MALVINAS: FORADORI – DUNCAN, EL PACTO INCONFESABLE.

Cynthia García entrevistó al embajador Carlos Foradori, ex Vicecanciller durante la gestión de Susana Malcorra y el encargado de suscribir el polémico acuerdo Foradori – Duncan el martes 13 de septiembre de 2016, en el que a través de un Comunicado Conjunto entre las Cancillerías de Argentina y del Reino Unido se avanza sobre la pesca y la explotación de hidrocarburos en las Islas Malvinas.

Descripción: Descripción: http://www.lalicuadoratdf.com.ar/wp-content/uploads/2018/09/b1nmasnkng_720x0.jpg

El Acuerdo fue duramente criticado por la oposición porque plasma literalmente las pretensiones que la Primera Ministra británica Theresa May le había enviado a Mauricio Macri por carta el 2 agosto, en respuesta a un pedido del presidente argentino para que apoyara la candidatura de Susana Malcorra como Secretaria General de Naciones Unidas.

En ese escrito, la Primera Ministra británica respondió que iba a considerar el pedido y propuso una “fase productiva”. En la carta, May había confirmado su interés por las conexiones aéreas “desde las Falkland Island” hacia otros países de la región, además de la remoción de las medidas restrictivas para la producción de hidrocarburos en la zona”.

Según el Acuerdo publicado por la Cancillería, se establecen puntos de cooperación en el marco de una agenda “omnicomprensiva, multidimensional y multisectorial” en la que se acuerda “remover todos los obstáculos que limiten el crecimiento económico y el desarrollo sustentable de las Islas Malvinas, incluyendo pesca, navegación e hidrocarburos”. La medida fue muy criticada por miembros de la oposición porque puso en riesgo la soberanía de las Islas y “presupone el levantamiento de todas las medidas administrativas, legislativas y judiciales que ha tomado la República Argentina para proteger sus recursos naturales frente a la explotación ilegal de nuestra pesca e hidrocarburos”.

En aquel momento, legisladores, diplomáticos, ex combatientes de Malvinas, personalidades de la cultura y referentes en Derechos Humanos, como Adolfo Pérez Esquivel, emitieron un contundente comunicado en el que repudiaban el acuerdo y le recordaban al Gobierno de Cambiemos “que los recursos renovables y no renovables de los que pretende disponer para ceder alegremente a manos británicas, pertenecen a 40 millones de argentinos”.

Además, también se puso foco en la ausencia de beneficios para Argentina. “Este Acuerdo no contempla beneficio alguno para la parte argentina, ni favorece un avance en materia de integración social con los isleños: establece la promoción de vuelos hacia terceros países, convalidando el rechazo a nuestra oferta de programar vuelos directos y regulares desde Argentina continental a las islas”, sostiene el comunicado.

Lo paradojico, según explicaron especialistas a #LaGarcía, es que se acordó “trabajo en conjunto” con las Fuerzas Armadas británicas, que constituyen una verdadera fuerza de ocupación en territorio argentino, teniendo en cuenta que en Malvinas desplegaron una gigantesca base militar que cuenta con miles de soldados británicos, buques de guerra, aviones de combate, tanques, misiles, aviones y hasta un submarino nuclear.

El reciente presupusto para equipar a esta base se fundamentó en el Parlamento británico usando como hipótesis de conflicto “una posible invasión argentina”.

Consultado por #LaGarcía, Foradori negó que se trate de un Acuerdo. “La página de la Cancillería no habla de un acuerdo, es un comunicado de prensa. El texto no dice eso, seamos rigurosos, es un comunicado de prensa, punto”, argumentó Foradori sobre el Acuerdo Conjunto que utiliza trece veces la palabra “acuerdo”.

Al ser consultado sobre los beneficios que este tratado le traerá en Argentina, Foradori no pudo responder con claridad. “Es poder tener nosotros explotación de nuestros propios recursos”, dijo. De la lectura del texto se desprende, en cambio, que el único beneficiado es Gran Bretaña, quien ve cumplida la vieja ambición de explotar los recursos naturales en el Atlántico Sur.

En palabras de la exembajadora en el Reino Unido, Alicia Castro, el Pacto Foradori – Duncan “será recordado como el Pacto Roca – Runciman de la anterior década infame por defender los intereses británicos en la Argentina”.

En este contexto, es fundamental destacar que, si bien Foradori fue desplazado de su cargo como vicecanciller por la reacción pública, el contenido del pacto sigue vigente.

Esta es la carta que Theresa May le mandó a Mauricio Macri en Agosto de 2016

Descripción: Descripción: https://www.cynthiagarcia.com.ar/wp-content/uploads/2018/04/B1NMasnKNg_720x0-249x300.jpg

Por Armando Cabral

Usuhaia 12/09/18

lalicuadoratdf.com.ar

· Diputado Stefani: “Vinimos a cambiar, a crear condiciones más idóneas para resolver la disputa, y a avanzar en la recuperación Malvinas en equipo”

Nota de opinión del Dip. Nac. Héctor Antonio Stefani, donde como ciudadano comprometido con nuestra causa Malvinas, pide “no nos dejemos engañar ni dejemos que politicen nuestra historia para jugar con la memoria de nuestros caídos”. “Tenemos que entender que la cuestión no se resuelve con chicanas o prohibiendo amarrar barcos ingleses en nuestros puertos”, explica y ratifica, “Nosotros vinimos a cambiar, a crear condiciones más idóneas para resolver la disputa, y a avanzar en la recuperación de las Islas en equipo”

Descripción: Descripción: Stefani: “Vinimos a cambiar, a crear condiciones más idóneas para resolver la disputa, y a avanzar en la recuperación Malvinas en equipo”

CON LAS MALVINAS NO:

Deben ser muy pocos los argentinos que no tienen a las Malvinas y todo lo que ocurre en los medios alrededor de ellas presente. Cuando se trata de temas tan sensibles para todos, el manejo de la buena información, la corroboración de datos y el compromiso de comunicar bien deviene en sustancial. Se trata de ética, valores y compromiso.

Entender y poder separar algunos conceptos es vital para comprender que es lo que está sucediendo. Como en la política, en las relaciones internacionales no todo es lo mismo. Por eso, como un candidato no es la gente y un partido no es el Estado, un tratado no es lo mismo que una cumbre.

En estos días leí y escuché como llamaban Acuerdo a aquellas declaraciones que no eran más que un comunicado conjunto producto de un encuentro diplomático entre nuestro entonces Vicecanciller Foradori y el Ministro Duncan que, como es lógico, se revisaron los temas de nuestra mutua agenda bilateral y plantear una nueva estrategia en torno a Malvinas resulta ineludible. En un comunicado conjunto no existe siquiera el establecimiento de obligaciones, no tiene carácter vinculante y mucho menos firma. Es necesario desmentir esto.

Lo primero que tenemos que saber es que desde el fin de guerra se han dado una serie de encuentros y acuerdos que crearon la fórmula de soberanía. El acuerdo de Madrid I y II y la Declaración Conjunta de 1999 establecen el Paraguas de Soberanía, que nos protege y permite la cooperación entre ambos Gobiernos en temáticas como vuelos, pesca e hidrocarburos sin que esto implique reconocer la soberanía del otro sobre las Islas Malvinas ni como un cambio de posición en torno a la misma. Aquí es importante un principio del derecho internacional: pacta sunt servanda, esto significa que lo pactado obliga y por tanto los Acuerdos de Madrid no pueden no cumplirse. Es una línea que ninguno de los dos puede romper.

Al aplicarse esto al Comunicado Conjunto, que por cierto se lo menciona de forma explícita, significa que nada de lo que se mencione en él implica un cambio en la posición de la República Argentina en torno a la soberanía sobre Malvinas.

Bajo esta fórmula, Gobiernos de las más distintas ideologías incluido el de Néstor Kirchner y Cristina Fernández de Kirchner, han mantenido la misma posición en torno a Malvinas como una política de Estado. Desde el 65 ìen adelante no han cambiado los principios básicos, cambian los énfasis y los estilos, pero siempre para llegar a un mismo fin, la recuperación de las Islas.

Los argentinos tenemos que entender que la cuestión no se resuelve con chicanas o prohibiendo amarrar barcos ingleses en nuestros puertos, no. Se resuelve en el ámbito bilateral con el Reino Unido y multilateral, en ONU, OEA y otros foros.

Es decir que desde lo bilateral se trata de reconstruir un clima de confianza progresivo de modo de generar a mediano plazo las condiciones necesarias para poder discutir la condición de soberanía. Mientras que en lo multilateral se trata que la comunidad internacional reconozca que hay una disputa de soberanía y reconozca que el derecho sobre las Islas es nuestro.

Precisamente, este Gobierno ha reiniciado las negociaciones bilaterales después de 14 años, y en los ámbitos multilaterales se ha mantenido la posición tradicional siempre bajo el inquebrantable paraguas de soberanía.

También he escuchado el reclamo ante la participación de isleños en, por ejemplo, el subcomité de pesca reunido este año. La realidad es que ellos han participado desde el 71 ì ¿Por qué no lo denunció Néstor Kirchner o Cristina Fernández de Kirchner? Porque siempre han participado, pero como parte de la delegación británica y no como “pueblo”. Esto es una disputa bilateral pero como bien dice nuestra Constitución, hay que tener en cuenta su modo de vida y es por esto que participan.

En cuanto al establecer vuelos adicionales con escala en Argentina Continental y la conservación de recursos pesqueros en el Atlántico Sur incluido en la Declaración Conjunta sobre Conservación de Recursos Pesqueros de 1990, que fue reactivado este año, ¿Sabías que Cristina Fernández de Kirchner buscó una estrategia parecida en el año 2012 y que esto fracaso precisamente por la mala relación que se tenía en ese entonces con el Reino Unido? Lo que ella quería estaba bien, pero lo que fallo fue el método.

A través de un análisis conjunto se llegó en 2016 a establecer un vuelo adicional, en donde inevitablemente tiene que tener al menos 2 escalas en territorio continental y esto es importante porque la posta la tenemos nosotros. Nosotros damos el permiso para que esos vuelos pasen por nuestro territorio, sin nuestra autorización esto vuelos no podrían ser.

Si nos referimos a la pesca, lo único que hay es un comité dedicado a la conservación de las especies, donde se trata de acordar cuando abrir y cerrar la temporada y por ejemplo el máximo de captura, pero no temas administrativos. No estamos dando rienda suelta a que pesquen cuanto quieran. Eso es otra mentira.

En el tema hidrocarburos se mantiene la legislación vigente, todo permiso de exploración y explotación en la plataforma debe ser con legislación argentina y establecer sanciones. Esto sigue igual.

Como ciudadanos comprometidos con nuestra causa Malvinas, debemos estar a la altura de no dejarnos manipular por los medios para tirar piedras al camino utilizando algo tan sensible para todos nosotros. El tenor que se le atribuye al Comunicado Conjunto es erróneo y no es vinculante. No nos dejemos engañar ni dejemos que politicen nuestra historia para jugar con la memoria de nuestros caídos y hacer de ellos banderas partidarias.

La Cuestión Malvinas nunca va a dejar, pese a los intentos manipulativos de algunos medios, de ser uno de los pilares fundamentales de nuestra política exterior y de todo el arco político: una verdadera política de Estado. Lo único que puede variar es la estrategia, la hostilidad y la capacidad de relacionarnos. Nosotros vinimos a cambiar, a crear condiciones más idóneas para resolver la disputa, y a avanzar en la recuperación de las Islas en equipo.

Dip. Nac. Héctor Antonio Stefani

NotiTDF.com Tierra del Fuego

· “DERRAPO STEFANI”. Para Stefani el acuerdo Foradori Duncan no existe: La soberanía “no se resuelve prohibiendo amarrar barcos ingleses en nuestros puertos”
El diputado Héctor Stefani se pronunció sobre las críticas al acuerdo Foradori Duncan asegurando que “un comunicado conjunto no establece obligaciones ni tiene carácter vinculante por eso creo que es importante desmentirlo”. A través de un posteo en su página de Facebook, el diputado señaló que “desde el año 1965 en adelante no han cambiado los principios básicos. Solo cambia el énfasis y la prioridad que cada gobierno quiere pero siempre persiguiendo un mismo fin: la recuperación de las Islas”.

· El texto del escrito es el siguiente:

“Deben ser muy pocos los argentinos que no tienen a las Malvinas y todo lo que ocurre en los medios alrededor de ellas de manera presente.

Como en la política, en las relaciones internacionales no todo es lo mismo. Por eso, como un candidato no representa a toda la gente y un partido no es el Estado un tratado no es lo mismo que una cumbre.

En estos días leí y escuché como llamaban “acuerdo” a aquellas declaraciones que se volcaron a un comunicado conjunto, producto de un encuentro diplomático entre nuestro entonces Vicecanciller Foradori y el Ministro Duncan. En esa oportunidad se revisaron los temas de la agenda bilateral. Un comunicado conjunto no establece obligaciones ni tiene carácter vinculante por eso creo que es importante desmentirlo.

Desde el fin de guerra de Malvinas se concretaron una serie de encuentros y acuerdos que establecen algunos parámetros. Estos nos protegen y permiten la cooperación entre ambos gobiernos en temáticas como vuelos, pesca e hidrocarburos sin que esto implique reconocer la soberanía del otro sobre las Islas ni mucho menos un cambio de posición. En el derecho internacional lo pactado obliga por tanto estos acuerdos deben cumplirse. Es un límite que ninguna de las dos partes puede romper y no se menciona ningún cambio en la posición de la República Argentina en torno a la soberanía sobre Malvinas.”

Descripción: Descripción: http://www.sur54.com/data/upload/news/491bed627cc8df221896543d954aa1b1-1000stefani_entrevista_99.jpg

Desde el año 1965 en adelante no han cambiado los principios básicos. Solo cambia el énfasis y la prioridad que cada gobierno quiere pero siempre persiguiendo un mismo fin: la recuperación de las Islas.

Los argentinos tenemos que entender que la cuestión no se resuelve con chicanas o prohibiendo amarrar barcos ingleses en nuestros puertos. No. Se resuelve en el ámbito bilateral con el Reino Unido y multilateral, en ONU, OEA y otros foros.

Es decir que desde lo bilateral se trabaja para reconstruir un clima de confianza progresivo para que a mediano plazo podamos discutir las condiciones de soberanía. Mientras que en lo multilateral se trata que la comunidad internacional reconozca que hay una disputa de soberanía y reconozca que el derecho sobre las Islas es nuestro.

No es un dato menor, que este Gobierno ha reiniciado las negociaciones bilaterales después de 14 años!!!

También he escuchado el reclamo ante la participación de isleños en, por ejemplo, el subcomité de pesca reunido este año. La realidad es que ellos han participado desde 1971 como parte de la delegación británica y no como “pueblo”.

En cuanto al establecer vuelos adicionales con escala en Argentina Continental y la conservación de recursos pesqueros en el Atlántico Sur en el año 2012 Cristina F. de Kirchner buscó una estrategia parecida pero fracasó precisamente por la mala relación que se tenía con el Reino Unido. A través de un análisis conjunto se llegó en 2016 a establecer un vuelo adicional, con dos escalas obligatorias en territorio continental. Sin nuestra autorización esos vuelos no podrían hacerse.

Si nos referimos a la pesca, lo único que hay es un comité dedicado a la conservación de las especies donde se trata de acordar cuándo abrir o cerrar la temporada y por ejemplo el máximo de captura pero no se tratan temas administrativos. No estamos dando rienda suelta a que pesquen cuanto quieran. Esa es otra mentira!

En el tema hidrocarburos se mantiene la legislación vigente, todo permiso de exploración y explotación en la plataforma debe ser con legislación argentina y establece sanciones. Esto sigue igual. Tampoco se modificó!

Como ciudadanos comprometidos con nuestra causa Malvinas, debemos estar a la altura y no hacernos eco de información de fuentes dudosas o manipuladas. El tenor que se le atribuye al comunicado conjunto es erróneo.

No nos dejemos engañar ni dejemos que politicen nuestra historia, jugando con la memoria de nuestros caídos y faltándole el respeto a nuestros héroes, utilizando este tema con otros intereses que nada tienen que ver con su esencia.

La Cuestión Malvinas nunca va a dejar de ser uno de los pilares fundamentales de nuestra política exterior.

Lo único que puede variar es la estrategia: o se va con hostilidad o se busca el diálogo y el entendimiento.

Nosotros vamos a trabajar en eso, para crear las condiciones para poder avanzar en la recuperación de nuestras queridas Islas Malvinas!

Fuente: SUR54.COM Tierra del Fuego

· 2 AÑOS DEL ACUERDO FORADORI-DUNCAN: DE ESPALDAS AL PUEBLO, AL CONGRESO Y AL FUTURO
Descripción: Descripción: https://i1.wp.com/www.martinpereztdf.com.ar/wp-content/uploads/2018/09/06-3.jpeg?resize=690%2C598

El Acuerdo Foradori-Duncan es un grave retroceso para la política de Estado argentina en torno a la Causa Malvinas. En estos dos años, el “Comunicado Conjunto” viene funcionando como el marco a través del cual Gran Bretaña impone sus intereses en el Atlántico Sur.

Lamentablemente, el Gobierno de Cambiemos convirtió a la Causa Malvinas en una cuestión de negocios. Vale recordar, el Ministro Alan Duncan y el ex vicecanciller Carlos Foradori firmaron el acuerdo durante el “Foro de Inversiones y Negocios” organizado por el gobierno. El “mini Davos” de Cambiemos. Esto no es casual ni circunstancial.

Desde el minuto uno denunciamos este Acuerdo como contrario a los intereses nacionales y un retroceso en términos de soberanía. Ya el 21 de Septiembre de 2016 lo planteamos en la Comisión de Relaciones Exteriores de la Cámara de Diputados y exigimos que fuese el Congreso de la Nación el que defina sobre este tema.

La trampa del Gobierno de disfrazar este Acuerdo como una mera hoja de ruta degrada la institucionalidad y sienta un peligroso antecedente. Hablar de remover obstáculos para el desarrollo de las Islas es justamente acatar las pretensiones de Gran Bretaña en el Atlántico Sur. Esto se demuestra en cada una de las dimensiones que se mencionan.

En lo que refiere al tema pesquero, en mayo de 2018 se reinstaló el Subcomité Científico de la Comisión de Pesca del Atlántico Sur (CPAS), una demanda del sector empresario que opera ilegalmente en nuestro territorio marítimo, en tanto que mayor información sobre recursos ictícolas presentes en la zona permite optimizar sus rindes. Actualmente, la pesca representa el 41% de la actividad económica de las islas, y 2/3 de los impuestos a corporaciones. Cada barco que opera ilegalmente captura entre 30 y 40 toneladas de calamar por día. La campaña 2018 es record solo comparable a la de 1995 y siguen incrementándose las licencias ilegales. Esto tiene el agravante de darse en un contexto de incertidumbre y debilidad de los contratos de explotación producto de las implicancias del “Brexit”.

En materia hidrocarburífera, la inacción del Canciller Faurie es total. Rockhopper Y Premier Oil, las dos principales empresas que operan en la zona, vienen avanzando sostenidamente en las actividades ilegales proyectadas en sus planes corporativos. El informe del Observatorio de la Energía, Tecnología e Infraestructura para el Desarrollo (OETEC) publicado el día 2 de abril, señala que durante la Conferencia Oil Capital desarrollada en Septiembre de 2017, el CEO de Rockhopper presentó un informe sobre la evolución de las gestiones de la empresa para concretar la explotación de Petróleo en las Islas Malvinas. Según consta en dicho informe, allí se descubrió y certificó la presencia de un mínimo recuperable de 500 millones de barriles y un máximo de 900 millones de barriles. Solamente ese mínimo equivale a casi 3 años de producción total petrolera argentina (datos a 2017), a 10 años de producción chubutense -primera productora- y a 143 años de producción fueguina. Las empresas preveen que el desarrollo del proyecto comenzaría en 2019, con el primer pozo productor de un total de 23 a ser perforado entre enero y junio de 2020. El primer barril de crudo comenzaría a fluir a la superficie (al barco de almacenaje) durante la primera mitad de 2022.

Pese a esto, la Cancillería argentina no ha tomado ninguna nueva acción para dar cumplimiento a lo establecido por la Ley 26.659 y su modificatoria 26.915, las cuales establecen condenas civiles y penales a las personas jurídicas y físicas que desarrollen actividades ilegales en nuestra plataforma continental.

El establecimiento de un nuevo vuelo desde el continente suramericano hacia las Islas sin siquiera considerar a Aerolíneas Argentinas como opción, y la pretensión de los isleños de comandar los términos y plazos de las negociaciones es la confirmación del nivel de deterioro de la posición argentina. Es de público conocimiento que la demanda de la incorporación de un vuelo con destino a las Islas Malvinas por parte del Reino Unido tiene por fin potenciar las actividades militares y económicas ilegales en favor de la potencia ocupante y en perjuicio de la posición argentina, lo cual implica atentar contra el cumplimiento de lo establecido por la Constitución Nacional.

Todas estas concesiones apuntan a incrementar el “desarrollo de las Islas”. Vale recordar que el PBI per capita de las Islas Malvinas es de 122.000 dólares (cifras 2017). Esto supera al Principado de Mónaco -u$s105.000- y al Reino petrolero de Qatar -u$s 94.000-. Es inaceptable que el Gobierno Argentino hable de facilitar el desarrollo de los isleños cuando los argentinos viven cada día peor y esos recursos nos pertenecen.

Estas acciones y omisiones atentan contra la Disposición Transitoria Primera de la Constitución Nacional. Esto lo hemos dicho no solamente nosotros, los ex combatientes o los principales expertos sobre la materia, sino que la propia Asociación Argentina de Derecho Internacional expresó en su declaración del 9 de septiembre de 2017 que toda acción que afiance la presencia del Reino Unido en las Islas es inconstitucional.

Es hora que el gobierno de Mauricio Macri termine con este bochorno, remita al Congreso el Acuerdo y acate lo que defina el Congreso de la Nación. El Atlántico Sur es el futuro. Tiene que ser la vía para el desarrollo de los argentinos y principalmente de la Patagonia Austral.

El Acuerdo Foradori-Duncan es un grave retroceso contra la política de Estado argentina en torno a la Causa Malvinas. En estos dos años, el “Comunicado Conjunto” viene funcionando como el marco a través del cual Gran Bretaña impone sus intereses en el Atlántico Sur.

Lamentablemente, el Gobierno de Cambiemos convirtió a la Causa Malvinas en una cuestión de negocios. Vale recordar, el Ministro Alan Duncan y el ex vicecanciller Carlos Foradori firmaron el acuerdo durante el “Foro de Inversiones y Negocios” organizado por el gobierno. El “mini Davos” de Cambiemos. Esto no es casual ni circunstancial.

Desde el minuto uno denunciamos este Acuerdo como contrario a los intereses nacionales y un retroceso en términos de soberanía. Ya el 21 de Septiembre de 2016 lo planteamos en la Comisión de Relaciones Exteriores de la Cámara de Diputados y exigimos que fuese el Congreso de la Nación el que defina sobre este tema.

La trampa del Gobierno de disfrazar este Acuerdo como una mera hoja de ruta degrada la institucionalidad y sienta un peligroso antecedente. Hablar de remover obstáculos para el desarrollo de las Islas es justamente acatar las pretensiones de Gran Bretaña en el Atlántico Sur. Esto se demuestra en cada una de las dimensiones que se mencionan.

En lo que refiere al tema pesquero, en mayo de 2018 se reinstaló el Subcomité Científico de la Comisión de Pesca del Atlántico Sur (CPAS), una demanda del sector empresario que opera ilegalmente en nuestro territorio marítimo, en tanto que mayor información sobre recursos ictícolas presentes en la zona permite optimizar sus rindes. Actualmente, la pesca representa el 41% de la actividad económica de las islas, y 2/3 de los impuestos a corporaciones. Cada barco que opera ilegalmente captura entre 30 y 40 toneladas de calamar por día. La campaña 2018 es record solo comparable a la de 1995 y siguen incrementándose las licencias ilegales. Esto tiene el agravante de darse en un contexto de incertidumbre y debilidad de los contratos de explotación producto de las implicancias del “Brexit”.

En materia hidrocarburífera, la inacción del Canciller Faurie es total. Rockhopper Y Premier Oil, las dos principales empresas que operan en la zona, vienen avanzando sostenidamente en las actividades ilegales proyectadas en sus planes corporativos. El informe del Observatorio de la Energía, Tecnología e Infraestructura para el Desarrollo (OETEC) publicado el día 2 de abril, señala que durante la Conferencia Oil Capital desarrollada en Septiembre de 2017, el CEO de Rockhopper presentó un informe sobre la evolución de las gestiones de la empresa para concretar la explotación de Petróleo en las Islas Malvinas. Según consta en dicho informe, allí se descubrió y certificó la presencia de un mínimo recuperable de 500 millones de barriles y un máximo de 900 millones de barriles. Solamente ese mínimo equivale a casi 3 años de producción total petrolera argentina (datos a 2017), a 10 años de producción chubutense -primera productora- y a 143 años de producción fueguina. Las empresas preveen que el desarrollo del proyecto comenzaría en 2019, con el primer pozo productor de un total de 23 a ser perforado entre enero y junio de 2020. El primer barril de crudo comenzaría a fluir a la superficie (al barco de almacenaje) durante la primera mitad de 2022.

Pese a esto, la Cancillería argentina no ha tomado ninguna nueva acción para dar cumplimiento a lo establecido por la Ley 26.659 y su modificatoria 26.915, las cuales establecen condenas civiles y penales a las personas jurídicas y físicas que desarrollen actividades ilegales en nuestra plataforma continental.

El establecimiento de un nuevo vuelo desde el continente suramericano hacia las Islas sin siquiera considerar a Aerolíneas Argentinas como opción, y la pretensión de los isleños de comandar los términos y plazos de las negociaciones es la confirmación del nivel de deterioro de la posición argentina. Es de público conocimiento que la demanda de la incorporación de un vuelo con destino a las Islas Malvinas por parte del Reino Unido tiene por fin potenciar las actividades militares y económicas ilegales en favor de la potencia ocupante y en perjuicio de la posición argentina, lo cual implica atentar contra el cumplimiento de lo establecido por la Constitución Nacional.

Todas estas concesiones apuntan a incrementar el “desarrollo de las Islas”. Vale recordar que el PBI per capita de las Islas Malvinas es de 122.000 dólares (cifras 2017). Esto supera al Principado de Mónaco -u$s105.000- y al Reino petrolero de Qatar -u$s 94.000-. Es inaceptable que el Gobierno Argentino hable de facilitar el desarrollo de los isleños cuando los argentinos viven cada día peor y esos recursos nos pertenecen.

Estas acciones y omisiones atentan contra la Disposición Transitoria Primera de la Constitución Nacional. Esto lo hemos dicho solamente nosotros, los ex combatientes o los principales expertos sobre la materia, sino que la propia Asociación Argentina de Derecho Internacional expresó en su declaración del 9 de septiembre de 2017 que toda acción que afiance la presencia del Reino Unido en las Islas es inconstitucional.

Es hora que el gobierno de Mauricio Macri termine con este bochorno, remita al Congreso el Acuerdo y acate lo que defina el Congreso de la Nación. El Atlántico Sur es el futuro. Tiene que ser la vía para el desarrollo de los argentinos y principalmente de la Patagonia Austral.

MARTIN PEREZ — HTTP://WWW.MARTINPEREZTDF.COM.AR

13 SEPTIEMBRE, 2018

FUNDACIÓN MALVINAS EDICIÓN 1680

Se el primero en comentar en "MALVINAS: FORADORI – DUNCAN, EL PACTO INCONFESABLE."

Deja un comentario

Su dirección de correo electrónico no será publicada.


*