LA DEUDA PÚBLICA MACRI AL 31.3.2018

Esta semana el Ministerio de Hacienda (MH) – a través de la ahora nuevamente denominada Secretaría de Finanzas – dio a conocer el Informe de la Deuda Pública del Estado Central[1] al fin del Primer Trimestre del corriente año, que declara un total de 345.400 MD.[2]

En este monto están incluidos hoy (porque bajo el Kirchnerismo no lo estaban) el remanente de las deudas con los Holdouts – 2.900 MD (por Capital, Intereses y Punitorios o Compensatorios) – y 13.900 MD de Cupones PBI (producto del Megacanje Kirchner-Lavagna de 2005-2010).

 

COMPOSICIÓN O ESTRUCTURA DE LA DEUDA

La mayoría de esta Deuda está constituida por Títulos Públicos a Mediano y Largo Plazo: 235.200 MD de Bonos en total, de los que el 25 % están en Pesos (58.300 MD) y el 75 % (176.900 MD) en Moneda Extranjera (principalmente en dólares).

A los Organismos Internacionales se les debe 21.000 MD: fundamentalmente al Banco Mundial o BIRF (6.200 MD), al Banco Interamericano de Desarrollo o BID (11.600 MD) y a la Corporación Andina de Fomento  o CAF (3.000 MD).

Además, se deben 8.500 MD al Club de París y 2.000 MD a la Banca Comercial; siendo que un importe comparativamente bajo de estas obligaciones contraídas con entidades financieras lo sería porque otra parte está bajo la forma de bonos y/u operaciones de préstamos Repo (préstamos con opción de recompra) que se respaldan con títulos del Estado.

Por último, y como dato financieramente más sensible, están las deudas a Corto Plazo del Tesoro, que suman 58.500 MD (un 17 % del total).[3]

 

AUMENTO DEL ENDEUDAMIENTO

El Cuadro de Flujos y Variaciones del Primer Trimestre de 2018 muestra un aumento bruto de la Deuda de 15.000 MD y neto de 10.500 MD.

Esto es así porque, partiendo de un saldo de 320.900 MD al 31.12.2017[4], durante los tres primeros meses del año el endeudamiento aumentó en 32.800 MD[5] mientras que las Amortizaciones/Cancelaciones fueron por 17.800 MD.[6]

Pero este aumento bruto de la Deuda se redujo en 4.500 MD por efecto de los ajustes de valuación sobre el stock de la Deuda Total, producto de la licuación de la Deuda en Pesos expresada en Dólares,[7] quedando así el aumento neto del período en los 10.500 MD antes citados.

Este último punto es muy importante porque forma parte del proceso en curso de licuación de la Deuda que está en moneda local, lo que beneficia contable y financieramente al Tesoro Nacional pero tiene como contrapartida la desvalorización de los títulos en poder del Fondo de Garantía de Sustentabilidad (FGS) de la ANSES, que es el principal tenedor de los mismos (por el equivalente a 27.200 MD).

 

CARACTERÍSTICAS BÁSICAS DE LA DEUDA

Del total de la Deuda del Gobierno Central aproximadamente un 30 % está en Pesos (98.900 MD) y un 70 % en Moneda Extranjera (232.600 MD).[8]

Dentro del importe de deuda en moneda extranjera más de la mitad corresponde a dólares (el 62 % del total de la Deuda) y un 8 % a Euros.

En este punto cabe aclarar que existe una importante diferencia entre Deuda Pública Externa y Deuda Interna[9]:

  1. El MH – siguiendo la Metodología Internacional también en este aspecto – considera la Deuda Externa según el criterio de Residencia del Acreedor, que da actualmente un 43 % de la Deuda Total (141.000 MD), siendo el 57 % restante (187.600 MD) Deuda Interna o en poder de residentes locales.[10]
  2. Por Tipo de Moneda, en cambio, un 30 % de la Deuda está en Pesos (98.900 MD) y un 70 % en Dólares (232.600 MD).

Esto último ocurre porque el gobierno argentino ha emitido y sigue emitiendo en gran escala deuda interna en moneda extranjera o su equivalente de deuda en pesos ajustada por tipo de cambio, lo que constituye una vulnerabilidad muy grande para el Fisco en los casos de devaluación, como está ocurriendo actualmente.

Hasta hace poco tiempo la relación entre Deuda Externa por Criterio de Residencia y Deuda en Moneda Extranjera era inversa: aproximadamente 30-70 % contra 70-30 % respectivamente; pero desde la asunción del gobierno Macri la proporción de Deuda Externa (por Residencia del Acreedor) ha venido aumentando en forma relevante, del 30 al 43 %.

Más la incidencia del tipo de moneda es la que en definitiva más pesa en el Gasto Público porque es la moneda en que se deben efectuar los pagos independientemente del lugar de residencia del Acreedor.

Es importante destacar este punto porque mientras la administración Macri intenta cumplir las directivas del Fondo Monetario Internacional (FMI) en cuanto a frenar en lo posible el traslado de la devaluación del peso a los precios del Mercado (efecto Devaluación-Inflación) esa misma devaluación impacta de lleno y frontalmente en la indexación de la Deuda Pública.

 

PERFIL DE VENCIMIENTOS

El Informe de Deuda – que es al 31.3.2018 – muestra que entre Abril y Diciembre de este año vencen 78.300 MD: 63.400 MD por Capital y 14.900 MD por Intereses.

El Presupuesto del Ejercicio en curso – Ley 27.431 – prevé vencimientos de Capital por unos  67.000 MD en el año – que se refinancian en su totalidad – más nuevo endeudamiento por otros 47.000 MD: en total, emisiones de deuda en 2018 por unos 113.000 MD.

A esto se sumaría ahora el préstamo Stand-By del FMI por 50.000 MD adicionales – de los que se han desembolsado 15.000 MD – lo que elevaría aún más el aumento de la deuda durante el corriente año.

A su vez, el Presupuesto 2018 contempla Intereses a Pagar por unos 21.000 MD – originalmente equivalentes a 406.000 M$ (el 30 % de los cuales no se paga sino que se capitaliza por anatocismo).

Por ende, en función de lo ejecutado hasta el presente no se puede precisar todavía cuánto va a ser el excedente concreto de las cifras por Capital e Intereses con que terminará el Ejercicio 2018 y la referencia de los 78.300 MD del período Abril-Diciembre no lo aclara.

Tradicionalmente – como regla de todos los gobiernos – las proyecciones del perfil de vencimientos que muestran los Informes trimestrales de Deuda son engañosos porque consignan cifras de capital e intereses a vencer en períodos futuros partiendo del falso supuesto que los vencimientos del ejercicio en curso se pagan y extinguen, lo que nunca es cierto porque la totalidad de tales vencimientos – como hemos dicho – se refinancia y además se toma más deuda, con lo que aumentan también, y más que proporcionalmente, los intereses a pagar.

Así, el Informe al 31.3 muestra ilusoriamente que el monto de los vencimientos en 2019 sería de sólo 50.100 MD (36.300 de Capital y 13.800 de Intereses), en 2020 bajaría a 33.600 MD (21.700 de Capital y 11.900 de Intereses) y en 2021 ascendería a 37.200 MD (27.300 de Capital y 9.900 de Intereses).

Se trata de importes que no tienen nada que ver con la realidad del crecimiento astronómico del endeudamiento Macri y del aumento más que proporcional de los Intereses a Pagar, bajo cifras tan irreales como engañosas para la Opinión Pública.

 

INDICE DEUDA/PBI

Este indicador – al que nos hemos referido ya en otras oportunidades – es también tan engañoso como irrepresentativo del verdadero problema del peso de la Deuda Pública:

  1. Porque es como mezclar peras con manzanas: el numerador – la Deuda – es una magnitud financiera cierta mientras que el denominador – el PBI o PIB – es una magnitud económica estimada.
  2. Porque los datos de la Deuda comúnmente omiten algunos rubros menores, como el caso de los Cupones PBI y/o el remanente de los Holdouts.
  3. Porque si se toma en el denominador el Producto, que es nacional, también en el numerador debiera tomarse la Deuda Pública Nacional pero en cambio se toma solamente la Deuda en cabeza del Estado Central.

Por ende, el coeficiente Deuda/PBI, que al 31.3.2018 da oficialmente casi un 60 % (59.3) – era del 52.6 % al 31.12.2015 – y que estaría ponderado por un PBI cercano a los 550.000 MD, significa muy poco en la práctica.

Por otra parte, cabe observar que el Presupuesto en curso 2018 fue calculado sobre un PBI de 12.363.400 M$ Corrientes (12.4 B$), que a un tipo de cambio previsto de 19.3 $/US$ daba un monto de 640.600 MD (!).

Y que si hoy se re-calculara con un dólar a 28 $ – aunque la mera división del PBI por Tipo de Cambio obviamente nunca es exacta ni académica – daría un monto de 441.600 MD.

Se trata de una muestra de lo impreciso, lo engañoso y lo irrepresentativo de las ponderaciones que en lugar de exponerse en valores absolutos – claros y concretos – se expresan en porcentajes del PBI, deliberadamente utilizados para confundir a la gente.

 

OTROS DATOS SOBRE LA DEUDA

El problema del verdadero perfil de vencimientos de la Deuda Pública, unido a la magnitud de tales vencimientos y al costo financiero creciente de los mismos, acentúan un peligro explosivo dentro de la Crisis de Deuda que por Iliquidez e Insolvencia enfrenta la administración Macri.

El gobierno trata de minimizar la presentación de los datos oficiales apelando a porcentajes parciales y engañosos de la Deuda y ocultando el problema de la Deuda consolidada Nacional.

Así las autoridades se ufanan de tener un coeficiente del 26.6 % del PBI referido sólo a la Deuda con Acreedores Privados, sin computar la Deuda con Organismos Multilaterales y Bilaterales (que es del 5.3 %) ni la Deuda intra-Estado, que es del 27.4 % del PBI y que constituye casi la mitad de la Deuda Total (el 46.2 % del stock), todo lo cual suma en conjunto el 60 % del PBI antes citado.

Pero además, soslayando la importancia de estas deudas graves que se omiten, se está dejando de lado que la deuda con los organismos internacionales y sus servicios también está creciendo, que la Deuda con los Países del Club de París también se tiene que pagar y que la Deuda intra-Estado, que el gobierno viene progresivamente licuando a costa de los recursos reales de la ANSES, del Banco Nación (BNA) y de los Bancos Oficiales y Organismos Nacionales acreedores del Estado Central tampoco puede desconocerse en su gravedad, como lo demuestra la explosión de la Bola de Nieve de las Lebac que son producto del sobre-endeudamiento paralelo – irresponsable e irracional – de la propia administración Macri, tal como se dio bajo la gestión Sturzenegger.

Las cifras oficiales del Informe de Deuda muestran una Tasa de Interés Promedio del 6.51 % sobre el total, que daría unos 21.600 MD anuales de Intereses a Pagar pero los importes son crecientes en función del rápido aumento del stock de la Deuda.

La Vida Promedio está hoy en 7.7 años pero gran parte de la Deuda es a Corto Plazo – un año o menos – y/o a muy mediano plazo (colocaciones a 1 y 2 años).

La combinación de fuerte aumento del endeudamiento – duplicado en las previsiones del 2018 por el préstamo de emergencia solicitado al FMI – incremento de la proporción de deuda dolarizada, altas tasas de interés  y baja vida promedio de la deuda general, ahora se carga aún más con el traspaso de la deuda por Lebac del BCRA al Tesoro, lo que potencia peor todavía la exposición del Estado Central.

 

En síntesis:

  1. La administración Macri sigue endeudando al Estado en gran escala y sin la más mínima demostración de capacidad de repago mientras crece el stock de la deuda y el consiguiente monto de los intereses a pagar.
  2. El Plan de Ajuste Fiscal y Económico acordado con el FMI está bajo el riesgo cierto de no poder ser cumplido por el gobierno por razones de Iliquidez e Insolvencia frente a la Crisis de Deuda existente.
  3. El sentido subyacente de este acuerdo con el FMI es no sólo acelerar la etapa del trabajo sucio del ajuste durante el corriente año – antes del año electoral 2019 – sino también dejar comprometido al futuro gobierno electo a las pautas bajadas por el Fondo hasta el 2021.

Son las consecuencias cuasi-inexorables derivadas de la Política macrista de Gobernar con Deuda.

[1] Como siempre, se aclara que las cifras corresponden sólo a las obligaciones en cabeza del Gobierno Central, es decir, que no se incluyen aquí las deudas oficiales de Provincias/Municipios, Empresas del Estado, Organismos Nacionales y Fondos Fiduciarios, Banco Central (BCRA) y Juicios contra el Estado con sentencia en firme.

Salvo en lo tocante a los débitos del BCRA (que aparecen en los balances respectivos) y los datos desactualizados del consolidado de las Provincias – que están al 31.3.2017 – las autoridades mantienen en secreto el monto y la estructura de la Deuda Pública Nacional o resultado de la suma del endeudamiento de todos los sectores citados.

[2] Las abreviaturas MD/M$ significan Millones de Dólares/Pesos respectivamente (B$, Billones de Pesos) y se expresan siempre con redondeo, razón por la que pueden darse mínimas diferencias entre totales y sumatoria de términos.

[3] Estos 58.200 MD de Deuda Pública a Corto Plazo se desagregan así: a) 20.300 MD por Deudas de Corto propiamente dichas (10.800 MD de Letes más 9.500 MD de Adelantos Transitorios del BCRA; y b) 38.200 MD – que figuran como Deudas de Mediano Plazo porque, por año calendario, vencerían en el 2019 – correspondiendo a los mismos conceptos, por 22.500 MD y 15.700 MD respectivamente.

Entre ambos rubros constituyen el 17 % de la Deuda Total.

[4] El saldo real de la Deuda Pública al fin del año pasado fue de 334.700 MD pero aquí el MH no está tomando el saldo total sino descontándole los Cupones PBI (entonces por valor de 13.800 MD).

[5] Estas operaciones de financiamiento corresponden tanto a la renovación de los vencimientos de Capital (que es total y absoluta porque no se realizan cancelaciones netas sino pagos de deuda vieja con deuda nueva) como a la toma de nuevas obligaciones.

Los principales rubros de Deuda de este trimestre fueron Adelantos del BCRA al Tesoro por 5.500 MD, Letras del Tesoro por 9.200 MD, 8.800 MD por Títulos o Bonos del Tesoro y 9.000 MD por Bonos Internacionales.

[6] Como se dijo en la nota anterior, la totalidad de estas Amortizaciones/Cancelaciones corresponden a operaciones de novaciones de deuda, esto es, canje de títulos viejos por nuevos, ya sea con el mismo acreedor y/o con un tercero.

Los principales rubros de Deuda así cancelados correspondieron a: 3.700 MD de Adelantos Transitorios, 9.700 MD de Letras del Tesoro, 2.700 MD de Bonos del Tesoro y 1.100 MD de Pagarés del Tesoro.

[7] Las cifras del Informe Trimestral de Deuda Pública – por Metodología Internacional – se expresan siempre en Dólares, de modo que toda devaluación se traduce en licuación de los pasivos que están en pesos cuando se los convierte a la moneda norteamericana.

[8] La información oficial está tomada sobre 331.500 MD porque no se incluyen aquí los 13.900 MD de Cupones PBI. Estos cupones están en su casi totalidad en moneda extranjera, ya que su proporción en pesos es muy baja (equivalente a unos 470 MD) y sufren también, consecuentemente, los efectos de la licuación dado el proceso de devaluación en curso.

[9] No confundir Deuda Pública Externa, que es sólo la deuda estatal con acreedores extranjeros, con la Deuda Externa general, que agrega a ella la Deuda Externa Privada.

Nota aclaratoria sobre los datos:

Los totales del MH difieren ligeramente según los cuadros del Informe de Deuda: en el caso de Tipo de Moneda se toma 331.500 MD (345.400 – 13.900 de Cupones PBI) pero en el caso de Deuda Externa se toma 328.600 MD (331.500 – 2.900 de Holdouts).

[10] Este criterio es siempre relativo y difícil de evaluar o ponderar porque como la mayoría de la deuda está constituida por títulos públicos que son al portador, la residencia del Acreedor o tenedor de los mismos puede variar en forma  continua.

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