JUSTICIA & CORRUPCIÓN

Sospecha: ¿Quiénes adoran a la diosa Temis en Comodoro Py?

Por ahora, sólo es un caso judicial que goza de repercusión mediática en los medios periodísticos más cercanos al Gobierno. Si es un caso de aplicación del Derecho a rajatablas, ya se verá. En especial, que no se extienda en el tiempo en forma excesiva.

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La Justicia tan famosa… en bronce.
Un profesor le preguntó a sus alumnos porqué motivo la escultura que simboliza a la Justicia es una mujer que tiene los ojos vendados.

Un alumno le contestó que esto ocurre porque el escultor que la hizo era argentino.

El profesor, ante la risa del resto de los alumnos, retrucó: “No. La escultura llamada ”Las balanzas de la justicia”, inspirada en Temis, diosa de mitología griega, fue realizada por un escultor francés llamado Nicolás Mayer en el siglo XlX cuando Francia, luego de la Revolución Francesa era la nueva ‘cuna de la democracia’, bastante antes que existiera la Argentina.”

Para los atenienses, Temis, la diosa del ‘buen consejo’, era la encarnación del orden divino, las leyes y las costumbres. No era colérica, y tenía que ver con el inicio del Oráculo de Delfos. Los jueces atenientes eran llamados, a menudo, “Themistopoloi” o “sirvientes de Temis”.

Los romanos rebautizaron a la deidad: Iustitia (Dama de la Justicia).

La escultura de Mayer representaba simbólicamente 3 elementos:

·       la balanza, que simboliza la consideración objetiva de los argumentos de las partes enfrentadas;

·       la espada, que representa la capacidad de coerción para imponer las decisiones que adopta; y

·       la venda en los ojos, que simboliza la imparcialidad del tema a resolver,

Es justamente en este punto donde surgen las dudas del episodio del chofer Omar Centeno, al servicio del ex subsecretario de Coordinación y Gestión, Roberto Baratta.

Cuando uno pone en perspectiva internacional, la corrupción local, que viene debilitando a todas las democracias occidentales, no es muy diferente a la que llevó a la renuncia del presidente español, Mariano Rajoy; y de quien era 1er. ministro de Islandia, David Gunnlaugsson.

Otros mandatarios europeos, presidentes americanos tales como Dilma Rousseff (aunque no fue un acto de corrupción suyo sino de colaboradores y de su jefe político, Luiz Inácio Lula da Silva), y PPK en Perú (Pedro Pablo Kuczynski), y otros ex funcionarios cesaron en sus cargos por cuestiones vinculadas a los negocios estatales en obras de construcción, energía y sistemas informáticos.

Tal vez el de la multinacional brasilera Odebrecht sea el caso más conocido en la región -de hecho, ha pagado la multa más abultad a de la historia mundial- en lo que se refiere a construcciones,

Pero en USA la quiebra de la empresa de gas Enron, en los años ’90, destapó maniobras no muy claras, que inclusive arrastraron a terceros comprometidos, tales como fue el caso de Arthur Andersen, la empresa de auditoría.

En la Argentina, ocurrieron escándalos tales como los casos IBM-Banco Nación e IBM-DGI, que provocó que IBM se apartara de negocios de contrataciones del Estado.

También el caso Siemens, ventilado en las Bolsas de Francfort y New York, expuso el llamativo sobreprecio por la contratación de un sistema informático para fronteras, entre otras cuestionadas actividades de Siemens Argentina.

Fue, sin duda, un caso paradigmático ya que la Corte Federal de Nueva York declaró culpables a los imputados pero esto no fue correspondido por la Justicia argentina por que alcanzaba a la por entonces Presidenta de la Nación.

En Madrid, el ‘caso Indra’, de financiación ilegal de la campaña del Partido Popular fue tan grosero como en la Argentina el caso de la Secretaría de Transportes vinculada a la contratación de Indra para las tarjetas SUBE. Deberá recordarse que Indra también tuvo que defenderse de múltiples acusaciones acerca de su participación tradicional en los escrutinios electorales nacionales.

A causa de que alguno de estos casos después de 20 años no tienen sentencia definitiva, y la mayoría de los casos cruzan a los gobiernos democráticos en un corte transversal, sólo queda concluir, que, más allá del pan y/o circo, es conveniente analizar nuestra realidad política: ¿estamos en una democracia representativa o nuestro sistema electoral es una teatralización del supuesto mandato popular?

Volviendo a la escultura de Temis, y considerando sus 3 elementos simbólicos, el pueblo quiere saber.

Si la balanza simboliza la consideración objetiva, pocas dudas quedan ya que deberíamos releer lo que escribieron la diputada Elisa Carrio y el periodista Mariano Grondona en sus editoriales en el diario La Nación, cuando en 2003/2004 desnudaron la forma de gobernar en Santa Cruz del ex Presidente de la Nación.

En el otro extremo ideológico, el periodista Julio Nudler, en Página/12, denunció en 2004 lo que vendría.

Paradójicamente, muchos de sus colegas periodistas que lo dejaron solo, hoy son los primeros en escandalizarse por los cuadernos de Omar Centeno.

Por si alguna duda cabiera, también en 2006 el escritor Jorge Asis, en su libro La Marroquineria Política, ya hablaba de los bolsos viajeros y de algunos personajes p or entonces desconocidos para la opinión pública.

Luego, el periodista Diego Cabot, en su libro Hablen con Julio, tambien describió las maniobras K, sólo que en aquella ocasión él hizo mas énfasis en Néstor Kirchner y Julio De Vido, lo que no se extrapoló a historia más reciente: 2011/2015.

A la Justicia le quedan 2 deudas ante la sociedad:

·       si la espada tiene la coerción necesaria para ejecutar los fallos que se alcancen y

 

·       si la quita de la venda de los ojos será con la fuerza y velocidad necesarias para que no superen los plazos razonables.

De lo contrario, esta investigación soportá algunas debilidades. Mientras los imputados no sean sus verdaderos jefes sino sus ejecutivos, y si el caso es una cuestión sólo de los medios periodísticos cercanos a la Administración, quedará limitado al cliché de ampaña electoral gatopardista que a la necesidad de Justicia.

Por RAFAEL GUERSCHANIK

Ex funcionario, consultor y periodista de  investigación.

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