(1807) Y UN 9 DE JULIO PREVIO A NUESTRA INDEPENDENCIA

Hace 211 años, un 9 de Julio de 1807, las tropas Inglesas comandadas por el general Whitelocke emprendían la evacuación de la ciudad de Buenos Aires por aquel entonces bajo dominio español.

Luego de los primeros combates iniciados en los mataderos de Miserere el 5 de Julio de 1807 (situado en el actual barrio porteño de Once), Santiago de Liniers, después de que su ejército fuera quebrantado por la reducida fracción de las tropas Inglesas, se vio obligado a replegarse hacia el centro de la ciudad.

El Gral. Gower decidió mantener su posición en Miserere a fin de esperar a la columna de Whitelocke, la cual había cruzado por un paso más arriba sobre el Riachuelo en su recorrido desde Ensenada a Buenos Aires, y con la cual había perdido contacto.

Este preciado tiempo le permitió a Liniers regresar al centro de la actual capital Argentina, posibilitándole a la ciudad de Buenos Aires reorganizarse para librar la última y decisiva defensa antes de la gesta de Mayo de 1810.

A partir de ese momento se hizo cargo de la circunstancia el Cabildante Martín de Álzaga constituyendo una especie de comité de guerra junto a los jefes de las tropas que regresaban después de la derrota de Miserere, conjuntamente con el resto de los cabildantes y Liniers. Tanto Álzaga como Liniers opinaban, y con gran asombro, que los ingleses podrían haber tomado la ciudad esa misma noche, pero el hecho es que no fue así.

Con el mayor de los apremios Álzaga organizó la defensa reflotando un proyecto presentado un tiempo antes por el Tte. Cnel. Ingeniero Gonzalo de Doblas y que fuera en su momento desechado por Liniers. El mismo consistía en armar dos áreas de defensa: Una interna y otra externa. Además de emplazar barricadas en todas las bocacalles con tercios de cueros llenos de tierra o yerba mate, posicionar cañones y poner a toda la población disponible -entre efectivos y vecinos- en las azoteas para que pudieran combatir con cierta superioridad.

El área de defensa interna estaba delimitada por las actuales calles Alsina, Florida, Bartolomé Mitre y Perú.

Y el área de defensa externa a su vez, estaba delimitada por un corredor compuesto por las actuales calles Sarmiento, Suipacha, Belgrano y Tacuarí con el fin no necesariamente de frenar al enemigo; pero sí de debilitarlo antes de que penetre al área interna de defensa y poder así acorralarlo, dentro de una verdadera trampa mortal.

Los Ingleses, una vez unido el resto de la tropa faltante iniciaron el asalto final con 4.680 efectivos, penetrando en diferentes columnas desde el oeste de la ciudad (zona actual de Miserere), desde el sur, desde el norte (zona actual de Retiro y Recoleta) y al este, con la escuadra naval apostada en el Río de La Plata a la altura de Retiro.

Luego de aproximadamente 48 horas de cruentos y violentos combates entre disparos de fusiles, cañones, y sangrientas luchas cuerpo a cuerpo con bayonetas, más las armas caseras por los vecinos preparadas; -no siendo nada fácil para ninguno de los bandos- poco a poco las columnas del Gral. Whitelocke fueron claudicando, siendo su número total de bajas de 2.809 hombres. El ejército de Buenos Aires estaba compuesto por 7.000 u 8.000 efectivos adicionándose además un considerable número de vecinos y familias, más los esclavos pertenecientes a las mismas. No se conoce fehacientemente la cantidad de bajas de Buenos Aires.

En vista de los desastrosos resultados de la tropa de Whitelocke, Liniers le envió a éste, por medio de Auchmuty, una propuesta de capitulación.

El día 6 de Julio de 1807 Whitelocke se dirigió hacia Retiro, y para poder ganar tiempo y asegurarse la llegada de su retaguardia le contestó a Liniers proponiéndole una tregua de 24 horas para enterrar muertos, recoger heridos y demás temas pertinentes al combate, la cual éste último lógicamente no se lo aceptó.

Inesperadamente durante la mañana siguiente se produjo un alto el fuego durante el cual Whitelocke envió al Gral. Gower -bandera blanca de por medio- con autorización para tratar con Liniers.

Whitelocke, después de analizar y consultar con el resto de su oficialidad y siendo consensuada por ambos bandos, finalmente firmó la capitulación el 7 de Julio de 1807. Los firmantes de la misma fueron Whitelocke y Murray (Almirante de la flota inglesa) más Liniers, Balbiani y Velazco (del ejército español).

Cabe destacar además que la principal característica del ejército de Buenos Aires era que estaba compuesto mayoritariamente por milicianos criollos, morenos y mestizos; teniendo un número bastante bajo de tropa de línea española propiamente dicha, cuyo adiestramiento y profesionalismo era muy inferior que el del ejército inglés. (Posterior a la defensa de 1807, toda América hablaría respecto al valor y proeza de Buenos Aires tomándola como ícono de la emancipación en la región de sud).

Las condiciones convenidas en la capitulación consistieron en que el ejército Inglés evacuaría Buenos Aires embarcándose en Retiro dentro de los 10 días de firmada dicha capitulación, que las fortificaciones de Montevideo tomadas anteriormente serían devueltas en las mismas condiciones que se encontraron, que los prisioneros tomados durante ésta batalla por ambos bandos serían devueltos, que los prisioneros tomados por los criollos y españoles al Gral. Beresford en 1806 y que fueron enviados al interior del Virreinato del Río de La Plata, también serían devueltos. Del mismo modo, los ingleses devolverían los prisioneros tomados en Montevideo que habían sido enviados a Inglaterra.

Como garantía de la capitulación, se canjearon mutuamente dos oficiales de cada bando los cuales quedaron en calidad de rehenes, hasta finalizar el cumplimiento de las condiciones pactadas. Por el lado inglés quedaron en Buenos Aires los Capitanes Carrol y Hamilton. Y por el lado Español fueron llevados el Cnel. César Balbiani y el Tte.Cnel. Ruesada.

El epílogo de esta historia es que finalmente, el día 9 de Julio de 1807 (exactamente 9 años antes de la declaración de nuestra Independencia) empezó el embarque de lo que quedaban de las tropas inglesas vencidas hacia Montevideo, finalizando las operaciones el día 12 de Julio.

Si bien hubo planes y además estuvo a punto de ser intentada una tercera conquista de Buenos Aires; lo cierto es que la historia no ha querido que así fuera, suspendiéndose a último momento la inminente acción debido a los acontecimientos que estaban ocurriendo en Europa por el jaqueo de Napoleón y el inicio de la guerra de la península, ya España e Inglaterra aliadas contra Francia .

Buenos aires de emancipación comenzaron a soplar fuertemente por el agónico Virreinato del Río de la Plata, empujándonos en el transcurso de los siguientes 9 años, hacia nuestra independencia.

(Por Darío Oscar García Pérez*)

(*) Periodista, escritor, investigador y ensayista. Investigador acreditado en la Biblioteca Nacional Mariano Moreno.

Se el primero en comentar en "(1807) Y UN 9 DE JULIO PREVIO A NUESTRA INDEPENDENCIA"

Deja un comentario

Su dirección de correo electrónico no será publicada.


*