LA ROSADA BUSCA LA COLABORACIÓN DE LAS IGLESIAS PARA CONTENER LA SITUACIÓN SOCIAL

Además de la solicitud por la asistencia alimentaria, católicos y evangélicos escucharon de los funcionarios otro pedido pedido central: ayudar a calmar las aguas y promover el diálogo para evitar situaciones de violencia.

La Iglesia trabaja con el Gobierno para reforzar la ayuda alimentaria en las zonas más críticas del Conurbano y busca bajar el tono de la confrontación con el Gobierno. En el oficialismo reconocen que esperan una suba de la pobreza en los próximos meses. También prevén una situación alimentaria compleja y por eso decidieron buscar la colaboración de la Iglesia católica. “Queremos aprovechar la capacidad instalada que tienen ellos para lograr que la asistencia llegue a los que más lo necesitan”, indicó una fuente oficial al tanto de estas gestiones. El viernes (7-9) pasado se realizó una primera reunión por iniciativa de la ministra de Salud y Desarrollo Social, Carolina Stanley, y la gobernadora María Eugenia Vidal con las autoridades de Cáritas.

Oscar Ojea, titular de la Conferencia Episcopal Argentina (CEA), designó a su obispo auxiliar en San Isidro, Martín Fassi, como el encargado de coordinar esta iniciativa. También se apeló a las Iglesias evangélicas, con el objetivo de que ayuden en el reparto de comida. El martes, representantes de Aciera, FAIE, UAD y otras organizaciones evangélicas argentinas fueron recibidos en Casa de Gobierno por Stanley y Vidal para coordinar el trabajo que tendrá como fuente fondos de las carteras sociales de Provincia y Nación. El presidente Mauricio Macri pasó a dar un saludo a los representantes evangélicos, según confirmaron diversas fuentes. El dato muestra la importancia que en esta etapa asigna el oficialismo a estas instituciones con una fuerte presencia territorial. Evangélicos y católicos aún muestran heridas que dejó el debate por el aborto, promovido desde el oficialismo.

El objetivo compartido es reforzar la colaboración para contener los efectos más extremos de la crisis. Además de la solicitud por la asistencia alimentaria, católicos y evangélicos escucharon de los funcionarios otro pedido central: ayudar a calmar las aguas y promover el diálogo para evitar situaciones de violencia como las que ya se vivieron esta semana en Sáenz Peña, Chaco, donde un intento de saqueo terminó con la muerte por un balazo de un adolescente de 13 años. Pastoral. Ayer, la Pastoral Social que dirige Jorge Lugones –obispo jesuita de Lomas de Zamora, muy cercano a Francisco– realizó un evento en Córdoba llamado “Repensando la política”. Es un encuentro que la pastoral realiza en años no electorales. A diferencia de lo que ocurrió durante la Semana Social, donde hubo fuertes críticas a la gestión actual e incluso un contrapunto entre Vidal y Lugones, ayer hubo planteos más generales. Lugones dijo que el pueblo “está esperando dirigentes políticos que los expresen, que no se dejen amedrentar por los grandes poderes económicos, que no caigan en la corrupción, que sean tan valientes como para lograr la reconciliación con los que piensan diferente, y sobre todo que propongan grandes objetivos para Argentina y América Latina”.   Encuentro con Francisco. Once obispos argentinos designados por Francisco están esta semana en el Vaticano. Entre ellos, Gustavo Carrara, obispo auxiliar de Buenos Aires, y Jorge García Cuerva, obispo auxiliar de Lomas de Zamora, los dos primeros curas villeros en recibir el palio arzobispal. También están el nuevo obispo de La Plata, Víctor Manuel Fernández, y el titular de la Conferencia Episcopal Argentina, Oscar Ojea. Todos los obispos designados en el último año deben hacer un curso en el Vaticano, pero es de esperar que los argentinos tengan un contacto especial con el Pontífice. El miércoles (5-9), participaron de la audiencia pública, pero diversas fuentes coincidieron en indicar que con toda seguridad tendrán un momento de diálogo con el Papa. Como ocurrió en mayo, cuando Bergoglio compartió unos mates con una delegación de Cáritas.

Este tipo de encuentros son parte de los canales que tiene el jefe de la Iglesia católica para saber lo que ocurre en su país, por lo que se espera que pueda conocer de primera mano la situación actual, especialmente, en los barrios más carenciados. Según comentaron a este medio varios de los obispos más cercanos, Francisco no suele dar instrucciones. “Hace que vos mismo te des cuenta de lo que hay que hacer; cuando me designó, por ejemplo, me dijo ‘sé vos mismo’”, contó en confidencia uno de ellos.

 

Caminos Religiosos,

9 Septiembre de 2018

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