BOLIVIA (1938-2018): 80 AÑOS DE REVOLUCION POPULAR

LA REVOLUCION COMENZO EN LA GUERRA DEL CHACO

De la gran guerra patria en el Chaco boreal nació la logia RADEPA (Razón de Patria) para intentar reconstruir, a partir de 1936 y por la fuerza de las armas, una Bolivia asolada por la contienda, que prácticamente después de esta guerra internacional había agotado casi todos los esfuerzos del pueblo boliviano. Habiéndose dejado huellas indelebles en los espíritus de militares, soldados y civiles patriotas. Estos y juntos comenzaron a preguntarse en plena guerra (1932-1935) si sería posible, a partir de la finalización del conflicto, reconstruir una patria moderna, social, integrada y justa.  Con el principio básico emergido de las reflexiones de oficiales y soldados, en las trincheras del infierno verde, de realizar las tareas políticas necesarias para tomar el poder en alianza de clases, razas y propósitos. Dándose así un salto al desarrollo desde la nación des-vertebrada, feudal y oprimida que era entonces Bolivia.

El resultado más importante y notable fue que se pudo eliminar el pongueaje o servidumbre de campesinos oprimidos, nacionalizar el petróleo y diversificar la economía nacional y popular. Un programa sencillo pero difícil de ejecutar por la resistencia de la oligarquía interna, el poder de los barones del estaño y el intervencionismo abierto de Norteamérica contra la nación pobre y oprimida. Los teóricos de la revolución incipiente fueron Carlos Montenegro con su famoso libro “Nacionalismo y Coloniaje” y Augusto Céspedes con su libro “Sangre de Mestizos”. Había nacido así la conciencia nacional escrita y programática de la patria moderna y justa.

En 1938 el presidente Germán Busch nacionaliza el petróleo y crea la empresa madre del país, YPFB, como empresa estatal estratégica (EEE). Encargada desde entonces de unir a los bolivianos en torno a esta riqueza del sub-suelo y proveer fondos proveniente de los hidrocarburos para financiar el desarrollo nacional integrado. Consistente en nuevas carreteras, diversificación de la economía nacional, incubación de agro-empresas, industrialización de la minería y del agro, y potenciación de la economía campesina ancestral, mediante entrega de tierras y aportes en semillas, créditos, maquinarias y riego.

Lamentablemente Germán Busch se suicidó por la presión interna y externa pero se mantuvo latente los principios de RADEPA hasta 1943, con la emergencia de una nueva camada de militares nacionalistas, antiimperialistas, antioligárquicos y socializantes. Desde este año 1943 hasta 1946 gobernó el presidente mártir Cnl. Gualberto Villarroel que llegó a completar, en gran medida, la agenda pendiente como la creación de sindicatos de obreros y campesinos, la industrialización inicial de los hidrocarburos, la vertebración caminera y la puesta en marcha de las refinerías en Cochabamba y Santa Cruz. Además de realizar una constituyente popular y democrática que lo eligió como presidente constitucional de Bolivia.

Había emergido así la conciencia de patria con el programa y las soluciones reales a la economía y sociedad producto del nacionalismo revolucionario, que a su vez daría nacimiento a la gran revolución nacional y social de 1952  A la cabeza de Víctor Paz. Hernán Siles, Ñuflo Chávez, Juan Lechín y Walter Guevara, e.o.. El gobierno del MNR nacionalizó las minas y la tierra. Creó la segunda EEE (empresa estatal estratégica) que fue la COMIBOL como así otras empresas públicas (ENTEL, ENDE, e.o) que dieron contenido y fuerza a la economía nacional y popular, sin dejar de lado la vigencia y colaboración con la economía privada y social endógena, que fue dividida en grande, mediana, pequeña y comunitaria.

Como resultado el país creció y dejó atrás la pesadumbre y la pobreza extrema, los campesinos originarios accedieron a la tierra propia titulada y al voto, además que la educación se hizo gratis desde la primaria hasta la universidad, elevando la inteligencia popular tecnificada. Quedaron, sin embargo, varias tareas pendientes.  Con estas medidas, a partir de entonces los bolivianos pobres se tecnificaron y profesionalizaron en todo el territorio nacional.

Estas tareas fueron completadas por otra camada de militares nacionalistas y socializantes, como Alfredo Ovando y JJ Torres, que hicieron elaborar en equipo, con participación de intelectuales civiles revolucionarios, Marcelo Quiroga Santa Cruz y Enrique Mariaca Bilbao, e.o., el PDEN o plan de desarrollo económico nacional. Un plan completo para la liberación nacional. Estos militares se dieron modos en estos tres años (1969-1971) para instalar la fundición de estaño y antimonio, nacionalizar por segunda vez el petróleo y ampliar la producción agrícola, tanto en el oriente empresarial como en el occidente comunitario del país.

Como se puede ver el proceso revolucionario surgido en 1938 continuó inalterable hasta 1971, año en que se produce el golpe militar contra-revolucionario el Cnl. Hugo Banzer Suárez, quien gobernó sin embargo en el tema económico, en forma bonapartista, ya que dejó intacta las empresas estatales sin privatizarlas y más bien las potenció y mejoró con muchas medidas sociales, también se apoyó a las empresas privadas de la minería y del agro-empresarial. La URSS desde JJ Torres trabajó en la instalación de una gran planta de volatilización de estaño.

La UDP de Hernán Siles Zuazo en 1982-1985 pudo reinstalar la democracia, iniciándose la etapa democrática y popular que duraría hasta el presente. La economía estatal permaneció y se conservó durante la UDP, las EEE (empresas estatales estratégicas) fueron la base de la economía nacional y popular, pero igualmente se mantuvo la economía plural y mixta.

Lamentablemente el gobierno de la UDP no contaba con un colchón financiero como para evitar la alta inflación y no pudo cubrir las demandas de la población. Era la etapa más dura de la guerra fría y la UDP contaba con dos ministros comunistas del PCB. Así, tanto la UDP  como el MNRI de HSZ fueron brutalmente boicoteados. Hernán Siles Zuazo terminó renunciando anticipadamente a la presidencia y se inició la etapa neoliberal, con el MNR y Víctor Paz Estenssoro, al compás de la caída de la URSS en 1989 y el surgimiento del mundo unipolar controlado por EE.UU. Se impuso la creencia a las élites latinoamericanas que había comenzado el fin de la historia a escala planetaria, es decir que se les planteaba la permanencia del neoliberalismo y capitalismo por siempre y para siempre.

La economía debía permanecer privatizada y globalizada y el mejor ejemplo para el mundo fue realizado con Bolivia y el gobierno del MNR, con las propuestas y recomendaciones de Jeffrey Sachs, de la Universidad de Harvard, dadas expresamente al gobierno democrático pero neoliberal del nuevo Víctor Paz Estenssoro y Gonzalo Sánchez de Lozada. Período de privatizaciones durante 20 años, que costaron a Bolivia 11 mil millones de dólares en pérdidas por privatización o entrega, a precios ridículamente bajos, de las EEE. Período que sin embargo no fue eterno y que iba a terminar con el ascenso incontenible del MAS-IPSP de Evo Morales Ayma en 2005, y por consiguiente de la retoma del proceso de cambio en el país.

EL PROCESO DE CAMBIO CON LA MATRIZ  NACIONALISTA

En 2005, año triunfal de Evo Morales Ayma, con 54% de los votos a nivel nacional, el MAS-IPSP se planteó realizar una tercera nacionalización de  hidrocarburos y realizar una nueva constituyente, para poner las bases de un nuevo país pluricultural y plurinacional, que culminó con un plebiscito universal en 2009 para solicitar el voto popular y la aprobación de la NCPE. El voto se decantó con 61% de votos emitidos, a favor de la NCPE. Desde entonces hasta el presente han transcurrido 13 años y este 6 de Agosto de 2018, como día de la patria, se hará desde Potosí un resumen de los avances económicos, sociales, culturales, financieros, y de integración con LATAM y el mundo, industrialización y crecimiento sostenido. De hecho el país ha crecido positivamente a tasas promedio del 5% anual y así el PIB nacional ha pasado de 9 mil millones usd/año en 2005 hasta casi 40 mil millones usd/año en 2018. Por la baja inflación el PIB (PPA) 2018 se puede y debe considerar como el doble, es decir 80 mil millones usd/año.

Una suba de más de cuatro veces en el PIB, que se ha visto reflejada en la reducción de la pobreza a 40%, extrema pobreza a 17% e incremento del ingreso per-cápita anual a casi 4 mil usd/persona. Sigue siendo Bolivia país pobre y relativamente atrasado pero ya se ha accedido a ser considerado por NN.UU. como país de ingresos medios bajos.

Los objetivos hacia el año 2025, resumido en el PDES (plan de desarrollo económico y social 2018-2025) y también en las metas hacia el 2030, en base a metas y objetivos de desarrollo sostenible (ODS), elaborados por las NN.UU., confirman la tendencia real para avanzar hacia una economía saneada, diversificada, plural y sostenible. Con ingreso personal incrementado de al menos 10 mil usd/año para 15 millones de habitantes en el año 2030.

Los retos hacia delante para Evo Morales Ayma son inmensos, pero podrán ser alcanzados con la matriz y propuestas de la revolución nacional y social histórica, desde 1938 hasta el presente 2018, a saber: 1) alianza de clases, razas y programa, 2) amortiguamiento del fundamentalismo indígena y reemplazo por la patria mestizada de todos y para todos, 3) elevar la producción de alimentos a 50 millones en 2025 y 80 millones ton/año en 2030, como para poder consumir internamente y exportar hacia países amigos estratégicos dentro de los BRICS, CELAC, UE y UEA., 4) profundizar las medidas en eliminación de la pobreza extrema hasta 2025, 5) potenciar 112 provincias con  la instalación en cada una de ellas de parques industriales, científicos y tecnológicos, 6) atracción de IED (inversión extranjera directa) en forma de empresas mixtas, 7) elaborar nuevas leyes esenciales como las de valor agregado y energía eléctrica renovable y alternativa, 8) exportar gas 50% y otro 50% para ser usada en la industrialización endógena, y hacerlo solo con valor agregado en forma de urea, plásticos, aceros, cemento, electricidad, e.o., 9) incubar ciudades inteligentes para la juventud con infraestructura moderna y sostenible, y 10) mantener el ritmo de crecimiento elevado con baja inflación y alta estabilidad monetaria.

Está claro que existe una Bolivia que dice no al proceso de cambio que deberá ser ganada en conciencia por los cuadros del MAS-IPSP en forma pedagógica, eliminando los temores de aislar al país de sus relaciones internacionales con todos y cada uno de los países del mundo, especialmente con muchos aliados y socios estratégicos, de donde se deberá atraer inversiones, nuevas tecnologías, intercambio científico y tecnológico.

Seguramente habrá que incorporar al gobierno nacional a otros partidos y sectores emergentes de la economía nacional, en frente único antiimperialista, que no sean solo indígenas y campesinos pobres. Como clases medias, trabajadores, intelectuales alternativos, empresarios privados, militares y representantes de PYMES y MYPES.

Por Ricardo Ángel Cardona

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