracia no fuimos capaces de alcanzar una política de Estado adecuada para la Defensa Nacional. Tuvo que ocurrir el sacrificio de 44 tripulantes del ARA San Juan y la pérdida de la nave para traer el tema a la agenda política. La dirigencia debe ser capaz de aclarar y ordenar ideas al respecto. Para empezar, comprender la implicancia de la geopolítica y salir de la parálisis por desinformación o intencionalidad de sectores internos, y quizá también, actores extranjeros. ¡Algunos hasta hablan del caso Costa Rica!

Tomemos cuatro países del norte de Europa: Dinamarca, Finlandia, Noruega y Suecia. Sobre 180 países, Noruega es 1 en Índice Desarrollo Humano (IDH) y 3 en transparencia. Dinamarca, 5 y 2 respectivamente; Suecia, 14 y 6; y Finlandia 23 y 3 (junto a Noruega). Envidiable.

Familiares aguardaban el rescate de los tripulantes del submarino desaparecido Ara San Juan, en Comodoro Rivadavia, Chubut.

Esos países asignan a sus Fuerzas Armadas, en promedio, 1,28% del PBI, equivalentes a 734 dólares/año por habitante. Argentina, ubicada 45 en en materia de desarrollo humano y 85 en transparencia, asigna 0,98% del PBI (134 dólares/año x hab).

Es claro que mantener Fuerzas Armadas modernas y operacionales no es el obstáculo: nosotros llevamos tres décadas recortándolas, pero seguimos cargados de pobres y de corrupción, es decir, al revés que esos cuatro países. Es obvio que estamos equivocados.

Más equivocados estamos si no consideramos la geopolítica. Mantener preparada la Defensa no significa ir a ninguna guerra. No hace falta fabular hipótesis de conflicto, pero sí mantenercapacidades lógicas de disuasión y para hacer cumplir las leyes argentinas en la tierra, mar y aire soberanos.

Suecia, que no está ni en la OTAN ni en la UE, no entró en guerra desde tiempos de Napoleón (fue neutral en las dos guerras mundiales) y tiene muy buenas fuerzas armadas. Junto a sus vecinos regionales, protege sus pretensiones económicas sobre el Ártico y su lecho oceánico. Ellos mismos deben velar por sus intereses, si quieren mantener para próximas generaciones los elevados IDHs de hoy.

Desde 2011, pretensiones de Rusia y Estados Unidos complejizaron la región, pero los cuatro países del norte, con su diplomacia y presencia operativa de sus Fuerzas Armadas, se hacen respetar.

La Antártida es el obvio espejo del Ártico. Pero Argentina que (junto a Chile) tiene toda legitimidad para tener pretensiones antárticas, es precisamente la contracara de esos europeos del norte.

Una imagen del rompehielo Almirante Irízar, en el verano de 2018 (Gaceta Marinera).

Los argentinos nos debilitamos operacionalmente, mientras se producen avances regionales (como en el caso de Brasil) y de potencias extra regionales, que se aferran a cualquier teoría para hacerse un lugar en la Antártida. Es por los vastos recursos pesqueros, de hidrocarburos, minería y las reservas de agua potable que andan a los codazos.

Esto resta expectativas a generaciones de argentinos que ni siquiera nacieron aún, y no pueden ir a Intratables para que los escuchen. Las leyes internacionales, las mismas que sólo se aplican a rajatabla sobre los países débiles, por el momento impiden la explotación. Por el momento. En los ámbitos de negociación, influyen más los países con musculatura.

Nuestro país, en poco más de dos décadas, habrá agotado el bono demográfico (población joven) que nos impulsa. ¿Habremos perdido también el manejo de recursos estratégicos, cuando quizá ya hayamos aprendido a transformar los recursos en valor y en desarrollo? Porque, en tal caso, el desarrollo y la erradicación de la pobreza, más que demorarse por insumir un presupuesto para Defensa, serían una utopía.

Nicolás Dujovne, ministro de Hacienda, y Federico Sturzenegger, presidente del Banco Central, en las reuniones del Banco Mundial de abril de 2018 en Waghinston (EFE).

No podemos ser casi un protectorado, dentro del G20. TenerFuerzas Armadas plenamente operativas llevará uno o dos lustros. Políticas estratégicas, roles definidos y marco legal adecuado. Y el presupuesto nacional debe acomodarse como país “normal” con importantes intereses estratégicos. Como mínimo un piso permanente de 1,35% del PBI para Defensa (más refuerzo por tres o cuatro años, por el deterioro operativo).

Los cuatro países europeos mencionados, y Chile, que tiene la economía mas competitiva de Sudamérica y un buen sistema de Defensa, muestran que ni los pobres ni la eficiencia económica son argumentos válidos para hacer lo que estamos haciendo.

Entendamos que es al revés.

 

 

Por Santiago Montoya

Clarín,

11 de Mayo de 2018

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