DE “LILITA” A MAURICIO: ÉSTAS POLÍTICAS DEL GOBIERNO PROVOCAN TRABAJADORES SIN REGISTRAR

Al paso que vamos, no habrá Pymes para el 2022 y la gente quedará sin trabajo, advierte el autor. Sin lugar a dudas, es clara la necesidad de bajar las cargas sociales, de manera efectiva y concreta en las empresas, y no de manera gradual e insignificante. Por lo tanto, él realiza propuestas para promover el Empleo registrado en la Argentina, piedra angular del desempleo.

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Elisa Carrió y Mauricio Macri: Blablablablá (y la crisis que se profundiza).

El camino para promover el empleo registrado y afianzar la cultura del trabajo en la Argentina, no reside en eliminar o reducir el impuesto a las Ganancias, como tampoco en otorgar subsidios.

El verdadero camino al empleo registrado es eliminar el temor de las empresas a emplear trabajadores sin que ello culmine con un endeudamiento, debido al alto impuesto al trabajo y presión a la tributaria. Estas cargas, ocasionan el principal problema del empleo en Argentina.

La dificultad no reside en que las empresas no otorgan empleo, sino en que no puedan hacerlo y, en el peor escenario, las políticas del Gobierno Nacional tientan a las empresas a emplear trabajadores sin registrar.

Sumado a esta situación -teniendo en cuenta, las declaraciones de la diputada nacional Elisa Carrio, “A la clase media le pido que conceda propinas y changas”-, claramente el mensaje de la legisladora no contribuye a la problemática de la clandestinidad en materia laboral y a la grave situación económica del país.

Por el contrario, sus declaraciones son insinuantes a la informalidad laboral y pone de manifiesto que dos o tres millones de personas viven de changas.

Teniendo en cuenta que la diputada Carrio entiende sobre la problemática del empleo precario, cuando dice que un sector de la sociedad tiene trabajo ocasional (changas), me parece que debería dar un mensaje o proponer desde su banca, medidas más profesionales y no burlarse de la gente que no vive de propinas.

Volviendo a la problemática, ésta reside en el alto costo que tienen las “Cargas Sociales”.

¿Que son las Cargas Sociales? Son los denominados impuestos al trabajo que solventa el empleador por cada empleado a cargo.

Actualmente una empresa tributa en concepto de Cargas Sociales el 14% como Aportes a la Seguridad Social, retenidos al empleado, y el 17% de Contribuciones a la Seguridad Social a su cargo.

Este componente, si bien técnicamente es denominado carga social, no incide en un costo laboral, esto es: la retención que se le aplica destinada a la Obra Social.

Considero tres diferentes maneras de fijar las cargas sociales sin ser asfixiantes y excesivas para combatir esta problemática del empleo:

· Una manera quizás más volátil que las demás, es otorgando una reforma tributaria que aplique criterios de operatividad, estableciendo que las cargas sociales se apliquen sobre la diferencia en tre el básico de convenio, y la remuneración que supere el Salario Mínimo, Vital y Móvil, fijado por el Ministerio de Trabajo.

· Otra manera, no excluyente, es establecer que, en los primeros tres meses de relación laboral de cada persona, no se apliquen cargas sociales, como una suerte de facilitar la inserción laboral, tributando una alícuota fija en concepto de cargas sociales, diferente a las fijadas actualmente.

· Por último, una salida intermedia, es tomar las cargas sociales como pago a cuenta de otros tributos fiscales.

Las cargas sociales son muy regresivas, ya que inciden con similar intensidad, independientemente del nivel de las remuneraciones, y afectan de manera mucho más intensa a los salarios y a las empresas.

Las cargas sociales representen casi la mitad de los sueldos (31% aportes y contribuciones y 9% de obra social), e incluyen impactos muy regresivos sobre la distribución del empleo en la Argentina, el principal problema de contar con bajos índices de empleo registrado.

Si bien, debemos tener en cuenta que los aportes y contribuciones de la seguridad social son uno de los tres pilares de la recaudación nacional, estos no pueden equipararse al Impuesto al Valor Agregado (IVA), y tener más carga porcentual que Ganancias.

Los empleadores, con su contribución a la seguridad social, financian parte de las prestaciones que brinda la ANSeS, el Fondo Nacional de Empleo, el sistema jubilatorio y el PAMI.

Estos, en general, no se relacionan en forma directa con el trabajador concreto, sobre el cual se abona ese costo.

Este financiamiento no puede caer sobre los hombros de las empresas: el Gobierno Nacional debe tomar, medidas tributarias reales que auxilien al financiamiento del sistema previsional argentino.

Además, la cuota de la Aseguradora de Riesgos del Trabajo (ART), cada vez pesa más en el costo laboral.

Los beneficios de La Ley Pyme N° 25.300 con su respectiva modificatoria 27.264, y la Resolución N° 24/2001 de la ex Secretaria de la Pequeña y Mediana Empresa, mediante el programa “MyPyme”, son necesarios y enriquecen a nivel productivo, contable y financiero, pero, no enfocan en las cargas sociales.

Fijar las cargas sociales con un sentido de progresividad y con la aplicación de un mínimo no imponible, ajustado por inflación, en forma gradual hasta alcanzar los $12.000, a valores de hoy, a partir de enero de 2022, no es lo que se necesita para que suba el empleo en Argentina.

Las Pymes representan el 60% del empleo formal e n la Argentina, son el único motor para aumentar el empleo, acrecentar las cargas sociales en las Pymes del 17,50%, incrementándose 0,5 punto porcentual anualmente a partir de 2019 hasta llegar al 19,50% en el 2022, “gradualmente”, y este unificarlo al tributo de las Grandes empresas, bajando su carga social de 21% a 19.5%.

Todas estas medidas, no son el cambio.

La reforma tributaria, mediante un mínimo no imponible y la detracción de un mínimo, no beneficia a las pymes y encubre una suba fiscal en materia de seguridad social llevándola a la misma mesa que las grandes empresas.

Los efectos de la reforma tributaria, se notarán de forma gradual. Cabe destacar que en este caso será partir del 2019, eliminándose totalmente para el 2022.

Al paso que vamos, no habrá Pymes para el 2022 y la gente quedará sin trabajo.

Se requiere una verdadera Reforma Tributaria que impacte en el principal problema del estancamiento del empleo en Argentina.

Sin lugar a dudas, es clara la necesidad de bajar las cargas sociales, de manera efectiva y concreta en las empresas, y no de manera gradual e insignificante.

Buenos Aires, 5 de julio de 2018

Por JUAN PABLO CHIESA

Abogado (UBA). Especialista en el Derecho del Trabajo. Asesor Laboral. Autor de “Los Principios de la Empresa y los Sueldos”@chiesa_juan

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