OPERACIÓN MIKAO

Piloto británico ratifica que hubo combates en territorio argentino.

El coronel Hutchings reveló que participó de una misión que se dirigía a Tierra del Fuego. El ocultamiento de ambos gobiernos.

l coronel Ricahrd Hutchings, quien se desempeñó como piloto de helicópteros durante la guerra de Malvinas, ratificó la versión de los excombatientes del TOAS (Teatro de Operaciónes del Atlántico Sur) al afirmar que hubo 15 conscriptos argentinos caídos en combates en la Patagonia. Además, reveló que viajó al territorio nacional pero que, al frustrarse la misión, siguió hasta Chile a donde se entregó.

En el libro “Piloto de Fuerzas Especiales, memoria de vuelo en la guerra de las Falklands”, el Coronel aseguró que varios exconscriptos argentinos se habían puesto en contacto con él, “desesperados para contarme sus experiencias”.

“Afirman que su experiencia de guerra contra el enemigo británico tuvo lugar en territorio continental argentino en la Patagonia, donde unos 3.000 conscriptos operaron junto a fuerzas regulares en la protección de aeropuertos, depósitos de combustible en las bases aéreas de Rio Grande y Rio Gallegos, para protegerlas de operaciones de sabotaje por fuerzas especiales británicas”, contó Hutchings.

En el texto, que publicó en 2009 pero que amplió recientemente, el británico ratificó que “las pérdidas argentinas resultantes de estos combates suman quince”. Y aclaró: “Por razones de seguridad nacional, me impiden hacer más revelaciones al respecto a esta altura”.

En la nueva edición de su libro, el coronel reveló una abortada misión en la que participó, que tenía como misión al territorio continental argentino. Su objetivo era conducir a las Fuerzas Especiales británicas hasta la base de Río Grande para “destruir aviones y sobre todo los temibles misiles Exocet”.Por eso, el apartado del libro se denomina “Exocet Falklands”.

 ·       OPERACIÓN CONJUNTA ANGLOCHILENA CÓDIGO MIKADO

El Sea King británico fue detectado por radares continentales argentinos y por los radares de los destructores de la Armada Argentina.

Los británicos pensaban que luego del hundimiento del ARA Belgrano, la Armada Argentina se refugiaría en los puertos para no estar al alcance de los submarinos nucleares y los demás buques de guerra no presentar batalla el resto de la guerra . Pero no fue así, simplemente se refugiaron en aguas menos profundas para dificultar la persecución de los submarinos .

La Armada Argentina se hallaría el resto de la guerra patrullando Mar argentino y aguas territoriales con adyacencias al atlántico sur y a la frontera con Chile.

Tal y como temían éstos, el ZA-290 fue detectado por radares argentinos y el teniente Hutchings de los Royal Marines decidió cancelar la operación y dirigirse directamente a Chile.

Sin combustible, tomaría tierra en la playa de Agua Fresca, ya en territorio chileno.

El aparato fue abandonado y destruido por sus ocupantes, pero lo cierto es que éstos retornaron al Reino Unido por vuelo regular y sin ningún problema, lo que confirmaría la implicación chilena en el conflicto del lado británico (oficialmente, «se rindieron a las autoridades chilenas», pero en ningún momento se les trató como a prisioneros de guerra, sino como a combatientes aliados).

Los mismos se escudaron en la embajada británica aunque habían sido apresados por Carabineros, pero extrañamente en su viaje de retorno lo hicieron clandestinamente.

El general chileno Fernando Matthei confirmó en una entrevista concedida al Centro de Investigación y documentación de la Universidad Finis Terrae en 1999, que durante toda la guerra existió una constante cooperación al más alto nivel con el Reino Unido.

Poco antes, Margaret Thatcher también lo haría público para defender a Pinochet durante su detención en el Reino Unido.

El Gral.Pinochet se mostró muy molesto por el incidente, pero solo fue al principio , ya que en el futuro utilizaría esa ayuda sin consultar a favor suyo . Al principio quiso castigar al Jefe de la FACH, pero luego Matthei le hizo entender que peligraba la seguridad nacional , además de que necesitaba un nexo para adquirir armamentos y repuestos para la desfasada fuerza aérea chilena .

“El helicóptero de apoyo, otro Sea King con matrícula ZA-292, retornó al HMS Invincible.

La Operación Mikado fue cancelada y el Almirantazgo prosiguió con sus planes de reconquista bajo la amenaza de los Exocet.

En efecto, ese mismo día 18 el gobierno británico dio al almirante Woodward luz verde para un desembarco en la costa este del estrecho de San Carlos, que separa las dos islas Malvinas mayores. Una operación arriesgada que obligará a los buques a entrar en un estrecho rodeado de montes; el lugar perfecto para sufrir ataques a baja cota por parte de la aviación argentina.

El Gral.Matthei haría valer sus influencias como ex agregado aéreo en Gran Bretaña y en la posguerra los chilenos mejoraron sus sistemas de detección de alerta temprana , radares en sus aviones bombarderos , algunos nuevos aviones de patrulla , etc.

Por su parte la ACH haría lo mismo consiguiendo nuevos buques , algunos de ellos veteranos de Malvinas y que habían sido dañados severamente por la FAA y ARA en ataques aero-navales. Matthei estalló en ira cuando M.Thatcher dio a conocer al mundo la amistad entre las fuerzas británicas y chilenas, y mucho mas que Pinochet lo permitiera y no lo mantuviera en secreto. Tal vez fue una devolución de traiciones mutuas …”

·       La misión del Sea King británico

Hubo una misión preliminar británica de reconocimiento en Río Grande, el nombre clave de la Operación era “Ciruela Duff”, fue lanzado desde el HMS Invincible en la noche del 17/18 de mayo, como preludio al ataque.

La operación consistió en el transporte de un pequeño equipo del SAS para el lado argentino en Tierra del Fuego en una simple aeronave de la Royal Navy, un Westland Sea King Mark IV, que luego marcharía a la base aérea de Río Grande y procedería a establecer un puesto de observación para recoger inteligencia de las defensas de la base.

La misión requería que el helicóptero Sea King viajara una distancia cerca de su rango de operación, por lo que esta sería una misión de un solo sentido. Por lo tanto, la misión de la tripulación consistía en dejar caer el equipo del SAS en la Argentina, en dirección a Chile, y la posterior eliminación de la aeronave con el hundimiento en aguas profundas.

El helicóptero, con una tripulación de tres hombres y ocho hombres del equipo SAS, despegó del Invencible a las 0015 horas el 18 de mayo.

Debido a un inesperado encuentro con una plataforma de perforación en un campo de gas costa afuera , se vio obligado a desviarse, añadiendo veinte minutos más para el viaje . Como se acercaba a la costa argentina, después de cuatro horas la niebla obligó a volar con visibilidad a menos de una milla.

Cuando se acercaron a doce millas para el aterrizaje del descargue previsto por el SAS, la visibilidad se redujo a tal punto que el piloto se vio obligado a aterrizar.

El piloto y el comandante de la patrulla del SAS no estaban de acuerdo en su posición exacta, mientras que el comandante SAS también estaba seguro de que habían sido vistos por una patrulla argentina.

Pidió ser dejado caer en la frontera de Argentina y Chile.

Los pilotos se vieron obligados a volar con los instrumentos a través de condiciones meteorológicas instrumentales en un supuesto Chile neutral.

El equipo SAS fue dejado en la costa sur de “Bahía Inútil” donde iban a tratar de moverse a su puesto de observación a pie.

·       El fracaso de la operación de inserción

La tripulación del helicóptero voló a una playa cerca de Punta Arenas donde aterrizaron. Uno de los dos pilotos y el “Tripulante de Aire” desembarcaron en la playa. Hicieron agujeros en el helicóptero para permitir que se hunda una vez que se abandonara. El otro piloto intentó posarlo por encima del agua, pero no pudo hundirlo. Voló de regreso a la playa con el fin de adosarle más agujeros, pero fue cegado en sus gafas de visión nocturna por una luz “Low Fuel” que parpadeaba, y se estrelló en la playa.

La tripulación prendió fuego al helicóptero y detonó cargas explosivas antes de abandonar la escena. Se movieron a lo largo de varias noches a un punto de observación cerca de Punta Arenas, donde intentaron hacer contacto con los británicos de la Embajada. Fueron descubiertos antes, capturados por Carabineros mientras se movían a través de la ciudad, y fueron entregados a las autoridades británicas.

Según fuentes argentinas, en la noche del 17/18 de mayo, el helicóptero fue localizado por el radar del destructor ARA Bouchard , que envió un mensaje a su gemelo ARA Piedrabuena patrullando en el norte, y luego a la base aérea de Río Grande.

Los miembros del 24o Regimiento de Infantería afirmó en 2007 que sacudió el helicóptero con fuego de armas cortas en medio de una espesa niebla al sur de Río Gallegos .

La misión de reconocimiento del SAS fue finalmente abortada.

Argentina a salvo de la penetración continental:

Abandono

La falta de Inteligencia en el lugar significó que las fuerzas británicas no tenían una idea clara de cómo estaba defendido Río Grande, ni ninguna garantía que los Super Etendard o los misiles Exocet ni siquiera estaban allí cuando la operación se llevó a cabo. Las fuerzas británicas también no tenían ninguna información sobre cómo se organizaba la base, y no sabían dónde se guardaban los misiles Exocet o incluso dónde estaban las barracas de los pilotos.

En ese momento, la Operación Mikado, que ya fue visto por miembros experimentados del SAS que era una misión suicida, se considera que es imposible de lograr, debido a la pérdida del factor sorpresa y debido a la Inteligencia británica de descubrir que los argentinos disponían de mucho mejor cobertura de radar de lo previsto inicialmente.

En consecuencia, el plan de asalto aerotransportado atrajo considerable hostilidad por parte de algunos miembros del SAS, que en última instancia condujo a un sargento a presentar su renuncia poco antes de que el equipo tenía previsto viajar a la Ascensión. El comandante de la escuadrilla es relevado y reemplazado por el regimiento de segundo al mando.

En última instancia, el gobierno de Thatcher reconoció que había una gran probabilidad de que la operación sería un fracaso.

Contrariamente a los rumores ningún plan fue ideado para infiltrarse el SAS en Argentina con la ayuda del submarino de la Royal Navy “HMS Onyx” (Según la versión británica).

La Armada Argentina afirma que el D-29 Bouchard había bombardeado un submarino y un número de botes inflables durante una patrulla a dos millas de Río Grande, en la posición 53 ° 43’38.04 “S 67 ° 42’0” W, en la noche del 16 de mayo de 1982.

El área de Río Grande era defendida por cuatro batallones de Infantería de Marina de la Armada Argentina, algunos de cuyos oficiales habían sido entrenados en el Reino Unido por los SBS años anteriores.

Evaluación

Después de la guerra, los comandantes de la ARA admitieron que estaban esperando algún tipo de desembarco de las fuerzas SAS, pero que nunca esperarían que un Hércules apareciera en tierra directamente en sus pistas, a pesar de que se han seguido las fuerzas británicas, incluso en territorio chileno en caso de ataque.

El fracaso de la operación habría sido un desastre , y sería utilizado como propaganda en contra de las fuerzas británicas, y por el contrario habría un aumento de moral para la Argentina.

Por otro lado , en el ámbito político , Irlanda e Italia se oponen al bloqueo económico hacia a Argentina ese día y que estaba pactado para que durase una semana

Por Cristian Novelli

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