LA NECESIDAD TIENE CARA DE HEREJE

La Escuela de Chicago prostituye al keynesianismo y otras claves

Poco y nada queda del mejor equipo de los últimos 50 años. El nuevo ‘team’ de Mauricio Macri ya no precisa capacidad de invención sino de ejecución ya que el plan lo aporta y supervisa el Fondo Monetario Internacional. Al respecto, algunas curiosidades acerca de un equipo neokeynesiano aplicando los conceptos monetarios de la Universidad de Chicago.

Harry Gordon Johnson recibiendo un premio en Kiel, Alemania.

  1. Harry Gordon Johnsonmurió cuando José Alfredo Martínez de Hoz aún no había apostado a Adolfo César Diz y Ricardo Arriazu el éxito o fracaso del programa económico de Jorge Rafael Videla (Johnson falleció en 1977 y la ‘tablita cambiaria‘ fue un instrumento de 1979). En aquel entonces, Guido Sandleris estaba en el colegio primario. Johnson fue un canadiense profesor en la Universidad de Chicago desde 1959 hasta su muerte. Johnson evolucionó, según recordó David Laidler, de un pensamiento que él autodefinió como “Keynesianismo de Cambridge” (su paso por la Universidad de Manchester) hacia el monetarismo, consecuencia de su estudio, durante los años ’60, de la inflación. Su texto más recordado fue “The monetary approach to the balance of payments: A nontechnical guide” (El enfoque monetario de la balanza de pagos: una guía no técnica). Después llegó el también canadiense Robert Mundell, para ajustar el modelo. Mundell fue quien desarrolló la determinación conjunta y simultánea del equilibrio monetario interno y externo de una economía. Johnson y Mundell dejaron una generación de discípulos muy importante en Chicago: desde el tambien fallecido Rudiger Dornbusch y Jacob Frenkel a Michael Mussa, entre otros. Sin duda que Robert Caldarelli, responsable del plan del FMI para la Argentina, conoce bastante del enfoque Johnson-Mundell y se le impuso a Sandleris, quien tendrá que ejecutarlo. Ahí está la paradoja: un neokynesiasno aplicando el pensamiento de Chicago. Resultarán muy interesantes las contradicciones que aparecerán en el equipo de Sandleris. Mauricio Macri no tiene la más remota idea de todo esto, tal como lo ha demostrado con sus inexplicables decisiones sobre economía desde diciembre de 2015 (y ya se sabe que antes, en el Gobierno de la Ciudad Autónoma, todo era definido y ejecutado por Horacio Rodríguez Larreta).
  2. No fue sencillo conseguir que el directorio del Fondo Monetario Internacional aprobara el‘waiver‘ para la Administración Macri. No hubo forma de convencer ni a Herve de Villeroche/Armel Castets, representantes de Francia; ni a Steffen Meyer/Klaus Gebhard Merk, representantes de Alemania. Ambos países votaron en contra, y expusieron múltiples fundamentos. En el caso de los franceses, fue directamente Emmanuel Macron quien hizo llegar su oposición. O sea que Francia se negó pero la directora-ejecutiva, Christine Lagarde, también francesa, se impuso. Podría afirmarse que la ambición presidencial de Lagarde ha quedado atada a la suerte del rescate argentino que ensaya el FMI.
  3. Un concepto decisivo en el esquema que el FMI aplicará en la Argentinalo expuso a comienzos de septiembre el economista Diego Estévez, radicado en Londres (Reino Unido), en una columna muy interesante que publicó el diario Ámbito Financiero, cuando Infobae se negó a repro ducirla textual: evidentemente Estévez conocía qué era lo que se estaba debatiendo en las capitales financieras acerca de las consecuencias de los graves errores conceptuales e instrumentales que cometieron Federico Sturzenegger y Luis Caputo, los 2 presidentes de Banco Central que eligió y despidió Mauricio Macri. Estévez escribió una propuesta que tituló “Al borde del abismo“, precisamendo de qué debía ejecutar de inmediato el gobierno de Cambiemos. Por ejemplo: “El BCRA se concentrará solamente en fijar una meta de expansión monetaria de los recursos monetarios del origen interno (RMOI) en forma anticipada, con una tasa decreciente. Este punto es central para anclar expectativas del mercado. Abandonar el modelo de “Inflation Targeting” que ha sido desastroso para una economía como la Argentina en este momento. Ha creado más confusión que certeza. (… ) Desarmar la panoplia de herramientas de intervención monetaria del BCRA que lo ha transformado en una mesa de dinero de baja calidad, improvisada y de chapucería (encima) tal como swaps, mercado de futuros, tasas de acá, tasas de allá (no se trata del Bank of England), etc. (…) el BCRA esta solo para administrar una decreciente expansión de los RMOI en un plazo de 18 meses que deberá llegar al 1 % mensual a diciembre de 2019. (…)“. El RMOI igual a 0 aparece en el plan del FMI. Cuando la demanda de dinero lleve a la paridad a su banda inferior ($34), el BCRA compra dólares: el modelo de Chicago RMOI ajusta vía tipo de cambio (revaluando). El tema -tal como lo señala Estévez- es que el RMOI igual a 0 requiere de una batería de decisiones políticas y macroeconómicas. En diciembre de 2015 tendría que haberse anunciado un RMOI tendiente a 0 para un megaplan de corrección. Hacerlo ahora es… muuuuy complicado.
  4. Esto quiere decir queya estaba instalada la necesidad de salir del enfoque fiscal hacia un enfoque monetario del problema argentino. Ahora bien: un problema no menor ya lo expresó el economista Miguel Bein: el modelo elegido precisa de superávit fiscal para volver a crecer. Y no es cualquier superávit sino -según se ha estimado en las ‘call conferences’ que realizó la banca global en la madrugada argentina (por la diferencia horaria)- no inferior a 3,5 puntos porcentuales del PBI. Esto es lo que ha llevado a Marcelo Trovato, el director de Pronóstico Bursátil tan reproducido, a afirmar que este nuevo capítulo también es incumplible. En concreto, no hay horizonte de alivio tributario.
  5. Otro problema tampoco menor resulta de que el modelo matemático basado en el riesgo de la banda cambiaria, establece un piso a la tasa de interés doméstica básica del42%. Es decir que la banda cambiaria provoca una banda de tasa de interés, entre el 42% y el 60%. Esto lleva el horizonte recesivo muy lejos, con una tasa de desempleo no cuantificable hoy día pero sin duda de enorme tensión social venidera. Si bien hay economistas estimando una caída de la economía equivalente a 2,7% del PBI, hay fuentes muy confiables del exterior que ubican la caída interanual en 5% del PBI.
  6. La cuestión de la inflación tambien alimentará la puja por la distribución de la riqueza toda vez que se habla de una espiral alcista en septiembre (7%) y octubre, por lo menos, consecuencia de las devaluaciones recientes del peso que precisan el traslado, y eso que todavía el índice de precios mayoristas evoluciona en una escala muy superior a la del índice para precios minoristas, pero tarde o temprano tendrá que equilibrarse la relación.
  7. Hay que recuperar el concepto deMiguel Broda en la conferencia de FIEL: “Este 2do. acuerdo con el Fondo mírenlo con cuidado. Porque van a haber metas de agregados monetarios y se va a pedir al Banco Central que las cumpla a rajatable”.
  8. ¿Ingresarán capitales ‘golondrina’ en un país tradicionalmente exportador de capitales líquidos?El riesgo es muy alto (ya se mencionó 42%, según lo establece la banda cambiaria) aunque también es elevado el beneficio ofertado, en tasa de interés en dólares. Es decir que el perfil del interesado en esta Argentina es una especulación de alto rendimiento. Habrá que aprender a convivir con eso, al menos hasta que se conozca si esto funciona.
  9. La ‘tablita de Arriazu’concluyó en febrero de 1981, cuando Roberto Eduardo Viola le impuso a Martínez de Hoz la devaluación del 10%, origen no sólo de un estruendo bancario privado de magnitud sino de una inestabilidad que fue el trampolín hacia los sucesos de 1982: guerra de Malvinas, caída del ‘Proceso’. Habría que repetir el título de Estévez: “Al borde del abismo”.

Por EDGAR MAINHARD

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