DINÁMICA DE CRISIS

El país ingresó en una dinámica altamente impredecible. Semana clave para las finanzas locales.

Querido lector,

Vamos directo a los bifes hoy. En la historia reciente de nuestro país tuvimos un nuevo Ministro de Economía cada año y un mes y un nuevo Presidente del Banco Central cada año y 5 meses.
Es claro que no nos caracterizó la “estabilidad institucional”…. Pero esto es un simple reflejo de que tampoco nos caracterizamos por la estabilidad macroeconómica.
Desde 1975 a la fecha Argentina atravesó cinco o seis crisis distintas: el rodrigazo, el fin de la tablita, la hiperinflación, la salida de la convertibilidad, el cepo cambiario…
Y la semana pasada renunció Federico Sturzenegger.
El viernes, además, Nicolás Dujovne dio una conferencia de prensa donde no dijo absolutamente nada, y a cada pregunta relevante aseveró que el indicado para responder era el nuevo presidente del Banco Central.
Si era para eso… ¿por qué salió a hablar?
El sábado nos enteramos de más cambios en el gabinete. Echaron a Juan José Aranguren y a Francisco Cabrera, quienes serán reemplazados por Javier Iguacel y Dante Sica.
Hay algo que no entiendo: se va a Aranguren, el único ministro que redujo el gasto público del gobierno de Cambiemos. Los subsidios a la energía cayeron en más de $ 80.000 millones entre 2016 y 2017, un 40% anual, con una inflación de 25%.
Por otro lado, se va Cabrera y asume Dante Sica, un economista “industrialista”, cuando en realidad lo que deberían hacer es cerrar directamente el Ministerio de la Producción.
En primer lugar, deberían cerrarlo porque así ahorraríamos algo de gasto público. Pero, fundamentalmente, debe cerrarse porque solo funciona como una oficina de lobby para que los industriales pidan más prebendas y privilegios.
Ya llegó lo por
El presidente Macri dijo varias veces en los últimos 3 años que “ya había pasado lo peor”. La realidad, en cambio, es que lo peor recién ha llegado.
Allá por diciembre de 2017, hice un análisis de los primeros 2 años del gobierno de Macri. En la “luz roja”, escribí lo siguiente: “… el déficit fiscal hoy es apenas inferior al de 2016 (4,2% vs. 4,6%), y podría terminar en 5,9% del PBI sin considerar el déficit de las provincias (1% más) y el del BCRA (0,7% más).
¡Para peor, en 2016 el déficit fue mayor que en 2015!
Estos niveles de desequilibrios fiscales no son comunes en el mundo. Para peor, en Argentina han estado directamente ligados a episodios de crisis.
Dados los cambios institucionales que el gobierno ha impulsado, las reformas liberalizadoras, el pago a los holdouts y el distinto posicionamiento internacional, hoy el país inspira la confianza necesaria para evitar una crisis de corto plazo (lo explicamos en este Reporte Mensual). Sin embargo, no podemos dejar de destacar que esta es una luz roja en la evaluación del gobierno de Cambiemos, ya que nos expone a una elevada vulnerabilidad.
Imagínese lo que le pasa a una persona en su vida cotidiana. Si tiene una deuda importante, cualquier sobresalto (la pérdida de un trabajo, la rotura del auto, la enfermedad de un familiar) puede llegar complicarle toda la economía.
Lo mismo sucede con el país. Estos niveles de déficit generan la necesidad de tomar grandes cantidades de deuda, lo que expone a una gran fragilidad a la estabilidad del esquema macroeconómico.
En conclusión, los dos años de gestión de Cambiemos reciben una evaluación positiva en términos generales, pero con algunas cuentas pendientes y luces rojas de atención inmediata.”

Los análisis de este tipo fueron recurrentes desde El Diario del Lunes, en donde también anticipábamos que si el mundo se complicaba, entonces nuestra vulnerabilidad iba a quedar bien expuesta.
Hoy, querido lector, estamos sumidos en una dinámica de crisis. El rápido aumento del dólar no tiene tanto que ver con un esquema de “flotación limpia”, sino con una ansiedad que incomoda a cualquier inversor.
Gráfico 1. Dólar oficial desde el fin de 2016.

Fuente: El Diario del Lunes en base a datos del mercado

La confianza comenzó a quebrarse a partir del 28D, y las dudas sobre lo institucional, pasaron a lo fiscal inmediatamente después que la tasa del bono norteamericano llegara a 3% anual.
La salida de Sturzenegger y los cambios en el gabinete son un nuevo reflejo de que estamos en medio de una situación muy tensa y complicada. No obstante, sigue cómodo en su silla Marcos Peña, al igual que Mario Quintana y Gustavo Lopetegui, principales gestores del 28D.
Semana clave
En la semana en que renunció Sturzenegger el dólar subió con fuerza en términos de precio, pero lo cierto es que subió con “poco volumen”.
¿Qué quiere decir esto?
Que la cantidad de transacciones fue muy menor a los de un día promedio en el mercado de cambios.
¿Por qué es eso importante?
Lo explico con un ejemplo: un producto puede ponerse de moda en local de decoración para el hogar. En ese momento, los compradores se abalanzan sobre él, el precio sube, y también el volumen de operaciones.
Después, el fervor cae, y llegan los “últimos compradores”. El precio podría seguir subiendo, pero lo cierto es que ya no habrá muchos interesados en seguir comprando.
Si esto es lo que efectivamente está sucediendo con el dólar, entonces lo que hizo el Banco Central fue dejar que suba todo lo que tenga que subir hasta que se “agote” el deseo comprador. Básicamente, esperar a que el mercado solo encuentre un nivel de estabilización.
Además, a la larga esto siempre es oferta y demanda, y la semana que viene el Tesoro (es decir, Dujovne) ya anunció que venderá USD 7.500 millones del acuerdo con el Fondo en el mercado de cambios.
Si uno compara esos USD 7.500 millones contra los USD 400 millones que hicieron subir el dólar el jueves, podría suponer que el recorrido alcista debería cortarse.
Sin embargo, insistimos, estamos en dinámica de crisis, por lo que predecir con exactitud qué va a suceder se hace altamente riesgoso.
Por el lado de la demanda de dólares, hay muchos inversores que compraron Lebac y que no están seguros que las tasas vayan a ganarle a la devaluación de la moneda. En ese escenario, puede que haya una fuerte presión alcista para la divisa que sea difícil de contener.
Haciendo cuentas rápidas, son alrededor de USD 17.000 millones de Lebac que vencen, aunque las tasas a las que se renueven podrían volver a ser atractivas. No descarto una tasa del 50-60% para la renovación de más corto plazo.
En la tarde del domingo también se corrió la bola de que hoy por la mañana se anunciaría una batería de medidas para contener al dólar, ninguna de las cuales implicaría vender reservas…
Me recuerda a una frase de Roberto Cachanosky que decía algo así: “ningún gobierno le ganó al mercado con suba de tasas y venta de dólares. Para calmar las aguas se necesitan reformas estructurales y de fondo”
Es una semana clave, si no se logra restablecer la confianza, iremos a una mayor volatilidad aún, y eso repercutirá directamente en mayor inflación y más presiones recesivas.
Si logran contenerlas con la venta de dólares, la colocación de nuevos bonos y los “lazos de amistad” que Caputo parece tener con los bancos, entonces la semana no será tan mala.
No obstante, hoy ya no hay salidas fáciles, así que descartemos toda solución óptima.
¡Seguimos Atentos!
Iván Carrino
Editor de El Diario del Lunes
Preguntas de los Suscriptores
Me preguntan: ¿Tengo un stock de Lebacs y otro de Letes, me conviene pasar las Lebac a otra inversión sean Letes o Bonos Discount?
La verdad que en este momento es difícil saber y lo mejor que podés hacer es mantener la diversificación de la cartera. Además, el tiempo para comprar dólares o dolarizar las inversiones no era éste sino antes de su abrupta suba.
¿Podría subir aún más? Sí, en cuyo caso habría sido una buena decisión vender tus Lebac y pasarte a dólares. Sin embargo, si estamos en el pico de la suba de la divisa, entonces será mejor permanecer en tasa que, como decimos más arriba, seguramente terminen subiendo aún más.
Me preguntan: Tengo una indemnización en pesos.. ¿Me conviene comprar dólares con eso?
Comprar dólares y guardarlos en un cajón nunca es una buena opción. Lo único que lograrás será protegerte de la devaluación del peso, pero perderás contra la inflación, así como contra la inflación de Estados Unidos.
Si querés dolarizar, lo mejor es comprar un bono con vencimiento de corto plazo en dólares, como una Lete o algo un poco más largo. Eso te da, no solo un ahorro en dólares, sino además el pago de una tasa de interés de entre 3 y 6%.
Me preguntan: Iván qué opinas de haber planchado el dólar con tasas irreales y dólares prestados para bajar la inflación.
A ver, para bajar la inflación lo que Sturzenegger hizo hasta el 28 de diciembre fue subir la tasa de interés, lo que todo manual de Política Monetaria indica que hay que hacer.
Después del 28D, los heterodoxos industrialistas ataron las manos del banquero central, y cuando las expectativas de inflación empezaron a volar, no quedó otra que salir a vender dólares para tratar de quebrarlas.
Hoy el problema es múltiple: tenés que bajar la inflación, pero con el dólar volando difícil que las expectativas te acompañen. O sea que tenés que conseguir estabilidad para el dólar, lo que podés hacer vendiendo reservas o dando una suba mayor aún de la tasa.
La clave, en una situación normal, es una política monetaria que controle la inflación y una política fiscal sostenible al futuro.
Si tenés eso, el tipo de cambio se estabiliza solo.
Yo pregunté que puede pasar con las inversiones inmobiliarias. Si recordamos en épocas de Martínez de Hoz un departamento de 2 ambientes costo U$S 85.000 y se vendió en U$S 17.000 y en el 2003 los precios de las inversiones inmobiliarias bajaron muchísimo generando importantes pérdidas en dólares. Luego sería conveniente vender activos inmobiliarios, en peligro???, y comprar dólares. acciones, bonos….?
No quedé conforme con su respuesta!!! Hubiera sido mejor que me contestara que no sabía o analizaba todos los activos.

El Diario del Lunes,

Por Ivan Carrino

18 de junio, 2018

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