LA TRASTIENDA DEL ACUERDO ENTRE LAGARDE Y MACRI

El economista Gabriel Rubinstein advierte que “durante mayo, junio y julio se hará sentir fuertemente el traslado de la reciente devaluación a precios. Esto, más la evolución del resto de costos (salarios, etc), nos arrojaría tasas de inflación entre 2,5% y 3,0% en estos meses. Si desde ahora la devaluación es menor al 1% mensual, y considerando otros supuestos, como ser: que de una u otra forma se abren las paritarias y los salarios terminen ajustando en el año un 23%, y que combustibles empiecen a aumentar 5% por mes, la inflación va a ceder y en los últimos meses del año, debería ser menor al 1,5% mensual (puede llegar algún mes al 1%). Nuestro escenario base contempla una inflación para 2018 del 26,5%. No descartamos sea mayor, y menos probable es que sea menor. Y es poco lo que la tasa de interés puede hacer para cambiar este panorama.” Urgente24 coincide: será una situación compleja la repercusión en la calle consecuencia de la puja por el ingreso que provocará una mayor inflación. Mientras tanto, llegan a su final las negociaciones con el FMI. Aquí la trastienda al respecto:


El humor de Gabriel Ferrari, FECHU.

En algunos lugares del interior, el sonido de la sirena de los bomberos puede anticipar el peligro de un incendio, o el arribo de algún ídolo deportivo que viene de lograr una hazaña y como muestra de alegría se sube al camión de bomberos y pasea por la calle principal para compartir su satisfacción/orgullo.

Este escenario es el que próximamente viviremos con el acuerdo con el FMI:

> el gobierno y los medios de comunicación financiados por la Administración (aún cuando la huelga en la agencia Telam ha suspendido 5.000 expedientes en trámite de pagos de publicidades oficiales) festejarán este triunfo, recibiendo los aplausos de sus simpatizantes mientras los funcionarios pasean en el carro de bomberos, y

> la oposición, con sus medio de comunicación afines (hoy atravesando días de vacas menos gordas que las de sus colegas), hará ulular la sirena del incendio.

Lo bueno, para ambas partes, es que sin la llegada de este auxilio, la situación hubiera sido muy compleja para todos (y todas).

Este nuevo escenario que plantea el acuerdo con el FMI muestra muchos matices que vale la pena destacar porque, en su desarrollo, anticipan conductas que luego derivarán en definiciones políticas.

Quienes seguimos de cerca este nuevo acuerdo, entendemos que las políticas a ejecutar como condicionalidad del FMI, no serán distintas a las que han llevado adelante otros países que han solicitado un ‘stand-by’ al prestamista de último recurso:

> liberación del tipo de cambio para una efectiva flotación limpia, e intentar así equilibrar la balanza de pagos,

> reducción del gasto público, en cualquiera de sus versiones.

Lo diferente a acuerdos anteriores resulta en la nueva forma de presentar en sociedad al FMI.

Si algo tenían en común las concurrencias al FMI era el modo de presentación del pedido de auxilio. Esta vez se procuró cambiar el enfoque.

Desde el inicio el FMI rechazó correr el riesgo de caer en la tradicional impopularidad de sus ‘recetas’ y exigió que el gobierno exhibiese que los problemas de la turbulencia cambiaria eran consecuencia de un nuevo escenario internacional, no de una mala praxis interna.

Hubo coincidencias en ambas partes acerca de la necesidad de conseguir la aprobación del acuerdo:

> los funcionarios dijeron que debía salir antes de mediados de junio a causa de los nuevos vencimientos de las Lebacs y la calificación del MSCI (es prioritario para la Administración, licuar la repercusión del acuerdo con un cambio de calidad crediticia que supone dejar la categoría “país de frontera” para subir a la de “país emergente”), y

> los funcionarios del FMI dejaron en claro que querían apurar sus vacaciones del verano boreal (desde el 21/06 hay verano en el Hemisferio Norte).

Pero había 2 problemas que dilataban el acuerdo y que le generaba dudas al FMI:

**¿Cuál es el capital político que la Administración puede hacer valer para afrontar este ajuste fiscal inexorable?

** ¿Con este ajuste puede quedar en riesgo la continuidad gubernamental?

La necesidad de despejar estas dudas del FMI llevaron al jefe de Gabinete de Ministros de la Nación a afirmar, durante un viaje al exterior, y en forma totalmente atemporal, que estaban seguros del triunfo en las próximas elecciones.

De todos modos, las dudas del organismo multilateral condicionó a los principales integrantes de la ‘mesa chica’, quienes permanecieron cerca del Presidente para enfrentar otros 2 obstáculos que debían resolverse previo al acuerdo:

> la restructuración de las Lebacs, y

> la no conflictividad en el sector sindical.

Durante la semana, en reuniones de alto nivel, se acordó con los bancos y fondos de inversión una restructuración no compulsiva de estas Letras del Banco Central, lo que fue reflejado en el sector cambiario y accionario (en especial en las subas de las cotizaciones de la renta variable, con foco en bancos y empresas de energía).

También ocurrió el llamado urgente a los dirigentes de la CGT, ofreciéndoles un aumento salarial con tope en el 20% en vez del 15% histórico, concediéndole al acuerdo un rostro social que quiere mostrar tanto la Administración como el propio FMI, a los efectos de evitar masivas manifestaciones en las calles que ya no controla el oficialismo.

Es decir, no repetir lo que sucedió con el aumento de las tarifas de servicios públicos y los combustibles.

El problema central es que el sindicalismo peronista se encuentra tan dividido como el peronismo, y esto supone muchas dificultades para obtener una rápida respuesta confiable.

De todos modos, es propósito del Presidente llegar a un anuncio este fin de semana, en la reunión del G7.

Queda claro

> que el mundo financiero internacional quiere cubrirse de otras crisis financieras de alcance global, similares a las ocurridas en los años ’90 (y que padeció tanto la Convertibilidad: desde el ‘efecto Tequila’ al ‘efecto Caipirinha’),

> que hay un intento de los organismos multilaterales de limitar la inestabilidad propia de un liderazgo estadounidense imprevisible,

> que se desea evitar situaciones propicias a un avance del populismo en Europa, y

> que la incertidumbre electoral de México y Brasil juegan a favor de la Argentina.

En verdad, este combo tan peligroso para los acreedores, ayudó a acelerar el acuerdo.

En el escenario local quedó en evidencia que, a diferencia de otros acuerdos que conducían los ministros del área, en esta ocasión las principales reuniones fueron lideradas por la Jefatura de Gabinete y sus colaboradores, quedando en claro por dónde pasa el poder en el gobierno, un dato muy importante para el FMI.

Mientras los titulares de los diarios competirán por quien supera más el monto del préstamo otorgado (de US$ 20.000 millones ya se saltó a US$ 50.000 millones), los inversores querrán leer la letra chica y el monto del 1er. tramo y sus condicionamientos.

En tanto, los ciudadanos de a pie, después del fallo judicial sobre la no retroactividad en el ajuste previsional, empieza a observar que esa vía le ofrece más posibilidad que las que puede ofrecer la dirigencia política.

Por RAFAEL GUERSCHANIK
Ex funcionario, consultor y periodista de investigación.

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