LA TEMPERATURA DE LA CRISIS Y EL DETERIORO

Encuestas en mitad del terremoto: ¡¡…!!

La vieja “Cruz de San Andrés”, antes de las vías a nivel, que siguen provocando víctimas dice, en dos tablas cruzadas (la cruz) Pare. Mire Escuche. Cuidado con los trenes.

Jaime Durán Barba, el de las encuestas del Presidente, el inventor de la grieta, el que le dice a Mauricio Macri, su mejor cliente, que hay 2019.

Hay avisos que no cambian y conservan su autoridad. Se podría agregar que “no hay encuesta posible en mitad del terremoto”. El tema único es el problema que, de un modo u otro, atañe a todos.

Mauricio Macri (sus ministros son sus decisiones, sus asesores son sus decisiones, los problemas argentinos aparecen por sus decisiones) ha provocado un terremoto en Argentina.

Es cierto, “la Princesita” es, según mi íntima convicción, una ladrona de los dineros públicos que se enriqueció de modo ilícito. Dejó la casa desacomodada. Mal el living, mal la cocina, mal el dormitorio y llena de barullo la piecita del fondo. Mauricio no supo contar lo que había y no acomodó nada. Empeoró el desorden. Lo dicho . Era una ladrona.

Es cierto, la Carrió es una walkiria funcional a programas, departamentos, secretarías y edificios lejanos al país pero es co- fundadora de este gobierno y suyos son algunos desaguisados mayúsculos porque no es estable emocionalmente, tiene sus propios intereses, que no son los intereses del país, y porque la debilidad de Macri (su simbiosis… ¿Son simbióticos…?) pone al país a expensas que Elisa Carrió lo destruya, en mitad de las investigaciones criminales sobre “el grupo K”, el andamiaje del Poder Judicial, que no integra pero acaba de despanzurrar.

Nota: Ojito, ojito, acaso sea ella despanzurrando al Poder Judicial, la que ponga algo necesario: “la línea de corte” que es, básicamente, hasta dónde y hasta quién se investiga. Franco Macri y el banquero Jor ge Brito parecen ser dos límites. Lo de Esquenazi y el Grupo Petersen, un súper límite.

Habría más. En este caso la walkiria chaqueña no sería también utilitaria, algo que, en el fondo, más allá de cualquier sospecha sirve para despanzurrar aún más cualquier grado de credibilidad en algo. La Carrió no quiere que algo/alguien no dependa ni le tenga miedo.

A la Carrió le falta patearle los tobillos al “Chiqui” Tapia y a Daniel Angelici para quedarse con el PEN, el Poder Judicial, con la CSJN y la AFA + Boca. Cuidado, no está lejos. Los bingos no dan buena fama.

Habría más y más. Qué obra pública, con qué grupo puede resolverse hoy. Vienen los chinos, se van los nuestros, vienen los yanquis, se van los nuestros, ¿cuáles son los nuestros? Hay un empresariado nacional o hay un empresariado nacional corrupto y po co eficaz. Ah. Sin obra pública, la caída del cuerpo social es mayor. Hummm.

El New Deal fue un acuerdo en mitad de la miseria. Le creían a un gobernante y un empresariado chorro, ladrón y quebrado. Acá parece imposible. Macri no es F.D. Roosevelt y Rocca/Pescarmona no construirán el Rockefeller Center.

Hay mas que el último más. Ataquemos a los curas pedófilos y concluyamos: todo grupo cerrado termina en esas degeneraciones. Escuelas policiales, internados, sitios con desprotegidos han concluído siempre/siempre en estos excesos, delitos aberrantes donde el encierro ayuda y el encierro silencia. Okeys boys.

Pregunta: ¿También estamos yendo por la iglesia, por Francisco, por el poder de los curas villeros, por el poder en territorios de los ‘barones de la droga’ y que sólo le pelean todos los grupos confesionales salvando a un almita… donde el Estado h uyó o se quedó y es parte del delito….?

Que la economía dependa de Nicolás Dujovne y tras la economía Macri; y tras el ‘Mauri‘, en un país presidencialista, dependan todos los argentinos, no es bueno. Que los comentaristas se regodeen insultando a ‘Marquitos’ Peña o Carlos Grosso es celo y tontería. Es ‘Mauri’, chicos, es ‘Mauri’.

Es cierto que en Argentina, en el gobierno del ‘Mauri‘ y los grupos mediáticos que lo sostienen, nos están llevando a un punto de ridículo de no retorno. De imposible retorno. Los contenedores enterrados en el sur. Si son ciertos Argentina es una republiqueta del peor momento africano, falta que aparezca quien coma el hígado de sus rivales.

Los contenedores enterrados en el sur, si no son ciertos, si la fantasía no puede conver tirse en alucinante realidad, constituyen el peor delito de la prensa paga (a como de lugar) para distraer la atención del amable público que, horror, cree todo lo que le envían. Cualquier verdura es buena.

Es cierto que Argentina soportará una inflación del 50% en este año de 2018, que los salarios caerán a menos de la mitad, que los insumos importados se pagarán en dólares y el número de pobres superará el 35%, para ser benévolos. Que desde J.J. Rousseau en adelante Salud, Educación y Seguridad son parte de un contrato social y que ‘Mauri’ lo ha roto, llevando a la unidad de los opuestos, asustados porque el contrato social, muchachos, podía romperse disimuladamente y ya sucedía, pero reventarlo de un decretazo es mucho, es retroceder hasta antes de los jacobinos con el peligro cierto: llegarán los jacobinos.

Es cierto que se han reunido los opuestos, porque a nadie le gusta quedarse dentro del ascensor en mitad del terremoto. No hay líder gremial que no predique su credo. Salario y Gremio. Eso es sagrado. ‘Mauri’ logró que los gremialistas vuelvan al origen de su creación (primer peronismo) salario y gremio. Con eso no se juega. Pero eso no se toca sin cataclismo. Como se ve. Hoy Moyano es el cuerdo y el lúcido. Moyano padre, no el de los oropeles y brillitos. El punto final es el comienzo del fin

Los encuestadores serios, al ‘modo Raúl Aragón’, los encuestadores institucionalizados, al ‘modo Seita & Fornoni’, como los satelitales de cada organización, están en una situación incómoda.

Les piden datos, se los dan, pero todos sabemos que el único problema de la situación de tembladeral del piso es ver como nos agarramos al dintel de la puerta para salvarnos de eso, del piso que se mueve. No hay otra pregunta, no hay otra respuesta. Todos en el +/- 4% de error. No hay número diferente. Ni Artemio López podría desfigurar esta realidad. El terremoto iguala y el más alto porcentaje se reduce a una palabra: HELP.

Avísenle quienes están cerca. Carlos García Moreno tiene la frase exacta. “Se acabó ese juego que te hacía feliz”. Pero no es lo peor para el ‘Mauri’. Es Presidente y va a ser el candidato. Una desgracia tras otra.

Por RAÚL ‘BIGOTE’ ACOSTA

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