14 DE JUNIO : SEGUNDO Y TERCER ASALTO A TUMBLEDOWN

A las 02:00 del 14 de junio se inició, precedido por un intenso pero corto fuego de artillería, otro asalto británico pero, esta vez, sólo desde el sector Sur (o sea desde el frente de la Sección).

Este ataque se vio reforzado por la Compañía Right Flank, que luego continuó su avance sobre Tumbledown/Destartalado con sentido oeste-este.

En la cresta topográfica de Tumbledown/Destartalado, posiblemente habían quedado algunos ingleses del ataque anterior, porque de inmediato, al reiniciarse el segundo asalto, también la 4/N/5 recibió fuego desde su retaguardia, en la cresta topográfica.

Se reanudó un combate de iguales características del anterior y con la misma intensidad.

Lo único que comenzó progresivamente a ser distinto es que, antes, cada inglés atacaba al hombre que estaba delante suyo, en su franja, pero ahora es como si hubieran coordinado que se juntaban dos o tres, en posiciones abiertas en un ángulo de casi 180 grados y atacaban simultáneamente a un hombre nuestro desde esos dos o tres lados.

Ello ocurrió después de que la ola de asalto los alcanzó y lo hacían los ingleses que estaban mezclados entre nosotros. Al igual que en la primera vez, una parte de ellos sobrepasó nuestra posición y nos cruzó hacia retaguardia.

Nuevamente el teniente Vazquez llama por radio a su escalón superior y pregunta: “…¿Dónde están los refuerzos? Le respondieron: “Aguante, ya van a salir”.

En tanto continuaba el combate en la modalidad anteriormente descrita, con intenso uso de granadas de mano por ambos bandos y en oportunidades con el uso de cohetes / misiles dirigidos por parte de los ingleses. Las ametralladoras hacían fuego sin el afuste, desde la cadera o usando el parapeto, dada la corta distancia a la que se combatía.

El subteniente Oscar Augusto Silva gritaba permanentemente dando ánimo y coraje a los soldados que se encontraban próximos a él. Además se encargaba de conseguir relevos para el fusil FAP, dado que al menos dos y posiblemente tres sirvientes de esa arma fueron muertos entre las 02:00 y las 04:00.

El suboficial Castillo (grupo de la derecha) se encontraba a aproximadamente 30 m del puesto Comando de Sección combatiendo contra al menos dos ingleses que le hacían fuego desde 10 o 15 m a su retaguardia parapetados en unas piedras. Castillo estaba afuera de su pozo.
En ese momento un soldado inglés alcanzó el pozo del Dragoneante Galarza (del grupo de Castillo) y comenzó a matar a bayonetazos en el pecho al Dragoneante. Esto lo vieron simultáneamente Castillo y la ametralladora de la derecha que estaba a pozo por medio del Dragoneante.

Al mismo tiempo que la ametralladora referida comienza a hacer fuego contra el inglés, el suboficial Castillo se paró, giró hacia su Dragoneante, apoyó su fusil en el hombro y apuntando al inglés gritó :

– “HIJO DE PUTA !!!

Casi de inmediato, el suboficial Castillo cayó muerto.

Viendo que la situación comenzaba a tornarse incontrolable y habiéndose generalizado nuevamente el combate cuerpo a cuerpo, volvió a llamar por radio. El diálogo fue: “¿Dónde están los refuerzos?” Le respondieron: “Están saliendo”.

Entonces solicitó que los morteros de 81 mm del Batallón batan su posición para aliviarle la presión. Los mismos ejecutaron el apoyo, pero la situación se mantuvo igual.

El combate continuaba con igual intensidad. Aproximadamente a las las 03:00 se acerca un el Conscripto Dos Santos a la posición del Teniente Vazquez y le dice:

“Mi teniente, le dieron a mi subteniente”. “¿Dónde le dieron?, pregunta. Respondió: “Le dieron en el pecho, del lado izquierdo y tira mucha sangre por la boca”.

Asumió que el Subteniente había muerto. Le ordena al conscripto que intente regresar a su pozo o a cualquiera que pueda alcanzar (en ese momento entre sus pozos había ingleses parapetados en las piedras que eran los que combatían mezclados entre los argentinos).

La presión era demasiado fuerte, y Vazquez aprecia que no tenían salida, por lo que le solicita al Comandante que tire sobre su posición con la artillería de campaña. El Teniente de Navío Pagani (oficial de artillería del BIM 5) le preguntó por radio dónde se encontraba. Vazquez se enfureció, y le dijo que estaba en el mismo lugar desde hacía dos meses. Lo insultó. Luego de un largo rato lo llamaron por radio para decirle que la artillería iba a batir su posición. Respondió que él reglaría el tiro.
El primer disparo no lo vio. El segundo cayó muy lejos, y envió una corrección importante. Finalmente pasaron a eficacia batiendo de lleno a la Sección.

Si bien el fuego de artillería fue certero, no produjo el efecto de los anteriores, porque a esa altura de los acontecimientos, ya había muchos ingleses que ocupaban pozos de zorro de los argentinos. Cuando un hombre argentino moría, sacaban el cuerpo y ocupaban su pozo.

Nuevamente se comunicó con el Comando de Batallón y/o el de Compañía, preguntando por los refuerzos. Le respondieron: “Ya están en camino”. Preguntó cuál era la señal de reconocimiento, porque estaba combatiendo en los 360 grados y los batiría con el fuego propio. Le respondieron: “…quédese tranquilo, ya los va a reconocer”.

El combate continuó. Aproximadamente a las cuatro de la mañana, la ametralladora de la derecha le informa que ya no tenía munición.

Progresivamente comenzó a perder contacto con los extremos de la sección, particularmente el derecho, que fue el más castigado. A las cuatro de la mañana aproximadamente comenzó a notar que perdía el control de la Sección. En esa hora también notó un incremento de presión de los ingleses; luego se enteraría de que se trataba del tercer ataque lanzado por el Batallón Escocés (la tercera compañía) que se sumó al ataque de la segunda, sin mediar una pausa de combate.

AVANCE ESCOCÉS :

La Guardia Escocesa intercambiaba cohetes antitanques de 66 y 84 mm con las granadas de fusil de los argentinos quienes estaban bien protegidos en sus refugios de roca. Los hombres de Vázquez, Silva y Mosteirin se negaron a ceder terreno y la Guardia Escocesa podía escuchar a algunos de los argentinos gritando frases obscenas en inglés. Mientras tanto, dos de las fragatas de la Marina Real, HMS Yarmouth y HMS Active, martillaban Tumbledown/Destartalado (cerro Destartalado) con sus cañones de 4,5 pulgadas.

La lucha fue difícil para la Compañía Flanco Izquierdo.
Los argentinos habían apostado bien sus ametralladoras y francotiradores.
En un momento el coronel Scott pensó que el 2º Batallón de la Guardia Escocesa tendría que retirarse para atacar de nuevo la noche siguiente, “Las viejas uñas estaban siendo mordidas un poco, si nos habían contenido en Tumbledown/Destartalado esto podría haberlos animado a seguir luchando.”

A las 2:30 am, sin embargo, un segundo asalto británico sobrepasó en parte la defensa argentina. Para ese entonces, habían aproximadamente tres compañías de infantería argentinas bloqueando el avance británico en la zona de Tumbledown/Destartalado, mientras que otros 300 defensores (Compañía Mar del teniente de fragata Júlio Cesar Binotti y Compañía C del capitán Ramón Alberto Varela) se hallaban en la colina Zapador.
Se sabe con certeza que aproximadamente a las 3 de la mañana, la compañía O tomó nuevas posiciones entre monte Tumbledown/Destartalado y monte William.

Las tropas británicas eventualmente alcanzaron la cima de la montaña y desalojaron a varios de los argentinos, a veces luchando con bayonetas. El mayor Kiszley (que se convertiría en un general de alto rango después de la guerra) fue el primero en llegar a la posición de Vázquez, disparando a dos hombres de Silva y clavando bayoneta a un tercero (su bayoneta se quebró en el proceso).
El pelotón del Regimiento 4 luchó bien y el sargento Clark Mitchell pierde la vida atacando las posiciones. Al ver que el comandante de la compañía se encontraba en medio de los argentinos, los pelotones 14 y 15 se vieron inspirados en hacer el último empuje a través del campo abierto para llegar a estar cara a cara con los defensores argentinos.

Mientras tanto el pelotón del subteniente Augusto Esteban Vilgré La Madrid de la Compañía B del mayor Oscar Jaimet se aproximaba al centro de Tumbledown/Destartalado. Kiszley y seis hombres de repente se encontraron en la cima de la montaña, mirando hacia abajo a Puerto Argentino, todo iluminado y con los vehículos en movimiento a lo largo de los caminos alumbrados. Los refuerzos detectaron la fuerza adelantada de la Compañía Flanco Izquierdo y una ráfaga de ametralladora hirió a tres soldados británicos, entre ellos el teniente Alasdair Mitchell, jefe del Pelotón 15. Una de las balas atraviesa la brújula que llevaba en el cinturón el mayor Kiszley (por su carga de bayoneta Kiszley fue condecorado con la Cruz Militar).

El soldado escoses Mark Cape más tarde revelaría que otro grupo separado de la Compañía Flanco Izquierdo también sufrió bajas en la cumbre de Tumbledown/Destartalado.
Los tenientes de corbeta Hector Miño y Marcelo De Marco, junto con los soldado conscriptos Carlos Muelas y Oscar Poltronieri, logran herir a tres de los atacantes en esta acción. “Escuché una voz que no era de las nuestras.
Entonces le dije al oficial que adelante nuestro estaban los ingleses tirando tiros y tomando whisky, y éste les arrojó una granada; ellos respondieron con fuego hacia nosotros y le dieron a él”, cuenta el soldado Oscar Poltronieri.

CONTRAATAQUE ARGENTINO EN MONTE DESTARTALADO “TUMBLEDOWN” :

A las 5 de la mañana del 14 de Junio, la 3.ª Sección del subteniente Augusto Esteban Vilgré La Madrid, de la Compañía B del Regimiento de Infantería 6, iniciaron su contraataque contra la Compañía Flanco Izquierda en Tumbledown/Destartalado, junto con el pelotón de Ingenieros Anfibios de Miño.
Ellos son los que chocan con los hombres adelantados del Mayor Kiszely. Caen los primeros británicos heridos, el teniente Alisdair Mitchell comandante del Pelotón 15, un radiooperador, dos suboficiales y dos soldados.
El subteniente La Madrid lidera con gran ímpetu el contraataque argentino en Tumbledown/Destartalado, seguido por los suboficiales Hector Echeverría, Pascual Fernandez, Marcos Palomo y Oscar Zapata, quienes avanzan en forma rauda y eficiente conduciendo a los aproximadamente 40 soldados conscriptos del pelotón.

FUEGO SOBRE LOS GURKHAS :

La respuesta británica no se hizo esperar y, devolviendo un intenso fuego, la Compañía Flanco Derecho del mayor Simon Price comienza su asalto, por lo cual el subteniente Vilgré La Madrid ordena el repliegue para cubrirse con la defensa de los morteros argentinos.
Los soldados de Vilgré La Madrid se defendieron bien, una bala de fusil hiere severamente en la cabeza al subteniente Robert Lawrence, y 5 soldados de la compañía del mayor Price también son heridos atacando a los argentinos.

El fuego de ametralladoras británicas hiere de muerte a los soldados conscriptos Juan Horisberger, Horacio Balvidares, Juan Rodríguez y Luis Bordón y, al desprenderse toda la unidad hacia terreno más seguro, son heridos los soldados Nestor Gómez, Ramon Daniel Ramos, Daniel Duarte, Mario Peralta, Pedro Adorno y Arturo Pedeuboy..

Desde el edificio del comando de la Brigada de Infantería Mecanizada X “Teniente General Nicolás Levalle”, el general de brigada Oscar Luis Jofre,15 y el coronel Félix Roberto Aguiar, segundo comandante de la Brigada X, enviaban mensajes al capitán Robacio instándolo a abandonar esa posición; en cualquier momento se podía producir un ataque helitransportado enemigo que le cortaría al batallón fácilmente la retirada hacia el pueblo.

Por entonces, el combate era muy violento. Los hombres de los pelotones de los tenientes James Dalrymple, Mark Mathewson y Robert Lawrence de la compañía del Mayor Price, no detendrían su avance hasta coronar los objetivos finales.

Mientras tanto los Gurkhas se preparaban para asaltar el Monte William y ya habían conquistado algunos pozos de la Compañía Nácar. No obstante, los Gurkhas sufren doce heridos al ser descubiertos por el Guardiamarina Marcelo De Marco quien corrige el fuego de artillería argentina sobre ellos.

EL COMIENZO DE EL FINAL :

Los hombres de La Madrid se encontraban ahora atrapados por la Guardia Escocesa y la Guardia Nepalesa, sin escapatoria. Difícil dilema se le plantea al mayor Jaimet, el comandante de la Compañía B del Regimiento 6. Ordenar un nuevo contraataque, o dar por concluida la misión y poner a salvo los hombres de Vilgré La Madrid.

Jaimet ordena el avance de la Compañía B en busca de los hombres de La Madrid.
El subteniente Aldo Franco avanza difícilmente sobre Tumbledown/Destartalado.
El subteniente Guillermo Robredo Venencia también avanza sobre el mismo cerro en su apoyo.
Cuando al fin los argentinos estaban en posición para apoyar a La Madrid, el subteniente Robredo Venencia y el sargento Corbalán comienzan a disparar con una ametralladora. Terrible fue la toma de la cumbre de Tumbledown/Destartalado. La defensa fue furiosa pero el avance británico fue incontenible. Los refuerzos argentinos retroceden, siendo abatidos por las armas de los soldados británicos. Caen muertos en el retrocedo los soldados Walter Becerra y Horacio Echave.

Alrededor de las 9 de la mañana del 14 de Junio, tras continuos ataques y 30 muertos argentinos y escoceses, se recibió la orden de evacuar el cerro; a las 10 de la mañana estaba casi totalmente evacuado, solo quedaba un pelotón como retaguardia de la Compañía B comandada por el Subteniente Aldo Franco.
El pelotón de morteros de 81mm del suboficial Cuñé trata de auxiliar a Vilgré La Madrid y dos soldados del Mayor Kiszely, James Reynolds y Daniel Malcolmson, son muertos y ocho heridos, luego de ser alcanzados por fuego de mortero.

Ya en terreno más seguro, el subteniente La Madrid verificó que le faltaban 24 hombres e informó de inmediato al teniente primero Daniel Abella, quien dirigía la operación desde el puesto de mando de la Compañía Nácar. Ocho muertos y varios heridos fue el saldo final del contraataque argentino. La Compañía del mayor Price ahora elige para celebrar su victoria con varios de sus soldados sacándose una foto cerca de la cumbre de Tumbledown/Destartalado.

Pero en ese momento uno de los soldados de La Madrid (Luis Jorge Bordón o Walter Ignacio Becerra, según La Madrid) que se quedó para cubrir la retirada abrió fuego, alcanzando uno de los escoceses.

De acuerdo con uno de las guardias, Kenny Mains:

Su bala rebotó en una piedra y me golpeó en el costado. Rompió seis de mis costillas, saco un poco de mi riñón y un poco de mi intestino.

Este conscripto causo una serie de problemas para los atacantes británicos, y la Guardia Escocesa en un momento disparó y hirio al capitán Keith Swinton, el oficial de observación de artillería agregado a los Gurkhas, creyendo que era el soldado argentino.

Este soldado fue muerto poco antes de la caída de Puerto Argentino.
El sólo demoró el avance de los británicos mientras sus compañeros se replegaban seguros.

Después de haber combatido con su pelotón en el sector este de Tumbledown/Destartalado, el subteniente La Madrid ingresa a Puerto Argentino en la mañana del 14 de junio. Del pelotón de 47 soldados y cuadros que él había conducido en la pasada madrugada, 24 habían sido muertos, heridos o hechos prisioneros.

El teniente de corbeta Miño llega a Puerto Argentino herido, con la ayuda del conscripto Muelas de su pelotón anfibio. Las bajas británicas combatiendo contra los hombres de Vilgré La Madrid y Miño fueron 2 muertos y 32 heridos.

EL ÚLTIMO COMBATE :

A las 10:00 horas se ejecuta un ordenado repliegue: primero, hacia Sapper Hill y luego hacia Puerto Argentino. Los hombres de Robacio se repliegan ordenadamente a la colina que refuerzan con ametralladoras. Allí los infantes de marina ocupan posiciones defensivas, incluidos los defensores del Monte William.

A las 13:05 horas se da el último combate el día 14 en la posición de Sapper Hill, la posición de retaguardia del sector Tumbledown/Destartalado.

Las compañías del Batallón de Comandos 40 encargados de tomar la Sapper Hill cuentan con artillería y 6 helicópteros Sea King, pero los hombres de la Compañía Mar del Batallón de Infantería de Marina 5, en la forma de los pelotones de los guardiamarina Marcelo Davis y Alejandro Koch, se defienden bien y obligan inicialmente a los infantes de marina británicos a retroceder.

EL FINAL :

Según el segundo jefe de la Compañía Mar, Teniente de Fragata Júlio Cesar Binotti:

“…- Caía una lluvia de bombas, de artillería terrestre y naval de los ingleses.
Era casi el mediodía, cuando la unidad finalizó su repliegue.
Nosotros la seguíamos cubriendo.

De repente escuchamos la aproximación de dos helicópteros, que pasaron y se detuvieron detrás de unos contenedores de munición. Allí bajaron ingleses que empezaron a hacernos fuego de morteros … En ese momento la actuación más destacada la cumplió el guardamarina Koch, que era el jefe de la tercera Sección.

Cuando ya tenía la orden de desprenderse, este oficial agarró su ametralladora, disparó con todo y permitió el repliegue de sus hombres, batiendo con fuego al enemigo.

Le dio a un helicóptero, que quedó echando humo por ahí, delante de él mismo. Hizo que los ingleses retrocedieran y cayeran en un campo minado … El otro helicóptero inglés fue bajado por la Browining calibre 12,7 del suboficial Vaca, mientras las ametralladoras y tiradores de la segunda sección también abrían fuego. Cuando le ordené al guardiamarina Davis: “¡Listo, nos vamos !”, él todavía estaba pensando en el contraataque, y salió disparando hacia el frente, o sea al revés … Es que Davis y sus hombres estaban listos para largar el contraataque. Fue impresionante su actitud ofensiva … A eso de las dos de la tarde del 14 de junio llegamos al pueblo.

Allí nos confirmaron que todo había terminado. Que no se podía pelear más. Entonces destruimos todas nuestras piezas: armas, visores, todo. La bandera de nuestra Compañía Mar fue a encontrarse con su nombre, bien al fondo del mar….”

Roberto Leyes, Eleodoro Monzón y Sergio Ariel de la Compañia Mar son muertos en el intercambio de fuego con los hombres de la Tropa No.9. La Tropa 7 del teniente Paul Allen había más temprano también sufrido bajas cuando el teniente junto con el infante de marina Mac McGregor pisaron minas, lo que atrajo fuego del pelotón de morteros de 120mm de la Compañia C del Capitán Verela en la Colina Zapador.

En la confusión del último combate, el Sea King piloteado por el príncipe Andrés con 15 infantes de marina reales a bordo se vio obligado a aterrizar en un camino de tierra a sólo unos metros de minas terrestres y un vehículo Volvo 8V202 Weasel toma un giro equivocado y detona una mina anti-tanque cerca de la Colina Zapador.

“Pasamos a través de una mina. Fui lanzado por el techo y el vehículo saltó y cayó por el lado de su puerta por la explosión”, recuerda el Mayor Brian Armitage quien tuvo que ser evacuado por un helicóptero sanitario.

Fotos : Ilustraciones británicas de los combates en monte Tumbledown

Subteniente Augusto Esteban Vilgré La Madrid de la Compañía B , ingresando a Puerto Argentino .

Tanque Scimitar británico destruido luego de pisar una mina en alrededores de Tumbledown .

Helicóptero Gazelle rescatando bajas británicas de las laderas de los montes .

Efemérides : Guerra de Malvinas

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