PROPUESTA PARA MORALIZAR BRASIL

La aproximación de las elecciones me ha hecho pensar sobre los cambios más necesarios para construir un país próspero y justo. Concluí que una de las razones esenciales de nuestros males es nuestra incapacidad para separar los derechos de privilegios.

Un derecho tiene que ser universal, conquistado en un proceso justo, y que beneficie también a la sociedad como un todo, no sólo a su beneficiario directo. Un “derecho” que sólo algunos tienen, que no ha sido conquistado de forma justa, o que sólo beneficia a quien lo conquistó no es un derecho, es un privilegio. Por ejemplo, el derecho universal a la educación básica de calidad beneficia no sólo a los estudiantes, sino a toda la sociedad que pasa a contar con profesionales más productivos y ciudadanos más conscientes. Por otro lado, algunos estudian de forma gratuita en universidades públicas, financiadas por los impuestos pagados por todos, es bueno para ellos, pero como no es extensivo a todos, es en realidad un privilegio.

En Brasil, el sector público se autoconcedió una infinidad de privilegios que los otros brasileros no tienen. Esta situación tiene que acabar.

Recientemente, el Ayuntamiento de São Paulo aprobó un proyecto que crea para los funcionarios del Tribunal de Cuentas del Municipio dos nuevos “derechos” y les concede un aumento del salario-esposa – una absurda remuneración para hombres casados con mujeres que no trabajan. Sólo entonces descubrimos que miles de funcionarios municipales y estatales de São Paulo reciben desde hace décadas ese salario-esposa. ¿Cuántas otras mayordomías escandalosas, financiadas con el dinero de todos los brasileros debe haber?

En Brasil, el sector público se autoconcedió una infinidad de privilegios que los otros brasileros no tienen. Esta situación tiene que acabar.

Mi conclusión es que la ley más urgente que el país necesita es la Ley de la Moralización, una Enmienda Constitucional que prohíba la creación y acabe con cualquier beneficio, auxilio, regalía previsional o subsidio existentes en el sector público que no sean exactamente igual a los existentes en el sector privada. Los políticos, jueces, miembros de los tribunales de cuentas, militares y todos los demás servidores merecen ser muy bien tratados, exactamente como los demás brasileros que pagan sus salarios y beneficios, no mejor que ellos.

El servicio público fue desvirtuado. Quien debiera servir al público, a menudo sólo se sirve de lo que es público. No basta de privilegios, las reglas tienen que ser igual para todos.

Apoyo a este proyecto debe ser el primer criterio de todos nosotros para la selección y elección para cualquier cargo en octubre. Quien no está dispuesto a aprobar una ley así, en la primera acción de su mandato, quiere mantener el sistema actual de privilegios a sus costas. Cobre de su candidato el compromiso de la aprobación de la Ley de la Moralización. Si no se compromete, cambie de candidato.

(x) El economista más influyente del Brasil según la revista Forbes, el brasilero más influyente de LinkedIn, único brasilero entre los mejores conferencistas mundiales del Speakers Corner, ganador del premio Oswaldo, + Admirados de la Prensa de Economía, Negocios y Finanzas, presidente de Ricam Consultoría y cofundador de Smartrips.co y de la AAA Plataforma de Innovación. En 2007 fue el primer economista en el mundo que anunció la grave crisis que se desatara varios meses después.

Por Ricardo Amorim

11 de Julio de 2018

Se el primero en comentar en "PROPUESTA PARA MORALIZAR BRASIL"

Deja un comentario

Su dirección de correo electrónico no será publicada.


*