SURGIMIENTO A LA CARTA DE SAN MARTIN A O´HIGGINS

A propósito de la carta de San Martín a O’Higgins encontrada en el allanamiento a la ex presidente y ahora en custodia y guarda en el Archivo General de la Nación.

En nota anterior suponía que la carta hallada era conocida pues se conserva en el Museo y Archivo Mitre el borrador de dicha carta fechado en París el 26 de diciembre de 1835 bajo la referencia 7158 del Fondo José de San Martín. En realidad, son dos borradores uno fechado y otro no, aunque estimado este último en febrero de 1836; que fueron publicados en 1909 en “San Martín. Su correspondencia: 1823-1850” compilación realizada por Adolfo P. Carranza.

Dichos borradores, donados por la familia del general San Martín a Bartolomé Mitre, se encontraban a la fecha de publicación ya en dicho Archivo y tienen escasas diferencias de texto con la carta recientemente encontrada que considero inédita.

Entonces, si bien el contenido era conocido por los borradores mencionados, la carta original no lo era; lo que nos lleva a intentar un rastreo o seguimiento de su derrotero y el análisis comparativo de ambos documentos.

El primer y extenso párrafo de la carta original (la recientemente encontrada) coincide en casi su totalidad con el borrador conocido, a excepción de algunos pequeños cambios de términos: “recientes sucesos de los nuevos Estados Americanos” por “la historia de los nuevos Estados…” o el agregado de conectores de comprensión que no varían el sentido de las frases. La mayor diferencia está en las últimas líneas del borrador:

“por otra parte yo calculo cuan embarazosa deber ser la posición de usted entre opiniones y partidos encarnizados, y cuán difícil le será tener una conducta imparcial, porque en la guerra civil el sistema capaz de reputar de enemigo el que no es de la misma opinión, es ley suprema”.

En tanto, en la carta San Martín expresa que:

“por otra parte yo calculo cuan embarazosa debe ser la posición de Usted entre opiniones y partidos tan diferentes, y cuan difícil le será tener una conducta capaz por su imparcialidad, de ponerlo a cubierto de sospecha porque en la guerra civil la máxima de reputar enemigo al que no es de la misma opinión es la ley que divide los partidos”.

En relación al segundo párrafo de la carta original donde San Martín expresa que la carta le será remitida a través de Mendeville (marido de Mariquita Sánchez) y sobre que su hijo (político) había sido depuesto de su cargo por Rosas también da alguna precisión coincidente al respecto aunque es más específico respecto a la fecha de envío real de la carta; dice San Martín en el borrador:
“En fines de Enero escribí a usted por conducto del caballero Mendeville, marido de Mariquita Thompson….”.
Es decir que la carta original salió de París en poder de Mendeville a fines de enero de 1836 rumbo a Lima, donde San Martín ya conocía donde residía su amigo a través del coronel Viel “que me ha sacado de la terrible incertidumbre en que me hallaba de su suerte y la de su amable familia”, así lo manifiesta el Libertador en el segundo borrador mencionado.

Concluyendo el análisis comparativo entre ambos textos, del que no hayamos mayores diferencias que las encontradas, vale agregar un párrafo más escrito en el borrador de febrero del 36 por San Martín:

“Él (por Mendeville) me ha prometido entregar a usted personalmente mi carta, y por este medio tendré la certeza de que usted la ha recibido”.

Debido a los acontecimientos públicos vale preguntarse si Bernardo O’Higgins recibió esta carta en Lima, como para iniciar la pesquisa del recorrido del escrito sanmartiniano.

La respuesta la da el propio libertador chileno en carta a San Martín fechada en Lima el 3.Ago.1836 (carta original en el Archivo y Museo Mitre):

“Por mano del caballero Mendeville, vino a las mías su muy estimable (del) 26 de diciembre del año pasado, y fue un día de grande regocijo a toda esta casa al saber de su buena salud, después de dos años que nada habíamos sabido y se creía generalmente no estuviese usted en París”.

Sabemos entonces que la carta llegó a su destinatario. La pregunta es que pasó después….

A la muerte de Bernardo O’Higgins ocurrida el 24.Oct.1842 en Lima todos sus bienes pasaron a su hermana Rosa, con la condición que ella entregara una parte a Demetrio O’Higgins, su hijo. Rosa falleció en 1850, mientras que Demetrio se radicó en la Hacienda de Montalbán en la Villa de Cañete, lugar de residencia de su padre desde su exilio de 1823.

El eminente historiador chileno Benjamín Vicuña Mackenna visitó Cañete y obtuvo de la familia la documentación atesorada por don Bernardo O’Higgins; así lo cuenta en 1860 el propio autor de “Ostracismo de O’Higgins” en el prólogo de su obra:

“Dos carretones en Lima con diez enormes cajas de papeles; una carga pesada de mula que llevé conmigo desde Montalbán, en marzo; más de veinte mil documentos que era preciso leer para entresacar los de interés público; de éstos, cinco mil consultados por su interés histórico….”.

A continuación detalla el estado de los papeles:

“No hemos encontrado nada organizado (…) No había un diario, ni una serie de cartas, ni siquiera un bosquejo hecho a la ligera sobre una época dada”.
“Al contrario, el precioso archivo del general O’Higgins conservado con tanto esmero y diligencia por él y por su hijo, sufrió serios menoscabos, primeramente por haber perdido en Rancagua la mayor parte de sus papeles (…) ; por las dádivas que hizo su señora hermana, mientras ella fue su heredera, y particularmente por la confusión que introdujo en él un extranjero, especie de secretario (…) llamado D. Juan Thomas (quien tuvo) la desgraciada manía de verter al inglés sus principales documentos, extraviando por descuido sus originales…”.

Benjamín Vicuña Mackenna volcó varios de esos documentos originales a su magnífica obra literaria y los mantuvo en su archivo particular hasta su muerte en 1886. Luego, su viuda, Victoria Subercaseaux, conservó su archivo manifestando su interés en que la Biblioteca Nacional adquiriera su colección. Por Decreto del presidente chileno José Manuel Balmaceda se autorizó la compra en 1887, quedando la colección depositada en la Sección Manuscritos de la Biblioteca Nacional, hasta Set.1925 transfiriéndose en esa fecha 359 volúmenes al Archivo Histórico Nacional, y finalmente en 1927 al Archivo Nacional.

Según la información brindada por la “Guía de Fondos del Archivo Nacional Histórico” publicada en Santiago de Chile en 2009; el “Fondo Documental Benjamín Vicuña Mackenna” posee diversos catálogos, entre ellos el publicado en 1886 por Renato Cristi, secretario de Vicuña Mackenna que describe pieza por pieza los 336 volúmenes, que incluyen los papeles autógrafos de O’Higgins y San Martín.

Considero fundamental obtener la información de ese catálogo para establecer si la carta del 26.Dic.1836 escrita por San Martín en París, y recibida por O’Higgins en Lima y supuestamente en manos de Vicuña Mackenna pasó al acervo patrimonial documental chileno y de allí desapareció, o si bien, fue perdida en Perú junto a otros papeles, como muchas otras cartas faltantes.

Roberto Colimodio
Historiador
Académico Sanmartiniano

 

Historia Argentina e Hispanoamericana

15 de Septiembre de 2018

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